El Seminario diocesano de San José ha acogido esta mañana una nueva reunión ordinaria del Colegio de Arciprestes, sesión que ha estado presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. El tema principal del orden del día ha sido la «fraternidad sacerdotal».
Con la participación del vicario para el clero, Jesús Castilla, los arciprestes han expuesto cómo los sacerdotes de las distintas zonas de la provincia se esfuerzan por consolidar sus vínculos de comunión y fraternidad, compartiendo experiencias y plateando sugerencias para lograr que esa vinculación sea cada vez más estable.
Igualmente, se han expuesto los resultados del último Consejo Diocesano de Pastoral, donde fue abordado el tema de la sinodalidad y la comunión en los consejos diocesanos, entre ellos, el colegio de arciprestes.
Prosiguiendo el itinerario de su visita pastoral a las parroquias de la diócesis, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, se desplazó durante el pasado fin de semana a Briviesca y otros once pueblos más de la Bureba: Santaolalla de Bureba, Quintanavides, Revillagodos, Reinoso, Valdazo, Quintanabureba, Prádanos de Bureba, Castil de Peones, Alcocero de Mola, Cueva Cardiel y Villalmondar. Según el párroco de esta unidad pastoral, Julián Galerón, don Fidel «se sintió acogido por estas gentes sencillas». A su vez, el pastor de la diócesis «les ha transmitido su amor de padre y la cercanía del pastor».
El arzobispo ha podido conocer la realidad de los pueblos, pequeños «pero llenos de ilusión por sus parroquias». En unos (Santa Olalla de Bureba, Cueva Cardiel, Quintanabureba, Prádanos, Alcocero, Villalmondar…) los alcaldes le insistieron que, mientras ellos fueran los regidores de estas localidades iban a impedir por todos los medios que se hundiera su iglesia. En otros pueblos que ya carecen de ella –como Reinoso o Castil de Peones– están construyendo sendas capillas «para que tengamos un lugar donde celebrar a nuestros santos y enterrar a nuestros difuntos, porque una pueblo sin iglesia no tiene entidad».
Don Fidel también conoció la ciudad de Briviesca, su patrimonio artístico e histórico, y las personas y las diferentes realidades pastorales: familias y niños de catequesis, grupos parroquiales, sacerdotes, Hijas de la Caridad, residencias de ancianos… El arzobispo presidió algunas celebraciones litúrgicas y mantuvo varias reuniones de encuentro y diálogo con los diferentes agentes de pastoral.
La parroquia de San Juan Evangelista acogió el pasado viernes la tradicional cena del hambre. El misionero Luis Ángel Plaza contó su experiencia de defensa del derecho al acceso al agua para todos en Brasil y se presentó el proyecto que asume el Arciprestazgo de Gamonal este año, la mejora de un internado para niños en una zona deprimida de la India.
En Lerma, la Iglesia de San Juan acogió una sopa solidaria en favor de Manos Unidas, tras la presentación de la campaña contra el hambre para este año. El donativo recaudado se destinará a la construcción de un centro comunitario en Dairut (Egipto) que servirá como centro educativo y sanitario para los cristianos coptos de aquella región, un proyecto cuyo coste total es de 42.000 euros.
El objetivo es profundizar en la formación y compromiso cristianos a los fieles de más de 25 años que no estén confirmados. Y para ello, la diócesis ofrece a los adultos la posibilidad de participar en alguno de los cursos que ya se han iniciado en Burgos (el 1 de febrero en la parroquia del Buen Pastor de Miranda y este pasado sábado en la de San Martín de Porres).
Estos cursos suponen una ayuda fundamental para aquellos cristianos que deseen contraer matrimonio o vayan a ser padrinos de bautizo y por ello deban ser previamente confirmados, requisito básico para dar ambos pasos, y también se dirigen a aquellos que deseen fortalecer su fe y recibir el sacramento.
Las próximas sesiones se desarrollarán en San Martín de Porres el 10 de marzo, 14 de abril y 12 de mayo, en horario de 10:30 a 13:30 horas y de 16:30 a 19:30 horas, y en Miranda, en la parroquia del Buen Pastor, hasta marzo, los jueves de 20:15 a 21:30 horas.
Por último, en Aranda, los cursos de iniciación tendrán lugar en la Casa de la Iglesia. Comenzarán el 5 de marzo y durarán 10 días, en horario de 20:15 a 21:30 horas.
Por otra parte, el movimiento Cursillos de Cristiandad ha organizado un cursillo de viernes a domingo, y ofrece dos fechas opcionales: del 9 al 11 de marzo y del 4 al 6 de mayo. Se desarrollarán en el seminario de San José y se puede llamar al 689 57 61 05 para confirmar asistencia. Participar en este Cursillo también ofrece la posibilidad de acceder al sacramento de la confirmación.
Una decena de matrimonios dedicó la tarde del pasado domingo a pasar la «ITV familiar» en Miranda de Ebro. Una novedosa iniciativa acogida ayer en la parroquia de Santa Casilda. La propuesta nació en las diócesis vecinas de Madrid y Valladolid hace unos meses como una consecuencia lógica de la exhortación del papa FranciscoAmoris Laetitia. Se trata de una propuesta más intensa que una charla expositiva donde las familias participantes vislumbran su actual situación, descubren su identidad, los cambios que surgen en su seno y los caminos que pueden seguir en el futuro inmediato. La «ITV familiar» fue puesta en marcha el pasado mes de mayo en la capital y ayer se desarrolló por primera vez en la ciudad del Ebro. El acto estuvo promovido por la delegación diocesana de Familia y Vida. Los delegados, Jorge Lara y Laura Pérez, fueron los encargados de conducir la sesión, invitando a los asistentes a revisar a fondo su vida conyugal.
Partiendo de la situación actual de cada matrimonio, se realizaron varias dinámicas para ayudarles a ser, cada vez más, auténtica familia cristiana. El conocimiento propio y también del cónyuge, el diálogo sosegado, la capacidad de sacrificarse por amor y el compromiso común de cara al futuro se presentaron como las claves de una sana vida matrimonial.
Un rato de oración de los matrimonios con sus hijos ante el Santísimo, puso fin a una velada que, a todos, se les quedó muy corta, como atestiguaron los asistentes.