Después de seis meses de trabajo y con una inversión de 180.787 euros, la Catedral estrena en el antiguo lugar que ocupaba su tienda un nuevo espacio de acogida para peregrinos, visitantes y turistas que acuden al templo gótico. Con una superficie de 206 metros cuadrados, el espacio alberga ahora un punto de bienvenida e información general a los visitantes, la taquilla de venta de entradas, un lugar para la acogida y sello de credenciales para los peregrinos del Camino de Santiago y una tienda con nuevos productos y recuerdos de la Catedral. El espacio se completa, además, con la apertura aseos, tan demandados por turistas y visitantes, con cuatro baños, tres urinarios y tres lavabos.
El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha sido el encargado de bendecir esta mañana las instalaciones, que abrieron sus puertas durante el último fin de semana. Las obras han sido realizadas por el equipo de Estudiosic bajo la dirección del arquitecto Mauro Gil-Fournier con la finalidad de lograr un espacio acogedor y de confort para los visitantes y propios trabajadores. Para ello se han seguido como pautas de construcción tres criterios principales: recuperación de espacio y cuidado de las bóvedas; utilización de materiales, geometrías y texturas tradicionales en línea con los elementos arquitectónicos del templo gótico, así como utilización de tecnologías de sostenibilidad para el confort climático interior con un sistema de suelo radiante, potenciando la iluminación natural y mejorando la artificial con equipos led. Todo, con un trabajo artesanal en la producción de la arquitectura, que juega con el desnivel existente en la planta.
Con este nuevo espacio, el Cabildo de la Catedral ha querido crear un nuevo concepto en su tienda, procurando que sea un auténtico lugar de acogida, donde los visitantes puedan, incluso, descansar. La puerta de acceso se sitúa en la plaza del Rey San Fernando y la de salida en la calle Cadena y Eleta. Ante la celebración del VIII Centenario del templo y la previsión del aumento significativo de visitantes, el Cabildo espera que este nuevo espacio sea signo de una catedral que acoge al peregrino, tal como ha señalado su presidente, Pablo González Cámara.
La semana pasada, la parroquia de la Santa Cruz acogió la tradicional oración de Adviento que cada año realizan los catequistas del arciprestazgo de Burgos-Vega. En el encuentro, y teniendo como hilo conductor la imagen de una puerta a la esperanza, se pusieron de manifiesto las esperanzas y peticiones por parte de quienes ayudan a los niños de las parroquias a iniciarse en el misterio de la encarnación de Dios, que se hace hombre y nace en Belén. Tras la oración tuvo lugar un momento distendido compartiendo mesa en un aperitivo.
Este ha sido el segundo encuentro de catequistas en este curso, que comenzaba con una formación especial en el mes de octubre. La comisión de catequesis de este arciprestazgo trabaja ya en el próximo encuentro, que se desarrollará en torno a la Cuaresma y tendrá como epicentro la parroquia de san Julián Obispo.
Liturgia
De otro lado, en este arciprestazgo ha dado comienzo la escuela arciprestal de liturgia para la formación de animadores de la liturgia en las parroquias de la zona sur de la ciudad. La iniciativa comenzó con una sesión realizada en el último viernes de noviembre y que tuvo como tema la conformación del calendario litúrgico, los tiempos y el sentido del Adviento.
Tras la exposición teórica por parte del delgado diocesano de Liturgia, Agustín Burgos, se procedió a la práctica de ir descubriendo el sentido del Adviento a través de los textos litúrgicos de cada uno de los cuatro domingos. La siguiente sesión se realizará en los salones de la parroquia San Pedro y San Felices el próximo 24 de enero.
Coincidiendo con la fiesta de Santa Lucía, el pasado viernes 13 de diciembre una treintena de personas procedentes de distintas parroquias del arciprestazgo de Amaya se dieron cita en la residencia de las religiosas del Santísimo Sacramento, en Sasamón, para celebrar un retiro de Adviento.
El acto dividió la tarde en dos momentos. En primer lugar, el sacerdote Julián Palencia, miembro de la secretaría de la Asamblea Diocesana, presentó a los asistentes al retiro en qué consiste esta realidad, a la vez que animó a la feligresía del arciprestazgo a participar en el proceso sinodal emprendido en la diócesis. Para ello, y evocando la pregunta que hizo Jesús al paralítico («¿Quieres estar sano?») hizo hincapié en la necesidad de una verdadera conversión personal en la vida cristiana.
En la segunda parte de la jornada, Rafael Casado, párroco de Sasamón, ayudó a reflexionar sobre la Navidad. Para ello se sirvió de algunos tuits del papa Francisco. El acto concluyó con un momento de oración compartida en la capilla.
La Fundación ACS ha firmado esta mañana con la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 un acuerdo para colaborar en el desarrollo y difusión de las actividades de carácter cultural y social que se celebren en torno a los ocho siglos de la Seo, que se conmemoran en 2021.
La capilla de los Condestables del templo burgalés ha acogido el acto, en el que han participado José Mayor Oreja, director de Fundación ACS; Francisco Menor Monasterio, asesor de Fundación ACS; Fidel Herráez Vegas, presidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021 y arzobispo de la diócesis; Antonio Miguel Méndez Pozo, vicepresidente ejecutivo de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021; Pablo González Cámara, presidente del Cabildo Metropolitano; Sonia Rodríguez Cobos, concejala de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos; César Rico, presidente de la Diputación Provincial de Burgos; y Roberto Saiz Alonso, delegado territorial de la Junta.
La Fundación ACS es una institución sin ánimo de lucro entre cuyos fines se encuentra la promoción de actividades culturales y artísticas, así como la formación, la educación, la investigación y la difusión tecnológica. Dentro del programa dedicado a la cultura, el subprograma ‘Arte y Patrimonio’, en el que se encuadra este convenio, se centra en colaborar con las instituciones culturales más importantes de nuestro país, como son museos y reales academias, así como ejecutar obras de rehabilitación de edificios históricos o colaborar en la celebración de conmemoraciones singulares como es el VIII Centenario de la Catedral de Burgos.
Desde que Burgos se convirtiera en archidiócesis en el siglo XVI, la capilla de Santa Catalina de la Catedral alberga los retratos de los obispos y arzobispos que han pastoreado la Iglesia en Burgos prácticamente desde sus orígenes. Francisco de Pacheco, el primer arzobispo, quiso convertir la capilla –construida en 1316 por encargo de Gonzalo de Hinojosa– en una especie de museo histórico que diera cuenta de los pastores que han regido la diócesis desde su orígenes. Su retrato –en el que aparece vestido de cardenal– es auténtico, pero no así los de los obispos que le precedieron cronológicamente, que son imaginados. Así, desde 1571 los muros de la capilla suman un total de 134 cuadros, al que próximamente se sumará uno más, de don Fidel Herráez Vegas.
Su autor es Cándido Pérez Palma, cuya obra se suma a la de pintores de renombre como Diego de Leiva,Mateo Cerezo o Román García. De ahí que, para el pintor burebano, la composición del retrato «haya sido un gran honor y un compromiso» pues, indica, «allí me pongo en muestra con los retratos de mucha gente. He procurado que sea digno dentro de mi estilo hiperrealista, haciendo un retrato que encaje en el lugar y para que quien lo vea me identifique y me haga honor con respecto a los demás artistas».
No es la única obra de este pintor en la Catedral. Al retrato del arzobispo se suman también la puerta del sagrario de la capilla de Santa Tecla y un luminoso cuadro del Cid Campeador en el claustro bajo, sin olvidar el retrato de Valentín Palencia y compañeros mártires que pintó con motivo de su beatificación. El cabildo le encargó pintar a don Fidel en la última primavera y ha dedicado en él casi tres meses de trabajo. Para ello se ha servido de varias fotografías y distintos encuentros con el propio arzobispo, que ha retratado sentado en una silla delante de una ventana por la que asoma el templo gótico: «Hemos querido reflejar la Catedral porque durante su ministerio episcopal estamos celebrando el VIII Centenario y he añadido una sombra en la zona de la izquierda para dar mayor volumen al cuadro», pintado al óleo sobre lienzo con una gama de «grises cálidos y muy armonioso», tal como detalla su autor.
El cuadro tiene unas medidas de 97 por 121 centímetros, en línea con el resto de retratos expuestos. Contiene, además, una cancela con el nombre del retratado, así como los lugares donde ha ejercido su ministerio, al que habrá que poner fecha de conclusión cuando llegue el momento. El retrato se colocará en el futuro, probablemente cuando el Papa haga efectiva la renuncia al ministerio episcopal de don Fidel por motivos de edad. Mientras tanto, el lienzo quedará expuesto en la Casa de la Iglesia. Esta mañana ha sido visto por el propio arzobispo, que ha quedado altamente sorprendido por la luminosidad y expresividad de la obra.