El mimo y la dedicación con los que Gustavo García y su padre Carlos preparan el belén monumental instalado en su casa de Renuncio –a 8 kilómetros de Burgos– aumenta año tras año. Después de varios meses de trabajo, el pasado viernes inauguraban este espectacular nacimiento que ocupa una superficie de 55 metros cuadrados de vegetación, agua y delicadas construcciones de gran calidad y realismo.
Desde que comenzaran a construir el montaje, hace ahora 18 años, en cada edición sorprenden a los visitantes (cerca de 4.000 cada año) con nuevas edificaciones, figuras y numerosos detalles que reflejan las costumbres típicas del Belén del primer siglo. Este año, destaca una nueva cueva con la Sagrada Familia, una cavidad con varias galerías de gran profundidad donde el musgo y la vegetación natural son protagonistas.
También sobresale una escena dedicada a Egipto, donde destaca una reproducción del templo de la isla de Philae. En medio de un estanque se levanta un embarcadero en piedra realizada con poliuretano y un barco egipcio que transporta mercancía. A los pies del embarcadero, se puede contemplar el templo con unas dimensiones de 2 metros de ancho por 1 de alto y 2 de profundidad. El edificio destaca por diez columnas plagadas de bajorrelieves con jeroglíficos egipcios, además de cuatro grandes faraones moldeados en barro.
El nacimiento, con cerca de 270 figuras del maestro belenista José Luis Mayo Lebrija, cuenta también con una reproducción del pueblo de Belén con numerosas edificaciones y representación de varios oficios, desde recolectores de aceitunas a alfareros, pasando por herreros y artesanos de diversa índole. El montaje se complementa, en fin, con una escena de la huída a Egipto, construida en una gran cavidad con un riachuelo.
El belén podrá contemplarse hasta el 7 de enero en horario de 17:30 a 20:30 de lunes a viernes. Los sábados, domingos y festivos el horario se amplía de 12:00 a 14:30 horas por la mañana y 17:30 a 20:30 horas por la tarde.
La iglesia de San Cosme y San Damián acogió una vez más el festival de villancicos del Arciprestazgo de Vega. En esta ocasión fueron cinco las parroquias participantes, a las que se sumó el coro de la iglesia ortodoxa rumana con sede en las religiosas trinitarias de la Plaza de Santa Teresa. El evento estuvo conducido por Maxi Barbero, párroco de San Cosme y San Damián.
La diferencia de estilos y el esfuerzo voluntarioso de los coristas fueron la nota más dominante. San Jose María sorprendió con un grupo de niños que escenificaban el belén y un popurrí de piezas navideñas. San Antonio Abad, que participaba en el festival por primera vez, dio un toque de calidad coral con el villancico En la más fría noche. El coro de San Pedro y San Felices trajo la alegría de las guitarras acústicas y su particular versión del Aleluya de Leonard Cohen y la parroquia de San José Obrero aportó el sabor latinoamericano con el villancico más animado de la noche. Por su parte, el coro ortodoxo, integrado por familias y niños en brazos, permitió aunar música y ambiente espiritual, siendo la intervención mejor valorada por el público.
El coro anfitrión cerró el buen ambiente arciprestal con un un par de villancicos que invitaban a continuar el encuentro con un chocolate. Panderetas y castañuelas pusieron broche final al evento con un público agradecido por una entrenida tarde musical.
El arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, ha mantenido esta mañana un encuentro informal con los medios de comunicación locales para felicitar la Navidad a los profesionales, sus familias y a toda la sociedad burgalesa. El pastor de la diócesis ha tenido palabras de recuerdo para aquellos que van a estar ausentes porque residen lejos de nuestra ciudad y también para aquellos que ya han fallecido.
Tras la felicitación navideña y la fotografía de familia ante el belén de la Casa de la Iglesia, don Fidel ha compartido un distendido desayuno fuera de micrófonos con los periodistas y algunos directores de medios de información. El arzobispo no ha tenido inconveniente en responder a cada una de las preguntas planteadas por los profesionales, que han sido de lo más diverso, desde la presencia de la mujer en la Iglesia hasta cómo están afectando a la institución los casos abusos sexuales, pasando con cuestiones como la exención del pago de IBI para los bienes inmuebles de la Iglesia o la exigencia por parte del PSOE de retirar la inscripción referente a José Antonio Primo de Rivera en una de las fachadas de la Catedral. Los periodistas se han interesado igualmente por la posibilidad de que el Papa visite Burgos en 2021 coincidiendo con el VIII Centenario de la Catedral y su opinión sobre la cuestión catalana y sobre el posicionamiento de algunos obispos al respecto.
Agustín, junto a don Fidel Herráez, en la visita pastoral a Sasamón, en diciembre de 2018.
El pasado fin de semana, el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, realizó la visita pastoral a las comunidades parroquiales de Grijalba, Olmillos de Sasamón, Sasamón, Villasidro y Citores del Páramo.
Acompañado por el párroco, Agustín Heras, el pastor de la Iglesia burgalesa visitó el majestuoso templo parroquial de Grijalba, si bien celebró la eucaristía en la ermita de San Miguel, lugar donde se reúnen para el culto los vecinos durante los meses de invierno. En Olmillos de Sasamón saludó a la comunidad parroquial, al igual que hizo también en Sasamón, donde también presidió la eucaristía.
La visita pastoral prosiguió por la tarde en las parroquias de Villasidro y Citores del Páramo.
Ya no es, quizás, el gran montaje de hace algunos años, cuando ocupaba mayor volumen que el actual y era más visible desde el escaparate del negocio. Aún así, puede decirse que el belén ubicado en la tienda Don Colchón (en el número 15 de la avenida de la Paz) es uno de los más tradicionales de la ciudad, construido con mimo y detalle siguiendo patrones del belén clásico de estilo hebreo: musgo, serrín y grandes cortezas de alcornoque. Todo un deleite para la vista de los especialistas en belenismo y para los numerosos burgaleses que se pegan desde la calle a la vitrina o entran a presenciarlo en primera persona al establecimiento.
Un montaje clásico, como las grandes y numerosas figuras que lo componen (cerca de cuarenta), de la colección de los talleres de arte sacro de Olot, con un tamaño de 30 centímetros. Además, posee río con gran caudal de agua y una cuidada iluminación que reproduce los ciclos de día y noche con sus tonos de colores rojizos en el atardecer y amanecer, por lo que se aconseja su visita en horario de tarde-noche.
El belén estará instalado hasta pasada la Navidad y puede visitarse tanto en los horarios de apertura del local como fuera del mismo, ya que es visible desde el escaparate.