Burgos no es una ciudad costera. Sin embargo, la devoción y el cariño hacia la Virgen del Carmen está bien arraigada en la localidad. Prueba de ello ha sido el trasiego de burgaleses que, en un goteo constante, se han acercado hasta su santuario para rendir pleitesía a la Flor del Carmelo en el día de su fiesta. Entre ellos se encontraba también el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, quien ha presidido una solemne eucaristía esta mañana, así como el Rosario y procesión con la Virgen en la tarde de hoy.
Han sido centenares los burgaleses que se han acercado hasta el Paseo del Empecinado para participar en este popular acto mariano, en el que no han faltado los vivas y aplausos a la Madre y Hermosura del Carmelo mientras su imagen subía y bajaba de la carroza, obra del escultor burgalés Eulogio Valladolid. Con este Rosario se han concluido los actos de piedad que se han prolongado con una novena desde el pasado 7 de julio.
La devoción a la Virgen del Carmen se remonta al siglo XII, cuando unos monjes eremitas comenzaron a formar una comunidad religiosa a los pies del monte donde se refugió en su día el profeta Elías. Con el paso de los años, el Papa acabó por aceptar la devoción a la Virgen del Carmen y, desde entonces, son muchas las instituciones religiosas que tienen que ver con esta advocación mariana. En Burgos, los Padres Carmelitas atienden el santuario del Carmen, en la que no faltan cofrades y devotos de la Virgen María.
Los 22 integrantes que han participado en el «Campamento Europa» llegaron ayer a su destino. Después de cinco días caminando hicieron su entrada en el santuario de Nuestra Señora de Fátima, en Portugal, siguiendo una ruta organizada por la delegación diocesana de Pastoral Vocacional en coordinación con el Seminario de San José.
La peregrinación comenzó Praia de Quiaios y ha pasado por playas, montañas, ciudades y carreteras y han llegado hasta el santuario mariano. Allí participaron en la procesión de las antorchas y de la misa esta tarde. Mañana viernes partirán el viaje de regreso tras celebrar nuevamente la misa en el santuario.
El campamento Europa es una más de las muchas iniciativas que la delegación de Pastoral Vocacional en coordinación con el Seminario San José organiza para ayudar a discernir las diversas vocaciones en los jóvenes.
Fue una de las experiencias que más les impactó. Los ciento ocho jóvenes que el año pasado viajaron hasta Cracovia para participar en la última JMJ señalaron que la acogida que les brindaron los polacos sobrepasó lo esperado. Familias que les abrieron sus casas y les dieron cobijo durante los intensos días que duró la peregrinación y que han dado lugar a una bonita amistad que aún perdura a día de hoy.
Tanto es así que durante esta semana han sido los propios burgaleses los que han abierto sus casas para recibir a aquellos que un día les dieron acogida en la ciudad de Leszno. Familias enteras, adolescentes y jóvenes de la parroquia de San Casimiro han disfrutado en Burgos de dos días de convivencia conociendo algunos de los rincones más bellos de la ciudad e intercambiando experiencias con sus familias de acogida.
«La gente de Burgos es muy abierta y acogedora», comenta el párroco, Grzegorz Robaczyk. «No conocíamos nada de Burgos, pero ni mucho menos es una ciudad pequeña, pues ha demostrado su carácter abierto», le ha revelado esta misma mañana al arzobispo, don Fidel Herráez, que les ha recibido en la Casa de la Iglesia. «Llevamos a Burgos, sus gentes, su historia y sus monumentos en el corazón y hablaremos de esta ciudad a todo el mundo», ha dicho ante el aplauso de sus feligreses. Por su parte, el arzobispo les ha asegurado su oración a la vez que les ha revelado sentirse muy unido con el pueblo polaco, ya que porta sobre su pecho un pectoral que le regaló el propio Juan Pablo II.
Convivencia y oración
La expedición llegó bien entrada la noche del pasado lunes. Tras descansar unas horas en sus casas de acogida, la jornada de ayer la dedicaron a conocer la ciudad siguiendo las huellas de san Rafael Arnáiz, santa Teresa de Jesús y el beato Valentín Palencia. Visitaron las iglesias de San Gil y San Nicolás, así como la sede central de Cáritas. Ya por la tarde se desplazaron hasta la Cartuja de Miraflores y el monasterio de San Pedro de Cardeña, donde celebraron la eucaristía y rezaron Vísperas con los monjes.
Hoy han visitado la catedral antes de celebrar la eucaristía en la Casa de la Iglesia. Tras la comida, han continuado su viaje hasta Salamanca, que también responde así a la acogida que les dieron hace ahora un año.
Santander ha sido el destino elegido este año por los pueblos del arciprestazgo de Medina para hacer su tradicional excursión de inicio del verano. Ciento cincuenta personas, con los sacerdotes a la cabeza, se desplazaron ayer miércoles, en primer lugar, hasta el Santuario de Limpias para la celebración de la eucaristía.
Al ser tan numeroso el grupo, tuvo que dividirse a la hora de visitar la catedral de Santander, mientras la otra parte del grupo visitó la bahía. Tras la comida, como siempre festiva y abundante, se alternaron los planes y aun hubo un rato de tiempo libre, antes de emprender el viaje de vuelta.
Una cita anual, que pocos quieren perderse y en la que, como es habitual, se disfruta mucho y se hace comunidad arciprestal.
El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha presidido esta mañana en la catedral la solemne eucaristía en honor de los santos apóstoles Pedro y Pablo. A la ceremonia han acudido numerosos fieles así como representantes del Ayuntamiento y la Diputación, miembros de hermandades y casas regionales y las reinas de las peñas en el día grande de las fiestas mayores de la ciudad.
Durante la homilía, el arzobispo ha señalado que el ejemplo de vida de san Pedro y san Pablo debe ser un incentivo para todos los cristianos. En efecto, la fiesta de hoy «no es simplemente para mirar a los apóstoles y decir «qué bien lo hicieron», sino para intentar imitarlos en nuestra vida y seguir su ejemplo». En este sentido, el pastor de la diócesis ha señalado que la coherencia de vida debería ser una constante en los cristianos que, sin embargo, muchas veces «viven de modo vergonzoso» y procurar que quienes los vean se planteen si son o no auténticos seguidores de Cristo.
Los santos apóstoles llevaron también en su vida un proceso de conversión, pues «se tomaron en serio seguir a Cristo» y llegaron a ser «mediadores decisivos del anuncio de la Buena Noticia» «sin honores ni premios, cumpliendo una misión de servicio» gracias a que «el Señor los asistió con su ayuda». También los cristianos, como ellos, pueden seguir sus huellas y procurar «cambiar en algo».
Ofrenda de flores
Tras la eucaristía, la plaza del Rey San Fernando se ha convertido, un año más, en un altar improvisado en honor de Santa María la Mayor. La patrona de la ciudad y de la diócesis ha recibido miles de flores que otros tantos burgaleses han depositado a sus pies.
El homenaje a la patrona se remonta al año 1954, cuando se nombró a la primera Reina de las fiestas. Los grupos de danzas la agasajaron con tantos ramos de flores, que optó por depositarlos en el altar de Santa María La Mayor. En 1955, el programa festivo de la ciudad incluía un acto de homenaje a la patrona, y aunque en algunas épocas la tradición se ha visto interrumpida, en el 1987 el Comité de Folclore la retomaba tal y como la conocemos en la actualidad.