La Fundación Cajacírculo y Fundación Ibercaja impulsan actividades del Año Jubilar

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El Arzobispado de Burgos, Fundación Cajacírculo y Fundación Ibercaja han suscrito un nuevo convenio de colaboración, que tiene como objetivo apoyar todas las actividades que se celebren durante el Año Jubilar, concedido por el papa Francisco con motivo del VIII Centenario de la Catedral de Burgos. A través del presente acuerdo, las entidades financieras aportarán 12.000 euros para el desarrollo de distintos actos, incluidos los recursos humanos y materiales necesarios para llevar a cabo el programa propuesto por la diócesis dentro del Año Jubilar, que se prolongarán hasta el 7 de noviembre de 2021.

 

El Año Jubilar es el acontecimiento religioso más importante del VIII Centenario de la Catedral de Burgos, cuya celebración se viene desarrollando en la capital burgalesa y que tendrá como fecha central el día 20 de julio de 2021. El inicio de los actos del Año Jubilar se celebró el pasado 7 de noviembre con el rito de apertura de la Puerta Santa del Perdón de la Catedral de Burgos, por el ahora arzobispo emérito, Fidel Herráez.

 

Durante los próximos meses, la Catedral será el centro de peregrinación de distintos grupos que podrán ganar la indulgencia plenaria, y se organizarán celebraciones y jubileos especiales con distintos colectivos.

 

«Esta celebración, preeminentemente religiosa, es la más importante de los actos programados con motivo del VIII Centenario de la Catedral, en la cual estamos también muy comprometidos como Fundación, y que abarca otras actividades desde el ámbito cultural y social, de gran importancia para el interés económico y turístico de la ciudad de Burgos», como así ha comentado el presidente de Fundación Cajacírculo, Emilio de Domingo.

Los Pueri Cantores eligen a su nuevo obispillo

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Rodrigo Rojo ha sido elegido obispillo 2020.

Rodrigo Rojo ha sido elegido obispillo 2020.

 

Se llama Rodrigo Rojo Palacín, tienen nueve años y estudia 4º de primaria en el colegio Blanca de Castilla de la capital. Es uno de los integrantes de la escolanía de los Pueri Cantores de la Catedral y, por ser uno de los tres escolanos que este año ha hecho su primera comunión (comulgó por primera vez el pasado 19 de septiembre), sus compañeros lo han elegido obispillo 2020.

 

Esta entrañable figura de la Navidad burgalesa estará acompañada, además, por otros dos escolanos, Sergio Sáiz Córdoba, que actuará como vicario, e Íñigo Cerdá Esteban, quien será su secretario. Los tres participarán el próximo 28 de diciembre en el monasterio de las Madres Salesas en el acto de bienvenida a los nuevos integrantes de la escolanía, donde ellos, a su vez, serán investidos en su cargo. A pesar de que la pandemia no ha conseguido suspender la cita, sí se verá modificada respecto a ocasiones anteriores, ya que el obispillo este año no visitará la residencia Barrantes ni recorrerá a caballo el paseo del Espolón. Con todo, la agenda procurará mantener las visitas de cortesía con el alcalde de la ciudad, Daniel de la Rosa, y el nuevo arzobispo, mons. Mario Iceta.

 

Un año especial

 

La pandemia ha hecho que este año la elección del obispillo cambiara de formato, sin su habitual proclamación en la sala Polisón del Teatro Principal. La votación se llevó a cabo en la sede de la escolanía el pasado 5 de diciembre, después de que los Pueri cantaran en la toma de posesión del nuevo arzobispo, aunque se ha dado a conocer hoy, coincidiendo con el tercer domingo de Adviento, domingo «Gaudete» o de «la alegría».

 

La del obispillo es una tradición que se remonta al siglo XV, aunque se vio interrumpida durante un largo periodo de tiempo al desaparecer la Escolanía de la Catedral. Gracias a la voluntad del Cabildo se retomó en 1996. El requisito que han de cumplir los niños que optan al cargo es haber recibido la primera comunión ese mismo año y durante el día que ejerce como tal se dedica a pedir favores para los niños.

El nuevo arzobispo visita Cáritas

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En el primer día hábil, y casi como primer acto desde que llegó a la diócesis de Burgos, don Mario Iceta, el nuevo arzobispo, visitó ayer el Centro de San José de Cáritas Burgos. Fue recibido por el director de la entidad, Jorge Simón, el delegado diocesano, Fernando García, el secretario general, Ignacio Ruiz, y la coordinadora de acción social, María Gutiérrez. También estuvieron presentes la trabajadora del Vega y el delegado arciprestal. Era deseo del nuevo prelado hacerse presente lo antes posible en un programa de Cáritas y trasladar así el apoyo de la Iglesia y la cercanía particular a tantas personas que, en estos momentos, están atravesando una situación difícil.

 

Don Mario visitó las instalaciones del economato y saludó a los voluntarios presentes en ese momento. Después, tuvo un encuentro con dos familias que son acompañadas en la actualidad por Cáritas: una de Ecuador, con largo recorrido ya en Burgos y con situación precaria a consecuencia del Covid, y una familia colombiana en situación de solicitud de refugio humanitario. En el encuentro relataron su situación, agradecieron la colaboración de Cáritas y presentaron sus esperanzas de futuro. El arzobispo se mostró cercano en todo momento y se interesó por su situación.

 

Tras el encuentro, se acercó también al Centro de Apoyo al Menor que está en la misma sede y visitó a los niños que, en ese momento, realizaban refuerzo escolar. También pudo saludar a los voluntarios y trabajadores a quienes prometió una visita más pausada en el momento oportuno.

 

Fue uno de los actos de una intensa jornada de visitas, que contó, además, con un retiro de oración con los sacerdotes de la zona norte de la provincia, en Miranda de Ebro, y una entrevista en La 8 Burgos.

Fallece el sacerdote burgalés Simón Díaz Gallo

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simon diaz gallo

 

Hoy día 10 de diciembre el Padre Dios ha acogido en sus manos al sacerdote Simón Díaz Gallo. Nació en Covanera el día 13 de junio de 1924 y fue ordenado sacerdote el día 4 de junio de 1948. Ha desempeñado el ministerio sacerdotal siendo párroco de Hontoria de la Cantera y de San Juan Bautista de la ciudad de Burgos.

 

Nos unimos al dolor de su familia, especialmente a su cuñada y sobrinos, y pedimos al Dios de la vida que descanse en la Paz del Señor.

 

El funeral por su eterno descanso tendrá lugar mañana viernes, 11 de diciembre, a las 16:00 horas en la parroquia de Santa Águeda, siguiendo todos los protocolos marcados por las autoridades sanitarias. No habrá sala velatoria

 

Al despedir al hermano en el presbiterio de mayor edad damos gracias a Dios: su vida llena y entregada nos evoca estas palabras de Santa Teresa de Calcuta que nos llenan de consuelo y esperanza: «En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo».

40 años «sembrando» buenas noticias

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revista Sembrar

 

Nació en 1980 como un deseo a tres voces, la del arzobispo don Segundo García de Sierra, la del vicario general, Vicente Proaño, y la del entonces joven sacerdote Juan José Pérez Solana, primer responsable de la delegación de Medios de Comunicación. La finalidad de la «Hoja Diocesana», que es como se la conocía entonces, no era otra que la de intermediar en la formación e información de los fieles a través de una publicación sencilla y semanal. «Para llevar a cabo tal propósito se contó con un pequeño equipo de colaboradores más o menos fijos, como Alejandro Millán, Javier Rodríguez, José Antonio Abad y la colaboración de fotografías de iglesias burgalesas de Emiliano Nebreda. Otros más se fueron sumando a medida de las necesidades en forma de colaboración. Se contó también con la ayuda de profesores de la Facultad de Teología y la colaboración de párrocos de todos los ámbitos geográficos de la diócesis, sobre todo cuando se trataba de rescatar leyendas y tradiciones cristianas», recuerda Juan José Pérez Solana.

 

El formato seguía siempre una pauta: noticias locales, diocesanas y eclesiales, sobre todo lo referente al magisterio pontificio. Había secciones fijas de la liturgia dominical y anotaciones sobre el tiempo litúrgico de cada momento y también secciones destinadas a la cultura, primordialmente literaria, referida a los grandes misterios. En alguna época de los ocho años que Pérez Solana dirigió la revista se añadieron páginas de entretenimiento, además de los apartados dirigidos a rescatar tradiciones y oraciones populares.

 

Hubo variedad de propuestas para el nombre de la publicación. De entre todas, se optó por la que desde entonces lleva su nombre, «Sembrar». «Creímos que esa era la misión de todo creyente y la de los los pastores que atienden a su pueblo», explica su fundador.

 

Pérez Solana dejó la dirección de la publicación en 1988 en manos de Raúl Berzosa, hoy obispo emérito de Ciudad Rodrigo, quien se haría cargo de la publicación hasta 1993. Con motivo de la publicación del nº 1.000 de la revista, Berzosa destacaba que Sembrar no es «una isla», sino un instrumento de información y comunión. «Información porque nuestras comunidades son fuente inagotable de noticias, comunión porque en una sociedad de tipo aconfesional, secularizada, pluralista y democrática, la Iglesia debe buscar sus propios cauces de comunicación intereclesial, nutriendo nuestra fe, rompiendo silencios sospechosos, saliendo al paso de deformaciones injustificadas y manteniendo un sincero y abierto diálogo entre fe y cultura».

 

A Berzosa le sucedería en 1994 Isaac Ayala al frente de la delegación de Medios. El sacerdote asegura hoy que «hablar de «Sembrar» a estas alturas en que la revista cumple los cuarenta, a uno le sugiere pensar en la edad media. Los años 90 es la época en que se rompe con todo lo anterior, y se rompe en el mejor sentido de la palabra».

 

«De entrada, en esos años 90, hay en la diócesis de Burgos un delegado de Medios y una periodista, Elena Bilbao, como directora de la creada Oficina de Información. Eso es lo oficial. Enseguida se unirán otras personas; la primera, Miguel Ángel Delgado. Después lo harán Javier Cortés, Ainhoa Villamor, Sara Saiz… Esto facilita que el campo de trabajo se amplíe. De cuatro páginas, «Sembrar» pasará a ocho. Pero también en teoría. Bastantes números tendrán hasta doce páginas. El diseño será profesional». «Claro que también había, o iban surgiendo, motivos para ello: Sínodo Diocesano, Catedral y su restauración, martirio de cuatro hermanos maristas, tres de ellos burgaleses, en el centro de África… Y se iba descubriendo también que el día a día de la diócesis era noticiable. Hasta la programación pastoral se hacía noticia», recuerda.

 

Tras Ayala, tomó el mando Julián Gumiel, que ya desde sus tiempos de seminarista, allá por 1994, mantenía contacto con el equipo y realizaba alguna colaboración puntual. «Mi presencia al frente de «Sembrar» llegó años más tarde, allá por 1999. Casi por casualidad. Recibí un día una llamada para pedirme que realizara el próximo número. Esa petición puntual se fue prolongando, y unos meses después el arzobispo, don Santiago Martínez Acebes, me encomendaba la dirección de la revista. Y fue corriendo el tiempo, y al final fueron más de trece años…».

 

Por el camino fueron pasando la celebración de los 20, los 25 y los 30 años de la revista. Y los cambios al frente de la diócesis, con el relevo de don Santiago por don Francisco. «Era una época en la que estábamos enredados en la puesta en práctica del Sínodo recién finalizado y el inicio de un auténtico cambio de época, con la implantación de internet y las tecnologías digitales que transformaron la realidad en muy pocos años. Esto, evidentemente, afectaba, y mucho, a todas las tareas de producción de la revista, con cambios muy importantes, como se producían también en los periódicos y en otras publicaciones», relata Gumiel.

 

«Esos más de 13 años me convirtieron en el director de «Sembrar» con más duración en el cargo hasta la fecha. ¡Un tercio de la vida de la revista, nada menos! Fue una etapa apasionante, pero llena de trabajo y de la tensión y el estrés que conllevan la realización de una publicación periódica, muchas veces casi en solitario. La colaboración de José Mari Sanz, sobre todo al frente de la administración de la revista, y la presencia incombustible de Miguel Ángel Delgado como compañero y amigo hacían más llevadera la tarea. Tratamos de ser testigos y notarios de cuanto acontecía en nuestra diócesis, de dar voz a los distintos elementos que la conformaban, de ser un medio plural y abierto a todos, de ser medio de información hacia afuera y de comunión hacia dentro de nuestra Iglesia. Espero que lo consiguiéramos al menos un poco», concluye.

 

Desde 2012, al frente de la publicación está el sacerdote Álvaro Tajadura, quien ha tomado la dirección de la revista en una época en la que la comunicación institucional del Arzobispado también se difunde a través de las redes sociales y otros canales de comunicación digitales. Pese a todo, y contrariamente a lo que empiezan a hacer otras diócesis, sigue apostando por dar continuidad a la revista en papel, pues «llega a un público que aún no se maneja con las tecnologías de la información». Asegura que «Sembrar» tiene como vocación favorecer la «comunión entre todos los diocesanos» y lamenta que después de 40 años de existencia aún haya parroquias que no reciban la revista.

 

Si desea suscribirse a la revista y recibirla en su casa o en su parroquia, escriba un correo electrónico a prensa@archiburgos.es.