Imagen del mes de marzo: la Anunciación de Diego de la Cruz




El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, hizo ayer un llamamiento a la conversión. Fue en el transcurso de la celebración del miércoles de ceniza en la Catedral, con la que quedaba inaugurado el tiempo litúrgico de la Cuaresma.
El pastor de la Iglesia en Burgos aseguró que lo importante no es recibir la ceniza, sino «vivir su significado», que no es otro sino «una llamada a la conversión». Sirviéndose del mensaje del papa Francisco para la Cuaresma de este año, don Fidel trasladó las actitudes fundamentales con que los fieles deben vivir este «tiempo de gracia y salvación». En concreto subrayó que hay que recorrer el camino cuaresmal mirando al horizonte, que es la Pascua, aceptando la llamada urgente a la conversión. Además, hay que tener una relación estrecha con Dios en la oración sin olvidar compartir cuanto somos y tenemos con los necesitados.

Más de 300 millones de cuentas utilizan Instagram Stories a diario. Una herramienta de comunicación que se puso en marcha en la red social de la fotografía y que se ha popularizado como la espuma, tanto que la filosofía que subyace detrás de este tipo de publicaciones se extendió también a Facebook y Whatsapp, redes todas ellas propiedad de Mark Zuckerberg. Consiste en una publicación (fotografía o vídeo) de 15 segundos de duración y que deja de ser visible para los seguidores de un determinado perfil a las 24 horas.
Aprovechando la popularidad de las stories, la delegación de Medios de Comunicación pone en marcha, durante esta Cuaresma, una colección de publicaciones que ayudarán a los seguidores de @archiburgos a vivir este tiempo litúrgico. La idea es sencilla: Durante los próximos cuarenta días, una fotografía acompañará a un texto del evangelio del día y un pequeño reto a cumplir. Así, cada jornada, habrá nuevas stories, fotos y desafíos para intentar aplicar en la vida diaria y que se actualizarán a las 8:00 horas.
Las stories se duplicarán tanto en Facebook como en Instagram. Tras la Cuaresma, y analizados los resultados del seguimiento obtenido, la delegación de Medios sopesa repetir la iniciativa en otros tiempos litúrgicos, como la Pascua o el Adviento.

La XX Semana Arciprestal de Gamonal ha concluido con un gran éxito de participación. Respondiendo a la llamada de la Asamblea diocesana, que en esta primera fase invita a «Renovar el encuentro con Jesús», en torno a 500 personas asistieron a este evento en la parroquia de San Pablo, donde fueron acogidas de manera cálida y fraternal, y tuvieron la oportunidad de profundizar, en un clima de silencio y oración, en tres de los muchos encuentros transformadores de Jesús en el evangelio.
En un mensaje que recoge las impresiones de los diferentes actos que tuvieron lugar, se detalla que los presentes pudieron redescubrir «las historias de la mujer enferma de flujos de sangre, de los discípulos de Emaús y de Zaqueo, como historias propias. En ellos hemos visto reflejadas nuestras muchas heridas y vacíos». «Jesús -prosigue el mensaje- hoy quiere seguir acercándose a nuestras realidades, quiere seguir tocando nuestras vidas, tal y como son, para sanarlas. Jesús es el compañero que sale al paso de nuestras búsquedas, de nuestras decepciones y retiradas. Él se nos da a conocer en nuestras vidas cuando las confrontamos con el Evangelio en un equipo de vida o cuando las ponemos junto a la suya en cada Eucaristía. Jesús siempre viene a buscarnos, especialmente cuando experimentamos el desprecio de los demás o el propio. Quiere visitar nuestra casa, para poner orden en nuestros muchos desórdenes. Y si, de veras nos dejamos encontrar por Jesús, Él nos cambia y transforma, nos impulsa a la misión de contagiar a otros con su presencia vivificadora y nos reconcilia con los olvidados a través de la práctica de la justicia y solidaridad. ¿Vivimos con la certeza de que con solo tocar a Jesús seremos sanos? ¿Estamos dispuestos a salir de nuestros inmovilismos? ¿Estás dispuesto al tú a tú con Jesús? ¿Es Jesús nuestro tesoro?».
Los presentes han sido testigos de que todo esto «es real a través de tres testimonios: en el primero de ellos la enfermedad se convertía en espacio para desarrollar mayor confianza en Jesús, en el segundo la llamada a participar de un equipo de vida se convierte en ocasión de rehacer la vida de un modo nuevo desde las bienaventuranzas y en el tercero, el salir de uno mismo al encuentro de los necesitados ensanchaba el corazón desde la caridad. Damos gracias al Espíritu que vive y nos llama como discípulos misioneros a poner en el centro a Jesús, cambiar de vida y lanzarnos a la construcción de un mundo más humano y fraterno desde los últimos. Seguimos “Caminando alegres con Jesús”».