Abrazar la Catedral y construir un futuro mejor

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Ochocientos años a la intemperie y hoy, de forma especial, soportando una humedad penetrante y un frío al que ya no estamos acostumbrados. A la Catedral no le ha venido mal el abrazo que le han otorgado esta mañana unos mil alumnos y docentes de la escuela católica de Burgos, que han celebrado con este gesto su día, al igual que está ocurriendo en otros rincones de Castilla y León. El arzobispo, don Mario Iceta, ha participado en el acto, que pretendía «poner en valor el estilo en común de educación que comparten todos los centros de enseñanza católicos, fundamentado en los valores cristianos y la innovación educativa», tal como subrayan los organizadores. También han acudido el director provincial de Educación, José Antonio Antón Quirce, y el responsable de Escuelas Católicas en Castilla y León, Leandro Roldán.

 

El coordinador de la red de centros católicos en Burgos, Víctor Mendiguchía, subraya que el acto ha servido para «dar fuerza de red» al conjunto de estos colegios, que suman 29 en toda la provincia (21 de ellos solo en la capital), y más de 19.000 alumnos. Con este gesto han querido «visibilizar la escuela católica de Burgos en este momento» y demostrar cómo los alumnos que integran estos centros son «constructores de belleza, bondad, alegría y amor ante un mundo necesitado de compromiso». «La Catedral, además, nos une como diócesis, como Iglesia de Burgos y como escuela que desea participar de la vida de la ciudad creando cantera y futuro para nuestros alumnos y nuestra sociedad».

 

«Escuelas que dejan huella»

 

Con el lema «Constructores de futuro», representantes de los centros educativos han leído un manifiesto con el que han reivindicado la presencia de la escuela Católica en la provincia. Al igual que en la Catedral se concitan elementos arquitectónicos y estilos culturales diversos, así también estos centros «que dejan huella» tienen su papel en «la construcción de la fraternidad» social. «La belleza, la armonía y el arte son primordiales para crear entre todos un futuro más humano. La catedral de Burgos, que es casa de todos y para todos, nos transporta, nos envuelve con su luz hasta imaginar una historia mejor para toda la creación», han leído tres alumnos. También se ha tenido un recuerdo especial por el sufrimiento que atraviesan los niños ucranianos abogando por «un futuro mejor lleno de esperanza de reconciliación para toda la humanidad».

 

Los 29 centros educativos de Burgos pertenecientes a Escuelas Católicas Castilla y León cuentan en este curso escolar con 19.001 alumnos y 1.732 profesionales. La cifra de alumnos se ha incrementado un 0,5% con respecto al curso anterior. En la provincia, el total de centros de educación concertada aglutina al 35% del total del alumnado.

Mártires dominicos: cuatro beatos burgaleses camino a los altares

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beatos burgaleses altares

Fotos y texto de las biografías: dominicos.org.

 

La Catedral de Sevilla acogerá el próximo 18 de junio la beatificación de 27 mártires de la orden de Predicadores, asesinados por odio a la fe durante la persecución religiosa del pasado siglo en España. El Santo Padre Francisco promulgó el decreto para su beatificación en diciembre de 2019 y la Orden de los Dominicos se prepara para celebrar la elevación a los altares de algunos de sus miembros, martirizados en Almagro y Manzanares (Ciudad Real) y en Almería [ver página web oficial]. La lista la componen, además, un laico dominico, reputado periodista, y una monja dominica de Huéscar, que se convierte en la segunda monja dominica española en ser beatificada en toda la historia de la orden. Entre los nuevos beatos hay cuatro nacidos en la provincia de Burgos, cuyos rasgos biográficos detallamos a continuación.

 

sebastian saiz dominicos beatosSebastián Sáinz López

 

Nació el 20 de enero de 1915, hijo de Francisco y Nicolasa, fue bautizado en la parroquia de Santa Lucía de Villasuso (provincia de Burgos y diócesis de Santander) el 22 de enero de 1915. Tomó el hábito en Almagro el 2 de octubre de 1932 y profesó el 4 de octubre del año siguiente, no pudiendo realizar la profesión solemne.

 

Se conserva una carta, de 7 de julio de 1936, donde se mostraba preocupado. Refería que un grupo de estudiantes había salido el 3 de julio para pasar una parte del verano en Scala Coeli (Córdoba). Regresarían el 3 de agosto. El día 5 se desplazarían hacia Córdoba los religiosos estudiantes que habían permanecido en Almagro, «para volver el 5 de septiembre» al convento de estudios. En realidad, los primeros no volvieron en la fecha prevista y, los segundos, estaban encarcelados y algunos ya asesinados el 3 de agosto. A los 21 años le dieron muerte. Sus reliquias se veneran en Sevilla.

 

dionisio perez beatos dominicos burgosDionisio Pérez García

 

Nació el 8 de abril de 1912 en Villalvilla de Villadiego, hijo de Daniel y de Justa, bautizado el mismo día. Ingresó el 30 de septiembre de 1930 en Almagro. Profesó el 25 de mayo de 1933. Deseaba ser misionero y dar la sangre por Cristo. En la casa –prisión de Almagro–, donde acompañó a la comunidad, era el encargado de buscar la comida de los demás presos. Salía todos los días para este fin y llegaba al convento [casa – prisión] acompañado de hombres armados. Estuvo en el convento de Córdoba por espacio de dos años, donde se hizo acreedor a las simpatías de los religiosos. Después volvió a Almagro. Fue martirizado a los 24 años. Sus reliquias se veneran en Sevilla.

 

paulino reoyo dominicos beatos burgalesesPaulino Reoyo García

 

Nació en Atapuerca (Burgos), hijo de Mariano y de Estefana, el 22 de junio de 1913 y bautizado ese mismo día. Consta en la nota marginal que recibió el subdiaconado de manos del obispo de Ciudad Real el 6 de junio de 1936. Muy niño aun ingresó en la escuela apostólica de Almagro y, tras los cursos de latín y humanidades, tomó el hábito el 29 de septiembre de 1929.

 

Profesó el 30 de septiembre de 1930. En 1930-1931 comenzó los estudios previos a la filosofía. Terminó la filosofía y estaba cursando, a la hora de su muerte, la teología por la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino. El 22 de junio de 1934 renovó la profesión hasta el servicio militar. Hizo su profesión solemne el 7 de octubre de 1934. Lo recordaban como un joven de carácter sencillo y abierto, caritativo y devoto de la eucaristía y del Rosario. Un salvo conducto falso lo condujo, así como a sus hermanos, a la muerte tras unos días de prisión a los 23 años recién cumplidos el 8 de agosto de 1936. Sus restos no se han podido identificar.

 

ricardo manuel lopez beatos burgaleses dominicosRicardo Manuel López y López

 

Nació el 13 de enero de 1914 en Olmos de Atapuerca, hijo de Francisco y de Benita. Recibió el bautismo el 18 de enero de 1914 y se confirmó en Quintanapalla el 18 de junio de 1915. En la nota marginal de la partida de bautismo se dice que hizo profesión solemne en el convento de dominicos de Almagro (Ciudad Real) el día 19 de febrero de 1936. Antes de ir a la escuela apostólica de Almagro a los 12 años, en septiembre de 1926, ayudaba a sus padres en los trabajos del campo. Tomó el hábito el 29 de septiembre de 1929.

 

Profesó el 30 de septiembre de 1930. Renovó la profesión hasta el servicio militar el 10 de enero de 1935. Hizo la profesión solemne el 19 de febrero de 1936. Es recordado como amable y muy caritativo, piadoso y humilde, ponía gran empeño en el estudio. En noviembre de 1935 tuvo que ir al servicio militar, pero poco después le permitieron volver al convento e hizo la profesión solemne, como queda dicho, y también recibió las órdenes menores. Murió asesinado, a los 22 años, en Manzanares (Ciudad Real), el 8 de agosto de 1936. Sus restos no se han podido identificar.

Sinodalidad, pandemia y conflictos marcan el Simposio de Misionología

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Mons. Giampietro dal Toso, presidente internacional de Obras Misionales Pontificias, ha sido el encargado de inaugurar esta mañana el Simposio de Misionología que, organizado por la Facultad de Teología de Burgos, alcanza su trigésima edición. En su ponencia, el arzobispo italiano ha subrayado la importancia que los territorios en misión deben cumplir en la dimensión sinodal de toda la Iglesia a la que está continuamente apelando el papa Francisco.

 

De hecho, el Simposio de este año lleva como lema «Una Iglesia sinodal en misión universal» y pretende, en palabras del co-director del Instituto de Misionología, Fernando Susaeta, «superar el eurocentrismo» y «lo que en 1.700 años de historia no se ha hecho del todo bien, que es caminar juntos, algo que quizás nos cuesta, especialmente a los territorios de antigua cristiandad, que pensamos que sabemos y conocemos todo». En este sentido, recuerda cómo estas jornadas supondrán una reflexión teológica que hará que «tomemos en cuenta que la Iglesia es realmente mundial, somos Iglesia de Iglesias locales y la Iglesia de Asia, de África, de América también tienen que emprender el camino de la sinodalidad, muchas veces más confiados y activos en el proceso de caminar unidos» que los viejos cristianos de Occidente.

 

Junto a la dimensión sinodal, el Simposio de este año –que se celebra en el Seminario de San José– reflexionará también sobre los problemas que azotan el mundo de hoy, desde la pandemia de coronavirus hasta los conflictos armados, como el actual ruso-ucraniano y su implicación en la dimensión misionera de la Iglesia.

 

Rico programa

 

La inauguración de esta cita misionera ha contado también con la presencia del arzobispo de Burgos y gran canciller de la Facultad, don Mario Iceta, y una ponencia sobre «la sinodalidad, paradigma eclesiológico y misionológico», del catedrático de Teología Dogmática Eloy Bueno. Completará el programa del día la mesa redonda «Una misión universal desde la sinodalidad», en la que participarán José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias, Mª del Prado Fernández, misionera comboniana y coordinadora de la zona centro del SCAM y Jesús Santiago Vázquez, delegado de Misiones de Lugo.

 

Mañana jueves, el codirector del Instituto de Misionología Fernando Susaeta ofrecerá la ponencia «Acariciando sinodalmente los conflictos» (10:00 h), y el director del Instituto, Roberto Calvo, disertará sobre «El discernimiento evangélico-sinodal de unas iglesias en misión». Por la tarde, a partir de las 16:30 h., se celebrará una mesa redonda sobre el quehacer misionero en tiempos de pandemia. En ella participarán María Gutiérrez, coordinadora de Acción Social de Cáritas Diocesana de Burgos, Luis Carlos Rilova, sacerdote diocesano de Burgos y miembro del IEME, y la misionera laica brasileña Eliete Lopes, que contará la experiencia de su país.

 

El viernes abrirá la sesión Mª del Carmen Martínez, profesora de la Facultad de Teología de la Universidad de Comillas, con la ponencia «La misión de la Iglesia entre los conflictos del mundo» y será el superior provincial de los Espiritanos en España, Eduardo Tchapeseka, el último en intervenir, hablando sobre «Una espiritualidad misionera en tiempos de conflictos»

Una catequesis centrada en la Biblia

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catequesis biblia

 

La parroquia de San Martín de Porres de la capital acogió el pasado sábado el tradicional encuentro formativo que mantienen cada año los catequistas del arciprestazgo del Vena.

 

Cerca de cuarenta catequistas provenientes de las parroquias de la zona norte de la ciudad se dieron cita para reflexionar sobre el papel de la Sagrada Escritura en la catequesis. Para ello contaron con una ponencia a cargo de Jesús Varga Andrés, doctor en Sagrada Escritura y profesor en la Facultad de Teología de Burgos. Además de la charla y posterior diálogo, la jornada contó con una dinámica en grupos de trabajo acerca de algunos textos bíblicos y su posible desarrollo en las sesiones de catequesis con niños.

 

La jornada contó, además, con un café compartido y una charla distendida entre los catequistas. El encuentro finalizó con la puesta en común de la revisión y un momento de oración en torno a la Biblia.

Tres furgonetas para huir de Ucrania: «Somos espectadores de los milagros que Dios hace con nosotros»

por redaccion,

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El arzobispo de Burgos recibió ayer en la Casa de la Iglesia a la familia Campomar Hernando, que llegaron la madrugada del jueves a Burgos después de una semana de viaje huyendo de Ucrania, país donde anuncian el evangelio desde 1997. Don Mario Iceta quiso de esta manera agradecer el trabajo misionero desarrollado por esta familia perteneciente al Camino Neocatecumenal, a la vez que se preocupó por las dificultades que atraviesa el país y se ofreció disponible para ayudarlos en cualquiera de sus necesidades.

 

Una semana y tres furgonetas

 

César Campomar nació en Bilbao, aunque pronto se trasladó a Burgos, donde descubrió el Camino Neocatecumenal. Allí conoció a su mujer, María Axiliadora, y ambos se ofrecieron a ir a la misión. Tras haber pasado seis años como misioneros en Bielorrusia –donde les dieron un «ultimátum porque sabían que éramos de la Iglesia»–, los responsables del Camino los enviaron por sorteo a Kiev. Allí colaboran con la recién creada parroquia de San Alejandro, que aglutina a una población de 400.000 personas pero a la que solo acude un millar de católicos a rezar cada domingo.

 

Aturdidos por una invasión que nadie imaginaba, la familia decidió abandonar el país el jueves de la semana pasada, horas después del lanzamiento de las primeras bombas. César, su mujer María Auxiliadora y siete de sus diez hijos, con sus respectivas esposas e hijos (dos de ellos, seminaristas, se han quedado en Ucrania y otro reside en Murcia) decidieron emprender el viaje de regreso a Burgos acompañando a la madre de César, de 90 años de edad –ayer mismo fue su cumpleaños– y enferma de alzheimer. En total, 25 personas: 13 adultos y 12 niños. Dos de ellos regresaron en avión y el resto en tres furgonetas que han tardado una semana en pisar suelo burgalés tras atravesar la frontera con Hungría («era más sencillo que hacerlo por Polonia») y hacer parada en Trieste y Niza.

 

Por el camino, relatan cómo han sido «espectadores de los milagros que Dios ha hecho con nosotros», pues han visto cómo las incomodidades del viaje (llegaron a estar parados más de 13 horas en la frontera y apenas les ofrecían 20 litros de combustible en cada gasolinera) y las averías en algunos de sus vehículos se han solventando «gracias a la generosidad de la gente» que han encontrado por el camino. «Algunos de los bebés solo tenían certificados de nacimiento, pero carecían todavía de la documentación oficial y nos han atendido bien», relata César. Además, la Federación de fútbol les ayudó pagando para ellos un hotel en Hungría y poniendo a su disposición dos coches y dos conductores, que los han traído hasta Burgos.

 

La familia Campomar Hernando mira con preocupación la situación que se vive en Ucrania y desean descubrir «la mano de Dios en todo esto», «que él nos ayude a descubrir su voluntad» y los caminos que les tiene preparados en Burgos en los próximos meses, si bien su corazón sigue en Ucrania, donde desean volver lo antes posible, como relata Mariauxi.