Eucaristía y esperanza se dan la mano en la fiesta del Reservado

por redaccion,

<
>
Más: galería fotográfica completa

 

No hay Iglesia sin eucaristía, no hay eucaristía sin Iglesia. Esta máxima teológica ha sido una realidad a lo largo de la historia, también en Burgos. La celebración que presiden los obispos ha alimentado a los cristianos en la milenaria vida de la Iglesia por estas tierras, desde sus orígenes, en Oca, hasta Burgos, pasando por Valpuesta, Sasamón, Muñó o Gamonal.

 

Esta línea del tiempo ha quedado reflejada en una alfombra de serrín preparada con mimo por los seminaristas en uno de los días clave de su calendario. Al 950 aniversario del asentamiento definitivo de la sede episcopal en Burgos, los candidatos a recibir un día el sacerdocio han querido vincular también el Jubileo Universal ‘Peregrinos de Esperanza’ y el 75 aniversario del dogma de la Asunción de María. Una amalgama de aniversarios para dar contexto a su fiesta del Reservado, una entrañable celebración eucarística con la que recuerdan la primera ‘reserva’ del Santísimo Sacramento en el sagrario de su capilla.

 

El vicario episcopal territorial ha sido el encargado de dirigir la meditación de esta tarde, donde ha subrayado que en un mundo desalentado «que navega en la incertidumbre», «Jesús nos transforma como el barro en manos del alfarero» para «regalarnos esperanza», como ha sucedido a lo largo de los siglos. Para Julio Alonso, «es justo mirar al pasado para agradecer a tantas personas que nos han trasmitido la llama de la fe». Ahora, ha dicho, «nos toca a nosotros avivar esta llama que se nos ha regalado, aportando nuestros carismas y tareas, compartiendo con los demás y viviendo una espiritualidad de comunión» a través de la «argamasa del afecto, el cariño y la amistad», mostrando un claro compromiso hacia los más necesitados.

 

El rezo de vísperas y la procesión eucarística por los pasillos del Seminario han sido el punto culminante de una jornada que comenzaba esta mañana con la misa presidida por el arzobispo, mons. Mario Iceta y tras la cual el Santísimo Sacramento ha quedado expuesto durante todo el día.

 

Fue en 1898 cuando el Seminario diocesano de San José abrió sus puertas con una solemne eucaristía, un año después de que el cardenal fray Gregorio María Aguirre y el beato Manuel Domingo y Sol impulsaran su construcción. Desde entonces, y cada segundo domingo de noviembre, los seminaristas y los sacerdotes que allí han recibido su formación se citan para celebrar esta fiesta.

«Cada persona es templo de Dios y está llamada a reflejar su amor en el mundo»

por Natxo de Gamón,

<
>

 

Más: galería fotográfica completa

 

El Encuentro Pastoral Diocesano ha regresado seis años después a Burgos con la vocación como eje central. El salón de actos de la Fundación Círculo ha acogido los actos centrales de la mañana de una cita coordinada por la Vicaría de Pastoral de la archidiócesis de Burgos con el título La vida como vocación.

 

Lucía Ferreras Galerón, delegada para el Laicado, ha dado la bienvenida al acto y, después, Diego Luis Díez, director del Secretariado para la Pastoral Vocacional, ha dirigido la oración, en la que, a través de una lectura del libro del Éxodo, en la que Moisés contempla la zarza ardiente, ha llegado el momento del saludo de Mons. Mario Iceta Gavicagogeascoa, arzobispo de Burgos, quien ha agradecido la presencia tan nutrida en este encuentro en la víspera del Día de la Iglesia Diocesana.

 

El arzobispo también ha pedido al Señor «que nos envíe sus Espíritu, para ser conscientes de que hemos sido llamados a formar parte de una familia, cada uno según su vocación». Mons. Iceta también ha explicado lo importante que es «que el Señor nos dé la luz para conocer cuál es la respuesta a la llamada de su amor. En eso consiste la vocación: de qué modo concreto yo respondo al Señor con mi vida».

 

Tras ello, Lucía Ferreras ha introducido el Congreso de Vocaciones Para quién soy que se celebró el pasado mes de febrero, en el que participaron más de 35 burgaleses, entre los que se encontraba ella. Un vídeo ha resumido algunos de los momentos más importantes del mismo. A continuación, ha moderado una mesa en la que han intervenido tres de los participantes en ese Congreso: Eloy Bueno de la Fuente, Paula Mena y sor Isabel Vique RRTT.

 

El Gusto, el catering de la empresa de inserción EMBICO de Cáritas Diocesana de Burgos, ha ofrecido un café durante el descanso. A la vuelta, se han realizado una serie de testimonios y experiencias que ha moderado Maite Domínguez, delegada para las Misiones. Faustino Díez ha sido el primero que ha ofrecido su testimonio, después de interpretar una canción. A continuación, José Andrés Pérez y Pilar Sáez han narrado la experiencia de organizar las Jornadas Arciprestales del Laicado y el trabajo de la Comisión Arciprestal del Laicado en el arciprestazgo de Burgos-Gamonal.

 

Un vídeo ha explicado el trabajo de pastoral vocacional en el colegio de la Sagrada Familia (la SAFA), donde cada año organizan una feria vocacional junto al resto de colegios de la familia SAFA. Antonio y Óscar, dos seminaristas de Burgos, han explicado qué experiencias se realizan desde el Seminario en materia de pastoral vocacional: Zebedeo, Llamados, Seminario en familia, Explora+, Javieradas, etc. y, junto a un grupo de seminaristas, han interpretado una canción.

 

La misionera burgalesa Gloria Varona FdC, por su parte, ha narrado cómo nació su vocación, en primer lugar, a Hija de la Caridad y, en segundo lugar, a ser misionera; y cómo éstas se han desarrollado a lo largo de su vida. Para terminar, se ha proyectado un tráiler de la película Testigos enviados desde Burgos, el documental elaborado por la Delegación para las Misiones de la archidiócesis sobre la historia de los misioneros burgaleses que han perdido la vida en la misión.

 

Los actos han continuado en el Seminario de San José donde, tras la comida, se ha ofrecido una animada sobremesa con el juego De Oca… a Burgos. La celebración ha terminado con la misa que ha presidido el arzobispo en la Catedral, y que ha comenzado con una foto de familia en las escaleras de la portada del Sarmental.

 

«Sembradores de esperanza, amor y misericordia»

En su homilía, el prelado ha centrado su reflexión en dos palabras clave: «templo» y «cuerpo», como ejes de la vida cristiana. El arzobispo ha recordado que «Dios no habita en templos de piedra, sino en el cuerpo tomado de las entrañas purísimas de la Virgen María», invitando a contemplar el misterio de Cristo como verdadero templo de la humanidad. A partir de la imagen bíblica del agua que brota del costado de Cristo, ha explicado que «esa fuente eterna fluye del altar, de la Eucaristía, que nos purifica y nos da vida», y que, al participar en ella, los creyentes se convierten también en templos vivos de Dios.

Mons. Iceta ha subrayado que el ser humano es portador de la presencia divina desde el mismo instante de su concepción: «Desde el seno materno, los que huyen de la guerra, los pobres o los que buscan un futuro mejor, todos son templos de Dios», ha afirmado, denunciando las estructuras que anteponen la economía o el poder a la dignidad humana.

El arzobispo ha exhortado asimismo a los fieles a «purificar el templo del corazón», para que Cristo vuelva a ocupar el centro de la vida y la sociedad. Finalmente, ha evocado la imagen de la Iglesia como edificio espiritual levantado con «piedras vivas, donde la piedra angular es Cristo», y animó a los presentes a ser «sembradores de esperanza, amor y misericordia» en medio del mundo.

La NAO convierte la noche arandina en un diálogo entre arte, fe y comunidad

por Natxo de Gamón,

<
>

 

Más: galería fotográfica completa

 

Aranda de Duero se convirtió este sábado en punto de encuentro entre arte y la fe con la celebración de la Noche de Arte y Oración (NAO), que por primera vez en la archidiócesis se celebraba fuera de la capital burgalesa y bajo el lema Abiertos al encuentro. Centenares de personas pasaron en la noche del pasado sábado, 25 de octubre, por la iglesia de Santa María la Real, el templo más emblemático de la capital ribereña, para vivir una experiencia de oración a través de la música, la danza, el teatro y la creación artística. Con el objetivo de facilitar también visualmente el clima de oración, el lema de esta edición se dispuso con letras blancas a los dos lados y bajo el sagrario del templo, remarcando la centralidad del encuentro con Cristo para los cristianos y cristianas.

 

Desde las siete de la tarde hasta las doce y media de la noche se sucedieron las propuestas de casi una treintena de grupos y colectivos: coros parroquiales, grupos de danza y música tradicional, artistas individuales, familias, actores y actrices, y también movimientos, asociaciones, como la de personas sin hogar y organismos diocesanos, como el departamento de Ecología Integral. La NAO ribereña contó también con el impulso de dos miembros del grupo Brotes de Olivo, los hermanos Judith y Chito Morales, que compusieron un tema para la ocasión inspirados en el lema del encuentro.

 

El propio templo de Santa María se convirtió también en protagonista de varias propuestas artísticas y de oración: jóvenes de la parroquia compusieron a lo largo de la noche un tapiz de serrín tintado entorno a la pila bautismal, con una bonita alegoría que plasma el significado de la NAO entorno a la fe en Cristo. Por otra parte, algunos santos de la imponente portada de piedra de la iglesia cobraron vida para que los “santos de la puerta” (también de la de al lado) acercaran a través de microteatro el significado de la santidad hoy.

 

Paralelamente y gracias a la flexibilidad del formato de la NAO, que permite entrar y salir del recinto de oración en cualquier momento, en silencio y con respeto, centenares de personas pasaron por la iglesia de Santa María a lo largo de la noche. Iluminado en el exterior con diversidad de colores, el templo acogió a numerosas personas que acudían con más curiosidad y expectación que conocimiento de la experiencia, pero acabaron quedándose durante horas por el gusto y la sorpresa de encontrarse con una propuesta en la que belleza y espiritualidad iban de la mano.

 

La NAO nació hace cinco años en la archidiócesis de Burgos con una primera edición que se celebró en la Catedral. Antes de recalar en Aranda ha pasado por la iglesia de San Lorenzo, el Seminario de San José y la iglesia de San Nicolás. Esta quinta edición marca un hito al trasladarse por primera vez fuera de la capital, cumpliendo su vocación diocesana de ser una experiencia abierta a todas las comunidades. Así se puso de manifiesto con la variada procedencia de quienes participaron, que llegaron desde Burgos, Melgar de Fernamental, Cardeñadijo, y desde las localidades ribereñas de Zazuar, Milagros, Vadocondes, Pardilla y Aranda.

 

Una experiencia que ha sido posible gracias a la implicación de muchas personas que han apoyado su celebración como participantes, voluntarios, y con el aliento y apoyo del equipo que lleva promoviendo esta iniciativa desde sus comienzos.

El arciprestazgo del Vena celebra el Jubileo de la Esperanza

por redaccion,

<
>

 

Buena parte de las parroquias del arciprestazgo del Vena se encuentran a orillas del Camino de Santiago a su paso por la ciudad de Burgos. También la catedral. Y hacia ella, como peregrinos, se han encaminado esta tarde miembros de las parroquias que componen este amplio territorio. Lo han hecho portando las cruces de algunas de sus comunidades y ataviados con un pañuelo blanco para celebrar el Jubileo de la Esperanza, en medio del Año Santo universal y coincidiendo con el 950 aniversario del establecimiento definitivo de la sede episcopal en Burgos.

 

A pesar de la lluvia, unas 250 personas se han congregado en la plaza de Santa María y han atravesado la Puerta Santa del perdón de la catedral. Ya dentro del templo, han tenido posibilidad de acercarse al sacramento de la reconciliación y han celebrado la eucaristía. La colecta de la misma se destinará a un proyecto de construcción de pozos de agua en Senegal, de la mano de la asociación Anvó Africam.

 

«A pesar de que a veces no hay demasiada conciencia arciprestal, hemos decidido celebrar juntos el Jubileo, porque así manifestamos el deseo de salir de nuestras comunidades al encuentro de los demás», explica el arcipreste, Gabriel Moreno. «El hecho de encontrarnos con otras parroquias subraya la dimensión del peregrino que sale de lo suyo al encuentro con los otros, para acoger y ser portadores de esperanza», insiste, como también ha recordado en su homilía.

 

El arciprestazgo del Vena está compuesto por catorce parroquias, situadas al norte del Arlazón. Abarca un extenso territorio que va desde la parroquia del Hermano San Rafael, el más oriental, hasta Santa María Magdalena de Villalonquejar, por el oeste, atravesando todo el casco histórico de la capital. Este año, las comunidades cristianas que se integran en esta zona reciben, además, la visita pastoral del arzobispo, que esperan «sirva como acicate y de aliento tanto a nivel parroquial como arciprestal» y como una oportunidad para «buscar caminos conjuntos para la evangelización», como concluye el arcipreste.

El arzobispo retoma su visita pastoral en el arciprestazgo de Burgos-Vena

por redaccion,

<
>

 

Visitar su diócesis y conocer el estado de sus parroquias, «instituciones católicas, cosas y lugares sagrados» es una obligación para todos los obispos. Según recoge el Código de Derecho Canónico, es una práctica que ha de realizarse al menos cada cinco años y mons. Mario Iceta está metido de lleno en esta tarea. Ya ha recorrido el arciprestazgo de San Juan de Ortega y, a los dos realizados en la capital –Vega y Gamonal–, se suma este curso el del Vena, que agrupa las parroquias de la zona norte de la ciudad.

 

Las parroquias del Hermano San Rafael, Nuestra Señora de las Nieves y El Salvador, de Villatoro, han sido las primeras en recibir esta visita canónica. A lo largo de tres días, el arzobispo ha tenido oportunidad para conocer de primera mano la vida de estas comunidades, que trabajan como unidad pastoral desde hace ya seis años. Se ha reunido en asamblea con los feligreses de las Nieves y Villatoro y con los consejos pastoral y económico y los miembros de los distintos grupos del Hermano San Rafael. También ha tenido tiempo para visitar una residencia de ancianos y el colegio de los Hermanos Maristas, confirmar a un grupo de 34 adolescentes y jóvenes y participar en una de las habituales catequesis en familia. La visita concluyó ayer con la celebración de una eucaristía.

 

A lo largo de sus distintas intervenciones, don Mario Iceta ha animado a las tres comunidades a seguir trabajando juntas para que el pueblo de Dios no se vea privado «de los elementos necesarios para la salvación» que se ofrecen en las parroquias. Si la sociología de estos barrios ha cambiado y las necesidades pastorales son otras, ha insistido en la necesidad de aunar fuerzas para lograr que la comunión, la evangelización, la celebración de los sacramentos y el ejercicio de la caridad sean una realidad en este entorno geográfico.

 

Encontrarse con las personas

 

El arzobispo ha manifestado en varias ocasiones su alegría por «encontrarse con la gente» en un ambiente distinto al de un frío despacho. Como explica el secretario de la Visita Pastoral, Julio Alonso, don Mario «lo hace contento y con disponibilidad también hacia lo que se le pide», «lo vive con mucha ilusión porque para él lo más importante es encontrarse con las personas».

 

Según explica el también vicario Territorial, la visita canónica sirve «para tomar decisiones para orientar la pastoral según las prioridades de la archidiócesis». Además, es un estímulo para «animar a los sacerdotes, consagrados y laicos en la tarea evangelizadora que tenemos que hacer todos con gozo, con empeño y con impulso» para lograr una «pastoral adecuada a los tiempos que vivimos».

 

La visita pastoral al arciprestazgo proseguirá los días 11, 12 y 14 de diciembre en la parroquia de San Lesmes Abad.