La parroquia ortodoxa rumana Santos Apóstoles Pedro y Pablo ha celebrado hoy la bendición del terreno sobre el que se asentará la primera iglesia ortodoxa en la ciudad. Ubicada en la calle Navas de Tolosa sobre un terreno cedido por el Ayuntamiento de Burgos, la comunidad ortodoxa ha colocado esta mañana la primera piedra de un templo que se construirá al estilo «maramures», es decir, con gran protagonismo de la madera.
Al acto han asistido numerosos miembros de la comunidad ortodoxa de la ciudad, así como el obispo ortodoxo rumano en España y Portuga, Timotei, acompañado de sacerdotes ortodoxos y otros católicos que han querido sumarse a su celebración, entre los que se encontraba el vicario general, Fernando García Cadiñanos, quien ha acudido al acto en representación del arzobispo.
Después de diez años funcionando como parroquia en la ciudad, el acto de hoy supone para la comunidad ortodoxa «un gran proyecto que va a marcar tanto nuestra historia como la de esta comunidad española que nos ha recibido con tanta apertura y en la cual nos hemos integrado». En palabras de su pope, Claudiu Niocara, la construcción de la nueva iglesia se debe a la «ayuda de Dios y de nuestros patrones espirituales».
Con el acto de hoy la comunidad ortodoxa de Burgos ve culminado uno de sus principales sueños, la construcción de un templo propio donde celebrar sus liturgias. Hasta la fecha lo habían realizado en algunos locales cedidos por la Iglesia burgalesa, como la parroquia de la Ventilla y la iglesia de las Trinitarias.
La catedral se ha quedado hoy pequeña para acoger a los cientos de fieles que han querido rendir homenaje al Santísimo Cristo de Burgos. El arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, ha presidido la celebración de la eucaristía que ha dado paso a la posterior procesión con la imagen del Cristo. Portada a hombros por cofrades de la Real Hermandad del Santísimo Cristo de Burgos y la cofradía de las Siete Palabras y Santísimo Cristo de Burgos, la talla ha procesionado por las calles del centro de la ciudad, concluyendo su recorrido en la seo con un besapies a la venerada imagen y la bendición a los presentes con el Lignum Crucis, una reliquia de la cruz de Cristo que en su día trajo en Condestable desde Santo Toribio de Liébana.
Además de los citados cofrades, a la celebración han asistido devotos procedentes de varios rincones del país, como Cabra del Santo Cristo, Sevilla, Alfarnatejo (Málaga), Chucena (Huelva) y Jimena (Jaén). También han estado presentes miembros de la Guardia Civil –que han escoltado la imagen durante la procesión– y de la corporación municipal en cumplimiento del tradicional voto de la ciudad.
En su homilía, el pastor de la diócesis ha pedido a los presentes «mirar al Crucificado» y reconocer en él a «Cristo que sigue entregándose y resucitando para nosotros, para todos». «Mirando la cruz –ha indicado– escucharemos lo que el Señor nos dice». Ahora bien, esa mirada a Cristo en al Cruz debe traducirse «en una fe viva, una esperanza activa y un amor concreto». En este sentido, ha señalado que la fe que profesan los cristianos «no son dogmas abstractos, sino la vida que Dios nos quiere regalar». Por ello, «es necesario interpretar la vida en clave de historia de salvación en la que no podemos estar de brazos cruzados, sino viviendo activamente» llevando a la práctica obras de caridad concretas.
Hoy ha tenido lugar la primera reunión del Patronato de la Fundación «VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021», después de su constitución formal el pasado 20 de julio en un solemne acto que tuvo como marco la Capilla de los Condestables de la Catedral. La Fundación ha sido inscrita en el Registro de Fundaciones de Castilla y León mediante resolución del 16 de agosto publicada por el Boletín Oficial de Castilla y León del 28 del mismo mes.
El Patronato inicial, presidido por el arzobispo de Burgos y formado por los presidentes del Cabildo y la Cámara de Comercio, se ha completado hasta llegar a un total de doce miembros. Por parte del Arzobispado se han incorporado Fernando García Cadiñanos, Carlos Izquierdo Yusta y Álvaro Tajadura. El Cabildo ha propuesto a Juan Álvarez Quevedo, Vicente Rebollo y Matías Vicario. Finalmente, la Cámara de Comercio se verá representada por José Luis Olivella Espeja, Álvaro Manso Urbano y Carlos García Martínez.
Asimismo se han tomado diferentes acuerdos que tienen como objetivo iniciar lo más rápidamente posible sus actuaciones y, con ello, dar cumplimiento a la finalidad para la que la Fundación ha sido constituida. En este sentido, se va a solicitar formalmente a la Casa Real la aceptación por SS.MM. los Reyes de la Presidencia de Honor. Por otro lado y conforme establecen los estatutos de la Fundación, el Patronato se dirigirá oficialmente a los futuros Patronos de Honor para que formalicen su incorporación a la misma de tal modo que tengan conocimiento y participen activamente en el proceso de toma de decisiones que ahora inicia la Fundación y que determinará su programa de actuaciones. Según los estatutos, los Patronos de Honor son la Comunidad de Castilla y León, el alcalde de Burgos en representación del Ayuntamiento de Burgos, el presidente de la Diputación de Burgos en representación de la Diputación de Burgos y el Gobierno de España.
Finalmente, la Fundación ha comenzado a deliberar sobre decisiones de orden interno, entre otras, aquellas en relación con su régimen fiscal propio así como hacer lo necesario para que las aportaciones que se obtengan puedan tener el reconocimiento de los beneficios de índole fiscal que la legislación permita.
Miranda de Ebro se rinde, un año más, ante su patrona, la Virgen de Altamira. Tras varios días de festejos, la plaza Consistorial de la ciudad del Ebro acogió en la tarde de ayer la tradicional ofrenda a la Virgen. En ella, instituciones, asociaciones y ciudadanos honran a su madre del cielo con ramos de flores, poesías y bailes regionales. Después, con una solemne procesión por las calles se pidió a la Virgen su protección para todos los rincones de la ciudad.
El acto central ha sido la misa en el día de hoy, celebrada en la parroquia de Santa María, que contó con la presencia del arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, quien estuvo acompañado por los sacerdotes de las parroquias del arciprestazgo, numerosos fieles que abarrotaban el tempo y autoridades civiles.
En su homilía, el pastor de la diócesis ha invitado a los presentes a seguir siendo, bajo el patrocinio de la Virgen de Altamira, mediadores los unos para los otros y, todos, de Dios para los hombres.
Jesús Ruiz Molina, hijo de Miranda y obispo auxiliar electo de Bangassou (República Centroafricana) también estuvo presente y animó a todos a rezar por su pueblo, perseguido y masacrado por una guerra fratricida, que dura ya cinco años.
Con el lema «Fui extranjero y me acogisteis», ayer se celebró una nueva edición del Círculo de Silencio, una concentración en la que se denunció el incumplimiento por parte de España y de Europa del compromiso de acoger a los refugiados. El próximo 26 de septiembre concluye el plazo en el que España debía acoger a 17.387 refugiados, procedentes en su mayoría de campos de Italia y Grecia. Sin embargo, hasta el momento solo han llegado por esa vía 2.030 personas, un 12% de lo prometido. Según los organizadores, «no ha habido ni hay voluntad política» de acogerlos, ni en España ni en Europa.
En el manifiesto titulado Yo acojo, ¿tú acoges? ¡Nosotros acogemos!, que se leyó durante el acto, se citaron palabras del papa Francisco extraídas de su mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado 2018, Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados: «Acoger significa, ante todo, ampliar las posibilidades para que los emigrantes y refugiados puedan entrar de modo legal y seguro en los países de destino». «Las expulsiones colectivas y arbitrarias de emigrantes y refugiados no son una solución idónea, sobre todo cuando se realizan hacia países que no pueden garantizar el respeto a la dignidad ni a los derechos fundamentales», añade el pontífice.
En el día en que su cumplían 16 años de los atentados de Nueva York, los organizadores recordaron también los recientemente perpetrados en Barcelona y Cambrils, «si bien es cierto que cada día, en muchos lugares del mundo, el terrorismo mata, y todas las víctimas son igualmente importantes e inocentes». «Somos muchos los que creemos en la convivencia de los distintos y tratamos de crearla cada día», continuaba el comunicado. «El fanatismo de unos pocos no podrá impedirlo. Pedimos además que estos atentados no provoquen en la sociedad mayor rechazo al extranjero, o al musulmán: no pueden pagar justos por pecadores».
No faltó el recuerdo y oración por la familia francesa de origen marroquí que perdió trágicamente la vida hace una semana en el accidente de tráfico de Pancorbo. «Que nunca dejemos de llorar cualquier pérdida de vidas humanas. Queremos ser una sociedad humana, solidaria, esperanzada; queremos ser una sociedad de acogida».