La Cuaresma, tiempo de «caminar hacia la Vida»

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Como cada año, la capilla de Santa Tecla de la catedral acogió la celebración de la eucaristía del Miércoles de Ceniza. La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas y concelebrada por numerosos sacerdotes, inaugurando así el tiempo litúrgico de Cuaresma.

 

El pastor de la diócesis apuntó a no quedarse simplemente en el rito de la ceniza, «en el signo», sino a iniciar el recorrido cuaresmal para «poner a punto la obra que Dios ha iniciado en nosotros: La obra de creación y de redención, en orden a la obra de santificación. Y durante este tiempo quiere que preparemos su obra de amor viendo en qué aspectos podemos rectificar». Además señaló que «aunque empezásemos esta Cuaresma mejor que en años anteriores, esto no nos eximiría de este recorrido para celebrar lo más plenamente posible el paso salvador del Señor, la Pascua para la que nos preparamos y vivir así esta realidad central de nuestra fe, del hecho redentor en orden a proseguir esta tarea de santificación del espíritu del Señor». Continuó don Fidel añadiendo que «no se trata simplemente de ser buenos y conformarnos con ello, sino que tenemos que intentar cada día ser mejores y abrirnos al espíritu del Señor, con quien tendremos el encuentro definitivo».

 

El arzobispo prosiguió recordando que «en su muerte y resurrección vemos la clave de la vida, sabiendo que después de la muerte biológica llegaremos a esa Vida en plenitud. Ante esta perspectiva de fe, no tenemos que tener ningún temor a ese encuentro definitivo con el Señor. Es el momento en que seremos lo que Dios quiere que seamos. Y Dios quiere que seamos felices y para siempre. Para eso tenemos que realizar este esfuerzo que conlleva la Cuaresma. De esta materia muerta, la ceniza, el Señor nos está llamando a la Vida. Tenemos que rasgar nuestros corazones y rectificar con sinceridad todo aquello que no está en consonancia con el amor». Finalmente, don Fidel animó a todos a iniciar la Cuaresma «gozosamente, alegremente, porque caminamos hacia la Vida».

Alabar a Dios a través del canto

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El Seminario de San José acogerá este sábado la XII Jornada Diocesana de Agentes de Pastoral Litúrgica, que este año estará dedicada al «Canto y música en la liturgia» cuando se han cumplido 50 años de la instrucción «Musicam sacram» de la Congregación para el Culto Divino (1967). A la luz de este documento, el objetivo es analizar y reflexionar sobre el papel que se le está otorgando al canto en las celebraciones, qué tipo de música (y sobre todo letra) se está haciendo («una cosa es canto litúrgico y otra, canto religioso», aclara el delegado diocesano, Javier Rodríguez Velasco, «y hay cosas que conviene revisar, corregir y mejorar».

 

Con este objetivo se celebrará una mesa redonda en la que intervendrán directores de ocho coros parroquiales (procedentes tanto de la ciudad como de la provincia), precedidos de una presentación de Javier Rodríguez Velasco, quien recordará algunos principios básicos sobre el canto en la liturgia y propuestas pastorales al respecto. El encuentro también servirá para intercambiar repertorio y ensayar cantos, y contará con la actuación de la escolanía de la catedral Pueri Cantores.

 

Las aproximadamente sesenta personas que se espera asistan al encuentro, participarán asimismo en una liturgia de la palabra en la capilla del Seminario de San José y una comida de hermandad.

Clericus Cup: Goles para promover valores cristianos

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Jesús Varga, durante uno de los partidos en Roma.

Jesús Varga, durante uno de los partidos en Roma.

 

Una de las últimas películas populares en España ha sido «Que baje Dios y lo vea». Un divertido largometraje en el que varios monjes se enrolan en la «Champion Clerum», una competición deportiva para clérigos que esperan ganar para recaudar el dinero suficiente y evitar así que su monasterio se convierta en un parador turístico. Una idea que no está muy lejana a la realidad…

 

Existe en Roma un peculiar campeonato de fútbol en el que participan los colegios sacerdotales y seminarios que hay allí. Se trata de la «Clericus Cup», que se celebra todos los años entre febrero y mayo. Creación del cardenal Tarcisio Bertone (quien reconoce ser un fanático del fútbol e hincha de la Juventus), lo organiza el Centro Sportivo Italiano con el respaldo del Vaticano y de la congregación para el Clero. La propia organización expone que la meta que persigue el campeonato es «la vuelta del deporte dentro de las parroquias, donde muy a menudo falta. Y la Clericus Cup aborda el problema desde la raíz, devolviendo el deporte a la experiencia de la vida de los sacerdotes y seminaristas como instrumento de promoción humana». La liga fue fundada en 2007 y en breve comenzará la XII temporada.

 

Entre los participantes están dos burgaleses, Jesús Varga y el sacerdote Miguel Ángel Sáiz, quienes juegan en el equipo del Pontificio Colegio Español de San José. Varga, que es diácono y llegó a Roma hace tres años para estudiar Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico, cuenta que este es el tercer año en el que participa: «A mí personalmente me gusta, porque me gusta el fútbol, y aquí en Roma hacer deporte es importante para llevar una vida equilibrada». Todo ello supone un compromiso con el equipo y también «te abre a conocer gente de otros países y culturas; gente muy diversa, pero que se siente unida gracias al fútbol». Y es que el fútbol hace amigos. «Entre nosotros hay muy buen rollo: después de los partidos merendamos o comemos juntos, y lo que más se cultiva es la amistad. Para mí es de los mejores momentos que uno puede vivir en Roma».

 

Para pertenecer a un equipo y participar en la Clericus Cup solo hacen falta dos requisitos: ser sacerdote o seminarista y estar «en unas normales condiciones físicas, aunque como no se trata de una competición profesional, tampoco se requiere nada especial», explica Jesús. En el equipo, este joven burgalés es el único que no es sacerdote y también es el más joven. «Además, no está únicamente formado por españoles, ya que también cuenta con sacerdotes de Venezuela, de Rumania y de Argentina».

 

Lugar para la oración

 

El campeonato consiste en primer lugar en una fase de grupos: Hay cuatro grupos, con cuatro equipos en cada uno. Pasan a la siguiente ronda los dos primeros equipos, que son los que consiguen más puntos. «Después se juegan los cuartos de final, la semifinal y la final a un solo partido de eliminación directa. Y en caso de empates cuentan los goles, pero también el número de tarjetas que tenga cada equipo dadas las posibles incidencias…», explica Jesús.

 

La Clericus Cup todavía no ha comenzado, pero los equipos están participando en el torneo de «La amistad», que es de fútbol sala y también está formado por colegios de curas o seminarios. El equipo de Jesús fue campeón el año pasado, «y este vamos los primeros de momento. Para la Clericus son favoritos los seminarios o los grandes colegios que tienen muchos sacerdotes… aunque la edad es decisiva».

 

Al igual que en otros torneos de fútbol convencionales, cuenta mucho el buen comportamiento de los jugadores: «Los insultos son penalizados. La afición también acude a los partidos, pero siempre predomina un clima tranquilo, de respeto y a la vez competitivo». Sin embargo, es al final cuando destaca una diferencia: «Después del partido siempre hay un ‘tercer tiempo’ en el que se hace una oración y se despiden los equipos. Y si durante el partido ha ocurrido algo… también es buen momento para pedir disculpas».

Adoración Perpetua: «La paz de estar a los pies del Señor»

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José Luis Garrido, arriba y con camiseta blanca, en un encuentro nacional de Centinelas de la Mañana. Foto: rccejovenes.es

José Luis Garrido, arriba y con camiseta blanca, en un encuentro nacional de jóvenes de la Renovación Caristmática. Foto: rccejovenes.es

 

La capilla dedicada a la Adoración Perpetua en Burgos, en la parroquia de San José Obrero, cumple siete años. Son muchos los que desde los inicios hasta hoy, se han acercado a este lugar para dedicar un tiempo a la oración ante el Santísimo Sacramento. Uno de ellos es José Luis Garrido Labrador, un joven de 20 años, nacido en Cuba y que llegó a España en 2007. José Luis, que estudia ingeniería informática, cuenta que empezó a asistir a la Adoración Perpetua cuando su director espiritual, el sacerdote Eduardo María Pérez, le recomendó que fuese. «Empecé a ir todos los lunes a las 9 de la mañana porque tenía clase por la tarde. Este año, como tengo un horario de mañana, voy todos los martes a las 9 de la noche».

 

«Cuando empecé tenía mucha curiosidad por ver cómo iba a ser esta experiencia, que dinámica interior tendría o cómo iba a ser capaz de estar una hora en adoración sin un guión que seguir. Pero rápidamente Dios comenzó a mover un poco toda mi forma de relacionarme con Él. Ya no era un Dios lejano que siempre veía y escuchaba por medio de los hermanos, sino que comencé también a tener una relación más personal, algo que sin duda no habría podido experimentar de no tener siempre este compromiso semanal tanto con la parroquia como con Dios».

 

Pronto empezó a experimentar los grandes frutos que le ha dado esta adoración: «El primero y más importante para mí, es la paz que me regala Dios al estar en su presencia. Es una hora en la que no tengo preocupaciones y vuelco mi confianza en Él. Además, es un momento en el que recargo las pilas espirituales». José Luis concluye explicando cómo se ha desarrollado su manera de orar: «Durante poco más de un año he tenido todo tipo de oraciones, algunas más profundas, otras más superficiales y en alguna incluso he empezado enfadado por algo que hubiese pasado, pero siempre, siempre salía con la paz única que se tiene cuando estás a los pies de Dios».

 

Adoración las 24 horas

 

España cuenta con cincuenta capillas de Adoración Perpetua, siendo la de la parroquia de San José Obrero la única de estas características en la diócesis de Burgos. Se trata de un lugar sagrado donde queda expuesto el Santísimo Sacramento a la adoración de los fieles las 24 horas del día todos los días del año. La peculiaridad de esta iniciativa es que los adoradores son laicos y ellos se encargan, directamente, de la coordinación que asegure la presencia continua de gente en la capilla de la adoración. Ante el aniversario de esta capilla, se han preparado varios eventos que consistirán en un retiro espiritual que se celebrará hoy a las 19:00 horas en la misma parroquia de San José Obrero, seguido de un momento de adoración y una misa a las 20:30 horas. Mañana sábado continuarán con una vigilia de oración a las 22:00 horas, y finalmente, los eventos concluirán con una eucaristía presidida por el carmelita Pedro Tomás Navajas a las 12:30 horas de este domingo.

Convivencia para vivir la fraternidad sacerdotal

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La vicaría del clero organiza para los próximos lunes y martes una convivencia sacerdotal que se desarrollará en el Seminario de San José. Con el tema «Fraternidad presbiterial», se enmarca dentro del plan diocesano «Discípulos misioneros». El sacerdote Jorge Morán, director del Convictorio Diocesano de la diócesis de Valencia, guiará la formación que se proporcionará a los sacerdotes asistentes. Es el segundo año que se celebra una convivencia de esta naturaleza en la diócesis de Burgos.

 

El curso será de régimen interno y comenzará a las 12:00 del mediodía del lunes 12 y concluirá el martes 13 tras la comida. Los sacerdotes interesados en participar deberán confirmar su asistencia a la vicaría del clero a través del correo electrónico vicariasacerdotes@archiburgos.es.

 

Para Jesús Castilla, vicario del clero, se trata de unos días para vivir la fraternidad sacerdotal, «buscando un ‘oasis’ donde profundizaremos sobre nuestra vocación. Es también un momento para vivir y compartir con todos los que estemos allí presentes».