El seminario de San José acogió ayer viernes un encuentro de trabajo entre el nuevo arzobispo y los arciprestes. El objetivo de la reunión no era otro que permitir a don Mario Iceta Gavicagogeascoa conocer la realidad pastoral de los distintos territorios de la diócesis y planificar las próximas reuniones del colegio de arciprestes, que tendrán lugar, al menos, cinco veces en el transcurso del año.
El vicario de pastoral, José Luis Lastra, explicó al pastor de la diócesis el camino de reestructuración emprendido en los arciprestazgos y unidades pastorales en los últimos años y algunos de los retos que deben emprender en el futuro, así como la necesidad de reorganizar las estructuras al servicio de la misión pastoral. Además, cada arcipreste pudo trasladar al arzobispo la realidad concreta de su territorio, los retos pastorales que ha presentado la pandemia, algunos de los objetivos de sus respectivas programaciones y la situación de los distintos consejos y comisiones arciprestales.
Junto a ello, una buena parte de la reunión sirvió para planificar la agenda del arzobispo, que pretende visitar todos los territorios durante los próximos meses, celebrar la eucaristía en algunas de las parroquias más significativas y sumarse a los encuentros mensuales que los sacerdotes mantienen en sus respectivos arciprestazgos.
Con motivo de la festividad de la Sagrada Familia el 27 de diciembre de 2020, la diócesis de Burgos va a celebrar el jubileo de las familias en el marco del Año Jubilar con motivo del VIII Centenario de la Catedral. Será «un momento de comunión y de oración en torno a la alegría de ser familia ofreciendo nuestras fortalezas y debilidades especialmente en estos tiempos de crisis por la pandemia y crisis económica», según detallan desde la delegación de Familia y Vida, coordinadores del acto.
La eucaristía se celebrará a las 12:00 del mediodía en el altar mayor de la Catedral, entrando previamente por la Puerta Santa del Perdón y estará presidida por el arzobispo, don Mario Iceta, en su primer encuentro específico con las familias de la diócesis.
La entrada será con invitación debido a las limitaciones de aforo por la pandemia. Las invitaciones se van a repartir ofreciéndolas a los arciprestazgos de la diócesis y a movimientos y delegaciones diocesanas para posibilitar una representación de toda la diócesis en la celebración. A partir del martes 22, las invitaciones que no hubieran sido reservadas por estas entidades estarán disponibles para cualquier persona y se podrán recoger en la Casa de la Iglesia o en la Catedral.
El Arzobispado de Burgos, Fundación Cajacírculo y Fundación Ibercaja han suscrito un nuevo convenio de colaboración, que tiene como objetivo apoyar todas las actividades que se celebren durante el Año Jubilar, concedido por el papa Francisco con motivo del VIII Centenario de la Catedral de Burgos. A través del presente acuerdo, las entidades financieras aportarán 12.000 euros para el desarrollo de distintos actos, incluidos los recursos humanos y materiales necesarios para llevar a cabo el programa propuesto por la diócesis dentro del Año Jubilar, que se prolongarán hasta el 7 de noviembre de 2021.
El Año Jubilar es el acontecimiento religioso más importante del VIII Centenario de la Catedral de Burgos, cuya celebración se viene desarrollando en la capital burgalesa y que tendrá como fecha central el día 20 de julio de 2021. El inicio de los actos del Año Jubilar se celebró el pasado 7 de noviembre con el rito de apertura de la Puerta Santa del Perdón de la Catedral de Burgos, por el ahora arzobispo emérito, Fidel Herráez.
Durante los próximos meses, la Catedral será el centro de peregrinación de distintos grupos que podrán ganar la indulgencia plenaria, y se organizarán celebraciones y jubileos especiales con distintos colectivos.
«Esta celebración, preeminentemente religiosa, es la más importante de los actos programados con motivo del VIII Centenario de la Catedral, en la cual estamos también muy comprometidos como Fundación, y que abarca otras actividades desde el ámbito cultural y social, de gran importancia para el interés económico y turístico de la ciudad de Burgos», como así ha comentado el presidente de Fundación Cajacírculo, Emilio de Domingo.
Se llama Rodrigo Rojo Palacín, tienen nueve años y estudia 4º de primaria en el colegio Blanca de Castilla de la capital. Es uno de los integrantes de la escolanía de los Pueri Cantores de la Catedral y, por ser uno de los tres escolanos que este año ha hecho su primera comunión (comulgó por primera vez el pasado 19 de septiembre), sus compañeros lo han elegido obispillo 2020.
Esta entrañable figura de la Navidad burgalesa estará acompañada, además, por otros dos escolanos, Sergio Sáiz Córdoba, que actuará como vicario, e Íñigo Cerdá Esteban, quien será su secretario. Los tres participarán el próximo 28 de diciembre en el monasterio de las Madres Salesas en el acto de bienvenida a los nuevos integrantes de la escolanía, donde ellos, a su vez, serán investidos en su cargo. A pesar de que la pandemia no ha conseguido suspender la cita, sí se verá modificada respecto a ocasiones anteriores, ya que el obispillo este año no visitará la residencia Barrantes ni recorrerá a caballo el paseo del Espolón. Con todo, la agenda procurará mantener las visitas de cortesía con el alcalde de la ciudad, Daniel de la Rosa, y el nuevo arzobispo, mons. Mario Iceta.
Un año especial
La pandemia ha hecho que este año la elección del obispillo cambiara de formato, sin su habitual proclamación en la sala Polisón del Teatro Principal. La votación se llevó a cabo en la sede de la escolanía el pasado 5 de diciembre, después de que los Pueri cantaran en la toma de posesión del nuevo arzobispo, aunque se ha dado a conocer hoy, coincidiendo con el tercer domingo de Adviento, domingo «Gaudete» o de «la alegría».
La del obispillo es una tradición que se remonta al siglo XV, aunque se vio interrumpida durante un largo periodo de tiempo al desaparecer la Escolanía de la Catedral. Gracias a la voluntad del Cabildo se retomó en 1996. El requisito que han de cumplir los niños que optan al cargo es haber recibido la primera comunión ese mismo año y durante el día que ejerce como tal se dedica a pedir favores para los niños.
En el primer día hábil, y casi como primer acto desde que llegó a la diócesis de Burgos, don Mario Iceta, el nuevo arzobispo, visitó ayer el Centro de San José de Cáritas Burgos. Fue recibido por el director de la entidad, Jorge Simón, el delegado diocesano, Fernando García, el secretario general, Ignacio Ruiz, y la coordinadora de acción social, María Gutiérrez. También estuvieron presentes la trabajadora del Vega y el delegado arciprestal. Era deseo del nuevo prelado hacerse presente lo antes posible en un programa de Cáritas y trasladar así el apoyo de la Iglesia y la cercanía particular a tantas personas que, en estos momentos, están atravesando una situación difícil.
Don Mario visitó las instalaciones del economato y saludó a los voluntarios presentes en ese momento. Después, tuvo un encuentro con dos familias que son acompañadas en la actualidad por Cáritas: una de Ecuador, con largo recorrido ya en Burgos y con situación precaria a consecuencia del Covid, y una familia colombiana en situación de solicitud de refugio humanitario. En el encuentro relataron su situación, agradecieron la colaboración de Cáritas y presentaron sus esperanzas de futuro. El arzobispo se mostró cercano en todo momento y se interesó por su situación.
Tras el encuentro, se acercó también al Centro de Apoyo al Menor que está en la misma sede y visitó a los niños que, en ese momento, realizaban refuerzo escolar. También pudo saludar a los voluntarios y trabajadores a quienes prometió una visita más pausada en el momento oportuno.
Fue uno de los actos de una intensa jornada de visitas, que contó, además, con un retiro de oración con los sacerdotes de la zona norte de la provincia, en Miranda de Ebro, y una entrevista en La 8 Burgos.