Una exposición ensalza la presencia de los Jesuitas en Oña y comarca

por redaccion,

 

<
>

 

La Compañía de Jesús adquirió el Monasterio benedictino de San Salvador de Oña en 1880 para fundar un Colegio Máximo y las Facultades de Teología y Filosofía. En dicho lugar estuvieron hasta 1967, año en el que surgió la Facultad de Teología del Norte de Burgos. Por ella han pasado eximios jesuitas como el P. Zameza, decano de la Facultad de Teología.

 

Para recordar su presencia estos 90 años se ha inaugurado una exposición en una de las salas del monasterio que durará todo el mes de agosto. Por ella ya ha pasado el Arzobispo de Burgos, Mario Iceta, el presidente de la Diputación Provincial de Burgos, Borja Suárez, el provincial de los Jesuitas de España, el P. Antonio España, así como Joaquín Barrero, actual superior de la comunidad de Burgos.

 

La exposición cuenta con abundante material fotográfico y documental, recopilado de los distintos archivos jesuíticos y aportado personas de Oña y localidades limítrofes que vivieron aquella época. Hay documentos de gran valor histórico como las primeras páginas del contrato de compraventa del Monasterio y curiosidades como una motocicleta alemana de 1952, donada por los jesuitas al párroco de Quintanaopio, para facilitarle su labor por el valle de Caderechas.

 

Durante la exposición se han realizado otros actos culturales como la conferencia del P. Alfredo Verdoy S.J. (28 de julio). Este historiador recordó la capacidad de innovación y atracción del talento para atender a los laboratorios o a la torre de astronomía. Aparte de la actividad académica los Jesuitas dinamizaron la zona con sus catequesis y actividades religiosas organizadas en los diferentes pueblos de la comarca.

 

El pasado domingo 30 de julio, víspera de San Ignacio de Loyola, Joaquín Barrero celebró una eucaristía de agradecimiento por su presencia generosa hacia los vecinos de Oña y Comarca. El superior actual de los Jesuitas subrayó que la presencia de la Compañía en Oña fue enriquecedora tanto para los jesuitas, como para las personas de la zona.

Cuenta atrás para el encuentro con el Papa Francisco en la JMJ

por redaccion,

<
>

 

 

Después de unos días en familias de las parroquias de Boa y Aveiro, donde fueron visitados por nuestro arzobispo, Mario Iceta, los 300 jóvenes de la delegación burgalesa llegaron a Estoril. El miércoles 2 de mayo disfrutaron del magnífico concierto organizado por la Conferencia Episcopal Española para más de 35.000 jóvenes españoles. El jueves y viernes han ido llegando a Estoril otro grupo importante de burgaleses del Camino Neocatecumenal o de algún colegio religioso cuya filial han visitado a lo largo de esta semana.

 

En Estoril se han juntado todos los castellanoleoneses junto a sus obispos en una sesión de diálogo entre obispos y jóvenes. El cansancio se va notando poco a poco, pero se cura con amistad y emoción ante la llegada del papa Francisco.

La ciudad de Burgos recibe a más de 5000 peregrinos de la JMJ

por redaccion,

<
>

 

 

La plaza del rey San Fernando se ha visto sorprendida por más de 3000 jóvenes que a lo largo de la última semana de julio han atravesado nuestra ciudad con dirección a Lisboa. De Francia, Italia, México, Colombia, Países Bajos, Alemania o Estados Unidos han llegado multitud de cantos religiosos que han animado el calor pegajoso de estos días. Los burgaleses, apostados en las terrazas, identificaban banderas a la vez mostraban perplejidad por el desparpajo y armonía de sus himnos.

 

El lunes 24 fue el día de más concurrencia con más de 1500 jóvenes, en su mayoría franceses de Lyon y de Lille. La Delegación Diocesana de Juventud, coordinadora del alojamiento, y la Fundación Círculo, organizaron un concierto en el patio del Colegio Círculo con la actuación del grupo italiano The Sun Music. Este grupo nació en 1997 y recibió el premio a la mejor banda de música punk de Italia en 2004. Tras una profunda crisis y proceso de conversión a la fe, redescubrieron la música como ‘una misión para comunicar la alegría y el coraje para llenar los corazones de esperanza’.  Su frescura y su permanente interpelación al público hizo que franceses y burgaleses no dejaran de improvisar coreografías y performance, así como de subir al escenario y contribuir a la fiesta.

 

La mayor parte de estos grupos que se dirigen a Lisboa proceden de parroquias o de movimientos eclesiales. Sorprende su alegría, pero especialmente la espontaneidad con la que expresan su fe en mitad de la calle. Es frecuente escuchar sus cantos y aplausos y, acto seguido, verles cómo realizan una gran circunferencia y cantan salmos a media tarde (Vísperas) o al inicio de la mañana (Laudes).

 

El último día que Burgos recibirá peregrinos hacia Lisboa será el lunes 31 de julio con poco más de cien jóvenes. Al regreso de Lisboa, en concreto el día 6 de agosto, está previsto recibir más de 2000 franceses y holandeses que han elegido nuestra ciudad para regresar a su país.

 

Por su parte, 300 jóvenes burgaleses, acompañados por el Arzobispo de Burgos, Mario Iceta,  han viajado a Lisboa para participar en la JMJ el día 6 de agosto. Durante los días previos se alojan en la ciudad de Vagos, al sur de Portugal. Son jóvenes de parroquias de Burgos, Miranda y Aranda o de grupos conocidos como Jesús al Centro, Hakuna o Parteluz.

De Burgos a Lisboa: la archidiócesis ultima los detalles para el encuentro con el papa

por redaccion,

<
>

El próximo miércoles 26 de julio, 290 jóvenes de la archidiócesis de Burgos saldrán de la ciudad para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2023, que será en Lisboa. Este evento está previsto para los días entre el 1 y el 6 de agosto, sin embargo, los peregrinos burgaleses disfrutarán hasta el 31 de julio de unos días en diócesis (DED) en Vagos, un municipio al sur de Portugal.

 

Este grupo de feligreses provienen de 15 parroquias de la provincia de Burgos, 11 de la ciudad y 4 de otras localidades, como Aranda de Duero o Salas de los Infantes, entre otros. Además, el arzobispo don Mario Iceta los acompañará durante todo el recorrido, participando con ellos en todas las actividades y viajes que se realicen. Finalmente, el día 31 se trasladarán hasta Estoril para iniciar oficialmente su participación en la JMJ.

 

Durante los días propios del evento se realizarán actos programados para todos los participantes, como una misa de apertura el día 1, la bienvenida del papa el día 3 o la misa de envío el día 6 de agosto. Además, también habrá actividades que duren varias jornadas como los encuentros «Rise up», la «Cidade da Alegria» y el Festival de la Juventud.

 

Asimismo en Burgos se acogerá a 4.920 peregrinos internacionales que pasarán por la ciudad en su camino a Lisboa. Franceses, italianos y holandeses, entre otros, recibirán la hospitalidad de la archidiócesis a través de un concierto organizado con el apoyo de la Fundación Círculo Burgos. El grupo italiano «The Sun» amenizará la tarde del 24 de julio en el Colegio Círculo Católico en un evento gratuito y abierto a todo el público.

 

Junto a la diócesis se van a sumar al viaje diversos grupos cristianos como Hakuna, Jesús al Centro o la Asociación Juvenil Parteluz. Raquel Catalina es una joven burgalesa que pertenece a este último grupo, y comenta que «cuando me preguntan por qué voy a esta Jornada de la Juventud digo que voy porque deseo encontrarme con Cristo. Me ilusionan un montón de cosas de la peregrinación, desde la acogida de familias en Aveiro, pasando por la alegría que se vive de ver a todos los jóvenes cristianos, hasta vivir la eucaristía con los demás».

Mirando al corazón de los niños a través del tiempo libre

por redaccion,

<
>

Voluntared es una entidad diocesana especializada en el desarrollo de iniciativas de formación e intervención social, es decir, es una escuela de ocio y tiempo libre reconocida por la Junta de Castilla y León, siendo la primera escuela que se puso en marcha en la comunidad autónoma hace más de 40 años.

 

Sus actividades principales se desarrollan en el ámbito del tiempo libre, teniendo como piedra angular la formación, y educando a los jóvenes a través de adultos relacionados con el trabajo con niños, las catequesis, los grupos juveniles, etc. A través de esta formación se crea un espacio en el que los infantes pueden descubrir que el tiempo libre también es una parte importante para su desarrollo como persona, tanto a través de la parte lúdica como de la dimensión espiritual.

 

Esta entidad también ofrece formación a los adultos para poder convertirse en monitores o coordinadores de ocio y tiempo libre, así como las especialidades que la Junta de Castilla y León les pide, como, por ejemplo, titulaciones relacionadas con las personas con necesidades especiales.

 

Voluntared también se encargar de gestionar una serie de albergues para poder desarrollar estas actividades lúdicas, los cuales se encuentran en Poza de la Sal, Castrillo de la Vega y Santibañez-Zarzaguda, todos ellos municipios de la provincia de Burgos. Durante el tiempo de verano en estos lugares se llevarán a cabo campamentos organizados tanto por las parroquias de la archidiócesis de Burgos como de otras diócesis de España.

 

Entre las labores que realiza la entidad cabe destacar sus campamentos, los cuales constituyen su principal actividad. Este año están en el colegio Jesuitas (Centro Educativo de Nuestra Señora de la Merced y San Francisco Javier), donde, a lo largo de julio, recibirán alrededor de 270 niños. Sin embargo, también se llevarán a cabo campamentos en entornos rurales en pueblos como Covarrubias, Santa Gadea del Cid y Pancorbo, entre otros, realizándose en colaboración con los centros de acción social (CEAS) y los ayuntamientos. En todo el verano tienen previsto acoger alrededor de 470 jóvenes.

 

Estos campamentos son urbanos, es decir, no se pernocta, sino que se realizan diferentes actividades lúdicas a lo largo de la mañana hasta, aproximadamente, la hora de comer. Se fomentan, traducidos al mundo del ocio y tiempo libre, los valores del juego, del compañerismo, de la naturaleza y del evangelio, es decir, todos los valores y enseñanzas se realizan desde la identidad de la iglesia y de los cristianos.

 

A través de estos campamentos los participantes son capaces de comprobar cuáles son sus potenciales y sus limitaciones, fomentando así el compañerismo entre todos los participantes. «Estos lugares son espacios privilegiados para que los niños y las niñas se encuentren consigo mismo», relata Juan José Ángel Madrid, director de Voluntared.

 

Según cuenta, «la pandemia del COVID-19 ha dejado una huella silenciosa en toda la ciudadanía, pero en especial en los niños y en los jóvenes». En este contexto donde abunda más el miedo y las inseguridades es donde entran estos campamentos, puesto que ayuda a dejar el entorno más individualista mediante actividades colectivas, donde los jóvenes pueden estar pasando tiempo con gente de su edad a la vez que se divierten.

 

La clave y la popularidad de los campamentos que realizan se basa en como tratan a los jóvenes, educándoles, jugando con ellos, atendiendo sus necesidades, etc. «Lo que valora la gente no es tanto lo que hacemos, porque no hacemos nada especial, sino cómo lo hacemos, acogemos al niño, lo valoramos, queremos y cuidamos, miramos con el corazón», relata Juan José.