Una chocolatada solidaria con Cáritas y los menores más desfavorecidos

por redaccion,

chocolatada caritas

 

Dentro de las actividades programadas en torno a la Navidad, el Centro Comercial El Mirador ha querido tener presentes a los más desfavorecidos. Con este motivo, el viernes y sábado pasados desarrrolló una actividad en la que, a cambio de un donativo que irá destinado a Cáritas Diocesana, los niños y niñas pudieron disfrutar de un chocolate y participar en uno de los dos talleres propuestos. La idea central del evento era unir la sensibilización hacia los problemas sociales con un momento lúdico, contribuyendo así a la formación en valores de los más pequeños. Cáritas destinará la recaudación a su Campaña Especial de Navidad, con la que aspira a reunir 25.000 euros en donaciones, que se destinarán a su programa de Infancia y Adolescencia, y a la que ya se han unido diversas empresas y particulares.

 

Desde hace más de cinco años el Centro Comercial El Mirador y Cáritas Diocesana de Burgos han establecido una intensa colaboración, de la que también participa el Grupo Tiempo Activo, que es el responsable de la organización de los campamentos urbanos en verano. En el caso de esta actividad, la suma obtenida en concepto de coste de inscripción también se entrega a Cáritas, con unas cifras anuales cercanas a los 5.000 euros. El programa de Infancia de esta entidad en Burgos está realizando un esfuerzo especial durante este curso para dar a conocer la realidad de los niños y niñas de familias más desfavorecidas, que se enfrentan a grandes dificultades para poder romper el círculo de la pobreza. En este sentido, desde Cáritas se considera fundamental contar con los principales actores económicos de nuestra provincia, y se agradece la implicación del Centro Comercial El Mirador y de sus clientes en esta iniciativa.

Cuando la enfermedad no entiende ni de Navidades ni de fechas

por redaccion,

El hermano Florentino, junto al Misterio instalado en el hall del hospital.

El hermano Florentino, junto al Misterio instalado en el hall del hospital.

 

La Navidad es siempre una fecha especial en el calendario. Aunque, a veces, esa fiesta de gozo y alegría se ve sumergida, también ella, en la noche del dolor. Y es que «las enfermedades no entienden de fechas ni de Navidades» y es por ello necesario que, en la medida de las posibilidades, también en este trance pueda ser una auténtica celebración.

 

Así lo entiende el hermano Florentino Martínez de la Cerda, superior de la comunidad de los Hermanos de San Juan de Dios de Burgos y subdirector gerente del hospital que atienden en la ciudad desde hace 62 años. Nacido en Atapuerca, Martínez es enfermero, fisioterapeuta y máster en Dirección y Gestión de Hospitales; fue, además, director del hospital de 1971 a 1974. Su más que dilatada experiencia profesional le atestigua, por tanto, que «la enfermedad es siempre un momento duro y complicado» y que, en estos días de Navidad, se hace aún más difícil: «Los pacientes externalizan mucho más sus sentimientos y lo manifiestan con emoción y lágrimas». Además, ante la nostalgia del calor del hogar y el recuerdo de los villancicos de infancia, «el silencio del enfermo es aún más elocuente de lo habitual».

 

Por fortuna, sus pacientes tienen la suerte de sanar sus dolencias en un hospital «atípico», donde el cuidado integral del paciente es una prioridad. En San Juan de Dios, los tratamientos con los pacientes son diversos a otros centros hospitalarios, pues aquí se pretende «acompañar al enfermo en todas sus necesidades, no solo materiales y corporales, sino también espirituales». De ahí que, también en este tiempo de Navidad, los trabajadores, voluntarios y bienhechores implicados en la marcha del proyecto asistencial del centro se esfuercen «para que el espíritu navideño invada todo nuestro hospital». También lo hacen de forma especial los hermanos de su congregación, que no regresan a sus hogares hasta pasada la Navidad, pues «su verdadera familia» es la de los enfermos y su propia comunidad religiosa».

 

Atención pastoral

 

Durante estos días, el hospital cambia su fisionomía. En la entrada colocan un gran misterio con las figuras de María, José y el niño Jesús y un enorme belén en la capilla del centro. Además, en las casi 200 puertas de las habitaciones cuelgan adornos navideños que elaboran con mimo y dedicación los pacientes que asisten al servicio de terapia ocupacional. Además, los participantes en este servicio también confeccionan las tarjetas postales que los usuarios del hospital pueden enviar a sus familiares y amigos en estas fechas tan señaladas. Todo el personal se implica en que el hospital mude ese habitual olor a ungüentos y medicinas por el de la humanidad y el cariño. «Es verdad que en los días de Navidad cuesta más trabajar, pero incluso en esos momentos el trabajo se hace con un esfuerzo especial para lograr que los pacientes olviden por un momento sus preocupaciones».

 

A los pacientes, se les ofrece además la oportunidad de participar en las celebraciones litúrgicas más señaladas, como Navidad y Año Nuevo. Además, no faltan la tradicional visita de los Pueri Cantores con su concierto de villancicos y los voluntarios de varias parroquias, que recorren los pasillos alegrando con sus cantos y sembrando estrellas a enfermos y familiares.

 

Aunque, quizás, lo más curioso es el modo en que cuidan la celebración de Nochebuena y Nochevieja. Y es que, en unas noches tan especiales, el mismo hospital se encarga de invitar a cenar a los familiares y acompañantes del enfermo. Así, «si en casa quedará un hueco vacío en la mesa ante la ausencia del enfermo, no queremos que en el hospital haya también un enfermo sin acompañante». Así que el hospital se encarga de elaborar un menú especial para que ningún enfermo pase solo esa noche tan emblemática.

 

Junto a ello, la otra fiesta donde el hospital entero se vuelca es la celebración de la Epifanía. En la capilla del Hospital se representa un belén viviente y, tras el auto sacramental, los reyes magos visitan a los enfermos en sus habitaciones entregándoles un obsequio personal. «Es un momento muy emotivo para todos, enfermos, familiares y cuantos les acompañan».

 

Una forma de celebrar «que la venida de Dios al mundo nos llena de alegría». Y es que, como le gusta repetir al hermano Florentino parafraseando a Saint-Exupery, «el amor es lo único que crece cuando se reparte».

Arzobispado y Cabildo organizan un recital navideño en la Catedral

por redaccion,

abrazo catedral_29

 

La Archidiócesis de Burgos y el Cabildo Metropolitano, bajo el amparo del VIII Centenario de la Catedral de Burgos, organizan el recital poético y musical navideño «Contemplación en la Catedral». La cita será el viernes 28 de diciembre a las 20.00 horas en la capilla de Santa Tecla de la Seo y durará alrededor de una hora. La entrada será libre hasta completar el aforo. Es el primero de un ciclo de recitales que continuará en 2019.

 

La parte musical constará de seis villancicos, adaptados a la voz de la soprano madrileña Mercedes Hurtado, titular en la catedral de la Almudena. El guitarrista burgalés Mariano Mangas, con cinco discos en su haber, y el organista de la catedral de Segovia, Ángel Montero, acompañarán el acto.

 

El grupo de teatro Espliego, de Villadiego, será el encargado de recitar la veintena de poesías seleccionadas y que hacen referencia a la Navidad. Bajo la dirección de Ernesto Pérez Calvo, serán siete miembros de esta formación los que lean obras desde el Siglo de Oro a la actualidad. Así, el público podrá deleitarse con textos conocidos de Lope de Vega, santa Teresa de Jesús y sor Juana Inés de la Cruz, además de los de Juan Ramón Jiménez, Gerardo Diego, Miguel Hernández, Eduardo Marquina, José María Pemán, Gloria Fuertes y José García Nieto.

 

Asimismo, se podrán escuchar algunas poesías de Pablo González Cámara, deán de la Catedral. Sus textos tuvieron muy buena acogida en el recital lírico del pasado 29 de octubre en la nave central del templo.

El VIII Centenario de la Catedral llevará a Bruselas la muestra «Burgos, tierra de orígenes»

por redaccion,

Patronato fundacion

 

La exposición «Burgos, tierra de orígenes» será «la joya de la corona» de los eventos que este año se celebren en torno al VIII Centenario de la Catedral. Así la ha presentado el vicepresidente ejecutivo de la Fundación, Antonio Miguel Méndez Pozo, al término de la reunión mantenida esta mañana por el patronato y en la que, además de la programación, se ha aprobado un presupuesto de 1.157.000 euros para 2019. Igualmente se ha presentado la memoria de actividades del pasado año, con 56 eventos realizados a los que han asistido 15.500 personas.

 

La muestra «Burgos, tierra de orígenes» viajará en marzo a Bruselas, donde permanecerá expuesta en el Parlamento Europeo entre los días 19 y 22. Está previsto que la inauguración cuente con la presencia del Parlamento, Antonio Tajani. A partir del 15 de septiembre, y hasta el 15 de febrero de 2020, la exposición podrá verse en el Museo de Santa Cruz de Toledo, y la intención es que después pueda viajar a distintas capitales europeas.

 

Otro de los platos fuertes de la programación de 2019, que por el momento cuenta ya con treinta actividades aprobadas, será la exposición «aTempora», que repasa 6.000 años de cerámica en Talavera de la Reina, y que llegará en abril al Fórum Evolución. Además, la Sala Valentín Palencia de la Catedral albergará una exposición del escultor Venancio Blanco y las muestras «Santiago, el peregrino de Burgos» y «Ad Gloriam Dei» viajarán por la ciudad y la provincia. Para años futuros se contempla una gran exhibición de la obra del pintor Mateo Cerezo, a propuesta del escritor burgalés Óscar Esquivias.

 

A finales de noviembre, en colaboración con Patrimonio Nacional, se conmemorarán en Las Huelgas los 800 años de la proclamación como caballero de Fernando III y su boda con Beatriz de Suabia. Asimismo, el Patronato ha aprobado el lanzamiento de una colección de cromos de la Catedral con imágenes del fotógrafo Enrique del Rivero.

 

En el aspecto musical destacan un gran concierto en la Catedral en junio para conmemorar los 20 años de la Fundación Atapuerca, al que se invitará a la reina Sofía, así como el Requiem de Mozart, que sonará en la Seo el 22 de julio interpretado por la Orquesta y Coros del Teatro Real. También la Catedral acogerá un concierto del Orfeón Burgalés y el Orfeón Pamplonés el 13 de abril.

 

Por su parte, el presidente de la Fundación y arzobispo de Burgos, don Fidel Herraéz Vegas, ha recalcado que «el núcleo central», «el alma» de toda esta actividad, es el VIII Centenario de la Catedral, una realidad religiosa, pero en torno a ella se han ido sumando todos los estamentos de la sociedad burgalesa. El arzobispo ha alabado que la celebración se haya concebido no como una fecha concreta, sino como «una época, una etapa amplia que probablemente tendrá repercusión en años posteriores» al aniversario de la Seo. Asimismo, ha anunciado que el acontecimiento ya está teniendo repercusión en diversas ciudades europeas, entre ellas Roma.

El Supremo confirma a la Iglesia como propietaria de la ermita de Fuentespina

por redaccion,

fuentespina padre eterno_1

 

El Tribunal Supremo ha declarado firme la sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos que atribuía la titularidad de la ermita del Padre Eterno de Fuentespina a la parroquia de San Miguel Arcángel y anulaba la inscripción registral del inmueble por parte del Ayuntamiento de la localidad ribereña.

 

El Tribunal ha desestimado el recurso de casación interpuesto por el Consistorio de Fuentespina contra la sentencia que emitió la Audiencia Provincial de Burgos en junio de 2016, que ratificaba a su vez la sentencia del Juzgado número dos de Aranda de Duero de 2015. En ella se consideran como hechos probados que la ermita, de la que constan referencias documentales desde hace más de cuatro siglos, ha estado en posesión continuada en el uso y la tenencia por la Iglesia al menos desde el año 1602 (en la testifical constan acreditadas visitas pastorales desde esa fecha) y se ha destinado al culto católico desde su construcción.

 

Rodrigo Saiz García, responsable jurídico administrativo de bienes patrimoniales de la Diócesis, destaca que son muchas las intervenciones que demuestran que la ermita siempre fue propiedad de la Iglesia. Así, consta que fue la parroquia la que contrató el suministro eléctrico en 1969 y que fue el propio párroco, Cándido Manso, quien solicitó la incoación de expediente de declaración de Bien de Interés Cultural para la ermita. En cuanto a las intervenciones o arreglos en el inmueble por parte del Ayuntamiento, Saiz sostiene que hay que entender las subvenciones y ayudas en el contexto de las competencias que los poderes públicos tienen de garantizar la conservación del patrimonio, como determina el artículo 46 de la Constitución (Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad).