Navidad: días de fraternidad entre los sacerdotes de la diócesis

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Además de contar con las tradicionales fiestas y cantos de villancicos o la asistencia a la felicitación navideña del arzobispo, los residentes de la Casa Sacerdotal aprovechan estos días para realizar alguna que otra salida a contemplar algunos de los belenes de la ciudad.

 

La pasad semana, un grupo de 25 personas visitaron el belén monumental que instala cada año en el claustro bajo de la catedral el Regimiento de Transmisiones número 22, con sede en Castrillo del Val.

 

Juventud

 

Por otro lado, algunos de los sacerdotes más jóvenes de la diócesis –los que cuentan con menos de 10 años de ministerio– realizaron una excursión el pasado 26 de diciembre visitando algunos pueblos de la provincia, como Santibáñez Zarzaguda y Montorio. Una jornada de convivencia que repiten cada año en torno a las fiestas de Navidad coordinada desde la Vicaría del Clero.

Arciprestazgo de Amaya: expertos en cantar la Navidad

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En la tarde de ayer, coincidiendo con la festividad de la Sagrada Familia, los pueblos que configuran el arciprestazgo de Amaya se dieron cita en la parroquia de Santa Eugenia de Villegas para participar en su certamen navideño de coros. Una iniciativa con solera que comenzó hace ahora 35 años y que se ha extendido por toda la geografía diocesana, teniendo repercusión en otros muchos arciprestazgos.

 

En el festival celebrado ayer participaron los coros de 20 parroquias de la comarca Odra-Pisuerga, interpretando otros tantos villancicos y cantos navideños: Pedrosa del Príncipe, Hinestrosa, Villasilos, Villadiego, Pedrosa del Páramo, Villandiego, Sasamón, Castrillo de Murcia, Susinos del Páramo, Arenillas de Río Pisuerga,  Villanueva de Odra, Villasandino, Yudego, Castrojeriz, Melgar de Fernamental, Guadilla-Salazar-Cuevas, Grijalba, Villaveta y la anfitriona Villegas.

 

Entonando el popular canto del «Noche de paz» y compartiendo un caldo y chocolate caliente se puso fin a esta más que consolidada jornada festiva.

La mano inocente del obispillo «bendice» a los niños de la ciudad

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El Monasterio de las Salesas ha sido, un año más, escenario de la investidura del obispillo, honor que en esta ocasión ha recaído en Ángel Rodrigo del Olmo, un niño de nueve años alumno del Colegio Fernando de Rojas que, como manda la tradición, fue elegido por sus compañeros de la escolanía Pueri Cantores de la Catedral para representarles en el Día de los Santos Inocentes. El obispillo 2018 ha recibido el báculo de su predecesor, Pablo Molina Conde, en una ceremonia en la que ha estado acompañado por su vicario, Hugo de Diego Martínez, y los secretarios David Vicario HerceYosef Díez Martín y Daniel Alonso Carretero, y en la que además, han recibido su túnica y su crucifijo cuatro nuevos escolanos.

 

Nada más ser investido, Rodrigo ha expresado el orgullo de pertenecer a la escolanía y le ha pedido al niño Jesús seguir siempre trabajando con la misma ilusión y el mismo orgullo del primer día, aunque a veces suponga un sacrificio. También ha tenido palabras de recuerdo hacia los niños víctimas de guerras y malos tratos, y hacia los que carecen de un techo. Por su parte, el canónigo de la catedral Javier Rodríguez Velasco, ha recordado que los Pueri Cantores dedican  buena parte de su tiempo libre a alabar a Dios con sus cantos y «el que canta y reza, reza dos veces, no solo con vuestras voces sino con vuestras buenas obras: la obediencia a los papás, el trabajo en la escolanía y en el colegio». «A veces es duro, pero todos tenemos que hacer algo en la vida para imitar a Jesús». Además, ha pedido «que los niños inocentes desde el cielo sean un modelo para vosotros y nos sigan acompañando, y sobre todo a vosotros».

 

«Somos el futuro de la Iglesia y del mundo»

 

Tras una breve visita a la Residencia de Barrantes, donde han obsequiado a los mayores con sus cantos, el obispillo y su séquito se han dirigido a la Casa de la Iglesia, donde han sido recibidos por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas.  En su breve discurso, el obispillo ha pedido al niño Dios que los niños puedan seguir disfrutando del amor y protección de los mayores, y ha asegurado que en los niños está la solución a lo problemas del mundo, pero que para ello necesitan adultos coherentes que les ayuden en esa tarea. «Somos el futuro de la Iglesia y del mundo», ha sentenciado. También ha hecho mención a los cuatro compañeros que hoy han recibido la túnica y la cruz de madera que los identifica ya como integrantes de los Pueri Cantores. Las nuevas incorporaciones demuestran que la «la escolanía está viva y tiene vida para rato», ha asegurado Rodrigo, cuyo padrino ha sido el canónigo Ildefonso Asenjo, canciller de la curia diocesana.

 

Por su parte, el arzobispo, que ha alabado las palabras del protagonista del día  y se ha congratulado de tener «un colaborador tan estupendo y tan bien preparado», ha correspondido al obispillo recordándole la historia de esta antiquísima tradición instaurada por el Cabildo Catedral en el siglo XVII, y ha confesado que a los diez años él también entró a formar parte de una escolanía, posteriormente se incorporó al seminario, se hizo sacerdote y ahora trabaja al servicio de la diócesis como arzobispo, dejando así en el aire una sugerencia que ha provocado la sonrisa de los pequeños.

 

Después de abandonar el palacio arzobispal, el obispillo, montado en un caballo blanco y acompañado por su séquito, ha realizado el tradicional recorrido por el centro de la ciudad para visitar al alcalde, Javier Lacalle, y saludar y bendecir desde la Casa Consistorial a todos los niños congregados en la Plaza Mayor. La jornada ha continuado con una visita al Belén del Regimiento de Transmisiones instalado en el Claustro Bajo de la Catedral y una comida de hermandad, para concluir por la tarde con una fiesta de Inocentes.

Cinco colores para construir un mundo en paz

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Como es habitual en las fechas próximas al día 1 de enero, Jornada Mundial de la Paz, el movimiento Justicia y Paz organizó una vigilia de oración por la paz en todo el mundo, una celebración que tuvo lugar ayer en la Catedral y en la que participaron alrededor de cien personas.

 

El simbolismo de los colores sirvió como argumento para la reflexión en esta hora de oración, presidida por Jesús Sancho, consiliario de Justicia y Paz. Son los colores explicados a un ciego que no los puede ver pero los aplica a situaciones de la vida. A cada uno de los asistentes se les repartió una cinta de colores distintos (amarillo, azul, verde, rojo, rosa) según las cuales se fueron agrupando por bloques para reflexionar sobre el significado del que a cada uno le había correspondido: amarillo, lugares de intercambio de productos, saberes y servicios sin afán de lucro; azul, lugares de resistencia contracultural con capacidad de edificar tiempos y espacios distintos; verde, lugares que protejan el entorno natural; rojo, lugares festivos; rosa, lugares de visibilidad y de derechos para identidades ocultadas y negadas por el discurso dominante.

 

Tras esta dinámica se proclamó el evangelio de Mt 7,21-27 (la casa edificada sobre arena o sobre roca) y  el consiliario ofreció una reflexión en torno al mensaje del Papa para la Jornada de Paz: «La buena política está al servicio de la paz». Seguidamente se construyó una casa de cartón con paredes de los cinco colores, en medio de la cual se colocó a Jesús recién nacido. Tras una oración comunitaria, la vigilia concluyó con la adoración al Niño.

La parroquia de San Nicolás de Pancorbo vive intensamente la Navidad

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La localidad de Pancorbo ha vivido con intensidad la preparación de la Navidad, con tres momentos muy especiales. El primero de ellos el día 21, con la salida de los sembradores de estrellas. Alumnos del colegio, padres y madres, acompañados por el párroco, Ricardo García, recorrieron las calles del pueblo y los distintos establecimientos comerciales felicitando la Navidad a los vecinos.

 

El sábado, día 22, bajo el marco del recién restaurado retablo mayor de la iglesia de San Nicolás, del siglo XVIII, varias familias y miembros del coro parroquial participaron en la representación del belén viviente.

 

Asimismo, ayer miércoles, un grupo de Ameyugo y de Pancorbo acudió al Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro para felicitar la Navidad a los enfermos y personal del centro y cantar villancicos.