Encuentro matrimonial comienza su nuevo curso
Unos cuarenta agentes de pastoral y casi todos los sacerdotes del arcipestazgo de Miranda de Ebro se han reunido hoy en el colegio de los Sagrados Corazones para determinar las prioridades pastorales de cara al presente curso 2017-2018.
Lo han hecho con ayuda del vicario de pastoral, José Luis Lastra, que ha resumido lo presentado ayer en la jornada diocesana de formación. Tras un trabajo en grupos para revisar la programación arciprestal del pasado curso y definir algunas acciones concretas, ha llegado el turno de la comida de hermandad.
La jornada ha concluido con una oración conjunta, poniendo en manos del Señor todos los esfuerzos pastorales del curso.
Bajo el lema «Iglesia en salida», la Facultad de Teología ha acogido hoy la segunda edición de la jornada diocesana de formación, una propuesta coordinada desde la vicaría de pastoral con el objetivo de «ponernos al día para ser una comunidad viva», tal como ha señalado el arzobispo en su saludo inicial. Don Fidel Herráez Vegas ha felicitado a las decenas de personas que se han congregado en el centro educativo y les ha animado a ser «buenos mediadores» que renueven su compromiso cristiano con una mayor y cuidada formación, pues eso es «lo coherente», ha asegurado.
Y es que una de las prioridades diocesanas para este curso es la formación básica de la vida del cristiano. De hecho, la jornada de hoy ha servido para dar a conocer las principales líneas formativas que ofrecerán los distintos organismos de la Iglesia burgalesa en el presente curso pastoral. También se quiere insistir en la necesidad de ser una diócesis «en salida», una Iglesia más misionera, tarea que conllevará una reestructuración de arciprestazgos, la creación de equipos evangelizadores y repensar las celebraciones dominicales en las comunidades rurales, entre otras acciones.
Ha sido el vicario de Pastoral Social e Innovación de la diócesis de Madrid, José Luis Segovia, el que ha impartido la conferencia marco de la jornada. Siguiendo el eslogan que repetidamente ha pronunciado el papa Francisco, «Iglesia en salida», Segovia ha detallado las características que debe tener la comunidad cristiana para estar en disposición de evangelizar de puertas afuera. Entre ellas figuran dejar protagonismo a la acción de Dios, que «actúa primero»; implicarse y tener ganas de trabajar; acompañar a quienes encuentren en el camino; anunciar el evangelio en espacios no convencionales o suspender el prejuicio y las críticas a la sociedad actual.
Segovia también ha insistido en la necesidad de ser una «Iglesia de puertas abiertas», con capacidad de salir y acoger con cariño. Debe ser una Iglesia que «vaya a lo esencial», que se centre en la fe, la esperanza y el primado de la caridad. Para lograrlo es preciso una «conversión pastoral», lograr que los cristianos «cambien el chip» y descubran nuevos medios evangelizadores.
El punto culminante de la jornada lo han puesto los distintos talleres que han querido ser expresión de algunas de las acciones que la diócesis está llevando a cabo de acuerdo con el plan de pastoral. Entre ellos figuraban experiencias de acompañamiento a los peregrinos del Camino de Santiago, iniciativas de primer anuncio como Alpha; la presencia eclesial en los medios de comunicación y las redes sociales, la familia, la economía y el mundo del trabajo. También ha habido dos talleres relacionados con la evangelización del mundo de la cultura con las experiencias de trabajo pastoral en la universidad y a través del arte y el patrimonio.
Comenzado ya el año académico, los colegios de la diócesis se han reunido esta mañana en la catedral para dar comienzo de forma conjunta al nuevo curso escolar. A los representantes de alumnos y profesores de Nuestra Señora de la Visitación–Saldaña, Santa María la Nueva y San José Artesano, María Madre-Politecnos, San Pablo y San Pedro y San Felices, se han sumado este año también los del colegio del Círculo, que ha comenzado a trabajar de forma conjunta con ellos. Este año, estos centros educativos trabajarán en sus aulas de manera coordinada el valor de la cooperación, siguiendo cada uno de ellos su propio ideario.
El encuentro ha comenzado con una foto de familia de los cerca de 1.000 asistentes en la plaza de Santa María, a la que ha seguido un acto en el interior de la catedral, donde se ha leído un manifiesto conjunto. En representación de los alumnos, un estudiante del colegio del Círculo ha manifestado su alegría por pertenecer a esta «gran familia», su ilusión ante el nuevo curso y la oportunidad de caminar unidos con los alumnos de los otros colegios de la diócesis. «Este año la familia se hace más grande».
En representación de las familias, ha intervenido una madre del colegio Saldaña, que ha expresado su confianza en los colegios de la diócesis: «Tal vez no se nos oiga mucho pero somos muchos los que apostamos por una educación de calidad, integral e integradora, humana y cristiana, en la que no se excluye a nadie. Y encontrarnos aquí, en la iglesia madre de Burgos, es una oportunidad para dar gracias a Dios por nuestros hijos y por los colegios diocesanos».
Por su parte, una profesora del colegio San Pablo ha destacado lo que tienen en común las seis comunidades educativas: «Somos colegios diocesanos. En ellos vivimos nuestra vocación docente muchos profesores que apostamos por la persona, por el alumno. No siempre es un camino fácil, pero damos gracias a Dios por todos ellos y le pedimos que nos dé fuerzas para continuar la labor».
El acto ha concluido con unas palabras del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, quien ha invitado a los presentes comenzar el nuevo curso «con la ilusión de quien estrena algo nuevo», siendo conscientes de «nuestra pertenencia a los colegios diocesanos».
El pasado curso 2016, un total de 3.887 alumnos estudiaron en los colegios de titularidad diocesana, a los que habría que añadir los 950 que cursaron sus estudios en el colegio Círculo Católico.
En las últimas semanas se han desarrollado, con numerosa asistencia y participación, los diferentes actos programados con motivo del 70 aniversario de la Parroquia de San Juan Bautista (Barriada Yagüe). El pasado 16 de septiembre, un buen número de feligreses, a los que se unieron otros de las parroquias de Santa María Magdalena (Villalonquéjar) y de San Esteban (Villafría), visitaron en Cuéllar (Segovia) la Exposición Las Edades del Hombre, cuya edición lleva por título Reconciliare; el día 17 se hizo entrega de dos imágenes (de la Inmaculada Concepción y del Sagrado Corazón), a sendas parroquias de Senegal y de Brasil; y el día 23, se celebró una comida popular.
Un acto que obtuvo gran respuesta fue la proyección del documental “San Juan Bautista: 70 años de vida”, dirigido por Noelia Ordóñez, un documental que, a través de los testimonios de los mismos feligreses, permite conocer qué es una parroquia y la misión que tiene en la sociedad actual.
Es de destacar, de manera especial, la visita pastoral del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. Comenzó visitando a un enfermo en su casa y tuvo la oportunidad de reunirse con los representantes de los colectivos de la barriada, con familias, niños, catequistas y jóvenes, con los miembros del Consejo Pastoral Parroquial y con un buen número de feligreses. También presidió la eucaristía del domingo, 24 de septiembre, festividad de Nuestra Señora de la Merced y de María Auxiliadora. En ella se despidió al salesiano Joaquín Torres, que ha colaborado con la parroquia durante tres años.
El día 24 de septiembre, don Fidel también realizó la visita pastoral a la parroquia de Santa María Magdalena de Villalonquéjar, presidió la eucaristía, charló un rato con los feligreses y visitó el cementerio, donde rezó un responso por todos los difuntos. Han sido diferentes actos que pretenden animar la vida de la comunidad parroquial y que se han vivido como momentos de gracia para todos.
La exposición “La parroquia San Juan Bautista a través del tiempo: 1947-2017” aún permanecerá abierta hasta el día 30 de septiembre.