Las parroquias que componen este arciprestazgo norte de la archidiócesis han celebrado el jubileo peregrinando hasta la Catedral. Doscientos peregrinos comenzaron temprano una jornada de encuentro que tuvo su momento culminante en la eucaristía celebrada en la capilla de Santa Tecla y concelebrada por once sacerdotes.
Esta zona de la diócesis tiene sus núcleos grandes de población en Medina de Pomar, Villarcayo y Espinosa de los Monteros. Además, son muy numerosos los pequeños pueblos y todos ellos estuvieron presentes en la celebración. Desde la puerta del Sarmental comenzaron el itinerario jubilar presididos por la cruz que portaron desde el arciprestazgo para atravesar momentos después la Puerta Santa del Perdón. La renovación bautismal llevó a los participantes a sentirse especialmente unidos a toda la Iglesia. Además, depositaron tierra de la comarca en los recipientes habilitados a tal fin y con los que se configurará un jardín una vez concluya el Año Santo.
Junto a las celebraciones sacramentales, los peregrinos pudieron conocer la Catedral gracias a las explicaciones de los miembros del Cabildo. La jornada prosiguió con una comida de hermandad en el Seminario y con diferentes actividades por la tarde.
En la misma jornada del sábado la parroquia de San Juan Bautista también visitaba la Seo a primera hora de la tarde. Los jóvenes de Hakuna también vivieron el Jubileo con la misa presidida por el arzobispo, don Mario Iceta. La asociación de fieles Promoción Solidaria participaba en la misa capitular de los peregrinos tras haber realizado los ritos jubilares con su consiliario y como final de una jornada de retiro.
El Arciprestazgo Oca-Tirón celebró ayer su retiro cuaresmal en la villa de Oña como una más de las numerosas propuestas de reflexión y oración coordinadas por la vicaría de Pastoral para este tiempo litúrgico, inserto en la fase final de la Asamblea Diocesana.
La visita al monasterio de San Salvador fe el punto de inicio de una jornada que prosiguió en la Iglesia de San Juan, en un retiro impartido por el carmelita Pedro Tomás Navajas. Los participantes contemplaron «la mirada de Dios, amorosa y, por ello, creativa, embellecedora, que nos hace familia sinodal». En una segunda reflexión, se invitó a dirigir la mirada al interior «para sentir que somos amor, porque somos templos del amor y, por ello, evangelio vivo». El retiro concluyó con una oración acompañando al Santísimo Sacramento y la celebración del sacramento de la reconciliación.
Más propuestas
El retiro en Oña no fue el único celebrado durante el último fin de semana. El padre benedictino Roberto Gayubo dirigió el viernes en Santo Domingo de Silos un retiro para los fieles del arciprestazgo del Arlanza. El mismo emplazamiento reunió ayer a las parroquias de La Sierra para participar en un retiro animado por el franciscano Carlos Palacios, mientras que el monasterio benedictino de Aranda de Duero acogió otro impartido por el sacerdote vallisoletano Julio Molina para los fieles del arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán.
Por su parte, el monasterio de San Pedro de Cardeña acogerá el sábado 19 de marzo, de 10:00 a 15:30 horas, un retiro de oración a cargo del sacerdote diocesano José Baldomero Fernández de Pinedo. Lleva por título «Cambiaste mi luto en danza» y está abierto a un máximo de 25 participantes. Para acudir es necesario inscribirse a través del correo [email protected] antes del 16 de marzo. El precio (incluye comida), asciende a 20 euros.
La sinodalidad, ese estilo de ser Iglesia por el que tanto apuesta el papa Francisco, pretende lograr una participación y comunión de todos los bautizados en la misión evangelizadora. El encuentro diocesano de jóvenes, celebrado esta mañana en la parroquia de la Sagrada Familia, ha querido ser, de este modo, un espacio de reflexión acerca de la implicación real y efectiva de las nuevas generaciones en la marcha pastoral de la Iglesia en Burgos.
Cerca de sesenta jóvenes procedentes de parroquias, movimientos y asociaciones han expuesto su parecer, señalando, entre otras cosas, que a veces no encuentran esos espacios de implicación en los despachos de la curia o en altas instancias eclesiales –sí en sus parroquias y realidades más próximas– o que las celebraciones litúrgicas son una especie de «supermercado» donde no se sienten del todo acogidos, sobre todo por el uso de un lenguaje que no facilita su participación. A estas reflexiones se han sumado las respuestas recibidas a un cuestionario online difundido en las redes sociales donde se les preguntaba por el rumbo que, a su entender, debería tomar la Iglesia. Sus propuestas han sido recogidas por Lucía Ferreras, co-referente diocesano del Sínodo de los Obispos, y serán incorporadas al informe que la archidiócesis de Burgos enviará a la comisión nacional encargada de presentar propuestas al proceso sinodal una vez concluya su fase diocesana.
Experiencias
El encuentro se ha desarrollado en «un ambiente muy bueno», en el que los jóvenes «han dialogado libremente» sobre las cuestiones planteadas, según explica Óscar Moriana, delegado diocesano de Juventud, quien se muestra «sorprendido» y «satisfecho» por la buena participación y el clima de convivencia logrado.
La jornada ha contado, además, con un panel de experiencias donde se han dado a conocer diez iniciativas pastorales puestas en marcha en la archidiócesis y destinadas a adolescentes y jóvenes. La mañana ha concluido con una oración compartida.
El Salón Rojo del Teatro Principal ha acogido esta mañana la presentación de la programación de Semana Santa [descargar aquí], que retorna a las calles de Burgos con ilusión renovada tras dos años de parón a causa de la pandemia de coronavirus. El presidente de las cofradías, Luis Manuel Isasi, ha manifestado que esta edición supone una nueva mirada a la Semana Santa manteniendo la tradición desde un prisma diferente y hacerla atractiva para los jóvenes con el fin de lograr una mayor participación. De hecho, la Junta de la Semana Santa –que integra 16 hermandades– estrena, nuevo logotipo, además de un nuevo equipo en su junta directiva.
Las primeras novedades de esta Semana de Pasión afectan a la celebración del Domingo de Ramos. La procesión de la Borriquilla, encabezada por el arzobispo, don Mario iceta Gavicagogeascoa, saldrá en esta ocasión desde la iglesia de San Lorenzo a las 10:00 h. A las 11:00 h. se celebrará en la Catedral la Misa Mayor, a la que seguirá la bendición de ramos en la Plaza de Rey San Fernando, especialmente dirigida a los niños.
El segundo cambio se refiere a la programación del Viernes Santo, que por primera vez desde la década de los cincuenta saldrá desde el interior de la Catedral, donde aguardarán todas las imágenes, lo que en palabras de Jaime Prado, portavoz de la Junta de la Semana Santa, dotará al acto de una «mayor solemnidad y vistosidad». Y es que, ha apuntado, «tanto las cofradías como los burgaleses tenían mucha sed de Semana Santa». El desfile procesional concluirá, además, en la plaza Alonso Martínez, desde donde las cofradías con sus respectivos pasos emprenderán el camino de regreso a sus sedes.
Por su parte, el abad de la Semana Santa, Saturnino López, ha destacado como novedad la Procesión de la Luz el Sábado Santo, que resalta la resurrección de Cristo y supone un anticipo de la Pascua. Organizada por la Cofradía de la Santa Columna, discurrirá por el barrio de Vega. Además, las cofradías de San Gil y San Cosme y San Damián celebrarán el 75 aniversario de su popular procesión del Encuentro, que no se vive en la ciudad en plenitud desde el año 2018.
Tanto la procesión del Encuentro como la del Santo Entierro serán retransmitidas por TVE en función del acuerdo firmado con la fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021.
Ochocientos años a la intemperie y hoy, de forma especial, soportando una humedad penetrante y un frío al que ya no estamos acostumbrados. A la Catedral no le ha venido mal el abrazo que le han otorgado esta mañana unos mil alumnos y docentes de la escuela católica de Burgos, que han celebrado con este gesto su día, al igual que está ocurriendo en otros rincones de Castilla y León. El arzobispo, don Mario Iceta, ha participado en el acto, que pretendía «poner en valor el estilo en común de educación que comparten todos los centros de enseñanza católicos, fundamentado en los valores cristianos y la innovación educativa», tal como subrayan los organizadores. También han acudido el director provincial de Educación, José Antonio Antón Quirce, y el responsable de Escuelas Católicas en Castilla y León, Leandro Roldán.
El coordinador de la red de centros católicos en Burgos, Víctor Mendiguchía, subraya que el acto ha servido para «dar fuerza de red» al conjunto de estos colegios, que suman 29 en toda la provincia (21 de ellos solo en la capital), y más de 19.000 alumnos. Con este gesto han querido «visibilizar la escuela católica de Burgos en este momento» y demostrar cómo los alumnos que integran estos centros son «constructores de belleza, bondad, alegría y amor ante un mundo necesitado de compromiso». «La Catedral, además, nos une como diócesis, como Iglesia de Burgos y como escuela que desea participar de la vida de la ciudad creando cantera y futuro para nuestros alumnos y nuestra sociedad».
«Escuelas que dejan huella»
Con el lema «Constructores de futuro», representantes de los centros educativos han leído un manifiesto con el que han reivindicado la presencia de la escuela Católica en la provincia. Al igual que en la Catedral se concitan elementos arquitectónicos y estilos culturales diversos, así también estos centros «que dejan huella» tienen su papel en «la construcción de la fraternidad» social. «La belleza, la armonía y el arte son primordiales para crear entre todos un futuro más humano. La catedral de Burgos, que es casa de todos y para todos, nos transporta, nos envuelve con su luz hasta imaginar una historia mejor para toda la creación», han leído tres alumnos. También se ha tenido un recuerdo especial por el sufrimiento que atraviesan los niños ucranianos abogando por «un futuro mejor lleno de esperanza de reconciliación para toda la humanidad».
Los 29 centros educativos de Burgos pertenecientes a Escuelas Católicas Castilla y León cuentan en este curso escolar con 19.001 alumnos y 1.732 profesionales. La cifra de alumnos se ha incrementado un 0,5% con respecto al curso anterior. En la provincia, el total de centros de educación concertada aglutina al 35% del total del alumnado.