Fallece el sacerdote Julián Lucio Pérez

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julian lucio perez

 

En la madrugada de hoy ha fallecido el sacerdote diocesano Julián Lucio Pérez. Nació el 28 de febrero de 1927 en Tablada del Rudrón y fue ordenado sacerdote el 1 de julio de 1951. Ejerció el ministerio presbiteral como párroco de Pesadas y servicios; formador del Seminario en la Preceptoría de Quintanilla Escalada; administrador y profesor del Seminario; profesor de Religión en el instituto Diego Porcelos y capellán de la Cruz Roja.

 

El arzobispo, don Mario Iceta, y el presbiterio diocesano comparten y se unen al dolor de sus hermanas, Carmen y Purificación, y dirigen al Padre Dios su oración por el descanso de su alma.

 

El funeral se celebrará mañana domingo 17 de enero en la parroquia de Santa Águeda a las 17:00 horas. Dadas las circunstancias del aforo limitado que entran hoy en vigor, podrán asistir a la celebración solo 25 personas. Posteriormente se procederá a su incineración.

 

En sus casi 70 años de sacerdote celebró tantas veces la eucaristía que hizo suyas estas palabras de san Alfonso María de Ligorio: «Tened por cierto el tiempo que empleéis con devoción delante de este divinísimo Sacramento, será el tiempo que más bien os reportará en esta vida y más os consolará en vuestra muerte y en la eternidad».

 

Descanse en paz.

Religión católica: ¿Fuera de la escuela?

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clase de religión católica

Foto: Vida Nueva

 

El mundo educativo despidió 2020 con la controversia que ha provocado la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de Ley Orgánica de Educación), conocida como «Ley Celaá» y que entrará en vigor el 19 de enero. Es la octava ley educativa de la Democracia y si bien cuenta con medidas positivas (apostar por escuelas sostenibles para reducir el impacto ecológico, planes ante futuras emergencias, más competencias para el Consejo Escolar, mayor gasto para la formación de docentes, ampliación de plazas de Educación Infantil de cero a tres años, etc.), otras disposiciones han provocado alarma y preocupación en parte de la comunidad educativa, especialmente en aquello que concierne a la libertad de los padres a la hora de elegir el centro que creen más adecuado para sus hijos. La normativa promueve cambios en la manera en que se distribuye el alumnado en centros públicos y concertados, siendo el criterio principal para adjudicar una plaza la cercanía al domicilio y, casi al mismo nivel, la renta familiar, además de que se suprime el concepto de «demanda social» a la hora de programar las plazas educativas. Además, varias asignaturas quedan «tocadas» ante la nueva ley, especialmente la materia de Religión católica. En este caso, será de oferta obligatoria, pero dejará de contar en la nota media (lo que tiene importancia para el acceso a la universidad y la obtención de becas) y de tener una materia alternativa que deban cursar quienes no la elijan. La ley no dice en qué horario debe ofertarse, quedando en manos de las comunidades.

 

Protestas y descontento

 

Ante esta situación, plataformas en defensa de la escuela concertada como Más Plurales –que pone voz a los alumnos, familias, centros educativos, trabajadores y docentes de los mismos en todo el territorio español–, mostraron su desacuerdo con esta ley convocando varias manifestaciones en distintas ciudades, la última de ellas en coche. Tuvo lugar el pasado 20 de diciembre, y en ella los convocantes expresaron de manera contundente que «es una locura que en estos tiempos el gobierno se dedique a promover, potenciar y aprobar una ley que no garantiza los derechos fundamentales de la libertad, de la libre elección de centro educativo y que pone en riesgo el derecho fundamental a que nuestros alumnos se eduquen en un sistema plural, en el que todos tengamos cabida». También tuvieron palabras para el trato que da la nueva ley a la asignatura de Religión, denunciando que, a través del control político de la educación, «asistimos a una agresión a la libertad de conciencia en favor de la imposición de una ideología laicista impropia de un Estado no confesional. La asignatura de Religión, que se cursa con absoluta normalidad en nuestro país y en casi todos los países europeos, es una opción mayoritaria de las familias españolas que la eligen libre y voluntariamente cada año y cuya voluntad debe ser respetada».

 

Vaivenes

 

Pero, ¿cómo es la situación de la asignatura de Religión en la actualidad? Aunque no se puede negar un descenso de año en año de los alumnos que la cursan en España, lo cierto es que está protegida por la Constitución y los acuerdos entre la Iglesia y el Estado que tuvieron lugar en 1979 bajo en gobierno de Adolfo Suárez. Entonces se estableció que la enseñanza de la Religión católica sería voluntaria en cuanto asistencia, pero sí obligatoria en cuanto a oferta en los centros educativos, siendo además una asignatura que se evaluaba en condiciones equiparables a las demás disciplinas fundamentales. Además, se ofreció entonces como alternativa la asignatura de Ética para quienes no optasen por Religión. Desde entonces, la situación ha sufrido variaciones y la clase de Religión ha estado siempre como objetivo a debatir por parte de los Gobiernos que se han sucedido.

 

En la actualidad, el Gobierno ha logrado materializar algo que ya se intentó en otras ocasiones, que es eliminar la alternativa a la Religión (que en la última reforma educativa se trataba de la asignatura Valores Sociales y Cívicos para Educación Primaria y Valores Éticos en Secundaria) y quitar el valor computable a la asignatura. Esto implica que dejará de contar para elaborar la nota media de los alumnos, tampoco será tenida en cuenta a la hora de solicitar u otorgar becas, y además, los alumnos que no escojan estudiar esta materia en los colegios e institutos no tendrán que cursar otra para compensar las horas escolares.

 

A pesar del «misilazo» propinado por la nueva ley y a la espera de cómo se implantará en las distintas comunidades autónomas, hay que destacar también datos como el incremento en un 36% del número de docentes de la asignatura de Religión católica en España en los últimos cuatro cursos, y otro dato que aporta optimismo ante la formación de los alumnos que cursan Religión: «Más del 80% de los estudiantes apuntados a esta materia afirma que les ayuda a ser más tolerantes y mejores personas», según el informe 2020 Panorama de la Religión en la Escuela. El informe incluye que la mitad de los alumnos de los centros públicos encuestados (49%) asegura que en su clase hay alumnos de otras religiones, contribuyendo así a «la formación ética y la ciudadanía global», como sostiene la mayoría de los profesores de Religión (84%). El alumnado de Religión encuestado está implicado socialmente, ya que el 85% se muestra muy preocupado por la justicia y la solidaridad, mientras que el 75% tiene interés por la ecología y la protección de la naturaleza. Y es que tal vez la asignatura de Religión es más útil de lo que muchos piensan.

 

La asignatura en la provincia

 

En la provincia de Burgos, los datos sobre la asignatura de Religión católica recogidos por la delegación diocesana de Enseñanza muestran que en los 102 centro públicos que hay, un 45% de los alumnos que cursan Educación Infantil están inscritos en la asignatura de Religión, cifra que se eleva hasta el 53% en la educación Primaria (edades en las que se preparan para la Primera Comunión). En Educación Secundaria, los alumnos inscritos suben hasta el 57%, mientras que en Bachillerato solo un 30% decide cursar la materia. Todo ello arroja un total del 52% de alumnos de los centros públicos apuntados a Religión. En cuanto a los profesores de Religión con los que cuentan estos centros, son 46 los que imparten esta asignatura en la franja de Educación Infantil y Primaria, y 23 en Secundaria y Bachillerato.

 

Por su parte, en los 30 centros concertados existentes en la diócesis prácticamente todos los alumnos de Educación Infantil (el 99%) están inscritos a Religión. La cifra va descendiendo a medida que los cursos avanzan: el 97% en educación Primaria, el 96% en Secundaria y el 87% en Bachillerato. Aún así, siguen siendo cifras muy altas, con un total del 96% del alumnado apuntado a la asignatura. En el apartado de los centros concertados, la delegación de Enseñanza no ofrece el número de profesores que imparte religión, pues lo habitual es que lo hagan entre varios docentes, en muchos casos, los mismos tutores.

 

Preguntada sobre el trato que da a la asignatura de Religión católica esta nueva ley, Manuela García, delegada de Enseñanza en la diócesis, apunta que «la persona humana necesita los valores religiosos para dar respuesta a los interrogantes sobre el sentido de la vida, bien lo estamos viendo en el ambiente que nos toca vivir con la pandemia. Privar a una persona de la formación religiosa es negarle un bien, más teniendo en cuenta que se elige libremente». Añade también que «los alumnos necesitan cubrir sus necesidades aunque ellos no son conscientes de ello, por eso el derecho a elegir la educación para los hijos es de los padres».

La exposición «Punto y seguimos» recala en Aranda de Duero

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punto y seguimos 3

 

El próximo sábado 9 de enero será inaugurada en Aranda la exposición fotográfica «Punto y seguimos. La vida puede más». El acto tendrá lugar en la parroquia de San José (c/ Pisuerga 6) a las 18:00 horas, con la presencia de Consuelo Rojo Fernández, directora del secretariado diocesano de Trata. Además de San José, la exposición contará con otras dos sedes, en las iglesias de Santa Catalina y Santa María.

 

Se trata de una exposición itinerante promovida por la Subcomisión de Migraciones y Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Española. Esta exposición estuvo ya presente en Burgos hace un año. La idea de esta muestra comenzó con un acercamiento a personas e instituciones involucradas en acciones contra la trata en proyectos de atención social y pastoral; este acercamiento permitió construir un relato en imágenes, haciéndoles partícipes y protagonistas a las propias víctimas a través de las imágenes y de sus propias palabras, plasmadas en las frases que acompañan las fotografías.

 

La exposición sigue un hilo argumental en tres capítulos: El drama de las víctimas (en la parroquia de San José), la indiferencia (en la parroquia de Santa Catalina) y la esperanza (en la parroquia de Santa María). Podrá visitarse hasta el miércoles 27 de enero, en los horarios de apertura de cada parroquia. Para visitas en grupo en otras horas, puede concertarse a través de teléfono.

 

También cada una de las tres iglesias acogerá una actividad complementaria a la exposición: la parroquia de San José la inauguración este sábado 9 de enero a las 18:00 horas, la parroquia de Santa Catalina un recital de canciones y reflexiones sobre la trata el viernes 15 a las 19:30, y la parroquia de Santa María una vigilia de oración contra la trata el viernes 22 a partir de las 19:00 horas. El montaje y coordinación de esta exposición corre a cargo de la Comisión de Pastoral de Migraciones del arciprestazgo de Santo Domingo de Guzmán.

«Que los que vengan como turistas alcancen un espíritu de peregrinos»

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voluntariado jubileo catedral

 

Más de un centenar de voluntarios permanecen a la espera de que la situación sanitaria mejore para que los peregrinos puedan acercarse por fin a la Catedral y ofrecerles una acogida lo más eclesial y evangélica posible durante el Año Jubilar. Con este fin, todos ellos recibieron un curso de formación en diversos aspectos teológicos, culturales, organizativos, pedagógicos. El equipo se ha repartido en cuatro tareas y funciones específicas: informar y acoger en el punto de información habilitado para ello; acompañar durante el Itinerario Jubilar diseñado para peregrinos individuales y en grupo; organizar las tareas administrativas en el día a día y organizar los eventos extraordinarios que se vayan realizando con motivo del Año Santo.

 

Uno de estos voluntarios es Francisco Martínez Ruana, un profesor jubilado de 68 años. Después de sus comienzos en la profesión en el Seminario Menor de San José y en los Centros Escolares «Juan Yagüe», pasó por los institutos, entonces de Bachillerato y actualmente de Educación Secundaria, Diego Porcelos, Valmaseda (Vizcaya), Cardenal López de Mendoza y Fray Pedro de Urbina en Miranda de Ebro. Su carrera docente de 37 años concluyó en el I.E.S. Comuneros de Castilla de la capital, como profesor de Biología y Geología, tras 28 cursos en este último centro educativo.

 

Al ser socio colaborador de la Catedral de Burgos, un día recibíó un correo en el que se le animaba a participar en este voluntariado. «Un encuentro con el canónigo Félix Castro, con quien mantengo una grata amistad, me motivó aún más para incorporarme a este proyecto», explica. Esta es su primera experiencia de voluntariado, aunque anteriormente dejó sus datos en Cáritas en el primer año de su jubilación por si podía ser útil en impartir alguna clase a algún grupo de migrantes que acudieran solicitándolo, «pero fundamentalmente necesitaban especialistas en Lengua Española o Matemáticas y no me llamaron entonces para esa labor», recuerda.

 

Su función, dentro del equipo de trabajo en el que está incluido, Administración, consistirá en intentar con sus compañeros organizar correctamente el día a día del Jubileo, atendiendo las peticiones de visita de los diferentes grupos que puedan solicitarlo y coordinando a los voluntarios que cada día tengan que desempeñar la acogida y el Itinerario Jubilar. En su camino hasta este inicio del Año Jubilar es inevitable aludir a la sombra del coronavirus: «Es indudable que esta pandemia ha influido muy negativamente en el desarrollo del Año Jubilar. Se dejaron de hacer las reuniones de los lunes en las que la información didáctica que se nos daba era de gran utilidad, con lo que se perdió el ritmo que llevábamos y, por qué no decirlo, también un poco la ilusión, al menos en mi caso. Las maravillosas charlas –al menos a mí me lo han parecido–, de los ponentes me han hecho conocer mucho mejor los aspectos artísticos y religiosos de nuestra Catedral, así como el significado y dimensiones de un Jubileo».

 

Esperanza en medio de las adversidades

 

La situación, no obstante, no le amilana. «Actualmente ya incorporado al grupo de Administración, intentaré volver con renovados ánimos, aunque siempre con la prudencia y respeto que esta anómala situación aconseja, pues por mi edad, entro ya en un grupo de riesgo», confiesa. La expectativas depositadas en la celebración de este Jubileo también quedan en el aire ante las circunstancias actuales. «Al igual que hemos visto desde marzo cómo esta pandemia ha afectado a la normalidad que teníamos, está claro que este periodo jubilar se verá afectado en mayor o menor grado, según evolucione la situación.

 

Seguramente el gran número de grupos que esperábamos que acudiera a nuestra ciudad con esta celebración se vea reducido por la incertidumbre existente. De cualquier forma, habrá que confiar en que en la segunda mitad del Año Jubilar, a partir de mayo o junio, la situación pueda cambiar y el desánimo que ahora existe en la población desaparezca y volvamos a la normalidad, no la nueva, sino de la que gozábamos anteriormente». A pesar de las adversidades, Francisco mantiene la esperanza en los frutos que pueda dejar este acontecimiento extraordinario: «Las aportaciones que este Año Jubilar den a la Iglesia de Burgos y a nuestra ciudad creo que pueden ser muy variadas y de gran importancia muchas de ellas. Pienso que tal vez podría conseguirse que muchos de los que vengan solo como turistas se conviertan y alcancen un espíritu de peregrinos al contemplar esta maravillosa Catedral en la que se sientan acogidos, y casi sin querer, motivados para realizar ese itinerario jubilar tan bien pensado. Conocerán, además del valor artístico de nuestra Seo, algún pasaje de la historia de nuestra diócesis y sería maravilloso también que se sintieran parte de esta Iglesia que los acoge».

Fallece el sacerdote Agustín Heras Alarcia

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Agustín, junto a don Fidel Herráez, en la visita pastoral a Sasamón, en diciembre de 2018.

Agustín, junto a don Fidel Herráez, en una visita pastoral realizada en diciembre de 2018.

 

Esta mañana ha fallecido, a los 76 años de edad, el sacerdote burgalés Agustín Heras Alarcia. Nacido en la localidad de Santa Cruz de Valle Urbión el día el 25 de septiembre de 1944, fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1970. Ha ejercido el ministerio presbiteral como vicario parroquial de Santa María de Aranda y párroco de Redecilla del Camino, Gumiel de Izán y Sasamón (y servicios). En la actualidad era capellán adjunto de los Tanatorios de la ciudad.

 

El arzobispo, don Mario Iceta, y todo el presbiterio comparten los con sus hermanos y sobrinos el dolor de su muerte y dan gracias a Dios por su ministerio sacerdotal entregado y fecundo, mientras confían a Agustín a la misericordia de Dios Padre.

 

Las honras fúnebres por su eterno descanso tendrán lugar mañana miércoles 6 de enero, fiesta de la Epifanía del Señor, a las 13:15 horas, en la capilla de la funeraria de San José, efectuándose acto seguido la conducción del finado hasta el cementerio de Santa Cruz del Valle Urbión, su pueblo natal.

 

Agustín, guiado por la luz de la estrella de Belén, en la presencia del recién Nacido proclama: «He visto su estrella y vengo a adorarte y quiero decirte gracias, Señor. Gracias por todo lo que me diste, por todo lo que fue posible y por todo lo que no. Gracias por los que llegaron a mi vida y gracias también por los que se fueron. Gracias por estar siempre a mi lado y por tu eterno amor. Gracias, Señor».

 

Descanse en paz.