El pasado domingo concluyó la visita pastoral del arzobispo, don Fidel Herraéz Vegas, a las parroquias de la unidad de atención pastoral de Villarcayo. Las últimas localidades en ser visitadas fueron las del valle de Valdebezana y Merindad de Valdeporres.
La primera parada de la mañana fue en Cubillos del Rojo y Santelices, donde el arzobispo pudo saludar a sus gentes, conocer las iglesias y rezar por los difuntos. A continuación, se dirigió a la residencia de ancianos «Condado de la Revilla» de Pedrosa de Valdeporres, donde le esperaba la corporación municipal junto con empleados y ancianos del centro de la tercera edad. Saludó personalmente a todos, los bendijo y compartió con ellos un pequeño aperitivo. En la parroquia de la misma localidad se celebró la Eucaristía, a la que se acercaron vecinos de los pueblos de la zona que llenaron el templo. Tras la misa hubo un vino español para disfrutar de la compañía de don Fidel, fotografiarse con él y compartir penas y alegrías. A mediodía, se acercó a Soncillo para celebrar la Eucaristía y seguir saludando y animando a la comunidad parroquial.
Por la tarde, el pastor de la diócesis conoció varios pueblos más. En Ahedo disfrutó de un rato agradable acompañado de pastas. En Argomedo se encontró con un pequeño grupo de personas que compartieron su preocupación por la despoblación de la zona. Quedaba por visitar la residencia de la tercera edad de Soncillo, «Virgen del Campo». Fue recibido con el canto popular de la Salve y una merienda. Don Fidel, como acostumbra, saludó uno a uno a los ancianos, al personal de la casa y familiares de los residentes. Antes de regresar a Burgos, a última hora de la tarde, paró en Bezana y saludó a los fieles, que le manifestaron su preocupación por el estado del tejado de la Iglesia. La visita concluyó con una oración por los vivos y difuntos del pueblo y la foto de familia.
Con el éxito de otras ediciones, a pesar del mal tiempo, el pasado sábado se celebró la convivencia final de los alumnos participantes en el Concurso Religioso Escolar que organiza la Delegación Diocesana de Enseñanza, y que en esta XXXII edición ha estado centrado en el tema «La Parroquia». Los equipos ganadores de esta edición han sido el CRA Valle de Riaza (de Milagros, Adrada, La Horra, Gumiel del Mercado y Sotillo de la Ribera) y el CEIP Mª Teresa León de Ibeas de Juarros.
Durante el curso, los equipos participantes trabajaron sobre el tema a través de un cuestionario, y en este día de la convivencia final, los alumnos venidos de Burgos y provincia repasaron la realidad de las parroquias y visitaron algunas de ellas en el marco de una yincana. Por la tarde, en el recinto del Seminario, se vivió un ambiente de fiesta y diversión que puso el broche final al concurso.
Si de algo puede presumir la Semana Santa burgalesa es de la ausencia de rivalidad entre cofradías o hermandades de la ciudad. Prueba de ello ha sido la procesión extraordinaria que ha tenido lugar esta tarde a los pies de la catedral organizada conjuntamente por la Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento y Jesús con la Cruz a Cuestas, la Real Hermandad de la Sangre del Santo Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores y la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago con motivo del 75 aniversario de su fundación o refundaciones. Un ejemplo de que, con un poco de disponibilidad y deseos de trabajar, cofrades de distintas hermandades de la ciudad desean «realizar proyectos importantes y contribuir a que la Semana Santa Burgalesa sea cada día un poco mejor y recupere la importancia que tuvo en siglos pasados», tal como se ha escuchado en el acto de esta tarde.
Aunque aún falten ocho jornadas para los días de Pasión y el clima era más propio de Navidad, la procesión de este domingo de Cuaresma ha sido como un preludio de la Semana Santa que se inauguraba ayer de forma oficial con el pregón a cargo del exalcalde de la ciudad, Juan Carlos Aparicio. Tras haber salido portadas a hombros de sus respectivas parroquias, las imágenes de Jesús con la Cruz a Cuestas, Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora de la Soledad entraban en la plaza del Rey San Fernando al son de la marcha «Soledad, Camino y Dolor», compuesta por Javier Centeno para la ocasión. Tras el encuentro e intercambio de flores entre los priores de las tres cofradías, las tallas se han despedido «con una venia» frente al Arco de Santa María para dirigirse a sus respectivos templos parroquiales antes de que la lluvia hiciera acto de presencia.
75 años de historia
La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad tuvo su sede en la capilla del Santo Sepulcro de la catedral y ya se tienen noticias de su existencia en 1584. Tenía por finalidad entre otras guardar en la memoria la Soledad de María el día de Sábado Santo. Con el devenir de los años pasó por diversas sedes hasta que en el siglo XIX debido a la desamortización y a las crisis de piedad popular desaparece de la memoria de los burgaleses, siendo refundada en 1944, en la parroquia de Santa Agueda. Cada Sábado Santo procesiona la imagen de la Soledad que tallara Ildefonso Serra en 1901.
También de Ildefonso Serra, pero de 1902, es la imagen de Nuestro Padre Jesús con la Cruz a Cuestas, que fue donada por el matrimonio Vicente Ortega y Juana de Nero, y que en el año 1944 fue asignada para su culto y para ser procesionada a la Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento de San Cosme y San Damián, fundada en el año 1794 para acompañar al Santísimo Sacramento y solemnizar los actos y procesiones en los que le se rendía culto. Esta cofradía nunca desapareció, creándose la sección penitencial en el año 1944, exactamente 150 años después de su fundación, de la que este año se cumplen 225 años. En el año 1947, esta cofradía acuerda con la Real Hermandad de la Sangre de Cristo y de Nuestra Señora de los Dolores hacer en la tarde de Jueves Santo la procesión del Encuentro.
La imagen de Nuestra señora de los dolores es portada a hombros desde la iglesia de San Gil, en un trono de uno de los mejores orfebres que ha dado en los últimos siglos la ciudad de Burgos, Saturnino Calvo, que realizó también la corona y el puñal de traspasa el corazón de María. La imagen es obra del siglo XVII y que llegó del convento de la Merced a la iglesia de San Gil, tras la desamortización de los monasterios y conventos, en el siglo XIX. En el año 1944, de nuevo, se refunda esta Real hermandad, sobre las reglas de la antigua Cofradía Noble de la Sangre de Cristo, fundada en 1592 en el convento de la Santísima Trinidad, y que luego fue traslada a la iglesia de San Gil, donde se trasladó el culto al Cristo de las Santas gotas, donde hoy se sigue venerando y es procesionado la tarde del Domingo de Ramos.
El Colegio del Círculo acogió ayer el Encuentro de Pastoral Juvenil, con el lema «Escucha el latir», una jornada que sirvió para «escuchar el latir de los jóvenes de hoy, que tienen mucho que decir a la Iglesia» y «poner su voz en el centro de la Iglesia diocesana», tal como explica el delegado de Infancia y Juventud, Óscar Moriana.
Alrededor de doscientos participantes, entre adolescentes, jóvenes, sacerdotes y animadores de la pastoral juvenil tomaron parte en el encuentro. Los más jóvenes disfrutaron de diversos talleres, sobre Cáritas, teatro, la huerta solidaria del Molinillo, graffiti… «Todo ello nos ha servido para descubrir cómo el corazón de los jóvenes busca ese sentido que para nosotros es la Buena Noticia de Jesús», asegura Moriana. Paralelamente, los animadores trabajaron sobre la Exhortación del Papa Christus vivit y la experiencia del Sínodo de los Jóvenes, de la mano de la hermana María Luisa Berzosa.
Tras la comida, una paella compartida, los menores de 18 años participaron en juegos y bailes, mientras los adultos mantuvieron un café tertulia sobre realidades juveniles que puede escuchar la Iglesia. El encuentro concluyó con un concierto de música rap a cargo del grupo NFTW.
Alrededor de 200 personas participaron en la duodécima edición del Encuentro de Naciones que organiza la Comisión arciprestal de Pastoral de Migraciones de Aranda de Duero y que se celebró ayer en el colegio de las Madres Dominicas.
Once países estuvieron representados en esta ya tradicional cita con la que se pretende propiciar el conocimiento de las diversas culturas presentes en la ciudad y comarca al pueblo de Aranda y favorecer el encuentro entre personas de distintas procedencias: Argentina, Bulgaria, Colombia, Honduras, Marruecos, Mali, Perú, Rumanía, Togo, Venezuela y España como país anfitrión.
En una tarde de convivencia y ambiente festivo, representantes de las distintas naciones presentaron su país, cultura y costumbres, mostraron su artesanía, gastronomía, música y bailes típicos y rezaron juntos.
En Aranda hay empadronados 52 venezolanos, 786 rumanos, 484 marroquíes, 498 hondureños, 317 colombianos, 743 búlgaros, 72 malienses, 22 peruanos, 7 argentinos y 2 togoleses.