Esta tarde, la catedral acogerá una eucaristía en recuerdo por el padre Manjón, sacerdote burgalés que revolucionó la pedagogía de su tiempo y siempre trabajó por la educación de los niños y jóvenes, además de entregarse a la formación de los profesores. Las cuestiones sociales siempre fueron una preocupación para él, y se volcó en cambiar la situación de los más marginados de la sociedad.
La de ayer fue una celebración extraordinaria que movió a numerosas personas, entre autoridades, sacerdotes, fieles y medios de comunicación. Hoy nos adentramos en la «trastienda» de la toma de posesión de don Fidel.
Un gran pergamino escrito a pluma y en un culto y respetuoso latín. Así es la bula del papa que nombra a don Fidel Herráez como nuevo arzobispo de Burgos.
Son muchos los fieles que han querido acoger con alegría e ilusión a don Fidel, que desde ahora es ya el nuevo arzobispo de la diócesis de Burgos, y no han dudado en participar con su presencia en la ceremonia de toma de posesión que tenía lugar esta mañana.
Don Fidel Herráez Vegas ha tomado posesión de la diócesis en una solemne eucaristía en la que le han acompañado numerosos obispos, sacerdotes y pueblo fiel. En su homilía ha desgranado sus intenciones como arzobispo de Burgos, la de lograr una «Iglesia sensible y atenta a quienes más nos puedan necesitar, a los ancianos, a los niños, al dolor de nuestros hermanos en cualquier situación de pobreza, de enfermedad, de soledad, de carencia de Dios».