Bajo el lema «A los pobres los tendrán siempre con ustedes», mañana domingo se celebra la Jornada Mundial de los Pobres. Han pasado ya cinco años desde que el papa Francisco instituyera esta jornada, en la que se pide poner en el centro de la sociedad a los que han sido descartados o desplazados de la misma.
En su mensaje para esta ocasión, Francisco señala que «a los pobres se les abraza, no se les cuenta». Ese fue el hilo argumental que dio vida ayer a una pequeña representación llevada a cabo por algunas personas sin hogar del programa de Cáritas al comienzo de la concentración organizada por el Departamento de Formación Sociopolítica con motivo de esta Jornada. El acto, desarrollado en la plaza de Santo Domingo, tenía como objetivo «sensibilizar para que los pobres, sus luchas, la esperanza que regalan, estén cada día más en el centro de la vida de nuestras comunidades». Combinó también mensajes y textos del Santo Padre, junto con música y silencios.
El departamento de Formación Sociopolítica está compuesto por distintas organizaciones eclesiales: Cáritas, CXV Burgos, Encuentro y Solidaridad, Promoción Solidaria, Justicia y Paz, Institución Teresiana, HOAC, Jesuitas y las delegaciones diocesanas de Pastoral Obrera, Pastoral de Migraciones, Pastoral Gitana, Pastoral Penitenciaria y Pastoral Universitaria.
El servicio de catalogación e informatización del Archivo de la Catedral de Burgos sigue ampliándose. Fundación Caja Círculo y el Cabildo han firmado esta mañana un nuevo convenio de colaboración para ampliar este fondo documental, que suma ya 240.000 piezas desde que se pusiera en marcha este servicio en 1994. Ahora, y con un presupuesto de 22.000 euros, se pretende poner al alcance de historiadores e investigadores los documentos relativos a las capillas de la Presentación y la Natividad: «De ser desconocido, el archivo de la Catedral ha pasado a ser uno de los más respaldados y admirados en todo el mundo. No hay ninguna otra catedral que ofrezca este servicio», ha subrayado Emilio de Domingo, presidente de la Fundación Caja Círculo.
Los documentos que se ponen ahora a disposición de los historiadores de manera online hace referencia a dos de las grandes capillas de la Seo, las de la Presentación y la Natividad. La primera, también conocida como capilla de San José o incluso de la Consolación, fue mandada construir por Gonzalo Díaz de Lerma en 1520 como capilla funeraria, encomendando su fábrica a Juan de Matienzo, quien finalizó su construcción en apenas cuatro años sobre un viejo corral cedido por el Cabildo. La capilla debía ser accesible desde el templo y con culto permanente, que exigió una capellanía de siete capellanes limpios de sangre (una condición nunca antes exigida en la Catedral) y dos acólitos para mantener misa cantada todos los días. En el espacio destacan el sepulcro del canónigo constructor, obra de Felipe de Bigarny, y un cuadro de la Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo.
La capilla de la Natividad fue fundada por Ana de Espinosa, viuda de Pedro González de Salamanca, en el espacio de dos capillas anteriores del S. XIII dedicadas a San Gil y a San Martín de Tours. Lo hizo con la gran fortuna que heredó de su esposo y de sus hijos en sus idas y venidas mercantiles al Nuevo Mundo. Quiso lograr una «capilla suntuosa y luminosa» y su construcción comenzó en 1562 por el maestro de cantería Martín de Berriz y el escultor y arquitecto Martín de la Haya, quien fabricó el retablo y la sillería, ayudado del escultor Domingo de Berriz y los doradores Juan de Cea y Constantino de Nápoles. Pedro de Arce realizó la vidriera, perdida en 1813, y Denys de León la reja.
Los documentos de estas dos capillas suponen solo «una pequeña historia para la gran historia de la Catedral de Burgos», ha asegurado el archivero de la Catedral, Matías Vicario. Con su accesibilidad a través de internet, se puede lograr que numerosos investigadores puedan conocer no solo la vida de la Seo burgalesa, sino también su relación con España e, incluso, con el papado. «Otro modo más de unirnos a las celebraciones del VIII Centenario», ha concluido el archivero, quien también ha revelado que aún queda trabajo por hacer –casi la mitad– para concluir el trabajo de digitalización del archivo catedralicio.
La precariedad laboral está tan extendida y aceptada en España que contar con un empleo no asegura unas condiciones de vida dignas. Así, en uno de cada cinco hogares en situación de pobreza severa, la persona sustentadora principal está activa, pero en inestabilidad laboral grave. Fue la denuncia que ayer se escuchó en la última edición de Círculos de Silencio. Militantes de HOAC recordaron cómo tener un trabajo ya no es sinónimo de evitar la pobreza y la exclusión. Y aunque puede afectar a todos, de hecho el colectivo de trabajadores migrantes tiene tasas mucho más altas de precariedad que el resto de la población.
Según el último informe FOESSA, el 11% de los hogares están en pobreza severa, pero esta cifra se triplica hasta alcanzar el 38% si hablamos de hogares de origen inmigrante. «La pandemia ha intensificado situaciones de exclusión críticas para la población de origen inmigrante y ha convertido en crónica su obvia posición de desventaja», se leyó ayer en un manifiesto.
Al grito de «la persona es lo primero», en la concentración de ayer se reclamó un «cambio económico, político y social en las instituciones, en el mercado de trabajo y en la cultura imperante». Solicitaron «políticas sólidas de equidad y solidaridad con esta población que se encuentra segregada, ocupando los niveles sociales más desfavorecidos y con graves dificultades en los ámbitos del empleo, la vivienda y la pobreza». Y con el papa Francisco recordaron a los presentes que «no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo» (Fratelli Tutti 162).
El pasado domingo, día 7 de noviembre, Día de la Iglesia Diocesana, celebraron el Jubileo de la Catedral las parroquias de Nuestra Señora de El Pilar y San Antonio Abad. A primera hora de la mañana, tras la bendición de las pañoletas jubilares, los grupos de peregrinos partieron del barrio de El Pilar y del barrio de Huelgas.
Ambos grupos se encontraron a media mañana en el arco de Santa María. Los 350 peregrinos se acercaron a la Puerta Santa para ser recibidos por el canónigo José Javier Rodríguez, quien les dio la bienvenida y les explicó el sentido y los ritos del Año Santo.
Ambas comunidades parroquiales celebraron después juntas la eucaristía, presidida por su párroco y también vicario general, Carlos Izquierdo Yusta, y concelebrada por el vicario parroquial, Raúl Abajo, y varios canónigos. Tras la celebración, se realizó una visita guiada a la catedral.
Alumnos de tercero y cuarto de primaria del colegio Virgen de la Rosa han participado recientemente en la peregrinación jubilar hasta la Catedral. Con una explicación en cave catequética descubrieron detalles que pasan desapercibidos de la fachada principal y del interior de la Seo. Tras el paso por la puerta Santa se dirigieron hasta la capilla del Santo Cristo para rezar ante la venerada imagen.
Miranda de Ebro y Benidorm
La parroquia del Buen Pastor de Miranda de Ebro junto con la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de la barriada de los Ángeles de la misma localidad y parroquia de Santa Ana de Bayas también han acudido días atrás hasta el primer templo de la archidiócesis para realizar el itinerario jubilar y celebrar la eucaristía.
La jornada comenzó con la visita a la exposición Lux. Al entrar a la Catedral por la Puerta Santa realizaron los ritos acostumbrados depositando tierra de la ciudad del Ebro en el contenedor habilitado para ello. Acompañados por sus sacerdotes visitaron el templo en su interior en clave catequética.
Por su parte, la parroquia del Apóstol Santiago de Benidorm realizaba con su párroco una parada en su peregrinación anual por el Camino de Santiago para realizar el itinerario jubilar y participar en este Año Santo de la gracia especial de la indulgencia plenaria.