«Salir de nosotros mismos para acompañar a los que sufren la pandemia»

por redaccion,

acompañar pandemia enfermos

 

Coincidiendo con el domingo VI de Pascua, la Iglesia en España celebra el próximo 17 de mayo la Pascua del Enfermo, con la que concluye la campaña que arrancaba el pasado 11 de febrero, fiesta de la Virgen de Lourdes, con el lema «Acompañar en la soledad». Durante estos meses, todo el país y medio mundo han debido afrontar una crisis sanitaria sin precedentes, haciendo que la campaña de este año adquiera un nuevo relieve: «Debemos acudir a Cristo en busca de esperanza, consuelo y alivio, profundizar en el misterio de su persona y participar en su Pascua, de su muerte y resurrección», aseguran los obispos españoles en el mensaje para la jornada del domingo.

 

«En estos días –continúan los obispos– hemos sido testigos de la necesidad que tenemos todos de ser cuidados, de la mutua dependencia, de la necesidad de ser acompañados y consolados». Aseguran que, durante estos meses se han hecho visibles muchos «buenos samaritanos» y que serán necesarios también en el futuro para seguir paliando la soledad que nos deje no solo la enfermedad sino las consecuencias económicas derivadas de la misma. «Hemos de salir de nosotros mismos para acompañar a tantos como están sufriendo las consecuencias de esta pandemia. Tanto a los enfermos como a cuantos nos cuidan en estos momentos de especial dificultad. Nos impulsan a reencontrar la vida que nos espera, a mirar a aquellos que nos reclaman, a potenciar, reconocer e incentivar la gracia que nos habita».

 

En Burgos

 

La delegación diocesana de Pastoral de la Salud invita a los burgaleses a orar en este domingo de forma especial por todos los enfermos y los que sufren, por sus familias y por los que cuidan de ellos, profesionales o no. También agradece el trabajo de numerosos voluntarios que, desde sus parroquias, movimientos o comunidades, ejercen un trabajo de consuelo y acompañamiento a enfermos, ancianos y personas impedidas. El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, por su parte, celebrará la eucaristía de este domingo desde la capilla de la Casa de la Iglesia en el canal de YouTube de la diócesis teniendo una oración especial por todos los que sufren.

Fallece el sacerdote Alejandro García González

por redaccion,

Alejandro García González

 

En la tarde de ayer lunes, fallecía en la Casa Sacerdotal el sacerdote Alejandro García González. Nació en Los Ausines el 7 de julio de 1934 y fue ordenado sacerdote el día 19 de diciembre del año 1959.

 

Ejerció el ministerio presbiteral como párroco de Huérmeces. Más tarde partió como misionero a Chillán (Chile) y de regreso a España fue nombrado delegado diocesano de Misiones y Ecumenismo y párroco de Valles de Palenzuela y servicios. Su cuerpo recibirá cristiana sepultura en el día de hoy en el cementerio municipal de San José.

 

El Señor, que comenzó en Alejandro la obra buena y le llamó a ser misionero ad gentes, Él mismo la lleve a feliz término. Ponemos su vida en las manos del Padre Dios, quien en esta tierra le amó y protegió. Y con nuestra oración nos unimos a sus sobrinos. Descanse en paz.

La «primera comunión» desde el estado de alarma

por redaccion,

La primera eucaristía en Canicosa de la Sierra, al pasar a la «fase 1» de la desescalada.

La primera eucaristía en Canicosa de la Sierra, al pasar a la «fase 1» de la desescalada.

 

Juan Mariano de Lucio, párroco de Santa Eulalia, en Palacios de la Sierra, cuenta que la de hoy ha sido como la misa de un domingo en los meses más duros del invierno, cuando al templo acude, aproximadamente, medio centenar de vecinos. Hoy, a pesar de ser lunes de una avanzada primavera, 40 feligreses, ataviados con mascarillas y guardando la distancia de seguridad, han acudido a la primera misa pública tras el estado de alarma en la localidad, que ha pasado a la «fase 1» de la desescalada. El templo, que tienen una capacidad para 250 personas, había sido acotado para guardar las medidas, entre las que se encuentra administración de gel hidroalcohólico y una alfombrilla de desinfección. «Se notaba que había ganas», comenta sorprendido el sacerdote, que no esperaba tanta afluencia a su primera misa con fieles y que ha oficiado por los difuntos que ha dejado la pandemia en la provincia, secundando así la petición del arzobispo.

 

Para Juan Mariano ha sido una «auténtica alegría» haber celebrado la eucaristía con los vecinos del municipio, pues «nos hemos hecho curas para estar con el Señor y el Pueblo de Dios y es siempre una alegría celebrar comunitariamente la fe, no solo a nivel personal». Además, cuenta que han sido varias las personas que han solicitado la confesión sacramental después de casi dos meses de aislamiento en sus hogares.

 

Una de las personas que ha pasado la cuarentena sin salir de casa es Nieves Fernández. A sus 74 años, esta gallega casada con un serrano ha seguido las celebraciones de la eucaristía durante la cuarentena a través de la televisión, pero ya tenía ganas de volver a la iglesia «porque no es lo mismo». «Ha sido, dice, como volver a hacer la primera comunión, he sentido mucha alegría y me ha emocionado ver la iglesia con tanta gente», sostiene. Con todo, asegura que «el miedo sigue estando ahí» y que, «por prudencia, por nosotros y los demás», es bueno acudir al templo con guantes y mascarillas, «como si aún estamos de carnaval», bromea.

 

De nuevo, el sonido de la campana

 

Pocos kilómetros más al este, en Canicosa de la Sierra, Tomás Campo, uno de los hombres que colabora con la parroquia de la localidad, ha vuelto esta tarde a tocar de nuevo las campanas llamando a misa, porque, a pesar de que el párroco ha oficiado la eucaristía todos los días a través de internet, «algunos quizás no se habrían enterado que se podía volver a la iglesia». Pero, después de casi dos meses sin culto público, la llamada ha sido todo un éxito, pues al templo han acudido quince personas. Y es que, como relata este sacristán, «mucha gente tiene ganas de salir a la calle y venir también a la iglesia», aunque reconoce que «todavía existe algo de miedo» y otros muchos aún no se atreven a salir de casa.

 

Con todo, garantiza que la iglesia es un «lugar seguro». Él mismo ha colaborado en las tareas de limpieza del templo, en la que han colocado cintas de seguridad anulando algunos espacios, colocando marcas indicando dónde se puede sentar la gente y desinfectado suelos y bancos.

 

«A mí se me hace un poco raro ver a la gente con la mascarilla en la iglesia», comenta el párroco, Isaac Hernando, «pero tendré que acostumbrarme». A pesar de lo extraño de la situación y que a muchos de los feligreses les ha costado «abandonar su sitio de siempre», ha sido una celebración emotiva, en la que también se ha tenido un recuerdo especial por los difuntos: «Aunque yo tenga solo 29 años, ellos son mis hijos, y me ha hecho enorme alegría que la comunidad dispersa se haya vuelto a reunir a celebrar la fe».

«Anticuerpos de solidaridad» en un círculo de silencio diferente

por redaccion,

circulo de silencio en casa

 

Tras dos meses de la última convocatoria, la delegación diocesana de Pastoral de Migraciones invita hoy a los burgaleses a sumarse a su práctica de «círculos de silencio». El gesto de denuncia pacífica ante la vulneración de los derechos de las personas migrantes se deberá llevar a cabo de forma diferente dado el actual «estado de alarma» en el que se encuentra sumido el país.

 

En concreto, los organizadores de la propuesta invitan a realizar varios «minicículos, aunque sea de una o dos personas» y a lo largo de cualquier momento del día de hoy. «Se puede hacer en casa, en la calle, en los lugares y horarios que permiten las actuales normas», indican a través de una convocatoria difundida por correo electrónico. Sugieren «hacerlo en familia», ya que la reflexión en esta ocasión gira precisamente en torno a las familias migrantes; de hecho, ha sido la delegación de Familia y Vida de la diócesis la encargada de elaborar el manifiesto de esta ocasión.

 

Como complemento a la actividad, en la que se invita a guardar un momento de silencio y leer el manifiesto, se sugiere imprimir un cartel que contiene la fotografía de una familia migrante, con el que sacarse una foto que se podrá enviar a burgosinmigra@gmail.com o al WhatsApp 695 332 170 para difundirla a través de las redes sociales de la delegación de Pastoral de Migraciones con los hashtag #UnaSolaFamilia, #AnticuerposDeSolidaridad y #CírculosDeSilencio.

 

Empatía hacia las personas migrantes

 

Según el manifiesto elaborado, la situación vivida en los países occidentales a causa del coronavirus es similar a la que atraviesan miles de migrantes en todo el mundo: dificultades económicas, incertidumbre ante el futuro, la separación de familiares y amigos o la imposibilidad de despedirlos en caso de fallecimiento son algunos de los dramas a los que se ven abocadas las personas que emigran a otros lugares. Algo que puede suponer una «oportunidad para comprender un poquito mejor lo que sufren nuestros hermanos inmigrantes, y generar lazos de solidaridad que nos hagan luchar juntos por acabar con un sistema injusto y opresor» que ponga el foco en el valor de las familias, pues «nadie se salva solo». «¡Frente al virus de la injusticia, de la discriminación, generemos los anticuerpos de la solidaridad, de la justicia, de la caridad!», concluye el manifiesto.

Un Rosario sin aurora ni procesión

por redaccion,

Cada año, una procesión recorre la ciudad al amanecer del 13 de mayo.

Cada año, una procesión recorre la ciudad al amanecer del 13 de mayo.

 

El próximo miércoles es 13 de mayo, fecha significativa en la piedad popular. Ese día, a primeras horas de la mañana, muchos católicos de nuestros pueblos y ciudades madrugan para sacar en procesión la imagen de Nuestra Señora de Fátima y rezar el Rosario. Este año, el «estado de alarma» decretado por la epidemia del coronavirus hace que sea imposible mantener este acto mariano tan tradicional en la ciudad durante «el mes de las flores».

 

De ahí que la delegación de Religiosidad Popular y Cofradías anime a los fieles de la diócesis a unirse desde casa o desde el lugar donde se encuentren en esos momentos en el rezo de un Rosario a las diez de la mañana. Con todo, sugieren que si alguien no pudiera rezarlo a esa hora, puede realizarlo cuando mejor le convenga. «Se trata no solo de rezar el Rosario en una fecha señalada en la piedad popular», aseguran desde la delegación de Religiosidad Popular, «sino también el de sentirnos familia diocesana que reza unida a la Madre de Dios y Madre nuestra». Por ello, exhortan también a los responsables de las parroquias para que den a conocer la iniciativa a toda la diócesis.

 

En concreto se sugiere presentar varias intenciones con este Rosario conjunto. Por una parte, las que la Virgen en Fátima indicó a los tres pastorcillos: la paz en el mundo y la conversión de los pecadores. Por otro, también se pide orar «para que pronto llegue el final de esta pandemia, por la salud de los enfermos que se han contagiado por Covid 19, por el eterno descanso de los difuntos que ha causado, por las familias que sufren esta situación, por los que ya están padeciendo sus consecuencias sociales y económicas…, sin olvidar a los sanitarios y a todos los hombres y mujeres que, en los diversos servicios y voluntariados, están trabajando para bien de todos». También se propone que el rezo concluya con una de las dos oraciones que el papa Francisco ha sugerido para este mes de mayo.