La ‘Huerta Molinillo’ celebra la Semana ‘Laudato Si’

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Semana Laudato si
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Semana Laudato si

 

Se cumplen cinco años desde que el papa Francisco publicara ‘Laudato Si’, la primera carta encíclica dedicada a la ecología. Han sido numerosas las iniciativas que en todo el mundo han surgido para celebrar su aniversario, que bajo el paraguas de la llamada ‘Semana Laudato Si’ cuenta con el respaldo y promoción del dicasterio vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

 

En Burgos fue la ‘Huerta Molinillo’ la que acogió ayer un acto de sensibilización. Sus responsables explicaron la historia y el espíritu de esta iniciativa, un proyecto de soberanía alimentaria que busca el respeto del medio ambiente (sus productos son 100% ecológicos) y una relación directa y cercana entre el agricultor y el consumidor y que suma dos centenares de socios desde que se pusieran en marcha hace ya una década.

 

Una visita guiada por la huerta y una oración con los textos del libro del Génesis y de la propia encíclica del Papa pusieron punto y final a esta jornada de sensibilización y compromiso sobre el cuidado de la «casa común».

La unidad pastoral ‘Encuentro de Caminos’ peregrina a la Catedral

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Como unos auténticos peregrinos. Así han acudido esta mañana hasta la Catedral vecinos de los pueblos que componen la unidad de acción pastoral ‘Encuentro de Caminos’, en las inmediaciones de la ciudad en torno al Camino de Santiago. Caminando desde Villafría, han disfrutado del itinerario jubilar, atravesando la Puerta Santa del Perdón y participado de la eucaristía, celebrando en familia la alegría de la fe.

 

Además, han podido admirar el recién restaurado retablo de Cardeñuela Riopico, obra de Felipe de Bigarny e instalado en la capilla de San José previo a su traslado a su iglesia de Santa Eulalia en los próximos días.

 

Según detallan, ha sido una «bonita jornada de entrega y convivencia», en la que los participantes a la peregrinación han regresado a sus hogares con un árbol que podrán plantar y que «les animará a concretar su implicación cristiana en el mundo».

Las parroquias de Santa Águeda y Nuestra Señora del Rosario celebran el Jubileo de la Catedral

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Las parroquias burgalesas de Santa Águeda y Nuestra Señora del Rosario peregrinaron ayer hasta la Catedral con motivo del Año Jubilar concedido por el papa Francisco con motivo del VIII Centenario del templo gótico.

 

Desde la iglesia, los feligreses de Santa Águeda salieron en procesión hasta la puerta principal de la Catedral. En la plaza de Santa María se unieron al numeroso grupo de niños y padres de catequesis que desde la parroquia de Nuestra Señora del Rosario esperaban el momento de acogida en la puerta del perdón tras hacer un itinerario catequético desde la puerta del Sarmental.

 

El paso por la Puerta Santa manifestó su confianza en Jesús resucitado y su adhesión a la fe renovando el propio bautismo. Las cruces de cada uno de los grupos precedieron a los feligreses de cada parroquia. Ambas comunidades se unieron a la celebración de la eucaristía y el rezo de las vísperas junto con el Cabildo, que se mostró agradecido por su presencia en esta peregrinación en comunidad. La peregrinación ha terminado, como es habitual, con el canto de la salve ante la imagen de Santa maría la Mayor que en este año ha sido colocada frente a la puerta del perdón.

 

Aumento de peregrinos

 

Desde el Cabildo constantan también un ligero aumento del número de peregrinos que recalan en la ciudad camino a Santiago de Compostela, presencia que desde el comienzo de la pandemia no existía. Además, con el fin del estado de alarma y la desaparición del cierre perimetral de la comunidad se espera que sean cada vez más las personas que acudan a la Catedral durante este Año Santo.

Los gitanos, un colectivo que también es Iglesia

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Lleva ocho años como delegada de Pastoral Gitana y nunca pierde la sonrisa. Rosalina Vicente, nació en Miranda de Ebro pero siempre se ha sentido oscense. A Huesca llegó con un mes de vida y estuvo hasta los veintidós años. Ahora su familia vive allí, pero Rosi, como cariñosamente se la conoce en el arzobispado, ha formado su familia en Burgos.

 

En Huesca pertenecía a la Juventud Obrera Cristiana (JOC), una organización que trabaja con jóvenes relacionados con el mundo obrero. Rosi, era una adolescente activa y participaba en los distintos encuentros que organizaba la Pastoral Obrera. Serafina, una monja involucrada en la Pastoral y José Antonio Satué, el Vicario General que había en aquel entonces en la diócesis de Huesca, le invitaron a un evento en Madrid de Pastoral Gitana. En ese encuentro empezó todo. Con su afán de animar a más gente gitana, Rosi consiguió formar un grupo de personas entregadas a colaborar con la diócesis aragonesa.

 

Años más tarde, en la archidiócesis de Burgos, conoció la delegación de Pastoral Gitana. «Siempre he sentido la lejanía del pueblo gitano con la Iglesia católica, pero también percibo que muchos de los que forman la iglesia, están alejados del pueblo gitano». Un distanciamiento que se manifiesta aún más si hablamos de la forma de celebrar la eucaristía. «El pueblo gitano es un colectivo al que hay que acoger y saber descubrir en su ambiente. Ciertas celebraciones podrían desarrollarse de una manera diferente, es imprescindible acercar las distintas culturas en la Iglesia. Junto al equipo que formamos esta pastoral, me siento capaz de anunciar el Reino de Dios al pueblo gitano allá donde sea bien recibido o al menos acogido».

 

«Pretendemos contrarrestar las circunstancias que les hacen flojear. Buscamos la cercanía entre los vecinos y el pueblo gitano, considerándonos todos Iglesia»

 

Con el compromiso de colaborar con la Iglesia en Burgos, defendiendo las necesidades del colectivo gitano, en noviembre del año 2013 Rosi es nombrada delegada de Pastoral Gitana. «Nuestro objetivo es acercar la Iglesia católica. Culturizar formas de celebrar la eucaristía y apoyar a todas las entidades que trabajan con nuestro colectivo» señala. Atienden a todo el pueblo gitano, ‘mercheros’ y allegados, de cualquier rincón de la provincia de Burgos, «sean católicos, cristianos, agnósticos o ateos». Su función es dar a conocer la iglesia católica y hacer presente el Reino de Dios. «Vamos a domicilios, residencias, hospitales o donde haga falta, queremos conocer la realidad y las necesidades de nuestro colectivo, para poder ofrecerles recursos y acompañamiento».

 

Esta gitana, trabaja en Arrropa, una empresa de inserción promovida por Cáritas Diocesana de Burgos. A diario, comparte experiencias con familias cuyos recursos son escasos. Actualmente, desde la delegación de Pastoral Gitana trabajan con ocho familias amplias de manera continuada. Puntualmente, atienden a numerosas familias, una cifra difícil de calcular. «Desde que se originó la pandemia nuestro camino está siendo más difícil. Existen muchos más casos de precariedad, gente con problemas de desánimo y con muchos miedos», revela.

 

En ocasiones, la sociedad sigue teniendo presente distintos prejuicios hacia el pueblo gitano. Los principales retos a los que hace frente esta delegación están relacionados con esa preocupación, intentando paliar todo tipo de situaciones negativas que sufren las familias. «Pretendemos contrarrestar las circunstancias que les hacen flojear. Buscamos la cercanía entre los vecinos y el pueblo gitano, considerándonos todos Iglesia» y atendiendo especialmente a aquellos que se perciben más alejados.

 

El 8 de abril se conmemora el día internacional del pueblo gitano, celebración en la que colabora esta pastoral. «Procuramos hacer actividades durante todo el año y asistimos a los domicilios, en la medida de lo posible, para visitar a las familias gitanas y hacer que se sientan acompañadas» expresa esta madre de familia. Colaboran en distintas eucaristías e imparten catequesis. Rosi agradece especialmente la labor que realiza la archidiócesis de Burgos con la delegación de Pastoral Gitana, garantizando la organización de este tipo de actividades: «Tanto el arzobispo don Mario, como el vicario general, Fernando, y especialmente José Luis Lastra, nos animan a hacernos más presentes a través de proyectos. Tenemos palabras de agradecimiento para mucha gente que colabora con nosotros y nos cede sus instalaciones. Los sacerdotes de las parroquias de San Pedro y San Felices, San Pedro de la Fuente y San Julián, así como la Facultad de Teología o las Teresianas siempre nos han abierto sus puertas».

 

Dentro de la población gitana destaca la expansión de la iglesia evangélica frente a la católica. La realidad del colectivo gitano se caracteriza por la presencia religiosa de distintos cultos, algo que aún sigue generando distanciamiento. «Tenemos más puntos en común que diferentes, pero es verdad que a los evangelistas no les gusta que nos presentemos como Iglesia católica, porque dicen sentirse rechazados y no reconocidos. Pero ahora son ellos los que nos rechazan a los que formamos la Iglesia católica, más bien contradicen nuestras creencias. Creen que tienen la verdad absoluta y el verdadero conocimiento de Dios» concluye.

 

Aunque existen, en ocasiones cuesta percibir familias cristianas entregadas con la Iglesia. Rosalina Vicente echa en falta cercanía en las celebraciones, para hacer crecer la fe. «Nuestra manera de celebrar la eucaristía no llega a todo el mundo. Ojalá se adaptase el lenguaje y las representaciones culturales, para así reencontrarnos todos como hermanos» porque el pueblo gitano, añade «esté en el culto que esté o fuera de él, lo que no pierde es la fe por Jesús de Nazaret».

 

FERMÍN ÁNGEL GONZÁLEZ LÓPEZ
Consiliario de la delegación de Pastoral Gitana

 

Lleva colaborando con este colectivo más de 40 años. Aún estaba en el seminario mayor y Fermín enseñaba a leer y a escribir a los gitanos en la «escuela puente» que se ubicaba en la calle Cabestreros. «Facilitábamos su incorporación en las escuelas aportándoles formación básica». Años más tarde, ya ordenado sacerdote, colaboró en distintos talleres de prevención de drogas.

 

Actualmente, Fermín es el consiliario de la delegación de Pastoral Gitana. Celebra con ellos varias eucaristías y colabora en distintas actividades culturales. «Intentamos juntar a católicos y protestantes en actividades comunes. Ponemos de manifiesto que los gitanos son personas integradas, con trabajo, pese a que no es lo que muchos piensan».

 

Este sacerdote es también el delegado de Pastoral Penitenciaria. «A menudo establezco conversaciones con gente de etnia gitana, pero en la prisión de Burgos casi no hay gitanos de aquí» y recalca que después de tantos años acompañando a estas familias, sólo tiene palabras de agradecimiento. «La experiencia para mí es muy positiva, porque es un colectivo maravilloso. La sociedad no los reconoce como iguales, prueba de ello es que aún tenemos un poblado donde muchas familias viven en precarias condiciones. La integración de los gitanos en la sociedad es fundamental, pero debe serlo respetando su identidad y su cultura, porque si intentásemos cambiarlos ya no serían gitanos».

La parroquia de Fátima peregrina a la Catedral en el Año Jubilar

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La parroquia de Nuestra Señora de Fátima peregrinó el pasado 14 de mayo a la Catedral, un día después de celebrar la fiesta de esta advocación mariana y coincidiendo con las fiestas de su comunidad parroquial. Los fieles fueron recibidos en la puerta del perdón, por la que pasaron tras escuchar la explicación del sentido que tiene dicho rito.

 

Ante la imagen de Santa María la Mayor, el párroco, en representación de toda la comunidad parroquial, encendió una lámpara, gesto que simboliza la actitud orante de los peregrinos y que se está repitiendo en numerosos santuarios marianos, secundando un «maratón de oraciones» impulsado por el papa Francisco. Los numerosos fieles se unieron a esta corriente de oración con el rezo del rosario.

 

Tras la acogida, participaron del sacramento del perdón y de la eucaristía, en la que junto con los sacerdotes de la parroquia y los miembros del Cabildo rezaron también la liturgia de las horas.