Días de renovación conyugal «con Jesús en medio»

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Desde el 11 al 14 de octubre, un grupo de matrimonios y familias de la diócesis y de otras procedencias, así como de distintas realidades eclesiales, han participado en la X edición de los «Ejercicios espirituales familiares» en Villagarcía de Campos. Los ejercicios, que se han desarrollado en la Casa de Ejercicios de San Luis de esta localidad vallisoletana, han sido organizados por el grupo de familias Nuestra Señora del Rosario» y acompañados por un sacerdote y un matrimonio debidamente cualificados.

 

Miguel Ausín, quien ha participado en estos ejercicios, explica que «los matrimonios y las familias necesitamos, anualmente, durante unos días, saciar nuestra sed de Dios y descansar en Él, convertirnos de nuevo, conocer más a Cristo para amarle mejor, renovar la promesa conyugal con Jesús en medio, practicar el discernimiento, ordenar el amor y los afectos, vivir el misterio pascual. En definitiva, aprender a ser discípulos y apóstoles de Jesús, como tenemos que aprender cada día a ser esposos y padres, como antes tuvimos que aprender a ser hijos. Se trata, en fin, de vivir plena y felizmente la vocación al amor, impresa en el corazón de cada persona, independientemente de su estado de vida, edad o circunstancias».

 

Los «Ejercicios espirituales familiares» ofrecen y posibilitan un espacio de intensa escucha de la Palabra en el silencio y en la oración, así como «un lugar de aprendizaje y de ejercicio de la esperanza». Dicha escucha y aprendizaje no se ven impedidos, en absoluto, por la presencia de los hijos, pues estos realizan simultáneamente actividades catequéticas, religiosas y lúdicas adaptadas y dirigidas por jóvenes voluntarios y catequistas, además de algunas oraciones comunitarias. «Al cumplirse el 10ª aniversario de esta experiencia de pastoral familiar promovida en nuestra diócesis de Burgos, numerosas familias pueden dar fe y testimoniar los frutos espirituales, conyugales y familiares alcanzados», concluye Ausín.

Aumentan los alumnos de Religión católica en secundaria y bachillerato

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Profesores de Religión Católica en la escuela pública y concertada de la provincia recibieron en la tarde de ayer, de manos del arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, la «missio canonica», un documento que les capacita y envía, en nombre de la Iglesia, a cumplir con su misión educativa en los colegios. En el acto, que tuvo lugar en la Facultad de Teología, el pastor de la Iglesia burgalesa invitó a los maestros a impartir la clase de Religión con alegría y contribuir así a lograr una sociedad mejor.

 

Según los datos que maneja la delegación diocesana de Enseñanza, en la provincia existen 86 profesores de Religión católica en la escuela pública (58 en primaria y 28 en secundaria), mientras que en la concertada calculan que el número alcanza prácticamente los 200 (129 en primaria y 70 en los ciclos de secundaria y bachillerato).

 

Al alza en secundaria y bachillerato

 

A falta aún de datos estadísticos oficiales, desde la delegación Enseñanza, señalan un «repunte significativo» en la elección de la materia en los cursos de secundaria y bachillerato impulsado, probablemente, por la evaluación de la materia y por el trabajo realizado en los últimos años por los profesores en estos centros, que tienden a buscar cada vez mejor el estatuto propio de la materia «separándolo de la catequesis». «Es algo generalizado», asegura Manuela García, delegada de Enseñanza. «Hay aumento de alumnos en la clase de Religión en prácticamente todos los institutos de la provincia, sobre todo en Burgos y Miranda de Ebro».

 

No ocurre lo mismo en los casos de infantil y primaria, donde sí notan una disminución en el alumnado, a su parecer, por la baja natalidad, la sociedad cada vez más secularizada y el cambio cultural que atraviesa el país y por el que cada vez más alumnos eligen cursar las clases de Religión de otras confesiones religiosas.

Magia evangelizadora para llegar a los jóvenes

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Miguel Alejandro Razo Silva es un joven mexicano de 27 años que ha estado una semana en la diócesis con una misión que pocos pueden llevar a cabo. Y lo de «misión» va en el sentido más literal de la palabra, ya que Miguel es misionero y se dedica especialmente a la evangelización de los jóvenes. Para llegar a ellos y lograr su atención, cuenta con un talento al que ha sabido sacar mucho provecho: El ilusionismo. Mediante la magia y muy buenos trucos de prestidigitación, ha logrado hacer de su tarea misionera un arte al servicio de los demás y de la misión.

 

Miguel procede de Ciudad de México y es el tercero de cuarto hermanos y no lo tuvo fácil de pequeño, ya que debido a una enfermedad que le obligaba a llevar aparatos en las piernas, era la diana de burlas de compañeros de clase. Los médicos no le daban esperanzas de crecer ni de desarrollarse como un niño sano, y sin embargo, las previsiones no acertaron, ya que Miguel hoy en día camina y hace una vida normal. Ya de joven, cuenta que había una necesidad en su vida, «ya que estaba distraído por las felicidades pasajeras». Por eso, al terminar la licenciatura en Administración y Dirección de Empresas y tras recibir «muchas cosas buenas tanto en el trabajo como en la familia», decidió que debía devolverle a Dios todo lo que le había dado. «Me di seis meses de servicio a la misión, sin embargo, comprobé que estar al servicio de los demás me llenaba. Así que le dije a Dios que si me dejaba, me dedicaba a Él a tiempo completo. De todo esto han pasado ya cuatro años».

 

Actualmente coordina a nivel nacional la misión de jóvenes en el Movimiento de Juventud Católica de México, y que se engloba bajo las Obras Misionales Pontificias de este país. Además, hoy en día, el eje central de su servicio es el lanzamiento de una plataforma digital junto a un socio y amigo que busca ofrecer servicios y herramientas para comunicar y transmitir de manera eficaz el mensaje evangélico, poniéndolas al servicio de comunidades, laicos o religiosos.

 

Evangelizar a niños, jóvenes y ancianos

 

Empezó con el ilusionismo hace ocho años, «primero como hobby, pero resulta que se me da bien y es un talento que tenía oculto, así que comencé como profesional, ofreciendo espectáculos en empresas, escuelas, fiestas… Me di cuenta de que era una herramienta estratégica para captar la ilusión de las personas».

 

Fue en un retiro de niños al que estuvo invitado cuando se dio cuenta del poder del ilusionismo para mantenerlos atentos. «Allí los niños estaban muy revueltos, así que recurrí a hacer algún truco para que se tranquilizasen, y efectivamente, se quedaron en silencio y totalmente atentos. Les dije que les iba a ir haciendo trucos de magia según avanzásemos con los temas que íbamos a hablar». De esta manera, Miguel se dio cuenta de que podía unir lo que más le apasionaba, el amor por el servicio a la Iglesia y la magia. Ha sido un proyecto de evangelización que se ha ido conformando a lo largo de los años, y concretando los temas que transmite en cada intervención: Temas de vida, de primer anuncio…y no sólo para niños, sino también para jóvenes e incluso ancianos. De todos ellos, dice Miguel que «los jóvenes son los que reciben mejor el mensaje. Son muy receptivos y sí que se plantean su vida una vez que reciben el mensaje».

 

Miguel ha pasado unos días en Burgos, donde le han reclamado en diversos colegios y parroquias tras haber pasado previamente por Pamplona. Estará en España desempeñando esta tarea hasta finales de noviembre y en diciembre viajará a Polonia, donde ya estuvo hace unos años en la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia.

Arranca la celebración del Día del Domund con una eucaristía

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La parroquia de la Sagrada Familia acogió ayer la eucaristía de lanzamiento de una nueva edición del Domund, la Jornada Mundial de las Misiones, que se celebrará el próximo domingo con el lema «Cambia el mundo». Con este acto, presidido por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, la diócesis se une a esta convocatoria anual con la que la Iglesia pretende promover el compromiso de los cristianos para que el anuncio del Evangelio llegue a todos los ámbitos del mundo; un compromiso que se concreta en dos acciones: rezar por los misioneros, especialmente por los 12.000 misioneros españoles, y colaborar económicamente con los 1.108 territorios de misión.

 

En la eucaristía, el arzobispo recordó que Burgos, con 646 misioneros, es una diócesis especialmente generosa e insistió en la importancia de esta dimensión para la vida de la Iglesia. Don Fidel retó a que todos nos sintamos misioneros anunciando a Jesús a aquellos que no lo conocen y a cambiar el mundo, cada cual desde su ámbito. Asimismo, recordó cómo los religiosos de vida contemplativa apoyan a los misioneros con su oración, e invitó a que todos colaboremos con ellos desde nuestras posibilidades económicas.

 

Con motivo de esta jornada, el próximo viernes, día 19, a partir de las 20:00 h., se celebrará una vigilia de oración en la parroquia del Espíritu Santo.

 

Animación en centros escolares

 

La delegación de Misiones ha apostado en esta edición por la animación infantil, y para ello ha recurrido a Miguel Alejandro Razo Silva, un joven mexicano conocido en el mundo de los magos como Kyrio, que por medio de la magia motiva a los niños a conocer a Jesús a fiarse de él  y, como reza el lema del Domund, cambiar el mundo a través de gestos concretos. La actividad se desarrolló durante la última semana en varios centros educativos de la ciudad y provincia (Colegio del Círculo Católico Colegio Sagrado Corazón – Salesianas San Apolinar, Colegio San Pedro y San Felices, Colegio e Instituto de Salas de los Infantes, Colegio Saldaña y Colegio María Madre), así como en la parroquia de Santa Marina de Villarcayo y en los salones de La Caixa de Aranda de Duero y Espinosa de los Monteros.

 

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Concienciación con el trabajo decente en Miranda de Ebro

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Con motivo de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente que se celebró el 7 de octubre, el arciprestazgo de Miranda de Ebro ha acogido durante esta semana pasada varios actos. El primero de estos fue un cine fórum, que reunió a una cincuentena de asistentes en la Casa de Cultura. Giró en torno a la película «La punta del iceberg», cuya trama presenta la realidad del abuso de poder en una gran empresa multinacional, lo que provoca el suicidio de varios de sus empleados.

 

Por otra parte, tuvo lugar una vigilia de oración en la Parroquia del Espíritu Santo. Dividida en tres momentos («ver, juzgar y actuar»), contó con testimonios que ayudaron a ver la realidad, textos de la Doctrina Social de la Iglesia que animaron la reflexión y un gesto de compromiso por parte de cada uno de los asistentes. Todo ello estuvo enmarcado en un clima de oración y con la música adecuada.