Imagen de un encuentro de catequistas en Miranda de Ebro.
El primer anuncio marcó la reflexión de los catequistas del arciprestazgo de Miranda de Ebro durante la semana pasada, como es habitual cada año por estas fechas. Tuvieron dos jornadas de formación en las que contaron con ayuda de Serafín Tapia, antiguo delegado diocesano de Infancia y Juventud.
Se subrayó la necesidad de favorecer un auténtico encuentro con Cristo, después de haberlo experimentado en primera persona. Ante la situación del generalizado desconocimiento de Dios, urge plantearse si los métodos que estamos utilizando para darlo a conocer son eficaces o no. Se impone una necesidad de ser creativos, partiendo de las experiencias positivas que ya se estén realizando.
En este sentido, el ponente planteó una serie de preguntas a los asistentes sobre el modo en que, en sus respectivas parroquias, se está abordando la cuestión del primer anuncio. Se trabajó en grupos y después hubo una puesta en común. Y en una segunda jornada, Jesús María Calvo, responsable de la comisión arciprestal de Catequesis, glosó las respuestas; por su parte, los catequistas trataron de apoyarse en ellas a la hora de concretar las posibles acciones a realizar.
El Movimiento de Vida Ascendente diocesano celebró el pasado viernes un retiro en la Casa de la Iglesia, preparatorio del Adviento. Fue impartido por el obispo emérito de Jaén, don Ramón del Hoyo López, quien habló sobre el significado del Adviento para los cristianos en general y para las personas mayores en particular. El retiro concluyó con una Eucaristía presidida por don Ramón.
Vida Ascendente es un movimiento de jubilados y mayores, reconocido y aprobado por la Conferencia Episcopal Española. Se trata además de un movimiento de seglares, dirigido por seglares. Tienen como objetivo llevar el mensaje evangélico a los mayores, para que aporten a la sociedad y a la Iglesia su fe, su experiencia y su tiempo disponible. Actualmente cuenta con cerca de 30.000 miembros en España repartidos en 1.800 grupos en parroquias, tanto urbanas como rurales; y en residencias.
El pastor de la diócesis, don Fidel Herraéz Vegas, concluyó ayer su visita pastoral a la zona de Juarros, que ha estado realizando en las dos últimas semanas. El arzobispo visitó por la mañana la localidad de Espinosa de Juarros y mantuvo un encuentro con los vecinos de San Millán. Posteriormente celebró la misa estacional en Ibeas, tras la cual bendijo el nuevo centro parroquial que dará servicio no solo religioso, sino social y cultural, a toda la comarca. La diócesis ha invertido más de 540.000 euros en esta nueva dotación, que cuenta en su planta baja con una planta baja con una superficie superior a los 200 metros destinados a usos múltiples.
Por la tarde, don Fidel visitó Villamorico, Galarde, Zalduendo y Cuzcurrita de Juarros. El sábado anterior, día 24, el arzobispo ya había visitado la localidad de Tinieblas y tuvo varios encuentros con los vecinos de Villamiel, Cueva de Juarros e Ibeas, mientras que el domingo 25 celebró la eucaristía en Palazuelos de la Sierra y administró el sacramento de la confirmación a un grupo de adolescentes en Ibeas, desde donde se atiende a los pueblos que componen esta unidad pastoral.
El grupo Imagina de la parroquia de Santa Cecilia de Espinosa de los Monteros fue el sábado el anfitirión del primer encuentro de infancia del arciprestazgo de Merindades. En él participaron más de 60 niños de dicha localidad, de Villarcayo (grupo Scout Mazorca) y de la parroquia de Santa Cruz Medina de Pomar, acompañados por casi una veintena de monitores y catequistas.
Los chavales pasaron una divertida tarde por las calles de Espinosa, donde participaron en una yincana que acabó con chocolatada.
El monasterio benedictino de Santo Domingo de Silos ha sido el lugar donde cerca de 200 personas participaron el pasado sábado en una jornada de oración y encuentro con el Señor para preparar el tiempo litúrgico del Adviento.
El retiro para las parroquias del arciprestazgo de la Sierra lo ha impartido el sacerdote Luis Hernando, natural de Jaramillo Quemado, enmarcando las dos charlas en torno a los profetas y a las cuatro semanas de este tiempo. Por otro lado, el retiro destinado a las parroquias de la zona del Arlanza lo ha desarrollado la delegada diocesana de Pastoral de la Salud, la Hija de la Caridad Feli Pozo.
Ambos arciprestazgos concluyeron su retiro espiritual con la celebración conjunta de la eucaristía en la iglesia del monasterio.