El Museo del Retablo recibió ayer la visita de carácter privado de la consejera de Cultura, María Josefa García Cirac, y el director general de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, Enrique Saiz Martín. En su recorrido por la iglesia de San Esteban, que alberga este museo singular por sus características, la titular de Cultura estuvo acompañada por el arzobispo de Burgos, don Fidel Herraéz Vegas, el vicario general, Fernando García Cadiñanos, el delegado diocesano de Patrimonio, Juan Álvarez Quevedo, y el delegado territorial de la Junta, Baudilio Fernández Mardomingo.
García Cirac admiró las obras que se exponen actualmente en el museo, que alberga casi una veintena de retablos, varios sepulcros y pilas bautismales y una valiosa colección de orfebrería, y se interesó por aquellas piezas que están en proceso de restauración o sobre las que se va a actuar próximamente.
Anoche tuvo lugar la clausura de la Primera Semana del Cofrade. El acto se celebró en la capilla de la Facultad de Teología, siendo presidido por el vicario de pastoral, José Luis Lastra. Al hilo de las lecturas proclamadas, dirigió la homilía en la que invitó a vivir como lo hacían los primeros cristianos y recogen los Hechos de los Apóstoles: «los hermanos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones, vivían todos unidos y tenían todo en común…» Así ha de ser la vida de los cofrades, les dijo, «si queréis ser luz del mundo y sal de la tierra». Concluyó su homilía invitando a los cofrades asistentes a «llevar a sus cofradías lo aprendido estos días para que tenga un efecto multiplicador». La Coral Santa María la Mayor, que actuó en este acto de clausura, interpretó en diversos momentos de la celebración seis obras musicales de autores como Ángel Bravo, Palazón, y el propio J.Inocencio Fernández, director de la Coral.
Antes de finalizar, el delegado de religiosidad popular y cofradías, Lucinio Ramos, dio las gracias a todos los participantes, recordando algunos mensajes escuchados a lo largo de Semana, especialmente en la conferencia de monseñor Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid: «Nuestro mayor reto en este tiempo es generar un cofrade, formar un cofrade». En esa línea, manifestó Lucinio Ramos, quiere trabajar esta delegación. Finalizó su intervención recordando las palabras del obispo de Córdoba, don Demetrio Fernández, quien en la misa de clausura del Encuentro Nacional de Cofrades Jóvenes, que tuvo lugar el 29 de octubre pasado, les decía así: «Habéis nacido en la Iglesia, somos de la Iglesia, esta es vuestra identidad. El día que ese aspecto se apague o se atenúe, vuestra cofradía estará en peligro. Lo que mantendrá vuestra cofradía firme y con futuro es su identidad cristiana… No sois una asociación cultural, no habéis nacido en una institución pública, vuestro seno materno es la Iglesia…». Sin lugar a dudas, este es el camino por donde hay que ir.
Es innegable la repercusión nacional que desde hace unos meses está adquiriendo el Club Baloncesto Miraflores. Su salto a la liga Endesa le ha empujado a recorrer todo el país como uno de los mejores embajadores de la ciudad. Y además, «acompañados por una afición extraordinaria» y que es el comentario habitual entre todos los clubs deportivos que compiten en la ACB. Por ello, el Club Baloncesto Miraflores se puede convertir desde hoy en una de las mejores plataformas para dar a conocer todos los eventos que se realicen en Burgos con motivo del VIII Centenario de su Catedral. Su logotipo estará presente en su equipación deportiva, así como en el autobús que utiliza la agrupación.
El presidente del patronato de la «Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021», Fidel Herráez Vegas, y el presidente del Club Baloncesto Miraflores, Félix Sancho Arnáiz, han firmado esta mañana un convenio de colaboración entre ambas entidades. Gracias a este acuerdo, el Club se compromete a incluir el logotipo de la Fundación, especialmente, en la equipación del equipo profesional. Asimismo, podrá hacerlo en cuantos soportes considere adecuados y a través de las actividades que se puedan desarrollar en el espacio del Coliseo en el que juegan los partidos, así como en el autobús utilizado por el equipo para sus desplazamientos.
El convenio, que estará en vigor hasta el próximo 30 de junio de 2018 con posibilidad de prorrogarse en períodos anuales, autoriza la utilización del logotipo sin que exista contraprestación económica alguna entre ambas entidades. Aún así, el Club estipula que la utilización del logotipo en los fines acordados en el convenio ascendería a 50.000 euros, según las condiciones que tienen aprobadas para este tipo de colaboraciones.
El Club Baloncesto Miraflores se convierte así en la primera institución en la ciudad que asume el logotipo del VIII Centenario de la Catedral, haciendo que la marca que representa comience a difundirse en la sociedad burgalesa y allí donde el equipo juegue sus próximos partidos, multiplicando la presencia del logo en todo el país. «Era un proyecto que nos hace especial ilusión –ha comentado el presidente del Club–. Creemos que somos el vehículo perfecto para dar a conocer este acontecimiento». El equipo juega desde esta temporada en la liga Endesa.
Tanto el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, como el arzobispo y el presidente del Club esperan que sean muchas más las instituciones que sigan la senda hoy comenzada y sumen fuerzas para dar a conocer este evento de repercusión internacional.
Con la conferencia «El Cofrade del Siglo XXI», impartida en la Facultad de Teología por el obispo auxiliar de Valladolid, don Luis Argüello, ayer comenzó la Primera Semana del Cofrade, que se prolongará hasta el próximo jueves, día 30. En el acto, que comenzó con una breve oración dirigida por el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez, intervino el delegado de Religiosidad popular y Cofradías, Lucinio Ramos, que enmarcó este encuentro en la programación de dicha delegación, dentro del objetivo de formación de los cofrades. Presentado el ponente por parte del prelado diocesano, tomó la palabra el obispo auxiliar de Valladolid, que comenzó su intervención con la pregunta «qué es una cofradía, qué es un cofrade», destacando que las cofradías, en sus remotos orígenes, encontraron un ambiente sacralizado, «mientras que en la actualidad ya no existe esa sacralidad, porque el tiempo actual es un tiempo secularizado», e hizo una llamada «para que las cofradías mantengan la fidelidad en la novedad del tiempo».
Don Luis Argüello afirmó también que «el principal patrimonio de las cofradías son los cofrades», a los que marcó cinco metas: cultivar la relación con la Palabra de Dios, cultivar y ayudar a cultivar la eucaristía, especialmente la del domingo, valorar el sacramento de la penitencia «más que otras penitencias, aunque estén bien», cultivar la fraternidad, dando importancia a todo aquello que una y cree familia, y vivencia de las obras de misericordia, verdadero compromiso de humanidad del cofrade de hoy.
Esta tarde se celebrará la conferencia »Arte y mensaje en el camino de Pascua», a cargo de Juan Álvarez Quevedo, delegado diocesano de Patrimonio. El acto tendrá lugar a las 19:30 en el Aula Magna de la Facultad de Teología.
Ayer concluyeron los actos de celebración del 50 aniversario de la parroquia de Santa Catalina de Alejandría, en Aranda de Duero, y el broche final fue la misa solemne que celebró en el templo el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, concelebrada además por todos los sacerdotes que han pasado por la parroquia o que ejercen su ministerio por la zona. En su homilía, don Fidel agradeció la labor que han llevado a lo largo de los años todos los que han contribuido al crecimiento de la parroquia, tanto sacerdotes como laicos, y tras la ceremonia, se sirvió un aperitivo en el que estuvieron todos los asistentes.
Un elemento de unión
El actual templo se erige sobre el terreno en el que antiguamente una ermita dedicada a santa Catalina de Alejandría. Cuando en 1966 el arzobispado de Burgos decide erigir canónicamente una nueva parroquia para atender el nuevo barrio, el primer, don Felipe Ontoso, propone que la parroquia se acoja al patrocinio de la santa. Así, pese a que era una parroquia de nueva creación, se daba continuidad a una tradición centenaria de fe y devoción. A partir de este momento, el barrio y la parroquia se identifican como dos realidades que caminan unidas, en muchos momentos se identifican de tal manera que llegan a confundirse: tienen el mismo nombre y los mismos límites territoriales. La parroquia servirá para dar cauce a reivindicaciones que van más allá de lo que es la labor meramente pastoral, y será el principalmente elemento aglutinador del barrio.