Fallece el sacerdote José González Vallejo


La exposición «Santiago, el peregrino de Burgos» ha recibido más de 2.000 visitas desde que se inaugurara el 26 de octubre. Entre 40 y 50 personas se han acercado a diario hasta la iglesia Real y Antigua de Gamonal, además de varios grupos organizados por los CEAS y las parroquias y los fieles que tras las eucaristías aprovechan a conocer más sobre el patrón de España y el Camino de Santiago.
La muestra continuará en el templo gamón hasta finales de enero gracias a su buena acogida durante este mes y medio. Inicialmente estaba previsto que finalizara a mediados de diciembre. Se podrá visitar todos los días de 10 a 12 horas y de 18 a 20 horas.
La exhibición itinerante homenajea a Santiago, el primer peregrino, con motivo de las bodas de plata del Camino de Santiago como Patrimonio de la Humanidad. La muestra consta de 17 obras, además de fotografías y paneles sobre la ruta jacobea. La capa de Basilea, que habitualmente se custodia en la Catedral, es la pieza que más interés ha despertado.
Las piezas proceden de diferentes parroquias de la provincia: Castrojeriz, Villafranca Montes de Oca, Barrios de Colina, Pampliega o San Lesmes, en Burgos, entre otras. Las imágenes de Santiago predominan entre la iconografía, si bien se pueden encontrar otras de santos íntimamente vinculados al territorio burgalés tales como santo Domingo de Guzmán, san Juan de Ortega o san Lesmes.
La parroquia de Santa Casilda de Miranda de Ebro comienza a recuperar la normalidad tras el incendio que sufrió su templo el pasado 23 de noviembre provocado por un cortocircuito en el montaje del belén. Ayer lunes comenzaron las obras de rehabilitación del inmueble y se espera que en breve la comunidad pueda volver a celebrar la eucaristía en el interior de la iglesia tras varias semanas desarrollando el culto en los salones de la parroquia, habilitados para las funciones litúrgicas. El domingo, celebrarán una eucaristía de acción de gracias a las 13:00 horas.
Aunque la valoración de daños aún no ha concluido, los mayores desperfectos hasta el momento se han localizado en un par de vigas de madera que deberán ser sustituidas y, sobre todo, en la gran suciedad que causó el denso humo, que ha manchado prácticamente la totalidad del edificio. Aunque «el presupuesto final aún no está cerrado, se calcula que, restada la aportación del seguro, la parroquia de Santa Casilda habrá de hacerse cargo de unos 25.000€», expone la comunidad a través de un comunicado de prensa.
Desde la parroquia se ha lanzado una campaña que, bajo el lema «Recuperemos Santa Casilda», pretende recaudar fondos para acometer las obras de restauración. Para ello, se han habilitado dos números de cuenta donde poder hacer donativos y colaborar con las obras de rehabilitación del templo:
Desde la parroquia agradecen a todas las personas e instituciones que están haciendo posible la recuperación de la parroquia.
La campaña «Sé parte de la solución contra la pobreza» centrará durante las próximas semanas la actividad de concienciación de Cáritas diocesana de Burgos. Esta entidad, que el año pasado atendió a 7.663 familias en nuestra provincia, con una acción que benefició a casi 13.000 personas en total, dedicará lo recaudado a su programa de Infancia y Adolescencia. En sus cinco centros de Burgos, Cáritas atiende cada año a unos 1.200 menores en riesgo de exclusión, ofreciéndoles apoyo escolar, actividades de ocio y tiempo libre y educación en valores. Además, las familias de los menores también reciben ayudas económicas para hacer frente a los gastos más imprescindibles de alimentación, vestido, suministros, alquileres u otros. En concreto, en el caso de las familias con menores, a estos se añaden también los relacionados con el material escolar y algunos gastos sanitarios y médicos.
Dentro de su programa integral de atención, Cáritas ha establecido unidades de apoyo escolar de cercanía en seis parroquias, dentro del proyecto llamado «Tareas y juegos». Una de las claves del programa es la prevención de posibles situaciones de exclusión, y para ello la entidad apuesta por la reducción de las tasas de fracaso y abandono escolar, la promoción de las actividades de ocio, y el trabajo conjunto con las familias.
A pesar de contar con diversos convenios con instituciones públicas y privadas para prestar estos servicios, Cáritas ha afrontado en los últimos años un descenso en los ingresos, motivado principalmente por la bajada de la cuantía de los donativos. Para Susana Fernández, responsable en Burgos capital del programa de Infancia, «a causa de esta limitación, ahora mismo no podemos llegar a todos los menores que lo necesitan».
Mediante la difusión de carteles y dípticos informativos, la presencia en medios de comunicación y diversos actos públicos de presentación, la campaña «Sé parte», que también se celebra en el resto de España, animará a la población y a las empresas a colaborar con Cáritas. Con esta iniciativa, la entidad confía en reunir los 25.000 € que le permitan seguir desarrollando íntegramente el programa de Infancia.
Sor Caridad Álvarez, la misionera agustina originaria de Santa Cruz de la Salceda asesinada en Argel en 1994, fue beatificada el pasado día 8 junto con otros 18 religiosos, entre ellos una de sus compañeras de comunidad, la leonesa Esther Paniagua. La ceremonia, oficiada por el cardenal prefecto para la Causa de los Santos, Angelo Becciu, tuvo lugar en la explanada de la iglesia de Nuestra Señora de la Cruz de Orán con la asistencia de más de un millar de personas, en el primer acto de esta naturaleza celebrado en un país musulmán.
Las religiosas fueron abatidas a tiros el 23 de octubre de 1994 cuando se dirigían a misa a la capilla de las Hermanitas de Foucauld, a pocos metros de su comunidad. La oleada de violencia que se había desatado en Argelia en los 90, y que se cebó especialmente con los misioneros, no desalentó a Caridad y Esther, que decidieron continuar en Argelia «por fidelidad al evangelio, por amor al pueblo argelino que les había acogido porque ellas estaban compartiendo fe y vida con ese pueblo y no querían huir sino correr su misma suerte», según lo explicaba recientemente la que entonces era superiora provincial, María Jesús Rodríguez, que vivió directamente el martirio de Caridad y Esther.
Caridad nació en el pueblo burgalés de Santa Cruz de la Salceda el 9 de mayo de 1933 y era la penúltima de doce hijos. Ingresó en la congregación de las Agustinas Misioneras en el año 1955. Con ella, Burgos cuenta en su santoral con 187 beatos mártires de distintas persecuciones religiosas en todo el mundo en el último siglo.