Rechazado de nuevo el indulto del preso propuesto por la Soledad

por redaccion,

La Virgen de la Soledad procesiona el Sábado Santo.

La Virgen de la Soledad procesiona el Sábado Santo.

 

Este Sábado Santo, tampoco. El consejo de Ministros ha rechazado, al igual que hiciera el año pasado, la petición presentada por la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago para indultar a un preso. El Gobierno, a las puertas de la Semana Santa, aprobó el pasado viernes en Consejo de Ministros indultar a cinco presos en todo el país, excluyendo por segundo año consecutivo la propuesta presentada por la cofradía burgalesa, según publica hoy el BOE.

 

Las cofradías que sí han visto aceptada su petición han sido la malagueña de Nuestro Padre Jesús el Rico, la del Santo Cristo del Perdón de León, la Real Hermandad de Jesús Nazareno de Ponferrada, la Pontificia y Real Cofradía y Hermandad de Nuestra Señora de La Soledad y Descendimiento del Señor de Granada, y la Hermandad del Santísimo Ecce Homo de Gandía (Valencia).

 

La decisión ha caído en la hermandad como un jarro de agua fría, pues supone no cumplir con una tradición que se remonta en Burgos al año 1447, cuando la puso en marcha Juan II de Castilla para que se propagara después por toda España. El hermano mayor de la cofradía, Carlos Gutiérrez Santos, no puede ocultar su «enorme disgusto», ya que llevan trabajando desde octubre por el indulto y han presentado hasta 40 documentos. «No entendemos esa injusticia. El indulto que no nos concedieron el año pasado era de libro y el de este año, también de libro. Y soy abogado también, llevo 30 años de profesión. Ha sido favorable el informe de la Prisión, ha sido favorable el de la Fiscalía, ha sido favorable el del Juzgado sentenciador… un montón de cosas. Y hace dos semanas, el jefe de Indultos lo daba por hecho y yo también».

 

«¿Que cómo lo ha tomado la cofradía? ¿Has visto en la televisión a los cofrades llorando en Sevilla, pues aquí pasa la misma. Es más, es que casi yo me responsabilizo de ello y lo paso fatal. Además a este chico la Prisión nos lo puso por las nubes, si hablas con él es un encanto de hombre… y el del año pasado igual. ¿Cómo se nos va a ocurrir a nosotros presentar una cosa que sabemos que no nos la van a dar?». La cofradía había solicitado para este año al ministerio de Justicia la liberación de un joven de 23 años que cumple condena por un delito contra la propiedad. Se le condenó a tres años de prisión y ha cumplido ya la mayor parte de la pena, disfrutando del tercer grado en el Centro de Integración Social (CEIS), gestionado por la Fundación Lesmes.

 

«No es solo nuestra reacción, sino la de todo Burgos, ya que esa procesión tiene un renombre increíble y el Arco de Santa María está siempre a reventar. Imaginad cómo nos sentimos. Nos estropea la procesión, que es casi casi el acto central», lamenta el hermano mayor.

 

A pesar del varapalo, la Virgen de la Soledad volverá a salir en procesión a las 20:00 horas del próximo Sábado Santo, recorriendo las calles del centro de la ciudad y volviendo a realizar su tradicional parada frente al monasterio de las Madres Salesas.

La música, enganche para las futuras generaciones cofrades

por redaccion,

cofrade infantil banda

Los niños de la banda, tras un desfile en Oña.

 

La cofradía de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores, de la parroquia de San Gil, cuenta, como muchas otras, con una banda de música que sale en las procesiones del Jueves y Viernes Santo. Pero esta banda cuenta con una peculiaridad, y es que tiene una «sección infantil». La banda «de los mayores» cumple ya 25 años, y en ella toca Eduardo Sáez, quien ejerce además como director de esta Banda Infantil. Dicha banda surgió cuando él, junto con Luis Manuel Isasi –también integrante de la banda de la cofradía– decidieron hacer una «especie de cantera», «aunque al final realmente no funciona así porque cuando los niños van creciendo no suelen pasar de la banda infantil a la de los más mayores, ya que con 12 o 13 años prefieren meterse en otras actividades, deportes o ir con los amigos y pierden esa vinculación», explica Eduardo. 

 

La Banda Infantil cuenta con unos 30 niños, cifra que se ha mantenido más o menos a lo largo de los ocho años de historia de esta agrupación. Los niños que la forman tienen entre 4 y 12 años y en ella participan hijos de cofrades, niños de catequesis, hijos de amigos de los padres, compañeros de colegio de los niños de la parroquia, etc. Teniendo en cuenta que la edad de muchos de los niños es bastante corta, es fácil imaginarse que no es sencillo organizarlos cuando toca desfilar o asistir a un concierto. «Ponemos a los niños juntos y dos chicas de la banda de mayores tratan de que hagan caso a las órdenes que emito. Con 4 años es evidente que mucho no pueden hacer, pero escuchando a la banda de mayores y fijándose en lo que ellos hacen, al final tratan de hacerlo bien». 

 

Todos tocan el tambor. Y también asisten a ensayos, que comienzan a partir de octubre. «Tenemos un ensayo semanal los domingos por la mañana después de la catequesis en los salones de la parroquia de la calle Fernán González. Allí ensayamos las “marchas”, que o bien me las invento o bien entre todos nos ponemos de acuerdo para sacar adelante alguna partitura», cuenta Eduardo. No niega que también es duro, «porque hay que estar encima de ellos para que se lo tomen en serio y alguna vez me toca regañar un poco, pero lo cierto es que al final suenan todos a la vez y va haciendo cada uno su parte».

 

Las hermanas Carmen e Irene Isasi Calvo, de 10 y 8 años, son muy jóvenes, pero unas veteranas en la cofradía, ya que forman parte de ella desde que tenían tres años y una semana de vida, respectivamente. «Para nosotras estar en la banda era muy importante porque nuestro padre y nuestro abuelo eran de la cofradía y éramos las únicas que faltábamos por participar, así que nos apuntamos, y nos gusta», cuenta Carmen, quien añade que «era divertido ver a los demás niños tocar los tambores y las cornetas». Su hermana Irene señala que además les animó el hecho de que «había muchos niños, muchos amigos». Cuando llega el momento de salir en la procesión, ambas pasan «nervios e ilusión», y Carmen explica que, al ser de las más mayores de la banda, tiene que ayudar a los niños más pequeños. Les gusta tanto formar parte de la cofradía que tienen intención de continuar en ella cuando sean mayores. De momento tocan el tambor, «que es el instrumento que tocamos los pequeños, pero en la banda de mayores tocan la corneta, la trompeta…», y las dos coinciden en que cuando formen parte de esa banda, el instrumento que más les gusta es la corneta, porque «es el instrumento que toca nuestro padre».

Una Semana Santa con futuro

por redaccion,

niños cofradias 2

Algunos niños entran a las cofradías desde bien pequeños.

 

No existe un censo exacto de niños en las cofradías de Burgos, pero prácticamente todas cuentan con un buen puñado de ellos (entre diez y veinte, la mayor parte de ellas), aunque su participación no sea siempre visible. Y es que algunos son cofrades prácticamente desde que nacen, puesto que la tradición familiar sigue siendo el principal motor para que los más pequeños se integren en sus filas.

 

Es el caso de Jimena (11 años) y Mencía Díez (9 años), de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santiago. Ambas fueron presentadas a la Virgen con muy pocos meses (los niños son aspirantes hasta que reciben la Primera Comunión, solo a partir de ese momento pueden recibir la insignia y ser considerados oficialmente cofrades) porque la tradición les viene ya desde sus abuelos. El actual mayordomo de esta cofradía, Alfonso, tío de las pequeñas, cuenta que ya su madre era camarera, su hermano director de banda…

 

A Jimena le cuesta expresar qué supone la Semana Santa para ella: «Me parece inexplicable. Es un tiempo en el que podemos pensar y sentir mucho. Estoy mucho más feliz viviendo la Semana Santa en Burgos que si me fuera de vacaciones a cualquier parte». Prácticamente desde que pudo caminar sola empezó a salir en las tres procesiones en que participa la cofradía. Su preferida: la de Nuestra Señora de la Soledad, el Sábado Santo.

 

Ser cofrade no le exige mucho esfuerzo. Solo ensayan los miembros de la banda, entre los cuales hay varios adolescentes de entre 12 y 17 años, y los costaleros. A los niños les basta con presentarse quince minutos antes de la procesión, momento en que se les recuerdan «los modales» que exige el acto.

 

Para su hermana menor, aún aspirante hasta el próximo año (hace la comunión en mayo y espera con impaciencia el momento de llegar a ser oficialmente cofrade), su procesión favorita es la más esperada por casi todos los chiquillos, la del Domingo de Ramos o de La Borriquilla. «Lo que me hace mucha ilusión es que todos los años me encuentro con mi profe y mis compañeros del cole», cuenta con espontaneidad.

 

Algunos son cofrades prácticamente desde que nacen, puesto que la tradición familiar sigue siendo el principal motor para que los más pequeños se integren en sus filas. También supone un gran tirón el auge de las bandas de música en los últimos años.

 

La participación de los niños en esta cofradía viene de lejos, explica Alfonso. Consta que a finales del siglo XIX y principios del XX los pequeños salían en las procesiones vestidos de nazarenos e incluso de ángeles. «Hoy salen no como cofrades de hábito, sino luciendo vestimentas antiguas de monaguillo con los colores de la cofradía, dalmáticas de diácono, de pajes… y siempre con la cabeza descubierta». En su opinión, el futuro de la Semana Santa está garantizado y hay razones para el optimismo: de los más de 300 miembros de su cofradía, alrededor del 25% son niños, apunta.

 

En la cofradía de las Siete Palabras y del Santísimo Cristo de Burgos, que cuenta con 17 cofrades infantiles de entre 1 y 16 años, los niños cobran un especial protagonismo en la procesión del Santo Entierro del Viernes Santo, donde suelen llevar diversos elementos representativos de la Pasión y dos de ellos, vestidos con trajes especiales, abren la comitiva portado el guión y estandarte de la cofradía. Y representan también un papel muy especial en el acto del Desenclavo, ya que son dos pequeños quienes recogen los clavos y la corona de espinas y los presentan después a la Virgen.

 

Por su parte, el prior de la Cofradía de Jesús Crucificado y del Santísimo Sacramento, Alberto Terradillos, señala que la participación de los niños cofrades (en la suya hay actualmente una docena) es similar a la de los adultos y no se limita a las procesiones, sino que asisten igualmente a las misas, oficios y demás actividades. Algunos de ellos, además, forman parte de la agrupación musical y acuden a ensayar cada fin de semana.

 

En otras cofradías, como la de El Descendimiento de la Cruz «Señor de mi Esperanza», lo habitual es que los niños participen únicamente en la Semana de Pasión, Muerte y Resurrección, explica el prior, Víctor Cámara. En su cofradía hay actualmente 17 niños, la mayoría hijos de cofrades. Víctor, que es también vicepresidente y portavoz de la Junta de Semana Santa, confirma que casi en todos los casos los pequeños se suman a las cofradías por vínculos familiares, pero también supone un gran tirón el auge de las bandas de música en los últimos años.

 

Piedad Robador, priora de la Cofradía de El Prendimiento, lo corrobora. De los diez nuevos cofrades menores de edad que se han incorporado durante el último año, alguno ha llegado por ser hijo o nieto de cofrade, pero la mayoría entró para formar parte de una futura banda de cornetas y tambores. «La motivación más fuerte que se ha podido ver en estos últimos años es la música, las bandas», asegura. Pero al tiempo mantiene que habría que trabajar para animar a las familias: «Si los padres están, los hijos también».

 

Cantera de cofrades

 

Una novedosa iniciativa para apuntalar el futuro de la Semana Santa burgalesa ha sido la celebración de la primera procesión exclusivamente infantil, la del Amor y la Esperanza, organizada por la La Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores, y en la que son los propios niños quienes portan la imagen de la Virgen del Socorro. La procesión, que sale a la calle el Sábado Santo, está abierta no solo a la participación de niños de todas las cofradías burgalesas, sino a todos los grupos infantiles de las parroquias de la ciudad.

 

Aunque es poco frecuente que se organicen procesiones exclusivamente infantiles (salvo en algunas ciudades andaluzas y algún otro caso aislado), esta es, según el portavoz de la Junta de Semana santa, Víctor Cámara, «una manera de crear una cantera de jóvenes cofrades».

El arzobispo recibe al nuevo jefe de la División San Marcial

por redaccion,

division san marcial

 

El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha recibido esta mañana en la Casa de la Iglesia la visita de don Antonio Ruiz Olmos, quien desde el próximo 23 de marzo será jefe de la División San Marcial. El alto mando de esta División tiene sede en la capital burgalesa, cargo que lleva aparejada la condición de comandante militar de Burgos, Soria y Cantabria.

 

Ruiz Olmos (Melilla, 1960) está en posesión, entre otros méritos, de la Placa, Encomienda y Cruz de San Hermenegildo, así como de numerosas Cruces al Mérito Militar con distintivo blanco, tanto de Naciones Unidas como de la OTAN.

 

Ha pertenecido a Infantería ligera en Tenerife, aerotransportable en Pontevedra, nuevamente regresó a La Reina 2 y en el Cuartel General, también en Cerro Muriano, puesto desde el que desarrolló la misión de Unprofor, en 1994, con la Agrupación Córdoba en Bosnia-Herzegovina. Tras su ascenso a comandante fue destinado al Cuartel General del Mando Regional Sur, en Sevilla, ocupando después diferentes puestos en Estados Mayores: Brimz X, Brimz XI, en Badajoz, y entre otras estuvo en la misión de ISAF como jefe de Planes de Operaciones del Cuartel General del Mando Regional Noroeste, en Herat (Afganistán). También pasó por el Estado Mayor de Fuerzas Pesadas en Burgos, y en Fuerza Terrestre (Sevilla).

Los periodistas, transmisores esenciales del centenario de la Catedral

por redaccion,

En la reunión han participado numerosos periodistas.

En la reunión han participado numerosos periodistas.

 

Los periodistas locales tendrán un papel preeminente en la difusión de todo lo concerniente a la celebración del VIII Centenario de la Catedral. Esta misma mañana, miembros de la Asociación de la Prensa Burgalesa, directores de gabinetes de comunicación de diversas instituciones, fotógrafos y periodistas no asociados han participado en un desayuno informativo en el que la Fundación «VIII Centenario Catedral. Burgos 2021» ha solicitado «sentirse arropada» por ellos de cara al cumpleaños del templo.

 

Así, el vicepresidente de la Fundación, Antonio Miguel Méndez Pozo, les ha rogado un compromiso serio en la transmisión de todo lo relativo al centenario, cuya proyección quiere sobrepasar las fronteras del ámbito local y nacional. Ha insistido que el aniversario de la seo «es un proyecto integrador, de todos», a la par que ha revelado que la Asociación de la prensa Burgalesa se convertirá a partir del próximo 22 de marzo en «Patrono de Honor» de la Fundación VIII Centenario: «Los medios de comunicación tenéis un papel esencial en todo esto», ha insistido.

 

Además, ha señalado que se trabaja ya para elaborar convenios de colaboración con los medios de comunicación y se está organizando un gabinete de comunicación capaz de responder a las demandas informativas de los periodistas, tal como ha solicitado a su vez la presidenta de la Asociación de la Prensa, Mar González Mena. Además, entre los actos organizados para los próximos años, figura un encuentro internacional de periodistas de lengua castellana en la ciudad.

 

Por su parte, el vicario general de la diócesis, Fernando García Cadiñanos, ha insistido en que «aunque para la Iglesia suponga una oportunidad evangelizadora», este es un proyecto que atañe «a todos» para «mirar no solo al pasado sino al futuro». Trasladando las peticiones del arzobispo, don Fidel Herráez –presente en otra reunión con la Fundación de las Edades del Hombre para lograr que Burgos sea sede de la exposición en 2021–, García Cadiñanos ha pedido a los periodistas «ser altavoz» de todo lo que ocurra en Burgos en los próximos años. Además, ha solicitado que sean «instrumento de sensibilización» hacia la catedral y que cada uno tenga «una mirada propia» para poder contemplar el templo desde diversos puntos de vista.