Don Fidel Herráez Vegas, arzobispo de la diócesis, visitó las poblaciones de Arenillas de Muñó, Arcos de la Llana, Pedrosa de Muñó, Villanueva Matamala y Villariezo. En la jornada de ayer, los feligreses de estas localidades recibieron al pastor de la Iglesia burgalesa con la alegría propia del evangelio confirmado por el sucesor de los apóstoles en la diócesis.
Aunque apretada por el tiempo disponible, la visita pastoral brilló por la calidad. En Villanueva Matamala, don Fidel pudo disfrutar de un pueblo donde se encuentra el germen del coro interparroquial fundado por el anterior párroco, Javier Gómez Oña, que posteriormente se unió a los encuentros mantenidos. En Villariezo, el señor arzobispo bendijo una nueva custodia ofrecida por donativos de los feligreses y el ayuntamiento. En Arcos de la Llana, se reunió con los niños de primera comunión y confirmación, así como con sus padres y catequistas. Este año, entre Arcos de la Llana y Villariezo recibirán por primera vez a Jesús más de 40 niños.
A mediodía, tuvo lugar el acto central de la visita pastoral. Se celebró la eucaristía y se administró el sacramento de la confirmación a ocho adolescentes y un joven de la parroquia de Arcos.
Después de un encuentro lúdico, abierto a todos los que se quisieron acercar, el arzobispo almorzó con jóvenes vinculados a la parroquia en tareas de catequesis, tiempo libre y campamentos, así como con los integrantes del consejo pastoral y económico de Arcos de la Llana.
Por la tarde, don Fidel fue recibido en la iglesia parroquial de Arenillas de Muñó. La visita pastoral terminó en Pedrosa de Muñó, una población celosa de sus tradiciones religiosas y de su iglesia parroquial. El arzobispo pudo escuchar de primera mano sus proyectos para arreglar el tejado de la torre de la Iglesia y cerrar el coro de manera que en invierno se disponga de un espacio más «templado» para las celebraciones litúrgicas.
El pasado viernes tuvo lugar en la Sala Polisón del Teatro principal la presentación del libro «Matrimonio, corazón de la familia» del sacerdote Ángel López. El acto estuvo organizado por la editorial PPC y participaron el propio autor, los coordinadores de Encuentro Matrimonial, José Manuel Castillo y Magdalena Pinto, y el sacerdote Pedro Angulo.
Unas 80 personas acudieron al acto y pudieron escuchar del autor como se originó y como se ha desarrollado este libro, que surge de las experiencias del movimiento Encuentro Matrimonial a lo largo de sus 50 años de historia, enriquecida por la apuesta que el papa Francisco hace potenciando el sacramento del matrimonio por medio de la exhortación apostólica «Amoris Laetitia». Ángel López reconoció la importancia del diálogo, de la decisión de amar y de la espiritualidad matrimonial, como tres ejes para vivir una relación íntima y responsable dentro de la pareja. También señaló la importante labor y el necesario papel que la mujer esta desempeñando en el mundo de hoy y en la Iglesia; y por último destacó el valor de los equipos eclesiales, en los que matrimonios y sacerdotes (sacramentos de relación) se complementan y animan mutuamente.
Un grupo de 18 adultos del arciprestazgo de Miranda de Ebro recibieron el sacramento de la confirmación, y dos de ellos, además, recibieron su primera comunión. El acto sirvió de colofón a la visita pastoral que el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, realizó durante toda la jornada a las parroquias de San José Obrero de Miranda y Santa María Magdalena de Suzana, además de visitar a las religiosas franciscanas de Montpellier.
Antes de la ceremonia, don Fidel se reunió con este grupo de adultos, con los que mantuvo un interesante diálogo, en el que les habló de la importancia de recibir la confirmación, que es uno de los tres sacramentos que solo se recibe una vez en la vida. Repasaron durante este momento las sesiones preparatorias de catequesis que han celebrado estos adultos, además de presentar propuestas para mejorar esta preparación en futuros cursos. A la finalización del coloquio, se celebró la eucaristía donde los confirmandos recibieron la plenitud del Espíritu Santo.
Como vienen haciendo por estas fechas desde hace tres años, las parroquias del arciprestazgo de San Juan de Ortega realizan estos días su peregrinación anual. En esta ocasión, se han desplazado hasta Santiago de Compostela, un destino elegido por la relación que existe entre el Camino Jacobeo y gran número de los pueblos que componen este arciprestazgo.
Más de ciento veinte personas procedentes de dieciséis parroquias participan en la excursión, que comenzó el pasado lunes y concluye hoy. Según José Manuel Villarán, párroco de Pampliega y uno de los promotores de la iniciativa, la peregrinación «es una manera de entablar contacto y unir a la gente de nuestros pueblos». Y es que, en las zonas rurales de la provincia, es común que las parroquias de un mismo arciprestazgo realicen actividades de modo conjunto. En San Juan de Ortega, una amplia zona que circunscribe la capital, realizan cada año su certamen de villancicos, el reparto de los óleos, que este año ha tenido lugar en Sarracín, y el día del arciprestazgo, que este año se desarrollará el 9 de junio en Los Balbases.
Además, el próximo viernes 18 de mayo, 43 adolescentes de estas parroquias recibirán el sacramento de la confirmación en la catedral en una eucaristía que estará presidida por el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas.
Continuando con su calendario de visitas a las parroquias de la diócesis, el arzobispo, don Fidel Herráez Vegas, se desplazó el pasado domingo hasta la de Nuestra Señora de las Nieves, nacida a mediados del siglo pasado y ubicada en la entonces barriada Illera, llamada recientemente barriada de los Ríos.
A lo largo de la jornada, el arzobispo pudo conocer la situación social y pastoral del barrio, cada vez más envejecido y en la que conviven diferentes confesiones religiosas, con templos evangélico y musulmán dentro del territorio de la parroquia. El entorno de la misma se caracteriza también por acoger varios centros educativos –entre ellos, el colegio diocesano María Madre Politecnos y el colegio Liceo Castilla de los Hermanos Maristas–, nuevas viviendas construidas recientemente, así como los edificios municipales de la Policía local y el parque de bomberos.
El programa de actos de la visita conjugó momentos de reunión con los miembros de Cáritas, grupos de limpieza y Vida Ascendente, así como con el recién constituido consejo pastoral parroquial, sin olvidar a los padres y niños que acuden a la catequesis. Tras presidir la solemne misa estacional a mediodía y saludar al pastor que dirige la comunidad evangélica de la calle Pessac, la jornada finalizó entrada la tarde con la visita a la comunidad de los Hermanos Maristas.