El arzobispo visita la parroquia de Santo Domingo de Guzmán
El pasado viernes por la tarde arrancaban en los salones parroquiales de Salas de los Infantes el encuentro anual de los grupos de Biblia del arciprestazgo de La Sierra. Este año están trabajando el evangelio de San Marcos, y el tema central de este encuentro ha sido en torno a las comidas de Jesús, teniendo como referente el evangelio de Marcos: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores”. El evento comenzó con una presentación del pasaje, para posteriormente poner en común el trabajo previo realizado por cada grupo en su reunión y concluyó con una oración.
Por otro lado, el sábado en la misma franja horaria, los catequistas tuvieron una sesión de formación a cargo del delegado de pastoral vocacional, Enrique Ybáñez Vallejo, quien les animó a acompañar a cada niño de la catequesis en su discernimiento vocacional. Ambos encuentros concluyeron con un ágape de confraternización.
El Seminario diocesano de San José ha acogido esta mañana una nueva reunión ordinaria del Colegio de Arciprestes, sesión que ha estado presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. El tema principal del orden del día ha sido la «fraternidad sacerdotal».
Con la participación del vicario para el clero, Jesús Castilla, los arciprestes han expuesto cómo los sacerdotes de las distintas zonas de la provincia se esfuerzan por consolidar sus vínculos de comunión y fraternidad, compartiendo experiencias y plateando sugerencias para lograr que esa vinculación sea cada vez más estable.
Igualmente, se han expuesto los resultados del último Consejo Diocesano de Pastoral, donde fue abordado el tema de la sinodalidad y la comunión en los consejos diocesanos, entre ellos, el colegio de arciprestes.
El orden del día también ha contado con otras informaciones, como el próximo encuentro regional de obispos, vicarios y arciprestes de Villagarcía de Campos y otras cuestiones pastorales de índole práctico.
Prosiguiendo el itinerario de su visita pastoral a las parroquias de la diócesis, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, se desplazó durante el pasado fin de semana a Briviesca y otros once pueblos más de la Bureba: Santaolalla de Bureba, Quintanavides, Revillagodos, Reinoso, Valdazo, Quintanabureba, Prádanos de Bureba, Castil de Peones, Alcocero de Mola, Cueva Cardiel y Villalmondar. Según el párroco de esta unidad pastoral, Julián Galerón, don Fidel «se sintió acogido por estas gentes sencillas». A su vez, el pastor de la diócesis «les ha transmitido su amor de padre y la cercanía del pastor».
El arzobispo ha podido conocer la realidad de los pueblos, pequeños «pero llenos de ilusión por sus parroquias». En unos (Santa Olalla de Bureba, Cueva Cardiel, Quintanabureba, Prádanos, Alcocero, Villalmondar…) los alcaldes le insistieron que, mientras ellos fueran los regidores de estas localidades iban a impedir por todos los medios que se hundiera su iglesia. En otros pueblos que ya carecen de ella –como Reinoso o Castil de Peones– están construyendo sendas capillas «para que tengamos un lugar donde celebrar a nuestros santos y enterrar a nuestros difuntos, porque una pueblo sin iglesia no tiene entidad».
Don Fidel también conoció la ciudad de Briviesca, su patrimonio artístico e histórico, y las personas y las diferentes realidades pastorales: familias y niños de catequesis, grupos parroquiales, sacerdotes, Hijas de la Caridad, residencias de ancianos… El arzobispo presidió algunas celebraciones litúrgicas y mantuvo varias reuniones de encuentro y diálogo con los diferentes agentes de pastoral.
La parroquia de San Juan Evangelista acogió el pasado viernes la tradicional cena del hambre. El misionero Luis Ángel Plaza contó su experiencia de defensa del derecho al acceso al agua para todos en Brasil y se presentó el proyecto que asume el Arciprestazgo de Gamonal este año, la mejora de un internado para niños en una zona deprimida de la India.
En Lerma, la Iglesia de San Juan acogió una sopa solidaria en favor de Manos Unidas, tras la presentación de la campaña contra el hambre para este año. El donativo recaudado se destinará a la construcción de un centro comunitario en Dairut (Egipto) que servirá como centro educativo y sanitario para los cristianos coptos de aquella región, un proyecto cuyo coste total es de 42.000 euros.