Un café, sindicatos e Iglesia

por redaccion,

<
>

 

Pastoral Obrera retomó ayer sus encuentros en torno al mundo sindical que se han celebrado en ediciones anteriores y que se han visto interrumpidas los últimos años a causa de la pandemia. En esta ocasión, eligieron el formato café-tertulia. En un ambiente distendido, cristianos que desarrollan su compromiso en el mundo del trabajo a través de los sindicatos compartieron sus experiencias e impresiones. A la cita acudieron cristianos pertenecientes a sindicatos como UGT, CCOO, SOI o CGT, entre otros. «Es imprescindible fomentar más el encuentro entre Iglesia y sindicatos, en el deseo común de luchar por un trabajo digno para todos», señaló la delegada de Pastoral Obrera, Amaya Muñoz Vicario.

 

El evento estaba abierto a todos los públicos y se celebró en el centro comunitario del Espíritu Santo de Gamonal. En él, una treintena de personas dialogaron sobre diferentes vivencias en el mundo sindical y todos coincidieron en la necesidad de formación para conocer la historia del movimiento obrero y los derechos laborales actuales. También se habló de la importancia de que la sociedad recupere valores como el esfuerzo o la solidaridad.

 

La delegación de Pastoral Obrera hace un balance muy positivo de la asistencia y participación de este acto y afirma que repetirán en el curso que viene con un formato similar.

Las parroquias de Merindades, de romería a la Virgen de la Tabla

por redaccion,

<
>

 

Cada mes de mayo, las parroquias del arciprestazgo de Merindades peregrinan a un lugar mariano de su comarca para realizar una romería a alguna de las advocaciones marianas de la zona. Este año, las parroquias del norte de la archidiócesis se reunieron el pasado domingo en torno a la ermita de la Virgen de la Tabla, en la localidad de Cigüenza.

 

El acto comenzó con la bienvenida a los numerosos fieles, que se trasladaron desde Frías, Trespaderne, Espinosa de los Monteros, Medina de Pomar, Quintana Martín Galíndez, Villarcayo… y de diferentes valles como el de Manzanedo o Valdivielso. En total, alrededor de 120 personas.

 

Una vez dentro de la ermita, se rezó el santo Rosario, en el que cada misterio era introducido por un representante de las diferentes unidades de acción pastoral que configuran la zona. Durante el rezo de las letanías, se nombraron las diferentes advocaciones marianas presentes en las Merindades. A continuación se hizo una pequeña procesión con la imagen de la Virgen de la Tabla alrededor de la ermita mientras se entonaron canciones marianas. Dicha procesión concluyó rezando la Salve popular.

 

La jornada concluyó con una merienda campestre en las laderas de la ermita. Un día de convivencia que volvió a reunir a los fieles de la comarca después de dos años largos de pandemia.

 

Los orígenes de esta advocación a Nuestra Señora de la Tabla se remonta a una leyenda que narra cómo una niña fue salvada de morir ahogada en el río Nela gracias a la tabla que le ofreció la Virgen a modo de salvavidas. Su fiesta se celebra el 8 de septiembre (fiesta litúrgica de la Natividad de la Virgen María), con el traslado de la talla de la Virgen de la Tabla desde su ermita a la parroquia, donde permanece a la veneración de los fieles durante una semana.

«Retablo sonoro» permitirá a artistas residentes elaborar nuevos proyectos culturales

por redaccion,

<
>

 

Con el nombre «Retablo Sonoro», el Museo del Retablo de Burgos pone en marcha una nueva propuesta cultural basada en la modalidad de la «residencia artística», un programa que permite a artistas y creadores disponer de espacios y recursos para trabajar, individual o de forma colectiva, en los ámbitos vinculados a su disciplina artística. De esta forma, se permite la concentración de los artistas en sus proyectos, se dan a conocer proyectos de artistas de la misma rama y exhibir y compartir sus trabajos.

 

Arzobispado de Burgos y Fundación Círculo Burgos han firmado esta mañana un convenio de colaboración que permitirá desarrollar un proyecto cultural basado en la música gracias a la «residencia artística» concedida al músico burgalés Diego Crespo durante los años 2022-2023 en la iglesia de San Esteban – Museo del Retablo y por un presupuesto de 4.000 euros. Entre las actividades a realizar a lo largo de estos dos años, se programarán conciertos, conferencias y talleres sobre música. «Ser artista en residencia para mí es un lujo y un honor al que pocos creadores tienen acceso», ha declarado Crespo, quien ha afirmado que buscará la «calidad» en la programación que elabore, buscando siempre «buenos intérpretes y los mejores referentes» del panorama musical.

 

El conocido artista es intérprete de varios instrumentos de tecla (piano, órgano y clavecín), lo que hace más fácil poder incluir músicas de todos los estilos y agrupaciones diversas. Su misión es programar durante los próximos dos años conciertos de música barroca, clásica o culta con dichos instrumentos, audiciones divulgativas de órgano o conciertos didácticos. Se ofrecerán conciertos de órgano en la nave central de la Iglesia de San Esteban y conciertos de música de cámara en el claustro del Museo. Para ello también se ha instalado un piano de cola modelo Yamaha C3.

 

El primer concierto tendrá lugar este sábado, 14 de mayo, a las 20.30 horas. Será un recital de flauta y piano a cargo José Sotorres, flauta solista de la  Orquesta Nacional de España y Diego Crespo, al piano. La programación se completará, sobre todo durante los meses de mayo a octubre, con la implicación de otros artistas, entre los que ya figuran Daniel del Pino, Carlos Goicoechea, Antonio Arias o Enrique Martín Laguna. El precio de las entradas será popular, y oscilará entre los cinco y los diez euros, y podrán adquirirse en la misma taquilla del Museo del Retablo hasta media hora antes del comienzo de cada espectáculo.

 

Emilio de Domingo, presidente de la Fundación Círculo Burgos, ha señalado que con «Retablo Sonoro» se propiciará el acceso a la cultura a más burgaleses en una época del año en la que decae este tipo de programación en la ciudad: «Los museos no son lugares donde se almacenan y exhiben piezas, han de ser también elementos vivos que generen cultura y encuentro».

 

Con la puesta en marcha de «Retablo Sonoro», el Museo del Retablo prosigue con su estrategia de impulso a las actividades culturales de la ciudad. Ubicado en la iglesia de San Esteban, recibe anualmente unas 30.000 visitas. Es fruto del trabajo desarrollado por la archidiócesis de Burgos desde 1995 para la restauración y conservación del patrimonio de las iglesias parroquiales abandonadas o en proceso de ruina. Aunque también alberga una importante sección de orfebrería, está centrado en el retablo (exhibe más de treinta), lo que le convierte en un museo único en su género en España. El Arzobispado trabaja, además, en la puesta en marcha de otros proyectos, entre los que sobresale la restauración del órgano barroco de la iglesia o el acceso a su torre, a fin de que «la mayor parte de San Esteban sea visitable», como ha señalado el vicario general, Carlos Izquierdo.

25, 50, 60 y 70 años de ministerio: el asombro de ser curas

por redaccion,

<
>
Más: galería fotográfica completa

 

Decenas de sacerdotes se han dado cita hoy para celebrar la fiesta de su patrón, el maestro san Juan de Ávila. Después de dos años de pandemia, el evento ha regresado con fuerza al Seminario (en 2021 se celebró una solemne eucaristía en la Catedral) y con los actos tan característicos de esta entrañable celebración, en la que son homenajeados de forma especial los sacerdotes que cumplen 25, 50, 60 y hasta 70 años de vida ministerial.

 

La figura del sacerdote y periodista José Luis Martín Descalzo, desgranada en una conferencia a cargo del profesor de Teología Antonio Martínez Serrano, y una comida de hermandad han completado los actos de la jornada, en la que ha ocupado el puesto central la eucaristía concelebrada y presidida por el arzobispo momentos después de haber desvelado la configuración de su nuevo consejo episcopal.

 

En su homilía, don Mario Iceta ha recordado a los presbíteros que «ser sacerdote es ser amor, ejercer el oficio de amor». Y un amor «concreto, con rostros y nombres» pues, ha dicho, «no se puede amar a bulto, en masa». Por eso, si los sacerdotes deben imitar las actitudes de Cristo, el Buen Pastor, «tenemos que poner rostro a la porción del pueblo que Dios nos ha confiado» y «desgastarnos por nuestras ovejas». En este sentido, el pastor de la Iglesia en Burgos ha subrayado que «los fieles tienen olfato y enseguida se dan cuenta si somos personas de Dios, si queremos transmitirlo a él o a nosotros». «Hagamos vida lo que leemos o, de lo contrario –ha advertido–, lo que digamos quedará hueco». «Busquemos –en definitiva– la santidad, pues la santidad es la plenitud del amor», ha remarcado.

 

En su extensa alocución, el arzobispo también ha pedido a los sacerdotes que «la sinodalidad no se convierta en un eslogan de moda», sino que promueva en sus vidas una auténtica conversión. En este sentido, ha exhortado a los presbíteros a «escuchar», poner sus vidas «en servicio a la misión», colocar «en el centro a Jesucristo» y favorecer la comunión en el presbiterio: «No nos unen las apetencias, ni los gustos o las afinidades ideológicas… nos une la ordenación presbiteral y que somos hijos de Dios. Gracias a Dios, él nos ha elegido diferentes. Acojamos en el corazón al hermano diverso, formando un único presbiterio». «La fragmentación es obra nuestra, la diversidad es obra del Espíritu. Convirtámonos para querernos como hermanos», ha concluido.

El Círculo de Silencio llama la atención sobre la situación de los menores migrantes no acompañados

por redaccion,

<
>

El paseo Sierra de Atapuerca acogió el 101 Círculo de Silencio para seguir reivindicando los derechos de las personas migrantes. En esta ocasión se recordó la situación que se sigue viviendo en Ucrania y en otros muchos lugares del mundo donde la violencia provoca migraciones forzadas masivas y se ha clamado un «¡No a la guerra! ¡No a todas las guerras!»

 

Una de las preocupaciones que manifestaron es la situación de los menores no acompañados, cuyo objetivo principal es una integración total. «Son niños y adolescentes con las mismas inquietudes, aficiones y esperanzas que el resto de gente de su edad, pero que tuvieron que dejar a sus familias a miles de kilómetros por conflictos en sus países que son completamente ajenos a ellos. «La decisión de emigrar no es fácil para un adulto y menos para un niño; de hecho, muchos han muerto en el intento de llegar a realizar sus sueños de un mundo mejor para ellos y sus familias».

 

Los participantes recordaron que en España residen muchos niños y adolescentes de origen migrante «que son parte de nuestro presente y futuro; son cientos de miles». De entre ellos, en torno a 10.000 no están acompañados por sus familias. La mayoría provienen de los países del Magreb, particularmente de Marruecos y Argelia, pero también llegan menores procedentes del África Subsahariana, en concreto de Mali, Europa del Este y Oriente Medio. Actualmente, con el conflicto ruso-ucraniano tan presente en nuestros días, se encuentran en nuestro país refugiados procedentes de Ucrania, entre ellos al menos 200 menores no acompañados.

 

Después de que se generalizara el uso del término ‘MENA’ en la esfera pública, este colectivo, que es extremadamente vulnerable, «ha sido deshumanizado y criminalizado por personas que aprovechan la desinformación para generar discursos de odio», han denunciado. «Se han difundido diversos bulos como que no tienen ganas de trabajar o que con ellos aumenta la delincuencia, y debemos hablar de ellos como lo que son: adolescentes y niños y niñas en riesgo de exclusión y con su entorno familiar muy lejos sin poder darles apoyo, afecto y seguridad».

 

«Todos nosotros, especialmente los jóvenes, estamos preocupados por la situación de otros niños y adolescentes como nosotros que, por circunstancias en las que ellos no han tenido nada que ver, están en una situación muy precaria. Pero no somos los únicos. El papa Francisco pidió protección para los menores extranjeros no acompañados. Como él, diversas ONGs que trabajan con migrantes y refugiados se han pronunciado sobre este asunto y están ayudando a proporcionar recursos y bienestar a niños, niñas y jóvenes migrantes».

 

«Es nuestro deber como personas reivindicar a aquellos que, por un motivo u otro, son más vulnerables y ayudarles a recuperar su vida, una como la tuya y la mía que se han visto obligados a dejar atrás. Porque todos tenemos derecho a una educación de calidad, a una protección, a vivir en un medio que facilite el pleno desarrollo afectivo, social y personal. En definitiva, que sus sueños, que nuestros sueños, se hagan realidad», concluyeron.