Rumor de ángeles en la Facultad de Teología
Continuando su visita pastoral, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, se acercó el pasado sábado a las comunidades que forman parte de la Unidad Pastoral Camino de Santiago-Tirón, atendidas por el equipo pastoral de Belorado.
La primera parada fue Redecilla del Camino, donde visitó un pequeño taller vinculado a la parroquia que ayuda al mantenimiento y cuidado de algunas piezas de nuestro patrimonio. Saludó, asimismo, a dos miembros de la asociación «Militia Templi», que este año han mantenido abierta la iglesia para acoger a los peregrinos del Camino de Santiago. Estos han donado a la parroquia, en la persona del arzobispo, un cuadro realizado por uno de ellos con los elementos representativos de la parroquia. Don Fidel departió también con los fieles de Redecilla del Camino y venidos de otros pueblos como Castildelgado, Ibrillos, Viloria y Sotillo y saludó, en una visita más breve, a los feligreses en Ibrillos y Viloria.
Posteriormente mantuvo en Cerezo de Río Tirón ha tenido un encuentro con toda la comunidad y con una representación de la asociación «Pueblos de San Vitores», que tuvieron ocasión de hacer partícipe de sus proyectos e inquietudes al pastor diocesano.
La misa, a la que asistieron feligreses de varios pueblos, la presidió en el convento de San Vitores, en el término de Fresno de Rio Tirón. Este es el lugar de peregrinación, una vez al año, de los «Pueblos de san Vitores», a la que pertenecen localidades de Burgos y de la Rioja. Antes de comer, aún tuvo tiempo de visitar el templo parroquial de Fresno de Río Tirón y de interesarse por su situación actual. La comida, seguida de un compartir vida y experiencias, fue en el albergue parroquial de Tosantos, con un grupo de hospitaleros que lo atienden.
El programa continuó con la visita a la iglesia y saludo a los fieles de Tosantos y seguidamente de San Miguel de Pedroso, donde también tuvo ocasión de ver en funcionamiento un molino de agua. Una merienda fraterna sirvió para concluir este día de visita y encuentros.
La parroquia de Santa Casilda, de Miranda de Ebro, acogió el sábado una vigilia arciprestal de oración con motivo de la celebración de Domund. En una combinación de oración, música, luz, adoración y Palabra, se tuvieron muy presentes a los misioneros burgaleses que realizan su labor en todo el mundo.
Después de acoger la luz y de renovar las promesas bautismales, se proclamó la Palabra de Dios y se escuchó el testimonio de la hermana María Pineda, franciscana misionera en la República Democrática del Congo.
Un momento de petición por cada continente, representado por un color, estructuró el resto de la oración, antes de recibir la bendición con el Santísimo y el envío misionero.
Por último, con un sencillo gesto, cada asistente pudo llevarse a casa un pequeño frasco de agua bendita, que nos recuerda que todos hemos sido «Bautizados y enviados», como reza el lema de la campaña del Domund de este año y del Mes Misionero Extraordinario convocado por el papa Francisco, con el que pretende revitalizar la vocación a la evangelización propia de todo bautizado para lograr una Iglesia más misionera.
Tres son los objetivos prioritarios que Cáritas diocesana de Burgos quiere alcanzar durante este curso: seguir incrementando el número de voluntarios de la entidad, sobre todo jóvenes, involucrando también a los propios participantes en distintas acciones; fortalecer los programas puestos en marcha aumentando los recursos económicos y trabajar con los datos del último informe Foessa elaborado por Cáritas Nacional sobre la exclusión social en nuestro país. Así se lo ha dejado ver el director de la entidad en Burgos, Jorge Simón, a los cerca de 400 trabajadores, voluntarios y participantes que se han reunido esta mañana en el Seminario de San José para celebrar su encuentro anual de agentes.
Para Simón, es esencial «seguir haciendo de Cáritas una institución acogedora y atractiva» a fin de que sean cada vez más las personas que se sumen como voluntarias a sus proyectos. Los 792 voluntarios con los que cuenta «son la base de la institución». Sin embargo, «hemos de seguir renovándonos para hacer de Cáritas una casa acogedora y atractiva» a la que se sientan convocados a participar no solo nuevos jóvenes, sino hasta los mismos participantes de la institución caritativa, porque también ellos deben ser «protagonistas» y «sentirse llamados».
Otro punto importante de la acción de Cáritas durante este curso será seguir fortaleciendo sus programas, pues, a través de ellos, «se articula nuestra opción y nuestra acción». En este sentido, el director ha señalado que «cuanto mayores sean nuestros recursos mayor será también el alcance de nuestra acción». Una acción que se verá fortalecida con los datos del último informe Foessa y que ayudarán a técnicos y voluntarios a «hablar de lo que ocurre a nuestro alrededor no con sensaciones, sino con datos que corroboren» la desigualdad que campa en la sociedad actual y a la que Cáritas quiere hacer frente.
Junto a ello, el director confía en que la Asamblea Diocesana puesta en marcha también pueda suponer un revulsivo para la entidad, ya que ayudará a buscar vías de participación y colaboración entre trabajadores, voluntarios y participantes.
El encuentro ha servido para que la gran familia de Cáritas se reúna para mantener una jornada de formación, convivencia y oración. En palabras de Fernando García Cadiñanos, delegado diocesano, «es un día para cuidar nuestro ser, cuidar la interioridad, cuidar el desde dónde lo hacemos y cómo lo hacemos y por qué lo hacemos». Un día, en definitiva, para reafirmar «el orgullo de ser Cáritas» y tomar conciencia de que «somos fermento de nueva humanidad, de que existe otra forma de vivir, que es la que brota del evangelio».
La jornada se ha completado con la formación a través de distintos talleres sobre Latinoamérica en Burgos, la Amazonía, espiritualidad, psicología y salud emocional para voluntarios, nuevas adicciones, derecho a la vivienda y el precio de la salida de la crisis. También ha habido tiempo para la celebración de la eucaristía, una comida de hermandad y una cuidada sobremesa con distintas actuaciones.
Como cada comienzo del curso académico, desde hace algunos años, los seminarios de Burgos y La Rioja han organizado durante el último fin de semana una excursión con el fin de que adolescentes y jóvenes de diferentes parroquias tomen contacto con las propuestas vocaciones que organizan ambas entidades, de modo especial con el Preseminario.
Este año, el parque de Atracciones y el acuario de Madrid han sido los lugares escogidos para realizar la actividad, en la que han participado 15 adolescentes, además de seis seminaristas menores, cinco seminaristas mayores y tres sacerdotes formadores del centro de estudios. También visitaron el Cerro de los Ángeles, en el centenario de la consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.
En el viaje, que ha tenido un marcado carácter de convivencia, también ha habido momentos para entablar amistad, celebrar los sacramentos y hablar de Cristo, que es quien «lanza» la propuesta a la vida sacerdotal. A lo largo del año, el Seminario organizará otros eventos destinados a despertar la vocación entre niños, adolescentes y jóvenes, como encuentros, retiros o campamentos.
Este año, el Seminario de San José cuenta entre sus filas con trece seminaristas mayores y otros siete menores. Entre los jóvenes que se forman en el Seminario Mayor se encuentran cuatro nuevos ingresos, además de la presencia de dos seminaristas de Burundi y otro de la Rioja. En cuanto a los adolescentes que cursarán secundaria y bachillerato, uno procede de la diócesis vecina.