El arzobispo confirma a diecinueve adultos en Aranda

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Diecinueve adultos recibieron el pasado viernes 26 de mayo el sacramento de la confirmación en la parroquia de Santa María de Aranda de Duero. El arzobispo de Burgos, don Mario Iceta, se trasladó hasta la capital de la ribera para administrar este sacramento a las personas que no accedieron a él durante su adolescencia y juventud. Una celebración en la que el arzobispo animó a las personas que dieron este paso importante, especialmente a los matrimonios: «El Espíritu Santo os ayudará a vivir en plenitud vuestra vida matrimonial. Os enseñará a perdonaros mutuamente y a amaros», señalaba.

 

La catequesis de confirmación de adultos es una oferta que se da en la archidiócesis para todos aquellos bautizados, mayores de 25 años, que desean completar su camino de iniciación cristiana. Este itinerario de formación está compuesto por diferentes aspectos básicos y trata de ayudar a estas personas a redescubrir el sentido de la fe, la persona de Jesucristo, la comunidad de la Iglesia y el regalo de los sacramentos.

 

Tras las confirmaciones de Aranda y Miranda –estas últimas realizadas el pasado 21 de mayo–, este sábado 3 de junio se administrará este sacramento a los adultos de la capital burgalesa que han estado recibiendo la catequesis específica. La celebración tendrá lugar a las 19:30 horas en la catedral.

Primer anuncio: una tarea que «debe emocionarnos»

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Antes, la fe se engendraba y transmitía en la familia, en la escuela y la sociedad en general. La Iglesia, en ese ambiente de cristiandad, se dedicaba, «simplemente», a «cuidarla y alimentarla». Ahora, sin embargo, los tiempos han cambiado y esas estructuras transmiten hoy en día una cultura distinta, mientras la Iglesia sigue haciendo lo mismo que en épocas pasadas: alimentar una fe que hoy no ha sido engendrada. «Es como cultivar sin haber plantado». De ahí que la promoción del «primer anuncio» se ha convertido en una urgencia en la vida de la Iglesia y cada vez se pongan más esfuerzos por lograr que sea efectiva.

 

En ello está trabajando el equipo diocesano de primer anuncio, que hoy ha marcado el encuentro sinodal celebrado en la archidiócesis. Una jornada de formación y convivencia en torno a Pentecostés nacida como una de las propuestas de la última Asamblea Diocesana y que ha contado con trabajo en talleres (sobre niños, jóvenes, Cáritas, parroquias misioneras y equipos parroquiales de primer anuncio) y un panel de experiencias donde se han expuesto algunas de las iniciativas puestas en marcha en la Iglesia burgalesa a raíz del proceso sinodal. Entre ellas, el desarrollo de Alpha para novios, el curso de ecología integral implantado en la Facultad de Teología, celebraciones en espera del presbítero en la Ribera y tareas de comunicación en los arciprestazgos. También ha habido tiempo para una animada velada después de la comida y una vigilia de oración.

 

«Evangelizar es la tarea y vocación propia de la Iglesia», ha subrayado el coordinador de este nuevo equipo diocesano, Julián Palencia. Para él, evangelizar es «suscitar el interés por Jesucristo y generar un movimiento de la persona hacia la fe inicial». Es, en definitiva, «proponer el mensaje nuclear del evangelio» a través de elementos variados y complementarios, como el testimonio, el anuncio explícito, la acogida, la catequesis y la celebración de los sacramentos de iniciación cristiana. Una tarea que debe «emocionarnos» y alentar una nueva manera de ser Iglesia.

 

«Es necesario tener una estrategia, un plan», ha explicado. El suyo, transmitir a toda la archidiócesis la conciencia de un cambio de paradigma, dar a conocer qué es y supone el primer anuncio, iniciar procesos en torno a esta realidad, animar equipos por zonas, parroquias y organismos diocesanos, organizar encuentros sobre esta temática y crear una red de oración. «Frente al lamento y resignación de no hacer nada tenemos que lograr lo imposible con la ayuda del Espíritu», ha señalado Luis Daniel Rodríguez, del equipo diocesano.

 

Enviados a la misión

 

La jornada ha concluido con la celebración de la vigilia de Pentecostés. El arzobispo ha enviado a cumplir con su misión evangelizadora a algunas personas que realizan alguna misión pastoral específica: en el trabajo con niños y jóvenes, en torno a las familias, en el campo de la ciencia, la cultura y la universidad; el trabajo y el mundo de la economía; la cultura de la salud, la comunicación, la política y el primer anuncio.

 

«Evangelizar no es vender un producto», ha señalado don Mario Iceta, sino «llevar al Señor a una sociedad que muere de sed». «Hemos de ser personas cántaro para que el Señor resucitado se haga presente como luz en las oscuridades». Para ello, ha explicado, es necesario cumplir una serie de pasos, como la escucha –«para no dar una respuesta a un interrogante que nadie se ha hecho»–, dedicar «tiempo de calidad» y «de persona a persona» –«se ha terminado el tiempo de las grandes convocatorias»– e «invitando a la conversión»: «No es pedir que Dios bendiga nuestro estilo de vida, sino ser cristificados, santificados con su gracia». Así, ha dicho, «Jesús comenzará a ser luz en la oscuridad de nuestro mundo».

La Fundación VIII Centenario donará a Cáritas los 71.000 euros resultantes de su liquidación

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El pasado mes de diciembre se cerraron los trabajos de la fundación VIII Centenario de la Catedral. Su patronato fue designado entonces como el «órgano liquidador» de la misma y, en lo que va de año, se ha encargado de ejecutar acuerdos pendientes y realizar las actuaciones estrictamente necesarias para asegurar la buena gestión de la Fundación en este proceso legal de liquidación. Ayer, los miembros de este organismo se dieron cita en la capilla de los Condestables de la catedral para mantener su última sesión de trabajo, en la que acordaron entregar a Cáritas diocesana de Burgos el haber resultante definitivo de la fundación, unos 71.000 euros.

 

El Patronato aprobó también las cuentas correspondientes al año 2022 recibiendo el informe del responsable económico de la fundación, don Vicente Rebollo. En su intervención, el ahora obispo de Tarazona resaltó que las cuentas han sido objeto, como así ha sucedido con todas las aprobadas desde la constitución de la Fundación en 2017, de auditoría voluntaria por parte de Stark Audit.

 

Ahora lo que procede es comunicar al Protectorado de Fundaciones de Castilla y León los anteriores acuerdos junto con las actuaciones liquidatorias realizadas para que, si así lo estimara oportuno, lo autorice y se pueda hacer entrega material del haber resultante a Cáritas, procediendo a promover las inscripciones en el Registro de Fundaciones de Castilla y León.

 

Balance y agradecimiento

 

Con la sesión de ayer, el patronato da por finalizada con éxito la trayectoria de la Fundación del VIII Centenario, cuyo inicio formal tuvo lugar el 20 de julio de 2017. El Patronato se felicitó por la gran complicidad y apoyo que la entidad ha recibido de la sociedad burgalesa, de sus representantes políticos, de las administraciones públicas y empresas privadas, así como los miles de personas y voluntarios que a lo largo de seis años han posibilitado el buen éxito de las actuaciones realizadas. El acto finalizó con el descubrimiento de una placa conmemorativa de la trayectoria de la fundación, que permanecerá expuesta en la catedral.

 

Según explicó a los medios de comunicación el vicepresidente de la Fundación, Antonio Miguel Méndez Pozo, la decisión de entregar el dinero a Cáritas «ha nacido de los civiles», y no del ámbito eclesiástico. En sus palabras, se ha realizado una «trayectoria transparente», donde la aportación privada ha sido superior a la pública, y donde la fundación ha manejado en torno a 8 millones de euros con los que se han realizado «muchas cosas» [casi 500 eventos].

 

Según el arzobispo, don Mario Iceta, durante los últimos seis años «se ha realizado una labor fabulosa, donde Burgos se ha mostrado al mundo». Resalta cómo el evento ha aunado a todos los miembros de la sociedad civil y política: «Ha sido un proyecto coral, un modelo de cómo varias instituciones se pueden aunar en actuaciones de este calibre». Mar Sancho, vice consejera de Acción Cultural de la Junta de Castilla y León, también subrayó que «ha sido un evento cultural sin precedentes, uno de los grandes hitos en la historia de Castilla y León y un modelo de éxito de gestión propicia que ha puesto a Burgos en el panorama turístico por encima de lo que ya estaba».

Adultos de Miranda reciben el sacramento de la confirmación

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El pasado domingo, 21 de mayo, el arzobispo de Burgos, don Mario Iceta, administró el sacramento de la confirmación a once adultos del arciprestazgo de Miranda de Ebro en la parroquia de Santa Casilda. Durante los últimos cuatro meses, la comisión arciprestal de catequesis ha llevado a cabo el itinerario de preparación a la confirmación que la archidiócesis de Burgos lanza cada año para aquellas personas que, en su adolescencia o juventud, no accedieron al sacramento.

 

La catequesis de confirmación de adultos es una oferta catequética destinada a bautizados mayores de 25 años que, por diversos motivos, interrumpieron su iniciación cristiana y desean ahora completarla. A lo largo de este tiempo se lleva a cabo un itinerario de formación, redescubriendo el sentido de la fe, la persona de Jesucristo, la comunidad de la Iglesia y el regalo de los sacramentos. Un punto clave de dicha preparación ha consistido en el testimonio de cristianos mirandeses que han compartido con los confirmandos su vivencia real de fe en el mundo actual.

 

Los próximos días, los adultos que se han recibido catequesis específicas en Aranda de Duero y Burgos celebrarán su confirmación. En la capital tendrán lugar el próximo 3 de junio, a las 19:30 horas en la catedral, mientras que en Aranda tendrá lugar este viernes 26 de mayo a las 19:30 horas en la iglesia de Santa María.

El arzobispo visita la mezquita Attaqwa

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El pasado viernes 19 de mayo por la tarde el arzobispo don Mario Iceta se reunió con la comunidad musulmana de la mezquita Attaqwa en Burgos. Estuvo acompañado por los delegados diocesanos de Relaciones Interconfesionales y Migraciones, del Vicario pastoral y miembros de algunos grupos cristianos.

 

Se trató de un momento de encuentro y diálogo, en el que enseñaron al arzobispo los locales y el funcionamiento de esta comunidad en la ciudad. La cita concluyó compartiendo un té con pastas ofrecido a todos los presentes. Además, la junta directiva de la mezquita Attaqwa quiso obsequiar a D. Mario con un ejemplar bilingüe del Corán (árabe-español) y con un cuadro representando una iglesia y una mezquita de Tierra Santa, realizado por una joven allí presente.

 

Esta visita está enmarcada en la reunión que mantuvo el arzobispo con miembros de la comunidad musulmana el pasado mes de marzo en la Casa de la Iglesia y que pretendía retomar el contacto que ya inició el arzobispo emérito don Fidel Herráez en el año 2016. Se trata de una iniciativa que busca favorecer el diálogo y las relaciones entre estas dos religiones. Don Mario ha valorado la importancia de este encuentro, así como los que de vez en cuando se promueven entre parroquias y mezquitas, realizados por el Grupo de diálogo cristiano-musulmán creado en 2008. Hay muchos campos en los que los creyentes de las dos religiones «podemos colaborar y coincidir en la búsqueda de la fraternidad universal», tal y como escribe en su encíclica Fratelli tutti el papa Francisco.