La fotografía de Cáritas al mundo rural

por redaccion,

Mariano Calleja, premio en la categoría general Noelia León, premio en la categoría infantil Pilar Fernández, premio en la categoría de mayores de 65 años
<
>
Pilar Fernández, premio en la categoría de mayores de 65 años

 

Cáritas Burgos ha dado a conocer el fallo de su concurso de fotografía. El motivo protagonista de las instantáneas ha sido el cuidado de la naturaleza, con la idea de concienciar de su importancia a la sociedad. El pasado sábado 15 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Isidro Labrador, la entidad reveló las fotografías premiadas.

 

La publicación, hace seis años, de la encíclica ‘Laudato si», puso de actualidad la importancia de los cuidados y la urgencia de unir la dimensión social y la ambiental para la Iglesia. Con esta inspiración, en abril, Cáritas Diocesana de Burgos convocó un concurso de fotografía para «poner en valor la belleza de nuestra provincia, y especialmente de su entorno rural». Más de cien personas se presentaron a la convocatoria. El concurso se distribuyó en tres categorías (general, senior e infantil) y en cada una de ellas ha habido una fotografía ganadora. El fallo del jurado se ha dado a conocer esta semana y entre sus integrantes ha estado el fotógrafo Ángel Herráiz.

 

Las obras premiadas están firmadas por Mariano Calleja Merino, en Fuentelcésped, que ha conseguido ser el premiado en la categoría general; Noelia León Montoya, en Espinosa de los Monteros, ha sido la ganadora de la categoría infantil y la fotografía de Pilar Fernández Fernández, en Miraveche, ha sido distinguida en la categoría de mayores de 65 años. Los premios serán un lote de productos de proximidad y de comercio justo, una visita a un lugar significativo de nuestra provincia y una comida. Serán entregados a lo largo de los próximos días.

 

Una selección de todos los trabajos recibidos se expondrá en diversos pueblos y municipios de Burgos de forma itinerante. Con esta iniciativa, Cáritas ha querido recalcar la importancia del cuidado de la naturaleza, la necesidad de atajar las carencias y desafíos que afronta el mundo rural y la centralidad de una ecología integral dentro de su actuación. En el año 2020, la entidad atendió a 1.528 personas fuera de la capital, Miranda de Ebro y Aranda de Duero.

Nuevos acólitos para servir al altar

por redaccion,

<
>

 

José Ángel Zamorano, del Seminario diocesano de San José, Abraham Israel Castillo, del Seminario Redemptoris Mater, Eric Hatunguimana y Anastase Hatungimana, ambos del seminario de Gitega, en Burundi, fueron ayer instituidos acólitos. Fue el propio arzobispo, don Mario Iceta, quien les admitió a desempeñar este ministerio en una eucaristía que tuvo lugar en la capilla del Seminario diocesano de San José.

 

El acolitado es un ministerio laical que faculta al bautizado o bautizada que lo recibe a cuidar del servicio del altar. También lo capacita para distribuir la sagrada comunión como ministro extraordinario; exponer públicamente el Santísimo Sacramento a la adoración de los fieles sin dar la bendición; o instruir a los fieles que ayudan en las acciones litúrgicas. Además, para los aspirantes al presbiterado y diaconado permanente es, junto con el lectorado, uno de los pasos previos a su ordenación.

 

A partir de la pandemia, el arzobispo reflexionó sobre cómo los avances de la ciencia parecen que alargan los años, pero no logran colmar los anhelos profundos del corazón. Con Sartre, experimentamos que, siendo limitados, «soñamos lo ilimitado, por lo que en cierto sentido se puede considerar que el hombre es una pasión inútil». Ante esta constatación, la Ascensión del Señor «nos muestra a Dios rompiendo los límites de nuestra existencia y abriéndonos a la eternidad». «Podemos participar de esa vida compartiendo la fe en Jesús, convertido en pan que da vida». Precisamente el ministerio del acolitado convierte a quien lo recibe en «servidores de la mesa del pan de la vida eterna». Por eso quien vive ese ministerio ha de nutrirse de ese pan eucarístico y, si además se encamina a ser presbítero, ha de hacer de toda su vida una ofrenda eucarística al Señor. Eso es lo que se quiere significar en el gesto principal del acolitado, que es la entrega de un cáliz y una patena a los candidatos.

Un Rosario de la Aurora para implorar el fin de la pandemia

por redaccion,

<
>

 

Al igual que está ocurriendo en numerosos santuarios marianos de todo el mundo, que se han sumado a la llamada del papa Francisco de realizar un «maratón de oraciones» para implorar el fin de la pandemia, una vela encendida a los pies de la Virgen de Fátima arderá durante todo el día de hoy en la Catedral para suplicar de María salud para los enfermos y fuerza para sus familiares, cuidadores y personal sanitario. El cirio ha sido encendido esta mañana en el tradicional Rosario de la Aurora que se ha celebrado en el interior del templo gótico cumpliendo con todas las medidas sanitarias exigidas por la crisis sanitaria y como otro de los numerosos actos con motivo del Año Jubilar.

 

Tal como ha indicado el arzobispo, «las fiestas marianas arrasan, siempre hay muchedumbres en torno a la Virgen». De hecho, aunque por segundo año consecutivo no haya habido procesión por las calles del centro de la ciudad (en 2020 se celebró de forma virtual), numerosos fieles se han sumado a la convocatoria hasta copar el aforo total permitido en la basílica. Allí han rezado los misterios del santo Rosario y han participado en la celebración de la eucaristía. «Solo la Virgen María puede allanarnos el camino a Cristo, porque solo ella está capacitada para acoger el don de Cristo. Por eso el pueblo cristiano siempre se reúne en torno a María, para recibir de sus manos a Cristo», ha insistido el arzobispo.

 

En el día en que se cumplía el 40 aniversario del atentado al papa san Juan Pablo II en la plaza de San Pedro del Vaticano, don Mario Iceta ha subrayado que la Virgen María, en todas sus apariciones, siempre escoge a los humildes para lanzar al mundo una llamada a la conversión: «El Señor se esconde ante los soberbios pero se derrite ante los humildes; por eso el mundo no comprende a Cristo. María siempre se manifiesta a personas humildes e iletradas, porque la humildad es el camino hacia Dios». Junto a ello, ha subrayado que, en sus manifestaciones, María invita a la «conversión, a volver nuestra mirada distraída hacia la luz de Jesús», pues ella es «Estrella de la mañana».

 

Don Mario también ha querido resaltar la figura de santo Domingo de Guzmán, burgalés y difusor de la devoción del Rosario y del que se cumplen 800 años de su fallecimiento. «A él nos encomendamos, para que nuestra tristeza se convierta en alegría, para que acaben las consecuencias de la pandemia, que está haciendo estragos en la salud, en la economía y en la vida de tantas personas que sufren soledad y angustia», ha concluido.

Migrantes, trabajadores de hostelería y servicios, cuentan cómo viven en pandemia

por redaccion,

<
>

 

El salón de Cáritas de la calle San Francisco acogió ayer la segunda de las sesiones del encuentro diocesano de Pastoral de Migraciones que, bajo el título «hacerse prójimo para servir», recorre distintos emplazamientos de la ciudad para dar a conocer cómo los migrantes están viviendo la crisis sanitaria y social provocada por el coronavirus. Tras el primero de los encuentros, centrado en los trabajos y cuidados del hogar, en la sesión de ayer se puso el foco en los trabajadores migrantes de hostelería y otros servicios afectados por ERTEs o EREs.

 

Mohamed Chograni, miembro de Comisiones Obreras, clarificó a los presentes los distintos tipos y causas de los expedientes de regulación de empleo. Trasladó cómo los ERTEs son buenos para los trabajadores, más allá de que algunas empresas puedan no estar jugando limpio con este tipo de expedientes laborales. Después, tocó el turno a las intervenciones de Erika, de Costa Rica, y Luz, de Colombia, quienes narraron sus experiencias al quedarse en ERTE con la irrupción de la pandemia. Según contaron, han vivido inseguridad, algunos meses sin cobrar (sobre todo al inicio), apuros económicos en casa, incapacidad para saber ocupar el tiempo e incertidumbre, aunque también trasladaron sentir cierta esperanza ante el futuro y la reapertura progresiva de la hostelería con el fin del estado de alarma y el avance de la vacunación.

 

Después de unos minutos en silencio con la ayuda de unos textos bíblicos y de la ‘Fratelli Tutti‘ llegó el tiempo de la reflexión y el compromiso. Isabel Olazagoitia compartió la experiencia de acompañamiento que están llevando a cabo desde Atalaya Intercultural durante el último año, destacando la buena coordinación existente entre las entidades sociales y eclesiales en Burgos para impedir las «colas del hambre» en la ciudad, así como la buena respuesta de algunos empresarios que han mantenido sus empleos y ofertas a pesar de las dificultades. Invitó a los presentes a estar cerca de las personas, y recordó que la mejor solidaridad es conseguir un trabajo digno para todos. También criticó la situación preexistente a la pandemia, de unos sueldos demasiado pequeños para poder sostener una familia y pidió que desde la Iglesia se siga promoviendo la justicia social. En el coloquio final se abundó en algunos de estos aspectos, a la vez que se reconoció cómo la Iglesia de Burgos ha sabido responder en estos tiempos complicados.

 

Dentro de cuatro semanas se continuará con el último capítulo de este XV Encuentro diocesano de pastoral de migraciones, que girará en torno a «la soledad sobrevenida». Será el miércoles 9 de junio a las 18:00 horas en la parroquia de Fátima, en el arciprestazgo de Gamonal.

La parroquia de San Nicolás peregrina a la Catedral

por redaccion,

<
>

 

El pasado martes 11 de mayo, la parroquia de San Esteban y San Nicolás de Burgos peregrinó hasta la Catedral para participar de la gracia de este Año Jubilar.

 

Cuando quedaban cinco minutos para las 19:00 horas, el grupo de feligreses comenzó a caminar desde el cercano templo de San Nicolás hasta la Puerta Santa del Perdón. Precedidos por la cruz parroquial, llegaron hasta el templo gótico cantando por la plaza de Santa María. En la Puerta fueron acogidos y recibidos por algunos canónigos para atravesar después del dintel santo y vivir, ya en el interior del templo, la ceremonia que rememora el bautismo y recuerda el sentido del Año Jubilar.

 

Acompañados por su párroco, Elías González, participaron de la oración mariana del Rosario y de la misa capitular con el rezo de las Vísperas. El rito del bautismo y atravesar la Puerta Santa (a las 19:00) y la celebración de la santa misa a las 19:30 horas, son gestos que se repiten cada día de este Año Santo. Con el fin del estado de alarma y la apertura de los cierres perimetrales, se espera que sean cada vez los peregrinos que acudan al templo a vivir las gracias jubilares.