Comienza la Semana Santa, «un universo de emociones y sentimientos»

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Son los «momentos cenitales» del año cristiano. Desde el domingo de Ramos al domingo de Pascua –dos días «de júbilo desbordante»–, se abre «un universo de emociones y sentimientos» que han dado lugar a bellas composiciones artísticas que dan cuenta del significado profundo de la Semana Santa y que han servido de inspiración a su pregonero. René Jesús Payo Hernanz, doctor por la Universidad de Valladolid, catedrático de historia del arte de la Universidad de Burgos, director de la Institución Fernán González y cronista oficial de la provincia de Burgos, ha sido el encargado de inaugurar la Semana de Pasión en la catedral, ante la presencia del arzobispo, autoridades civiles, representantes de las hermandades y cofradías de la ciudad y numerosos burgaleses.

 

Las imágenes de Gil de Siloé, Pedro Alonso de los Ríos, Juan de Ancheta, Sebastián Ducete o Felipe de Bigarny, entre otros, han legado en la provincia de Burgos un museo de esculturas que narran los momentos más dolorosos de la Pasión de Cristo. Dolor y sangre que han servido de inspiración a numerosos poetas de todos los tiempos, como Rafael Moreno, fray Diego de Murillo, Bonifacio Zamora, Lope de Vega, sor Marcela de San Félix, Nicolás de la Carrera, Francisco Vaquerizo, Gerardo Diego, santa Brígida de Suecia, fray Luis de León o santa Teresa de Jesús. Sus rimas han marcado el recorrido con el que el pregonero ha resumido los acontecimientos de la Pasión de Jesús y que el pueblo cristiano vive con fervor a través de la liturgia y las procesiones en toda la provincia.

 

Música de Vivaldi

 

A la imagen y la poesía se ha añadido también la música. La Coral de Cámara de Burgos, acompañada del coro y orquesta del Conservatorio Profesional de Palencia, dirigidos por Enrique Yuste Rivero, han ofrecido un concierto en el que han interpretado el Gloria en ReM RV 589 de Antonio Vivaldi.

 

Con el pregón, la Junta de la Semana Santa da por inaugurados los actos que jalonarán la ciudad durante los próximos días, libres ya de las restricciones de años pasados. Entre las novedades de esta edición figuran un Via Crucis juvenil la tarde del Lunes Santo, una pequeña modificación del recorrido de la procesión del Santo Entierro (que se disolverá en la plaza Mayor) o el traslado del encuentro entre Jesús Resucitado y la Virgen de la Alegría a la plaza de Santa María en la mañana del Domingo de Pascua.

«El laicado en tiempos revueltos», pero con esperanza

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El pasado miércoles 22 de marzo, Promoción Solidaria organizó una mesa de diálogo para reflexionar sobre el papel del laicado en la Iglesia y en la sociedad y recoger claves de futuro con las que seguir trabajando y caminando en los próximos años. Bajo el título de la conferencia «El laicado en tiempos revueltos: mirando al futuro con esperanza» contó con los testimonios de: Pablo Velasco Quintana, secretario nacional de comunicación de la ACDP (Asociación Católica de Propagandistas); Joaquín García Arranz, militante de Acción Cultural Cristiana; Marisa Arias Rodríguez, directora del Secretariado para el Laicado de la delegación de Bilbao; y Juan Díez Delgado de Hakuna Burgos.

 

El diálogo estuvo moderado por María Amor Barros, y se centró en torno a dos cuestiones: en primer lugar se hizo un análisis de la situación actual de la Iglesia en la sociedad para después ahondar en cuáles son los grandes retos del laicado en el siglo XXI, hacia dónde y cómo se ha de caminar.

 

Las intervenciones de la primera parte ayudaron a los asistentes a tener una visión de la realidad actual. Se partió de unos datos que mostraban cómo la sociedad se ha ido secularizando en los últimos años –actualmente solo un 55% de los españoles se consideran católicos, frente al 90,5% de hace menos de 50 años–.  Además, los datos indican que en Burgos este porcentaje se sitúa un poco por encima de la media, con el 68% de la población que se define como católica.

 

«Siempre pensamos en los datos y a veces se nos olvida lo que tenemos a nuestro alrededor y lo que estamos viviendo. Los datos encierran historias», señalaba Pablo Velasco, para no perder de vista las personas que se encuentran detrás de cada número. Por su parte, Marisa Arias considera que «el escenario creyente se ha ampliado y se va a ir ampliando más. La sociedad es cada vez más más plural y nos tenemos que colocar también como cristianos de manera distinta». Para Joaquín García una de las claves para haber llegado a esta situación es que «no hemos sabido abrir espacios de encuentro, acercarnos con cercanía a la gente y evangelizar desde la proximidad». Por último Juan Díez trasladó a la mesa el sentir de los jóvenes dentro de la Iglesia «vivimos a veces una fe impuesta, obligada, que no entendemos y asumimos por tradición», por lo que para él, la clave es que la fe «responda a las necesidades vitales de cada persona».

 

Pese al aparente pesimismo ante la realidad que se está viviendo, la mesa contaba con el testimonio de personas comprometidas en ambientes muy variados y que participan de forma activa en la Iglesia. Por ello, en la segunda parte del diálogo se preguntó a los ponentes por las claves para mirar al futuro con esperanza. «El reto está en la vida de cada uno, la realidad que vivimos y sobre ella, actuar teniendo como base el evangelio», señalaba Pablo Velasco. Para Marisa Arias, una de los retos más importantes es «la comunión en la diversidad: crecer  y caminar juntos porque no hay otra manera de ser Iglesia». Juan Díaz, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de «actualizar los formatos y el lenguaje, sin alejarse de lo esencial». Por último, Joaquín García, habló de que los laicos tendrían que «vivir espiritualidad equilibrada entre cuatro puntos clave: el amor a Cristo, la experiencia de comunión eclesial, la transformación de la realidad en clave de Reino, y la formación permanente», además señaló la importancia de que las personas laicas crezcan en su «implicación política».

 

Este acto está enmarcado en el 25 aniversario de Promoción Solidaria. Una fecha señalada que han querido celebrar, pero también aprovechar para reflexionar sobre temas que han sido y siguen siendo importantes en su andadura. Así como para recoger claves de futuro con las que seguir trabajando y caminando en los próximos años.

 

Puedes ver la conferencia completa en este vídeo:

 

«Venimos con ganas de montar el paso y de ponernos a mecer»

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Desde hace meses los costaleros de la Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores se han estado preparando para sus salidas durante la Semana Santa de este año, ensayando los movimientos y practicando con el paso en la parroquia de San Gil. «Para nosotros son momentos muy bonitos, son momentos de preparación, de sentimientos y de devoción» cuenta Javier Peña, miembro de la hermandad.

 

Esta cofradía, surgió en el año 1592 como la Noble Hermandad de la Sangre de Cristo en el Real Convento de la Santísima Trinidad de Burgos, pero no fue hasta mediados del siglo XX cuando se empezó a llamar con el nombre con el que se le conoce actualmente. Durante todo el año los integrantes se mantienen en contacto y se juntan para comer, disfrutar juntos y para contarse momentos de sus vidas, conservando una estrecha relación fuera de la Semana Santa y de los pasos.

 

Actualmente consta de 38 costaleros aproximadamente, y aunque en su mayoría son hombres, también suele unirse alguna compañera todos los años. «Cada uno tiene su historia de vida y sus momentos, y cuando llega la Semana Santa cada uno lo vive de una forma diferente. Somos un grupo muy unido y nos une una pasión por nuestra Dolorosa y por el Cristo».

 

San José Obrero recibe la visita pastoral del arzobispo

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Prosiguiendo con su visita pastoral a las parroquias del arciprestazgo de Burgos-Vega, el arzobispo, don Mario Iceta, dedicó la última semana a conocer la realidad pastoral en torno a San José Obrero. Desde el martes y hasta el domingo, conoció los colegios religiosos del barrio, mantuvo reuniones con los principales agentes pastorales y visitó las comunidades contemplativas cercanas a la parroquia.

 

La primera jornada la dedicó a conocer los colegios de titularidad católica presentes en el barrio. La primera parada de la visita tuvo lugar en el colegio Jesús-María. El arzobispo saludó al equipo directivo y las religiosas que alientan el carisma educativo del colegio, visitó las instalaciones y compartió con el equipo de pastoral las inquietudes y su plan de evangelización. También mantuvo un encuentro con representantes de todos los cursos, donde los pequeños le entregaron algunas pinturas y le hicieron varias preguntas.

 

Acto seguido, se acercó al Colegio de Jesuitas. Después de saludar al equipo directivo, visitó las aulas de los más pequeños, de 1 y 2 años. Ya en la capilla se reunió con varios cursos de infantil y primaria. También se reunió con el equipo de pastoral de secundaria y con los alumnos de 2º de Bach, a quienes alentó a saber «elegir» bien su futuro.

 

A lo largo de la semana, el arzobispo también ha mantenido varias reuniones con el equipo de sacerdotes y con varios miembros de la parroquia que, reunidos en asamblea, presentaron los distintos grupos y movimientos y compartieron sus inquietudes con don Mario.

 

El jueves se reunió con los consejos parroquiales de pastoral y de economía. Le presentaron la situación económica de la parroquia con sus dificultades y cada una de las facetas y proyectos pastorales. El arzobispo les animó a seguir trabajando ilusionados, con esperanza, sin olvidar en ningún momento que la eucaristía es el motor de todas las actividades.

 

En la mañana del sábado 18, visitó las tres comunidades contemplativas presentes en el territorio de la parroquia: Clarisas, Trinitarias y Carmelitas descalzas. También tuvo lugar un encuentro en el salón parroquial con las cinco comunidades de vida activa. La Visita Pastoral concluyó con la celebración de la misa estacional del IV domingo de Cuaresma, con sabor a San José y al Seminario.

«No seamos mediocres. No busquemos el aprobado, sino el sobresaliente»

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Han pasado 400 años desde su muerte y, aunque lo parezca, el mundo no ha cambiado tanto desde entonces. Los retos pastorales a los que tuvo que hacer frente san Francisco de Sales difieren poco de los que también deben afrontar los sacerdotes del siglo XXI. Los cambios epocales, antropológicos, sociales, religiosos y culturales que vivió el santo obispo de Annecy interpelan también a los sacerdotes de hoy. Las intuiciones del doctor de la Iglesia han servido a las reflexiones que los sacerdotes de la zona centro de la archidiócesis han mantenido esta mañana acompañados del arzobispo en su retiro espiritual de Cuaresma.

 

Para don Mario Iceta, Francisco de Sales llama a los sacerdotes a vivir como criterio último el amor, a compaginar acción y contemplación, a ser del mundo sin caer en la mundanidad, a amar la sociedad y la cultura en la que viven evitando la autorreferencialidad, a buscar la santidad en la vida cotidiana. «Es lo que también nos espera como tarea esencial para este cambio de época: una Iglesia no autorreferencial, libre de toda mundanidad pero capaz de habitar el mundo, de compartir la vida de la gente, de caminar juntos y escuchar y acoger… Francisco de Sales nos invita a salir de la preocupación excesiva por nosotros mismos, por las estructuras, por la imagen social y a preguntarnos más bien cuáles son las necesidades concretas y las esperanzas espirituales de nuestro pueblo», ha subrayado repitiendo las palabras del papa Francisco. «Tenemos que buscar la santidad en la vida ordinaria, no ser mediocres o dejar las cosas a la mitad. La mediocridad es el menos, la santidad es el más. No busquemos el aprobado, sino el sobresaliente», ha animado a los sacerdotes.

 

Como viene siendo habitual, el arzobispo mantiene con los sacerdotes de la archidiócesis varios retiros a lo largo del año, en torno al inicio del curso pastoral y durante la Cuaresma. El pasado 1 de marzo ya dirigió otro retiro a los sacerdotes de la zona norte de la provincia en el monasterio de El Espino, mientras que el día 20 hizo lo propio con los de la zona sur, esta vez en Caleruega.