Ya no es, quizás, el gran montaje de hace algunos años, cuando ocupaba mayor volumen que el actual y era más visible desde el escaparate del negocio. Aún así, puede decirse que el belén ubicado en la tienda Don Colchón (en el número 15 de la avenida de la Paz) es uno de los más tradicionales de la ciudad, construido con mimo y detalle siguiendo patrones del belén clásico de estilo hebreo: musgo, serrín y grandes cortezas de alcornoque. Todo un deleite para la vista de los especialistas en belenismo y para los numerosos burgaleses que se pegan desde la calle a la vitrina o entran a presenciarlo en primera persona al establecimiento.
Un montaje clásico, como las grandes y numerosas figuras que lo componen (cerca de cuarenta), de la colección de los talleres de arte sacro de Olot, con un tamaño de 30 centímetros. Además, posee río con gran caudal de agua y una cuidada iluminación que reproduce los ciclos de día y noche con sus tonos de colores rojizos en el atardecer y amanecer, por lo que se aconseja su visita en horario de tarde-noche.
El belén estará instalado hasta pasada la Navidad y puede visitarse tanto en los horarios de apertura del local como fuera del mismo, ya que es visible desde el escaparate.
La parroquia del Hermano San Rafael de Burgos, en el conocido popularmente como el barrio del G3, acoge desde hace unos días uno de los belenes más desconocidos de la ciudad, pero no por ello falto de cuidado y mimo. Obra de uno de los sacerdote de la parroquia, Álvaro Tajadura, el montaje sigue los patrones de un gran diorama con edificaciones y paisaje construidos a mano -los preparativos comenzaron el pasado mes de febrero- en poliuretano, madera y escayola.
Aunque su superficie no es muy grande -ocupa unos nueve metros cuadrados- los cuidados edificios y la proporcionalidad de las figuras hacen que represente a la perfección y con todo mimo de detalle una escena típica del Belén en que nació Jesús. Un río y numerosos elementos de attrezzo envuelven aún más en ambiente hebreo el montaje.
Además, el nacimiento posee un novedoso sistema de iluminación led (único en la ciudad) que da aún mayor realismo al montaje. Sin olvidar las grandes figuras (de 24 centímetros) de los maestros belenistas José Luis Mayo Lebrija y Joaquín Pérez, que realzan aún más la escena creada.
El nacimiento podrá contemplarse hasta el próximo 7 de enero en horarios de 10:00 a 13:30 horas por la mañana y de 18:00 a 20:30 por la tarde.
La sala Pedro Torrecilla de la Fundación Caja Círculo, en la plaza de España, acoge hasta el próximo 5 de enero el belén monumental que instala cada año el artista burgalés Francisco Guerrero. Uno de los montajes más populares de la ciudad (el año pasado recibió cerca de 9.000 visitas) que viste musgo natural, serrín y cortezas de alcornoque que acompañan cuidadas escenificaciones y 140 figuras de la escuela-taller de Olot, algunas con más de un siglo de antigüedad.
Con una superficie de 75 metros cuadrados, este belén se puede contemplar desde todos los ángulos. En el montaje de este año, sobresale un río de siete metros de largo, un gran palmeral-oasis y una gran ciudad de Belén dividida en varios estrados de altura, con una cuidada proporcionalidad en las figuras y distancias más que lograda. Además, varias cavidades albergan algunas de las escenas más importantes, como la anunciación del ángel a los pastores y el nacimiento del Niño Jesús, en una cueva con una gran sensación de profundidad.
Misterios
Junto al gran montaje, los hermanos Mari Carmen y Andrés Rodrigo Calvo exponen algunos de los belenes de su colección particular, que amontona ya 3.800 misterios de todos los colores y rincones del planeta. En total, 155 piezas que pretenden mostrar algunas de las formas más curiosas de representar el misterio de la Navidad en las plasmaciones de autores y tradiciones de todo el mundo.
El nacimiento puede contemplarse de 12:00 a 14:00 horas por la mañana y de 18:00 a 21:00 horas por las tardes. Permanecerá cerrado las tardes del 24, 25 y 31 de diciembre y 1 y 5 de enero.
Con una superficie de más de 400 metros cuadradros y una colección de más de 2.100 figuras, el belén del ejército recibe cada año la visita de miles de burgaleses (34.000 el último año). Y es que nadie en la ciudad quiere perderse este montaje que, además de las escenas típicas de cualquier nacimiento, es un auténtico recorrido catequético por la Sagrada Escritura con una representación de las 105 escenas bíblicas más conocidas.
El belén está acompañado por un montaje de luz y sonido que narra los principales hitos de la Historia de la Salvación y con figuras en movimiento y construcciones realizadas por los militares del Regimiento de Transmisiones número 22, con sede en Castrillo del Val. Este año, además, posee musgo conservado y cultivado en la propia base militar y, para hacerlo aún más ecológico, ha comenzado su conversión de iluminación, sustituyendo progresivamente la luz incandescente por sistemas led.
El belén bíblico monumental tiene, además, un fin solidario: el dinero de las entradas (1 euro para los adultos) irá destinado este año a varias obras benéficas: los trabajos de restauración de la Catedral, Cáritas Castrense, Fedisfibur, Anvo Africam y Asociación de las Calzadas.
El nacimiento -que este año alcanza su 26ª edición- podrá contemplarse en el claustro bajo de la Seo hasta el 7 de enero en horarios de 12:00 a 14:00 por la mañana y de 17:30 a 21:00 horas por la tarde.
El arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez Vegas, ha rubricado esta mañana en la Casa de la Iglesia el acuerdo de colaboración entre Junta de Castilla y León, Diputación Provincial de Burgos, Ayuntamiento de Aguilar de Bureba y Arzobispado de Burgos para la restauración de las cubiertas de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora de Aguilar de Bureba. El acuerdo se suscribe dentro del marco de colaboración establecido mediante el programa «uno por uno» en materia de actuaciones de intervención en el patrimonio cultural.
La del arzobispo es una de las firmas del acuerdo, que ya han rubricado el alcalde de la localidad, Abel Varga, y el presidente de la Diputación Provincial, César Rico, a la espera de que la consejera de Cultura de la Junta de Castilla y León, Josefa García Cirac, también ratifique el convenio de colaboración en los próximos días. Mediante el acuerdo, las cuatro entidades se comprometen a invertir un total de 358.383,38 euros destinados a frenar el proceso de deterioro en que se encuentra actualmente el edificio, declarado como Bien de Interés Cultural en febrero de 1983. La Junta invertirá 198.627,17 euros; Diputación y Ayuntamiento 119.817,16 euros, y Arzobispado y parroquia de la localidad, 39.939,05 euros.
El convenio prevé la intervención en las cubiertas y en la coronación de muros y fábricas de piedra donde se asienta la estructura de madera de cubierta que es preciso sustituir. Además, se plantea resolver la inestabilidad del muro de cerramiento del cuerpo adosado a la nave por el lado norte, que se encuentra en mal estado. Desde hace más de 30 años que parroquia y ayuntamiento buscaban una vía de solución al deterioro progresivo del templo.
Desde el siglo XII
Los orígenes de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora se remontan al siglo XII. De esta época se conserva el núcleo románico del templo, consistente en un ábside semicircular y dos tramos de su única nave, de los que el anterior se cubre con una cúpula sobre pechinas. En el siglo XVI se levantaron las capillas laterales, cubiertas con bóvedas de crucería, y un tramo posterior de la nave, en la que se ubicó el coro, cubierto con bóveda estrellada. Posee también una espadaña barroca del siglo XVII con tres cuerpos de campana.
Hasta la Casa de la Iglesia se han desplazado esta mañana el alcalde de la localidad, el párroco y una feligresa de la parroquia, Delfino Velasco y Milagros Varga, y el sacerdote José Luis Barriocanal, oriundo del municipio.