La figura de los profetas y la música de Scarlatti protagonizan el ciclo ‘Música y Teología’

por redaccion,

<
>

 

El festival ‘Música y Teología’ nació hace tres años como una propuesta cultural en el que expertos en la materia explican el contenido musical y teológico de las piezas que después se interpretarán en un concierto. El público no sólo escucha las piezas musicales, sino que comprenden el contexto de la obra interpretada y su trasfondo musical y teológico.

 

Este año, y con el título de «Prophetia», el festival regresa al calendario cultural de la ciudad en la iglesia de la Merced, en un ciclo que quiere ser un homenaje a Alessandro Scarlatti en el tercer centenario de su muerte, aunque también habrá guiños a Pierluigi da Palestrina, del que se cumple medio milenio de su nacimiento. Los conciertos están organizados por el Arzobispado de Burgos, la Fundación Círculo y la Burgos Baroque Ensemble y han sido presentados esta mañana en una rueda de prensa. Cada sesión cuenta con una lección magistral en la que el director de cada orquesta y un teólogo explican el origen de la composición del texto y de la música y presentan una ‘guía de audición’ de la misma. La comprensión de cada pieza se ve acentuada con la proyección de la traducción de los textos durante la interpretación. De esta manera, el asistente participa de la máxima experiencia musical que el compositor trató de comunicar en su creación.

 

Programa

 

La edición ‘Música y Teología’ de este año presenta cuatro encuentros que comenzarán con una charla a las 18:00 horas. Después, tras una pausa para compartir un café en el vecino hotel NH, comienza, a las 20:00 horas, el concierto.

 

El primero de los conciertos tendrá lugar el 21 de septiembre, con la puesta en escena del oratorio de Felix Mendelssohn, que describe los acontecimientos de la vida del profeta Elías. Estará interpretado por la orquesta filarmónica de La Mancha, dirigida por Francisco Antonio Moya.

 

Con el sugerente título «Entre el mar y el fuego. Arias de redención en el oratorio barroco napolitano», la agrupación Nereydas, dirigida por Ulises Illán, protagonizará el concierto del 11 de octubre. En él se recorrerán algunas de las arias que Scarlatti compuso para sus oratorios romanos y napolitanos. En este concierto, sobresale la presencia del contratenor Filippo Mineccia.

 

El 26 de octubre el ciclo de conciertos proseguirá con la ‘Passio Domini Nostri Iesu Christi secundum Ioanem’, de Alessandro Scarlatti, interpretada por la Burgos Baroque Ensemble, dirigida de nuevo por Ulises Illán. Cuenta con la presencia del contratenor Jorge Enrique García y el barítono Víctor Cruz.

 

El último concierto, el 16 de noviembre, está dedicado al Oratorio de Navidad de Bach, del que se interpretarán dos de sus cantatas. Estará interpretado por el coro Ars Nova, dirigido por Javier Castro. En este concierto habrá también un homenaje a G. Pierluigi da Palestrina, donde el coro interpretará un motete navideño a seis voces, titulado ‘O magnum mysterium’.

 

Las entradas están a la venta en sede de la Fundación Círculo y en su servicio online de entradas, así como en la propia iglesia de la Merced antes de los conciertos. Se ha habilitado, además, un bono para participar de los cuatro conciertos.

Los migrantes, misioneros de esperanza

por redaccion,

<
>

 

El 5 de octubre se celebrará la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, una cita internacional que en Burgos se adelantará al domingo 28 para permitir su desarrollo en las celebraciones dominicales y para hacerlo coincidir con el Jubileo diocesano de los Migrantes y Misioneros. Como una especie de previa a esta jornada, ayer lunes el paseo Sierra de Atapuerca volvió a acoger un círculo de silencio, en el que se manifestó que los migrantes son «misioneros de esperanza».

 

«Su valentía y tenacidad son un testimonio heroico de una fe que ve más allá de lo que nuestros ojos pueden ver y que les da la fuerza para desafiar la muerte en las diferentes rutas migratorias contemporáneas», se leyó en un manifiesto, repitiendo las palabras del papa León. Según se escuchó, los migrantes son misioneros de esperanza porque «renuevan nuestras comunidades cristianas, traen frescor y olor a evangelio, y contribuyen al progreso de la sociedad que los acoge».

 

En el acto se reprocharon los miedos y rechazos que genera la migración a la sociedad actual, subrayando, por ejemplo, las reticencias en la distribución de menores no acompañados por el territorio nacional. También se lamentó la indiferencia ante el «genocidio» en Palestina, que ha dejado más de 64.000 muertos en Gaza, más de 1.000 en Cisjordania, y millones de personas moviéndose por una tierra insegura de la que les quieren expulsar.

 

De igual modo se recordó a los desplazados en las guerras de Ucrania, Sudán, Congo, Nigeria, Mozambique y Nicaragua…, así como los miles de migrantes que han perdido la vida en las fronteras y en el mar, como los 143 muertos y desaparecidos el 29 de agosto en un cayuco que viajaba de Mauritania a Canarias. En recuerdo de todos los fallecidos, y en solidaridad con todas las víctimas, se guardó un minuto de silencio.

El arzobispo desea «sacerdotes felices y confiados, sin agitaciones interiores ni agobios»

por redaccion,

<
>

 

Ocurre así desde el siglo XVI. Y, como cada 8 de septiembre, la tradición se ha vuelto a cumplir. Los sacerdotes que desarrollan su misión pastoral en la ciudad se han dado cita para celebrar la fiesta de la Natividad de la Virgen María y retomar de forma oficiosa la actividad en sus parroquias después del descanso veraniego.

 

Esta vez, y como ya ocurriera en 2018, se ha dado cita en la iglesia de la Real y Antigua de Gamonal. Allí han concelebrado una eucaristía que ha presidido el arzobispo y que ha dado lugar a una jornada de convivencia que se la prolongado por la tarde en el convento de la fraternidad Verbum Spei.

 

Monseñor Mario Iceta ha animado a los sacerdotes a afrontar el nuevo curso sin «agitaciones interiores» y con una «enorme confianza» en Dios, pues es él quien «sostiene la tarea y nos envía a su campo, a su viña». Como ha indicado el arzobispo, la tarea encomendada a los sacerdotes no es de origen humano, aunque cuenta con su entrega e, incluso, sus «debilidades y pecados»: «El Señor va a hacer su obra con la insuficiencia de nuestras fuerzas, de nuestra pequeñez».

 

Al igual que ha hecho el papa León XIV en el transcurso del Jubileo en Roma, el arzobispo también desea que los curas de Burgos sean «sacerdotes felices, no agobiados, no estresados, no tensionados». Para ello –les ha recordado– es importante que vivan la fraternidad sacerdotal, cuiden la relación con Jesucristo y confíen a él su tarea pastoral. «Nos insertamos en una cadena de salvación; no somos ni los primeros párrocos ni los últimos, nada empieza con nosotros. He recibido un testigo de Dios y la Iglesia y lo he de continuar», ha explicado. Y, «aunque haya circunstancias eclesiales, sociales, personales o diocesanas que no entendemos, confiemos en el Señor».

 

Ante los retos que plantea el nuevo curso pastoral, don Mario ha subrayado la necesidad de confiar en la acción de Dios y ha recordado que su visita pastoral proseguirá en las parroquias del arciprestazgo del Vena, en la zona norte de la ciudad.

Aprendiendo a conservar los documentos de un archivo

por redaccion,

<
>

 

La tarea principal de un archivo es la preservación de documentos, manteniendo su integridad a largo plazo para asegurar su accesibilidad y su uso futuro. Para ello, existen varias medidas preventivas que permiten proteger las colecciones, bien durante su depósito, bien durante su uso.

 

A esta finalidad, el proyecto Ars Internexum, de la archidiócesis de Burgos, imparte estos días un curso sobre la mejor manera de custodiar y proteger los documentos de un archivo. En el curso, que se está desarrollando en las instalaciones del Archivo Diocesano, están participando bibliotecarios, conservadores de museos y archivos, historiadores del libro y estudiantes de disciplinas relacionadas con la conservación y restauración de documentos, la archivística y el libro antiguo.

 

El curso tiene una duración de 21 horas y está siendo impartido por Giuliano Camilleri, gerente de ‘Artpapel BookStudio‘, en Santander, dedicado a la conservación y restauración de libros documentos y obras de arte sobre papel. Además, es profesor de encuadernación con técnicas artesanales y packaging en Centro Universitario CESINE Escuela Universitaria de Negocios, Comunicación y Diseño y organizador del Encuentro Internacional sobre Patrimonio y Conservación que cuenta con nueve ediciones.

 

A lo largo de esta semana, ha explicado a los alumnos los principales modelos de encuadernaciones de archivo, análisis de modelos y su claisficación. También ha habido sesiones teóricas sobre el papel, su composición, producción y difusión.

 

Desde ahí, el segundo bloque del curso ha consistido en reconocer las principales causas del deterioro que sufre el papel, las tintas ferro galácticas y las técnicas no invasivas para su diagnóstico. Por último, se han enseñado técnicas de limpieza de documentos, métodos de conservación preventiva de libros documentos y planos y han realizado pequeñas intervenciones prácticas para la consolidación de desgarros y roturas.

 

El proyecto Ars Internexum forma parte de las cinco propuestas de gestión del patrimonio que actualmente coordina la Fundación Ars Burgensis y que se está desarrollando con la que colaboran de diferentes entidades como la Junta de Castilla y León, Fundación Santa María la Real, la Fundación Las Edades del Hombre, y Patrimonio Global.

Siete diócesis del país compiten en Burgos en la Copa Nacional de Seminarios

por redaccion,

<
>

 

El año pasado, Valencia acogió la celebración del segundo campeonato nacional de fútbol entre seminaristas de España, una competición en la que los candidatos al sacerdocio de la archidiócesis de Burgos se alzaron con la medalla de plata en una reñida final. Por esta razón, y quizás porque los vientos de la zona son más llevaderos, la tercera edición de este torneo se celebra esta semana en Burgos.

 

Desde ayer y hasta el próximo jueves, 58 seminaristas procedentes de las diócesis de Vitoria, Osma-Soria, Valencia, Ciudad Real, Zaragoza, Granada y Burgos juegan cada día una liguilla particular, con partidos de clasificación hasta llegar a la final, que se celebrará mañana miércoles en las instalaciones del colegio del Círculo.

 

La ‘Copa Nacional de Seminarios’ conjuga momentos deportivos con otros de encuentro, convivencia y oración entre los seminaristas del país. Además de los partidos, en esta ocasión visitarán la comunidad de religiosas Iesu Communio, en la Aguilera, y se sumergirán en una de las bodegas de Aranda de Duero. Mañana miércoles, la jornada contará con una visita a la cartuja de Miraflores y, por la tarde, después de la competición, una vigilia de oración de carácter vocacional abierta a los jóvenes de la archidiócesis burgalesa, a la que seguirá una cena en un ambiente festivo.

 

Mucho más que fútbol

 

Los seminaristas se han preparado a fondo a este campeonato, aunque «el verano ha interrumpido» los entrenamientos, como explica Borja López, del Seminario burgalés, al que le gusta «mandar y meter goles» en el terreno de juego, donde actúa como delantero. Para López, el deporte es una más de las facetas que cuidan en su formación al sacerdocio, que combina también un «formación más intelectual en los estudios, formación humana y también práctica pastoral en la parroquia».

 

Borja explica que esta Copa Nacional de Seminarios va más allá del deporte: «El fútbol tiene un componente relevante, pero el torneo también es una bonita oportunidad para conocer otros seminaristas y convivir con ellos, y eso resulta muy enriquecedor». Él ha sido el encargado de organizar la competición de este año, de la que espera «una sana competitividad y una oportunidad para mantener el contacto con viejos conocidos y conocer a otros nuevos».