El pasado domingo, el arzobispo de la diócesis, don Fidel Herráez Vegas, realizó la visita pastoral a la parroquia de San Juan Evangelista, en el arciprestazgo de Gamonal. Después de haber presidido allí la eucaristía de la Pascua del Enfermo el pasado miércoles, el pastor de la diócesis tuvo la oportunidad de mantener diferentes encuentros con los agentes de pastoral, celebrar la eucaristía y conocer mejor la vida de esta comunidad parroquial.
La jornada comenzó con un encuentro común con catequistas, como padres y niños. El arzobispo los animó a realizar su tarea de educación de la fe como primeros responsables, en un proceso de formación que no acaba. Además, no dudó en responder a las preguntas de los niños, previa un información de catequistas y padres.
El momento central de la jornada fue la celebración de la misa estacional, con participación de toda la comunidad, y en la que diecisiete jóvenes recibieron el sacramento de la confirmación. El arzobispo animó a los confirmandos, padres y padrinos y a toda la asamblea, a seguir desarrollando su fe. Una vez terminada la eucaristía visitó a varios enfermos en su domicilio, quienes le agradecieron su gesto y cercanía.
Ya por la tarde, el arzobispo mantuvo un encuentro con todos los agentes y participantes de los grupos de la parroquia, que mostraron su realidad y actividad. Don Fidel comentó algunos aspectos de la pastoral e invitó a los laicos a seguir trabajando como corresponsables.
La jornada concluyó con el rezo de vísperas como acción de gracias y la firma de los libros parroquiales.
Desde la parroquia agradecen la presencia del arzobispo «y su cercanía y sencillez, así como por sus palabras durante el día».
Con el fin de celebrar el mes de mayo teniendo una visión universal de los diferentes santuarios marianos, especialmente en Iberoamérica y Europa, se han colocado 31 cuadros en la capilla de la Divina pastora de Burgos con las imágenes de todas las patronas de Sudamérica y las más significativas de Europa, acompañadas con las banderas respectivas de las naciones representadas.
Cada día del mes se destacará uno de estos santuarios y la importancia de los devotos que los visitan. También se pretende que los muchos peregrinos que pernoctan en el albergue superior puedan encontrarse con la Virgen de su país y que los devotos de Burgos «peregrinen» virtualmente hasta santuarios tan singulares para cuantos llegan a esta capilla.
Un total de 462 cofrades procedentes de medio centenar de hermandades de la capital y provincia se dieron cita ayer en la localidad de Oña para participar en el encuentro diocesano de cofradías. En un ambiente de convivencia y hermanamiento, los cofrades asistentes al acto disfrutaron de momentos de formación, otros para crear lazos de amistad y también para orar juntos.
El plato fuerte de la jornada fue una ponencia a cargo de Pilar Alonso Abad. Con el título «Devoción y arte: Las cofradías, camino de evangelización», la profesora de Historia del Arte de la Universidad de Burgos hizo un repaso de la evolución de la imaginería religiosa dede la Edad Media hasta la actualidad. Asimismo destacó cómo la Iglesia católica ha usado el arte, y en especial la imaginería de la Semana Santa, como medio catequético y cauce de evangelización.
Tras la conferencia, llegó el turno de una procesión por las calles de la localidad a la que siguió la celebración de la eucaristía, presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas. El pastor de la diócesis agradeció a los cofrades su implicación en la tarea evangelizadora de la Iglesia y les animó a seguir desarrollando su trabajo para lograr un mundo más fraterno y solidario.
La jornada concluyó con una visita a los principales rincones de la localidad y una comida de hermandad en la que abundó el buen ambiente y los presentes trasladaron su especial felicitación al arzobispo ante su próximo aniversario de ordenación sacerdotal.
Era la primera vez que este encuentro se desarrollaba en la localidad burebana, si bien se viene repitiendo desde hace 19 años en diferentes lugares de la provincia. Los cofrades asistentes al evento agradecieron la acogida y buen trato dispensado por los onienses, algo que en palabras del párroco de la localidad, Cecilio Adrián Haro Guerrero, estaban afanados desde hace tiempo: «Teníamos mucha ilusión por acoger este encuentro, que destacó por un clima de convivencia», a la vez que agradece la buena disposición de los participantes, que hizo que «todo se desarrollara con tranquilidad». Asimismo, agradece la colaboración del ayuntamiento de la localidad y de «Embutidos Maripaz», que obsequiaron a los cofrades con una surtida bolsa de productos de la tierra. El próximo encuentro de cofradías se desarrollará en Aranda de Duero.
Esta tarde se ha desarrollado en el Seminario de San José el encuentro diocesano de catequistas, que bajo el lema «Catequistas, discípulos misioneros», ha congregado a unos 120 participantes procedentes de diversas parroquias.
El evento ha comenzado con la intervención de José Luis Lastra Palacios, vicario de pastoral, quien ha recordado que este encuentro se enmarca dentro de los objetivos diocesanos fijados hace unos años y que tienen como meta la tarea misionera para una continua conversión. Además, también ha destacado el importante papel que ejerce el «libro blanco» de orientación de iniciación cristiana publicado por la diócesis y dirigido a catequistas. En este libro se recogen sugerencias sobre la confirmación, se insiste en los equipos de vida, en el carácter integral de la catequesis y se apunta al acompañamiento de jóvenes y niños que se inician en la fe. Tras esta intervención, el arzobispo de Burgos, don Fidel Herráez, ha saludado a todos los participantes y ha agradecido su presencia, recordando a los catequistas que son «pueblo de Dios en camino, y mediadores para que esos niños, jóvenes y mayores puedan encontrarse con Él». Seguidamente, Rafael Casado, delegado diocesano de catequesis, ha animado a todos a participar en una oración conjunta con la que daba comienzo el encuentro.
Qué aporta la fe hoy
A continuación ha tenido lugar la ponencia de Juan Luis Martín Barrios, director del Secretariado de Catequesis de la Conferencia Episcopal [puedes escuchar el audio más abajo]. Su intervención ha arrancado preguntando qué aporta la fe a los hombre y mujeres de este siglo, lo cual detalló claramente en tres puntos: «Creer en Jesucristo hoy ayuda a vivir unificado, a poseer una armonía interna frente a tanta gente que vive dispersa, que piensa una cosa, siente otra y hace otra diferente; también ayuda a vivir en hondura todo lo que acontece, le relación con el cónyuge, con los hijos, la educación integral…frente a tanta gente que vive en al superficialidad. Y además, ayuda a vivir desviviéndose, que es contrario al egocentrismo que reina». Añadió que en todo ser humano está la impronta de Dios, «que se refleja en la palabra, la sexualidad, que nos da la capacidad de amar, y el trabajo, que da la capacidad de transformar. Y resulta que estas tres realidades tan hermosas están siendo masacradas».
La ponencia continuó desgranando las dificultades de ser discípulo misionero en el mundo actual, tales como el materialismo, que crea un mundo de «comodidad, autoglorificación y solitariedad», frente a los cuales se ha de contraponer la llamada a la renuncia, la humildad y la solidaridad; y otras dificultades como el relativismo y el egoísmo, que llevan a una sociedad secularizada, autosuficiente, utilitarista y hedonista. Ante todo ello, Martín Barrios ha hecho un llamamiento a la alegría, «un bien escaso que consta de cuatro principios: saber para qué vivimos, tener esperanza en el futuro, querer de verdad a la gente y ser queridos por ella. En el caso de los creyentes, los componentes de la alegría están en saber que Dios nos ama, contar con la fuerza para amar, tener la dicha de ser amado y saber que la vida no es una pasión inútil, sino que en su origen y su final está Dios».
Para concluir con su ponencia, Martín Barrios ha resaltado también los rasgos de espiritualidad de los catequistas como discípulos misioneros: «Esta ha de ser una espiritualidad de confianza, no de optimismo, una confianza que brota de la esperanza. También ha de ser una espiritualidad de fidelidad, no que busca el éxito, y que aprende y enseña a orar».
Experiencias a través de las parroquias
Posteriormente los catequistas han podido participar en talleres y grupos de trabajo variados en los que se han abordado diferentes temas, vividos según experiencias de los catequistas y su parroquia de procedencia. Así, los catequistas de la parroquia de San Juan de Ortega han dado a conocer la importancia de que estos participen en otros ámbitos aparte del grupo de catequistas en el que ejercen su labor, para que su vida cristiana pueda crecer; mientras que la parroquia de San Pedro y San Felices ha expuesto la preocupación por que las familias queden al margen de la catequesis que se imparte en las parroquias. El grupo de la parroquia de Cardeñadijo ha destacado lo necesario que es ofrecer continuidad para después de la confirmación y así continuar fortaleciendo la fe de quienes están en proceso de iniciación cristiana, y por su parte, la parroquia de Nuestra Señora del Rosario ha dirigido su taller a los monitores y animadores de despertar religioso, «una etapa que aunque no es propiamente catequesis, sí es de educación cristiana, y en la que tiene mucha importancia el primer anuncio». La implicación de toda la comunidad parroquial en la formación cristiana es un tema que ha sido abordado por la parroquia de San Fernando , que ha señalado que esta tarea, la de formar, no puede caer únicamente en los catequistas, mientras el resto de la comunidad se desentiende. Además, la parroquia de San Juan Bautista ha tratado el tema de las misas con niños o las misas de familias, ya la del Buen Pastor de Miranda de Ebro ha expuesto la atención que los grupos de catequistas procuran a los propios catequistas, abordando dimensiones de su ser e identidad.
Tras los talleres, todos los presentes han asistido a una oración compartida que ha tenido lugar en la capilla del centro de estudios. Durante la misma se han expuesto ideas y conclusiones que se han tratado en los anteriores talleres.
Audio de la ponencia de Juan Luis Martín Barrios [descargar]
Con una solemne eucaristía, ayer día de la Santa Cruz, la parroquia ha finalizado la celebración del Santísimo Cristo de las Gotas de Sangre, imagen que estuvo por primera vez en dicha iglesia en 1809.
La misa fue celebrada por el abad del monasterio de San Pedro de Cardeña, Roberto de la Iglesia, quien en sus años de infancia y juventud perteneció a esta parroquia. Durante la homilía recordó que Jesús nos entiende en nuestro sufrimiento y preocupaciones, porque él mismo pasó por el dolor en la pasión y cruz, y por eso el cristiano nunca se debe sentir solo e incomprendido.
Luego se realizó una procesión con una réplica del Santísimo Cristo, que fue hecha en el 2007, por las calles aledañas a San Gil y finalizó con la adoración al relicario de las Santas Gotas.
Así, la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores, continúa desde 1944 con la tradición de los Hermanos Trinitarios, los cuales erigieron la primera cofradía.