La diócesis de Zamora ha acogido este fin de semana un encuentro de seminaristas de mayores de la Región del Duero y la Rioja, y en el que han participado medio centenar de jóvenes. Entre ellos estaba un grupo de seminaristas procedente de la diócesis de Burgos, que han viajado a la capital zamorana junto con el director espiritual del Seminario de San José, Ángel Olalla, y el vicerrector, José Antonio Barrios.
El encuentro se desarrolló en el Seminario San Atilano, y se trata de un evento que se celebra siempre al comenzar el nuevo curso académico. Los participantes han contado con la presencia de José Manuel Domínguez Prieto, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y profesor-investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Francisco Vitoria de Madrid.
Durante estos días, los formadores y seminaristas han abordado aspectos formativos de su proceso vocacional, centrados sobre todo en «educar los sentidos y educar desde el corazón». Durante el desarrollo del encuentro también hubo momentos para el trabajo personal y las dinámicas de grupos. Cada jornada ha estado marcada por la liturgia, con la eucaristía y la Liturgia de las Horas (laudes y vísperas). Además, los participantes en el curso tuvieron tiempo para visitar la ciudad y algunos lugares de la provincia de Zamora. Finalmente, ayer el obispo de Zamora, don Gregorio Martínez, clausuró el encuentro con la eucaristía en la iglesia de San Andrés.
El equipo de pastoral de latinoamericanos de Burgos se dio cita por úndécimo año con el equipo parroquial de pastoral de Salas de los Infantes y el equipo de pastoral con inmigrantes que trabaja en la parroquia de la Inmaculada de Burgos, y que comenzó su actividad hace dos años e incorporándose a esta convivencia desde el año pasado. Con esta visita inauguran así el curso estos grupos pertenecientes a la delegación de pastoral de migraciones, que completaron la jornada con una visita a Fuente Sanza, lugar de nacimiento del río Arlanza.
Se trata de una visita que ya es tradición y que siempre se realiza a primeros de septiembre, y que cuenta además con otro encuentro en Burgos en los meses posteriores. En dicha jornada los participantes disfrutan con una convivencia en la que se ponen en común los proyectos y trabajos que llevan a cabo los equipos y donde tiene lugar también una comida fraterna.
Es uno de los lugares más emblemáticos de la provincia. Turistas procedentes de todos los lugares del planeta sacan miles de fotos a la ermita y el puente que da acceso a ella. Y hoy, la estampa, ha sido aún más colorida si cabe. La ermita de Santa María de la Hoz, en Tobera, ha celebrado su día grande. Hasta el lugar se han desplazado numerosos fieles que, procedentes de Frías, han querido honrar a la virgen en el día de su Natividad. Y lo han hecho con toda solemnidad, partiendo de la iglesia de San Vicente con una bendición de los romeros, y peregrinando a la ermita con una recién restaurada imagen de la Virgen. Ya en el templo, han celebrado la eucaristía.
Dado el estado de la imagen de la Virgen, la empresa Batea restauraciones, ha sido la encargada de restaurar la talla tras un proceso de inspección por parte del taller de restauración de la diócesis de Burgos, y tras notificarlo a la delegación de Patrimonio. Se trata de una talla sedente de estilo románico que lleva sobre sus rodillas el niño Jesús. Es una talla típica del medievo y muy frecuente en territorios reconquistados por los cristianos. En su día fue mutilada por los hombros para vestirla con un manto y carece de mano derecha original. En la zona de las vestimentas y carnaciones de las manos y pies, la talla presenta varias policromías que han sido aplicadas sobre sucesivas capas de preparación. Las distintas capas aparecen consolidadas y fijadas entre sí y a la madera. En las carnaciones de los rostros se distinguen al menos tres capas de policromías. Se han realizado diferentes catas en toda la superficie de la talla. Eliminación del repolicromado de las carnaciones de los rostros hasta dejar visible la capa que actualmente se encuentra eliminada en un 25%. Para ello es necesario realizar la eliminación de dos repolicromados.
«Esta capa supuestamente corresponde con las policromías de las vestimentas que actualmente están visibles. Las vestimentas de la Virgen y el Niño actuales se conservarán, no buscando otras vestimentas subyacentes pues son escasas y difícilmente podrían justificar la eliminación de las capas históricas repolicromadas», explican desde el centro de restauración de la diócesis.
La talla está construida en madera, a lo largo de los años ha sufrido varias trasformaciones que han salido ahora a la luz. La propia cara de la Virgen tiene hasta cinco capas de pintura. Se encontraba anclada en un trozo de madero, lo que había provocado perdida de la base propia de la imagen y de su policromía.
Ésta intervención ha costado 4.800 euros. Los vecinos están recaudando el precio de la restauración a través de distintos donativos, venta de pastas y ventas de pañuelos. Se ha garantizado así la conservación de la integridad de la imagen, una obra de importancia a nivel histórico y de la cual Frías y los pueblos de alrededores se sienten orgullosos.
Fieles a la cita. Como una tradición que se repite año tras año a comienzos de septiembre desde entrado el siglo XVI. Los párrocos y vicarios de la ciudad se han vuelto a concitar para celebrar juntos la Natividad de la Virgen María y dar inicio así, de forma oficiosa e informal, al nuevo curso pastoral en Burgos. Y lo han hecho en un clima de fraternidad y convivencia. Un tono bastante diferente al de los orígenes de esta reunión, cuando nació la conocida «Universidad de Curas», una institución que reunía a párrocos y coadjutores para contrarrestar el poder de influencia de algunos sectores eclesiásticos.
Aunque aún se mantiene el nombre como un elemento residual y un modo «popular» de denominar la reunión, los tiempos han cambiado y, para bien, la fiesta ha tomado un cauce diferente. Tras el parón veraniego, los sacerdotes de la capital se reúnen ahora para celebrar la eucaristía, honrar a la Virgen María en la fiesta de su Natividad y mantener una jornada de convivencia y fraternidad. Este año, por coincidir la festividad en sábado, han adelantado un día su encuentro.
La parroquia de la Real y Antigua de Gamonal ha sido el lugar escogido para celebrar la eucaristía, presidida por el vicario general, Fernando García Cadiñanos. En su homilía ha exhortado a los curas de la ciudad a dejar atrás los reparos que imposibilitan una fecunda misión pastoral en las parroquias. Igualmente, le ha animado a iniciar el curso con optimismo, recordándoles las prioridades pastorales que ha marcado la diócesis para el presente curso, al hilo del plan de pastoral ‘Discípulos misioneros’.
Tras la misa, una comida de hermandad en los salones de Cáritas ha servido para poner el broche final a esta jornada de convivencia y reencuentro entre los curas de la ciudad, con la que comienzan a trabajar de cara al nuevo curso pastoral.
La Fundación Caja de Burgos y la Obra Social La Caixa han firmado esta mañana un convenio de colaboración con la «Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021» para el desarrollo de actividades de carácter cultural y social a lo largo de la celebración de los ochocientos años de la seo. En virtud de este convenio, ambas entidades aportarán, en el marco de su actividad conjunta, 410.000 euros entre 2018 y 2021 (120.000 euros anuales) y seleccionarán y aprobarán cada año los distintos proyectos concretos que apoyarán dentro de del programa de actividades planificado por la Fundación VIII Centenario en torno al aniversario de la colocación de la primera piedra del templo.
Este gran acontecimiento cultural incluirá citas de primera magnitud, como exposiciones, conciertos, congresos, seminarios y espectáculos diversos. En ese contexto ya se han involucrado en los últimos meses la Fundación Caja de Burgos y la Obra Social La Caixa, que, en colaboración con el Cabildo Metropolitano, organizaron recientemente la exposición «Hilos de Flandes» una selección de tapices flamencos de la colección catedralicia.
El acuerdo ha sido rubricado esta mañana en la Capilla de los Condestables por el presidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral, don Fidel Herráez Vegas, el director corporativo de Territorio y Centros de la Fundación Bancaria Caixa, Rafael Fernando Chueca Blasco, y el presidente de Caja Burgos Fundación Bancaria, Ginés Clemente Ortiz.
La implicación de la Fundación Caja de Burgos y La Caixa con la seo burgalesa ha sido patente desde hace años. Dentro de los sucesivos convenios suscritos desde 1987 con el Arzobispado de Burgos para la restauración de la Catedral, la primera de ellas ha llevado a cabo, entre otras actuaciones, la recuperación de las galerías oeste y norte del claustro alto y, más recientemente, la colaboración de La Caixa ha posibilitado más recientemente la restauración de las galerías sur y este y de la capilla del Corpus Christi.
La Catedral, un imán
El arzobispo y presidente de la «Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021» ha reconocido, una vez más, sentirse impresionado por la acogida y el apoyo generalizado al proyecto. «Esta Catedral es como un imán que ha ido atrayendo a todos los sectores sociales y cabe preguntarse: ¿Todo esto que estamos haciendo es en beneficio de la Iglesia? La respuesta es no. No solo de la Iglesia, sino que beneficia a toda la sociedad», ha asegurado.
Don Fidel ha manifestado nuevamente que le impone mucho el pasado, «cuántos miles y miles de personas han hecho posible durante siglos que hoy podamos disfrutar en el presente de este regalo», pero que también «tenemos un compromiso de futuro seguirlo proyectando para el bien de todos.