Jesús Sánchez Adalid es autor de la exitosa novela El mozárabe y ha recibido numerosos galardones.
Los escritores Jesús Sánchez Adalid y Jesús Maeso indagarán en ‘La voz de las minorías’, en una charla que moderará el periodista y escritor Antonio Pérez Henares, colaborador activo de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021. El coloquio, dentro del ciclo ‘Conversaciones en la Catedral’, tendrá lugar en la nave central de la Seo, bajo el cimborrio, el jueves 15 de julio a las 20.15 horas. Las invitaciones para asistir como público se podrán recoger en las taquillas del Teatro Principal.
Jesús Sánchez Adalid se licenció en Derecho por la Universidad de Extremadura. Ejerció de juez durante dos años, tras los cuales estudió Filosofía y Teología. Como escritor ha recibido galardones como el Premio Fernando Lara 2007, Premio de Novela Histórica Alfonso X el Sabio 2012, Premio Troa Libros con valores 2014, Premio Abogados de Novela 2015, Premio Grada de Cultura (2011), Premio Internacional de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza (2011), Premio Diálogo de Culturas (2013), Premio Hispanidad (2013) y en 2017 el prestigioso Premio Arcobaleno que otorga en Italia la «Bottega dell’Arte».
Su gran éxito literario, El mozárabe, fue declarada Novela Oficial del primer Congreso Internacional de la Cultura Mozárabe. Además, ha sido distinguido con la Medalla de Extremadura en 2009 y es académico de número de la Real Academia de las Artes y las Letras de Extremadura, cuya biblioteca dirige.
Jesús Maeso es un escritor, conferenciante y articulista, conocido por sus novelas históricas. Licenciado en Filosofía e Historia en la Universidad de Cádiz, ejerce como profesor del Aula de Mayores. Simultanea la docencia con la investigación, la literatura y la divulgación histórica. Académico de número de la Real Hispanoamericana y correspondiente de la Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York. Es ateneísta de mérito del Ateneo de Cádiz y miembro de la Sociedad de Estudios Históricos y Jurídicos. Colabora en diversos periódicos y revistas.
Finalista del Premio de Sevilla 1999 con Al-Gazal, de la Crítica por La cúpula del mundo, premio de las Letras Andaluzas por En una tierra libre y premios nacionales, como el Ivanhoe 2018, en el certamen de Úbeda, y el Espartaco 2019 por la novela Comanche, en la Semana Negra de Gijón, así como el Premio Caja Granada de Novela Histórica 2010, por La cúpula del mundo.
Antonio Pérez Henares es escritor y periodista y a lo largo de los años ha logrado compaginar una dilatada carrera profesional en prensa, radio y televisión con una temprana vocación literaria. Actualmente es columnista en Diario de Burgos. Entre sus obras más conocidas se encuentra la tetralogía prehistórica de Nublares, La tierra de Alvar Fánez, El rey pequeño, La canción del bisonte y Cabeza de Vaca, su última novela.
El nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, impondrá este sábado a don Mario Iceta Gavicagogeascoa el palio arzobispal, un distintivo que portan los arzobispos y que es símbolo de la comunión de estos con el Papa. Será en el marco de una celebración eucarística en la que participarán, además, los pastores de las diócesis sufragáneas de la provincia eclesiástica de Burgos: los obispos de Palencia, Bilbao, Vitoria y Osma-Soria.
El palio es una banda de lana virgen de seis centímetros de ancho, cosido de forma circular y que se coloca sobre los hombros de los arzobispos. Cuenta, además, con dos tiras de lana que cuelgan sobre el pecho y la espalda y está adornado con seis cruces bordadas en seda negra. Se trata de un distintivo litúrgico cuyos orígenes se remontan al siglo IV y que es símbolo de la comunión que existe entre los arzobispos y el obispo de Roma, además de significar la misión de los obispos como «Buen Pastor» que lleva en hombros a sus ovejas.
La lana virgen con la que se confeccionan los palios está tomada de unos corderitos criados en el monasterio de Tre Fontane, lugar donde fue martirizado el apóstol san Pablo. Cada 21 de enero, coincidiendo con la fiesta de santa Inés, estos corderos son bendecidos por el Papa y unas religiosas se encargan de hacer con su lana las insignias litúrgicas. Una vez fabricados, los palios se custodian en una urna de plata junto a la tumba de san Pedro, hasta que el Papa hace entrega de ellos a los arzobispos nombrados en el último año y entre los que se encuentra, en esta ocasión, el pastor de la Iglesia en Burgos.
Arzobispo y obispos «sufragáneos»
La ceremonia de imposición del palio al nuevo arzobispo se desarrollará el sábado a las 12:00 del mediodía en la catedral en una ceremonia con entrada libre hasta completar aforo y que podrá seguirse en directo a través del canal de YouTube de la archidiócesis de Burgos. Monseñor Bernadito Auza impondrá el distintivo al arzobispo al comienzo de una celebración eucarística que presidirá el propio arzobispo burgalés y en la que concelebrarán los pastores de las diócesis sufragáneas de Burgos.
Un arzobispo es un obispo que preside una archidiócesis, es decir una diócesis que encabeza una provincia eclesiástica o conjunto de diócesis –a las que se llama «sufragáneas»– que dependen de ésta desde el punto de vista administrativo y canónico. Burgos es archidiócesis desde el año 1574 y por eso, el pastor de la Iglesia burgalesa recibe el título de arzobispo. Don Mario Iceta tomó posesión de la sede de Burgos el pasado 5 de diciembre, convirtiéndose en el 41º arzobispo de la serie histórica de Burgos.
El Ayuntamiento de la capital reconoció ayer el trabajo desarrollado en la Huerta Molinillo en favor del desarrollo sostenible con la entrega de sus premios Ciudad de Burgos a esta institución. Estos galardones tienen por objetivo reconocer el trabajo y la implicación de personas, grupos y colectivos que han contribuido al desarrollo social, económico, cultural, ético, deportivo, artístico, lingüístico, científico, o de cualquier otra índole, dentro y fuera de la ciudad.
La gala (que tendría que haber tenido lugar el pasado mes de noviembre, aplazado a causa de la pandemia) tuvo lugar ayer en el Forum Evolución. Huerta Molinillo fue reconocida junto a otras personas e instituciones, como el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Rara y sus Familias (Creer), María Velasco González, Grupo Antolín-Irausa S.A., y el embajador de Reino Unido en España, Hugh Elliot. El acto pudo seguirse en directo a través del canal de YouTube del Ayuntamiento de Burgos.
Rafael Martínez Amor, presidente de la sociedad cooperativa Huerta Molinillo junto con Isabel Díez Espina, fue el encargado de recoger el galardón. Agradeció a las cinco familias que, hoy por hoy, viven gracias a este proyecto de economía solidaria, y a Promoción Solidaria y la Fundación Alter, así como a sus 200 socios y decenas de voluntarios y colaboradores. «Hoy vivimos en una sociedad hipermercantilizada, en la que parece que todos tenemos un precio, y en la que raras veces caben palabras como donación, grautidad, sin pedir nada a cambio». «En Promoción Solidaria compartimos que nuestra fe cristiana tiene que llevar al compromiso de construir una sociedad mejor desde una economía social y solidaria que ponga siempre a la persona en el centro». «Este proyecto se ha construido desde la solidaridad y sin la solidaridad no habría sido posible», sentenció.
La Universidad Eclesiástica de San Dámaso, en Madrid, acogió esta semana la defensa pública de la tesis doctoral de Raúl Pereda Sancho. El sacerdote de la archidiócesis de Burgos y delegado diocesano de Catequesis defendió su trabajo La experiencia cristiana en la Teología de Jean Mouroux y sus implicaciones para la catequesis, en el que ha estado inmerso los últimos años. La tesis doctoral ha sido dirigida por el profesor Juan Carlos Carvajal Blanco.
También el aula magna de la Facultad de Teología de Burgos está siendo estos días escenario de la defensa de la tesis doctoral de algunos de sus alumnos. El pasado miércoles, el sacerdote Thomas Thekkekarote Kurian defendió su trabajo en Teología Dogmática titulado The Resurrection of Christ, Key for a Christology of Religions. The unique and Universal Presence of Christ and the Medaiation an Mission of the Church in the Writings of Gerald 0’Collins, SJ. La tesis ha sido dirigida por el doctor Eloy Bueno de la Fuente.
Por otra parte, el lunes 5 de julio, el licenciado Ullas Mathew defenderá su tesis doctoral en Teología Espiritual titulada Holy Spirit in the Living Flame of Love. A dialogue with the ‘UUpanishads’ and interpellation in contemporary spirituality.
Como podéis imaginar, desde ayer estoy atravesando muy acompañado un auténtico Domingo de Ramos, lleno de alabanzas, aclamaciones y vítores… El teléfono ha hervido en estas últimas horas, y siento no haber podido responder a nadie… Pero seguro que también llegarán momentos de Viernes Santo, en los que espero y deseo estar tan bien acompañado, en la esperanza de que al final siempre vence la Pascua, que tiene la última palabra, y todos nos reunamos en la comunión y la alegría…
Gracias a todos por estar aquí en este momento tan importante y significativo en mi vida, en mi vocación, en mi respuesta a la única llamada del Señor. Como podéis imaginar, son muchos los sentimientos que hoy alberga mi corazón y que quisiera compartir con vosotros.
En primer lugar de agradecimiento: ¡Cuánta gratitud hay hoy en mi corazón! Gracias a Dios que es el que guía nuestra historia, y hoy especialmente mi historia personal de salvación. Gracias porque Él se fijó en mí, gracias porque él me ha ido llevando de la mano a lo largo de los diferentes ministerios que me ha ido encomendando, gracias porque me ha modelado en mi ministerio a través del trato con tantas personas y realidades que ha puesto en mi camino, gracias porque él me ha dado fuerzas y guiado…
Gracias, también, al Papa Francisco que me ha escogido como Obispo de la iglesia en Mondoñedo Ferrol. Me uno muy especialmente a su magisterio y quiero vivir muy estrechamente en comunión con él. Estoy convencido de que el Espíritu concede a la Iglesia en cada momento los papas que necesitamos.
Gracias a mi familia aquí presente, a mis padres y hermanos, a mis familiares más cercanos: vosotros sois los que mejor me conocéis y me habéis dado los mimbres más importantes para que se trenzase mi historia al servicio de los demás. Con vosotros y vuestro apoyo seguiré caminando en esta nueva etapa que comenzamos.
Gracias a esta Iglesia de Burgos en la que nací, crecí y a la que he servido lo mejor que he podido. Gracias a todos los Arzobispos con los que he tenido la suerte de colaborar. Muy especialmente, gracias a D. Fidel por haber confiado en mí y haberme querido y ayudado a crecer en mi ministerio. Gracias también a D. Mario por sus palabras y su afecto.
Gracias, muy especialmente, a la gran familia de Cáritas donde en los seis últimos años he desarrollado con gran alegría mi sacerdocio y vocación. Los voluntarios, los trabajadores, las personas a las que acompañamos me habéis enseñado muchas cosas: con vosotros he aprendido y crecido mucho. Nunca olvidaré vuestra lección.
Gracias a la Facultad de Teología, donde me formé principalmente y donde desde el año 2000 he podido compartir con el claustro de profesores y los alumnos una de mis pasiones: el amor a los pobres y la enseñanza del proyecto de la doctrina social como la propuesta de la Iglesia en la construcción de una sociedad alternativa. Han sido muchos los seminaristas, los laicos y religiosos que han pasado por las aulas y los diferentes lugares de formación a lo largo de estos más de 20 años… creo sinceramente que la doctrina social hoy es más conocida y apreciada.
Gracias a todas las parroquias a las que he servido y con las que he celebrado y alimentado mi fe: Santa Agueda, Briviesca, Santa Catalina de Aranda, Solarana, Villalmanzo, pueblos del Arlanza, Nuestra Señora de las Nieves, San Martín de Porres… Gracias a los sacerdotes y diáconos de la diócesis con los que he compartido tarea y que me habéis demostrado vuestra generosidad y entrega. Ha sido para mí un privilegio formar parte de este Presbiterio de Burgos, tan diverso y plural, pero que juntos es capaz de generar grandes sinergias y promover tanta imaginación pastoral. Gracias a las personas consagradas, a los laicos, a las delegaciones de pastoral… Gracias a todo el personal de la Curia con los que he colaborado y me he sentido tan a gusto. Gracias a las instituciones públicas y sociales, a la Fundación VIII Centenario, a los medios de comunicación social con los que he compartido tantos momentos especialmente en las celebraciones del VIII Centenario de nuestra Catedral. Sinceramente creo que hemos creado lazos de amistad y colaboración que nos han beneficiado a todos.
La nueva misión que la Iglesia me encomienda es una tarea de servicio, no de poder; es una entrega, no un mando; no es el fin de una carrera, sino un paso más en el camino de expropiación personal y de vocación
Junto a este largo agradecimiento, también mi petición de perdón a todos los que, en algún momento, no haya podido servir, ni ayudar, ni atender como quisieran… me siento hoy frágil, débil, necesitado también de la misericordia y de su perdón…
Hoy el Papa Francisco me ha nombrado Obispo de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol. A ellos saludo ya muy entrañablemente y, como les digo en el mensaje que he enviado y que será compartido en las redes, les llevo ya en el corazón y me ofrezco para ser un pastor a imagen del único pastor. Como sabéis, se trata de una diócesis que está al norte de Galicia, de raíces muy antiguas, ya presentes en el s. VI pero sobre todo en torno al s. IX. Su fe se ha fortalecido en torno a San Rosendo Obispo y bajo el patrocinio de la Virgen de los Remedios a cuya advocación consagro ya mi ministerio episcopal. La diócesis la conforman la zona norte de la provincia de Lugo y de La Coruña, tiene unos 275.000 habitantes, 420 parroquias y unos 100 sacerdotes… Mi ordenación episcopal será el 4 de septiembre en Mondoñedo, en su catedral que celebró el año pasado sus 800 años… ¡eso que me he perdido!: desde entonces, no seré yo quien tome posesión de la Diócesis sino que será ella la que, todavía más, tomará posesión de mi corazón.
Bien podemos decir que es una Iglesia periférica, por la que difícilmente se pasa, sino a la que se va… Una Iglesia que apenas conozco, solo en los papeles y en el contacto con el Administrador diocesano D. Antonio Valín y su anterior obispo, P. Luis Angel de las Heras, actual Obispo de León a los que agradezco su acogida y ayuda. Pero una Iglesia que descubro muy ilusionada en la clave de la conversión pastoral a la que nos convoca el papa Francisco y con mucho deseo de vivir esta nueva etapa misionera siendo discípulos y servidores. Juntos estamos llamados a provocar el encuentro con Jesús que nos transforme y nos convoca a construir el Reino a favor de los más empobrecidos.
Como podéis imaginar, el temor, el temblor y la alegría afloran en mi corazón. La nueva misión que la Iglesia me encomienda es una tarea de servicio, no de poder; es una entrega, no un mando; no es el fin de una carrera, sino un paso más en el camino de expropiación personal y de vocación. Así lo vivo yo, y así me gustaría que lo vierais… Tarea y misión que, sin la ayuda de Dios, sin su Espíritu y sin sus fuerzas, imposible poder realizar: Él siempre elige la debilidad para mostrar mejor su misericordia.
Gracias a todos, y seguid rezando por mí, para que pueda llevar adelante esta nueva misión. Espero que las puertas de mi casa estén siempre abiertas para todos, haciendo una Iglesia abierta en la que todos quepan, especialmente los que menos cuentan. Y esas puertas, por supuesto, estarán muy abiertas para todos los burgaleses… ¡Gracias y nos vemos en el camino!