Voluntariado para el Año Jubilar

por redaccion,

Don Fidel Herráez, durante la presentación del proyecto de voluntariado.

Don Fidel Herráez, durante la presentación del proyecto de voluntariado.

 

Las celebraciones del VIII Centenario de nuestra Catedral van salpicando de actividades el calendario de nuestra ciudad. Son muchas las citas culturales, sociales y religiosas que se han convocado por este motivo, en las que vamos participando y colaborando de distintas maneras, según los casos, con gran ilusión. Hoy quiero referirme a una de estas colaboraciones que requiere cierta preparación y, como tal, se está ofreciendo y organizando: es el voluntariado para el Año Jubilar. Como tantas veces os voy diciendo, en la Catedral confluyen diferentes elementos y dimensiones que es preciso respetar y armonizar por ser un patrimonio que, aunque nace de la fe y tiene en su dimensión religiosa el sentido más pleno y genuino, se trasciende para convertirse en patrimonio universal.

 

Desde el punto de vista pastoral, también nuestra Iglesia Diocesana ha previsto una programación con motivo del VIII Centenario que ha sido ampliamente difundida. Dos son los objetivos de la misma. Por una parte, celebrar convenientemente el gozo de pertenecer a una Iglesia Diocesana que tiene en su Catedral el templo Madre: eso nos lleva a profundizar en lo que significa la conversión misionera, es decir, la renovación de nuestro encuentro con Jesús, que siempre deriva en misión. Por otra parte, el segundo objetivo es avanzar en el necesario encuentro entre la fe y la cultura de nuestro tiempo, entre Iglesia y mundo, que tiene en la Catedral el signo de una fe hecha cultura.

 

En la búsqueda de esos objetivos, que son el alma de toda esta celebración del VIII Centenario, sabéis que estamos dando ya los primeros pasos en la Asamblea Diocesana; un acontecimiento que, con la ayuda de Dios, nos permitirá reconocernos como Iglesia viva que camina en Burgos, llamada al encuentro con Cristo y a la renovación del compromiso misionero. Igualmente tendremos, junto con la Asamblea, la celebración del Año Jubilar concedido por la Santa Sede, que nos permitirá vivir algunas dimensiones que son esenciales a la vida cristiana: el júbilo, la dimensión social de la fe, la peregrinación, la penitencia… El Año Jubilar es un tiempo de gracia que se nos regala en la Iglesia para abrirnos especialmente a Dios y acoger su misericordia y su perdón; para consolidar la fe, favorecer las obras de solidaridad y la comunión fraterna en el seno de la Iglesia y en la sociedad; es una invitación abierta a todos los cristianos y a cuantos deseen acercarse, como peregrinos, a la casa de Dios.

 

Con el fin de irnos preparando poco a poco a esta celebración, ha comenzado a primeros de este mes un curso de voluntariado; se pretende que los voluntarios que participen en las actividades del Jubileo se capaciten con la formación necesaria para la celebración diaria del Jubileo, evidenciando la dimensión pastoral del acontecimiento. En él se han inscrito cerca de cien personas a las que agradezco de corazón su disponibilidad y su generosidad. Ellas serán, en nombre de nuestra Iglesia Diocesana, las encargadas de informar, de acoger y de acompañar a las personas que peregrinen hasta nuestra Catedral. En cierto modo, van a ser el rostro visible de esta Iglesia que camina en Burgos y que desea ser fiel, acogedora y misericordiosa. Sus tareas fundamentales serán la acogida en el puesto de información que se creará con motivo del Año Jubilar, el acompañamiento de los peregrinos en el Itinerario Jubilar diario, y la disponibilidad en todas las tareas que conlleven las diferentes celebraciones y eventos previstos.

 

Ellas serán, en nombre de nuestra Iglesia Diocesana, las encargadas de informar, de acoger y de acompañar a las personas que peregrinen hasta nuestra Catedral. En cierto modo, van a ser el rostro visible de esta Iglesia que camina en Burgos y que desea ser fiel, acogedora y misericordiosa.

 

El voluntariado es hoy un movimiento significativo en nuestra sociedad. Son muchos los hombres y mujeres, de todas las edades, que realizan tareas de voluntariado en diferentes campos: el mundo de la exclusión, de las migraciones, de la discapacidad, de la infancia y juventud, de la ecología o de la cooperación internacional… El voluntariado es una manera de concebir la vida, no solo un tiempo que se dedica a los demás. Es la forma de hacer realidad con ese compromiso la urgencia que tenemos de promover unos valores que nos hagan más humanos: la gratuidad, la solidaridad, el encuentro fraterno, la cercanía, la participación… Gracias al voluntariado se realizan infinidad de tareas que serían imposibles de otra manera. Pero además, se expresa una manera de construir y edificar nuestra vida social.

 

El Año Jubilar será, en gran parte, animado por este grupo de voluntariado. Por eso, termino dándoos gracias a todos y a cada uno de los voluntarios por vuestra disponibilidad y alentándoos en vuestra tarea. Con palabras del Papa Francisco yo también os digo: «Estad siempre contentos y llenos de alegría por vuestro servicio, pero no dejéis que nunca sea motivo de presunción que lleva a sentirse mejores que los demás. Por el contrario, vuestra obra de misericordia sea la humilde y elocuente prolongación de Jesucristo que sigue inclinándose y haciéndose cargo de quien sufre». El Año Jubilar será ante todo el Año del Señor, portador de la vida y de la gracia para toda la humanidad.

«La gran tribu educativa», propuesta formativa para familias de la federación católica de AMPAS

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Imagen de la primera de las conferencias de «La gran tribu educativa».

Imagen de la primera de las conferencias de «La gran tribu educativa».

 

La Federación Católica de Madres y Padres de Alumnos de Burgos, FECAMPA, ha puesto en marcha el proyecto ‘La Gran Tribu Educativa’, una iniciativa que busca dar respuesta a las familias que quieren profundizar en la educación integral de sus hijos, dentro de los ámbitos académico, social y personal.

 

El proyecto consiste en una serie de charlas formativas dirigidas a padres y madres cuyo objetivo es dar respuesta y profundizar en aspectos esenciales de una educación integral de los hijos, dentro de ámbitos académico, social y personal. El proyecto consta de una serie de conferencias impartidas por profesionales con amplia experiencia y cualificación en el área de educación y que dieron su comienzo el pasado 14 de noviembre en una charla impartida por María Martínez Portugal, directora de Centro de Apoyo Burgalés, sobre la prevención del fracaso escolar.

 

Según detalla Elena Sardiñas, presidenta de FECAMPA en Burgos, a través de una nota de prensa, «cuando tenemos un hijo asumimos la responsabilidad de intervenir en el desarrollo de una vida única, singular y llena de posibilidades. Esa es nuestra tarea más arriesgada y apasionante. Y es también el regalo más importante que les hacemos: educarles para que desarrollen e interioricen recursos, habilidades y destrezas que les faciliten su desarrollo personal y emocional; su relación con los demás; y su responsabilidad para cuidar y mejorar el mundo que les rodea».

 

Con este fin, además de la charla de Martínez Portugal, hay ya programados otros actos para los próximos meses, que versarán sobre los más variados temas, desde el uso saludable de las nuevas tecnologías a la gestión emocional de niños y adolescentes, pasando por la comunicación con los hijos o las estrategias de identificación de altas capacidades de los niños y las pautas a seguir desde el ámbito familiar.

Una Semana de la Moda ecológica y sostenible

por redaccion,

Foto: Burgosconecta.es.

Foto: Burgosconecta.es.

 

Ayer jueves se presentó en la sede de Cáritas diocesana la Semana de la Moda Sostenible y Economía Social, con el lema «Reciclando ropa, creando sueños», por parte de Alejandro Caballero, director de la Escuela de Arte y Superior de Diseño; Raquel Saiz, gerente de EMBICO Burgos –empresa de inserción social de Cáritas que incluye a ARRROPA–, y Luis Marcos, director de la Oficina Verde de la Universidad de Burgos  (UBUverde). En el acto, los ponentes han señalado la necesidad de que el sector textil apueste por la sostenibilidad, ya que supone un 3% del PIB nacional, pero también genera una gran cantidad de residuos, puesto solo se reutilizan o reciclan una décima parte de las prendas que se compran.

 

Actividades

 

El lunes 25, a las 19:00 horas, se inaugurará la exposición «CoMake. Diseñando moda sostenible y arte textil», que recoge una selección de diseños del alumnado de la Escuela de Arte y Superior de Diseño (EASD), además de una escultura textil realizada con prendas procedentes de Arrropa, todo ello emplazado en el vestíbulo de la Escuela Politécnica Superior, con entrada libre. El martes 26, a las 17:30 horas, Luis Marcos ofrecerá una charla sobre el impacto ambiental del sector textil, y a las 18:15, Rubén Requena, de Moda RE –sello de Cáritas que aglutina las diversas iniciativas relacionadas con la recuperación textil–, hablará sobre el residuo textil desde la economía social. Por último, a las 19:00 horas tendrá lugar una mesa redonda titulada «Prevención, reutilización, reciclaje, gestión de residuos y economía social», en la que intervendrán diversos especialistas en el área.

 

El miércoles 27 de noviembre, a las 11:00 horas se podrá visitar la planta de selección y clasificación de prendas de Arrropa, en el polígono de Villalonquejar, previa inscripción. Ese mismo día, a las 17:00 horas tendrá lugar uno de los actos centrales de la Semana: el maratón de reciclaje textil creativo, en el que un grupo de diez creadores elaborarán en directo prendas a partir de materiales recuperados. Los asistentes podrán además resolver sus dudas para poder confeccionar ellos mismos esas prendas. Este acto se celebrará en la sede de la EASD, y está abierto al público. El jueves, a las 18:30 horas, se proyectará en el salón de actos de la Escuela Politécnica Superior, en la Avenida de Cantabria, el documental «The true cost», con un coloquio posterior. Para finalizar los actos, el viernes 29 de noviembre tendrá lugar una comida celebración productos de proximidad y de comercio justo preparados por Catering El Gusto –perteneciente a EMBICO–, con un precio de 10 euros. Las entradas para este último evento podrán retirarse en EASD, en las cafeterías de la Escuela Politécnica y de Económicas, en las tiendas de Arrropa y en la sede diocesana de Cáritas.

 

Además de estas actividades, el viernes y el sábado, a las 10:00 horas, se celebrará una venta especial de ropa de segunda mano en la tienda que tiene Arrropa en la calle Salamanca 1.

Nuevos diáconos: cuando Dios llama independientemente de tus proyectos

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Eugenio y Fernando serán ordenados diáconos este sábado.

Eugenio y Fernando serán ordenados diáconos este sábado.

 

Fernando Puigdomenech y Eugenio Castejón son dos de los cuatro seminaristas que este 23 de noviembre recibirán en la iglesia de San Gil (a las 11:00 horas) el orden del diaconado con la imposición de manos del arzobispo, don Fidel Herráez (sus compañeros son Romeo Prisca M’Bo y Álvaro Zamora). Sus trayectorias han sido bien diferentes, aunque sí coinciden en algo: ambos se resistían a ser sacerdotes.

 

Fernando, burgalés, entró en el Seminario Menor con 12 años gracias a la Escuela de Monaguillos, a la que acudía cada viernes. «A mí me habían dicho siempre que el Seminario era el sitio donde iban los chicos que se portaban mal y sacaban malas notas. Y éramos una cuadrilla… Vamos, que éramos malos», reconoce. «Entonces claro, cuando Quique Ybáñez nos planteó entrar en el Seminario nos medio reímos de él y a mí su actitud impasible, y con una sonrisa, me encantó. Siempre acabábamos rezando un misterio del Rosario, y ahí me planteé por qué no entrar, lo que podía perder y lo que podía ganar. Tanteando un poco, vi que podía ganar más de lo que perdía y me embarqué».

 

A los cuatro días de entrar ya quería irse, pero su madre le pidió que aplazase la decisión un par de meses. Y se quedó. Un año más tarde entró también su hermano, «entonces ya había algo que me ataba al Seminario…». Fueron pasando los cursos, pero su hermano lo dejó y es cuando Fernando se replanteó qué hacía allí. «Hice una especie de medio pacto con el Señor, le dije: “Mira, si de verdad quieres que sea sacerdote, hay dos cosas que no me están yendo bien”; una de ellas, los estudios, porque yo en el Seminario ya iba a trancas y barrancas, y otra la oración… Ese año fue espectacular. Saqué unas notas que ni los formadores se lo creían, en la oración también iba muy bien…».

 

Fue cuando murió su tío, al que estaba muy unido, cuando Fernando descubrió lo que antes «más o menos podía intuir». «Te das cuenta de que igual eres tú el que estás enviado a que estas personas conozcan, en esas situaciones extremas de dolor y sufrimiento, cuál es la verdadera felicidad, qué se esconde detrás de la muerte. Cuando eso, inconscientemente, brotó en mí, cambió mi forma de actuar desde ese mismo momento».

 

Así fue su paso al Seminario Mayor, «que es un noviazgo», lo define. «Allí te vas dando cuenta de cómo en una relación a veces vas descuidando pequeñas cosas y tienes que tener muchísimo cuidado, saber cómo mantener viva esa historia de amor. Pero si tú permaneces fiel, si dejas que el Señor entre en ti, cuando le dejas actuar, hace obras grandes y maravillosas», concluye.

 

Respuesta a Dios

 

Eugenio Castejón, nacido hace 33 años en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar cuenta que, aunque pertenecía ya al Camino Neocatecumenal, en su etapa universitaria (estudió Económicas) llevó una vida «un poco desenfrenada, completamente diferente a la que podría ser la de un cristiano». Una vez concluidos sus estudios se incorporó a la empresa de su familia, en la que estuvo un tiempo en el que, poco a poco, se fue formando en su interior «una especie de montaña de insatisfacción, de frustración», recuerda. «Sentía que lo tenía todo, pero notaba el corazón como inquieto». Fue en la JMJ de 2011 cuando empezó a plantearse: «Señor, yo quiero que lleves tú mi vida. Lo que quiero a veces no lo alcanzo (a lo mejor un noviazgo formal…), entonces, como estoy llegando a este tiempo de sinsentido, de aburrimiento, de insatisfacción, quiero ponerme en tus manos».

 

«Fueron años de combate. Siempre está el combate entre tu proyecto y el de Dios. Y siempre al proyecto de Dios le tuve mucho miedo… “lo que quieras, pero cura no, que tengo mi proyecto, que estoy abrazado a él y no lo quiero soltar”. Cuando pedían vocaciones yo era el primero que cerraba los puños y decía: “A mí no”. Se puede decir que es de lo que más he huido en mi vida», confiesa. Finalmente entró en el Seminario Redemptoris Mater. Tenía ya 25 años. Y en los primeros tiempos fueron muchas las veces que se preguntó: «¿En serio? ¿Todavía tengo que permanecer aquí?».

 

«Este tiempo de Seminario ha supuesto para mí conocer a Dios de otra manera, no al Dios al que invoco para que haga lo que yo quiera o me apetece, sino el Dios al que escucho y quiero responder. Él te llama independientemente de tus deseos, de tus proyectos, de tus cosas. Estoy haciendo un proyecto de otro y yo en mi libertad le digo que sí, obedezco a este camino».

Misionero burgalés en Tailandia: «El Papa busca que las minorías se sientan parte importante de la Iglesia»

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navidad tailandia jose maria

 

El papa Francisco partió ayer en viaje apostólico rumbo a Asia, donde recorrerá 9.352 km para celebrar junto a los católicos de Tailandia el 350 aniversario del establecimiento del vicariato apostólico de Siam, erigido en 1669, días antes de desplazarse hasta Japón. Precisamente, en la localidad tailandesa de Udon Thani trabaja el misionero burgalés José María Rodríguez Redondo.

 

Sacerdote diocesano y misionero en el país desde 1995, trabaja en esta diócesis del noreste del país, a orillas del río Mekong, donde viven unos 16.000 católicos dispersos entre más de cinco millones de habitantes, la inmensa mayoría budistas. Ante la visita del Santo Padre, y en una entrevista concedida al portal Religión Digital, Chema –como le conocen sus amigos– narra qué supondrá la presencia de Francisco en un país en que cristianos y budistas han de trabajar «a favor de los que sufren la injusticia» de la trata de personas o la pena de muerte, entre otros muchos problemas.

 

Para Chema, la visita del Papa «a la periferia» supondrá que las minorías cristianas del país «sientan que son parte importante de la Iglesia». A la par, sueña con que sea una «vivencia alegre y sin complejos de los discípulos de Jesús» que les «lance a abrirnos a nuevas orillas» pues, asegura, «la dimensión testimonial misionera surge espontáneamente».

 

Para el burgalés, la visita papal también será un revulsivo para la Iglesia Universal, pues espera que «su mirada a Oriente la enriquezca con los muchos dones que el Espíritu ha regalado en las antiguas culturas, religiones y tradiciones de Asia», entre las que destaca «el amor a la contemplación, la sencillez, la armonía, el desapego, la no violencia, el espíritu de duro trabajo, de disciplina y vida frugal…». Valores que, según sus palabras, «no son ajenos al evangelio, pero tal vez necesitan el agua del testimonio que Asia ofrece para crecer».

 

Diálogo interreligioso

 

Según el misionero, Tailandia acoge «no al súper organizador de una Iglesia en misión de rescate, sino a un líder y guía espiritual universal, hermano de todos los que trabajan por la paz, por la dignidad de las personas». En este sentido, ve cómo la visita del Santo Padre puede propiciar nuevos encuentros de diálogo entre católicos y budistas, que, de otro lado, comparten vida y alegría en muchos momentos del día a día:  «Somos los cristianos de este contexto en el que vivimos, los que debemos comprometer nuestra vida a favor de los que sufren la injusticia. Para ello, budistas y cristianos debemos superar la tendencia a la secularización y reavivar nuestros valores más genuinos; porque el dolor del hermano nos urge igualmente».