Iglesia y sociedad: «El desafío de un nuevo coloquio»

por redaccion,

<
>

 

«Es un nuevo coloquio que nos desafía». Con estas palabras definió el pasado lunes mons. Luis Argüello el reto pastoral que se perfila ante la Iglesia, que debe realizar su misión en la actual sociedad cambiante. Lo hizo al presentar las claves del nuevo documento elaborado por la Conferencia Episcopal Española, «Fieles al envío misionero», y que perfila las orientaciones pastorales y líneas de acción para el episcopado del país.

 

Una vez más se han celebrado las Jornadas promovidas por Encuentro y Solidaridad en recuerdo del sacerdote burgalés y profesor de la Facultad de Teología, don Felipe López. Este año, las jornadas han contado con la presencia del obispo auxiliar de Valladolid y secretario de la Conferencia Episcopal Española (CEE), mons. Luis Arguello, quien compartió el pasado lunes un primer momento de tertulia acerca del compromiso laical en el mundo de hoy, y posteriormente una ponencia sobre las nuevas orientaciones pastorales propuestas desde la CEE para 2021-2025. Este segundo acto ha contado con la presencia del arzobispo de Burgos, don Mario Iceta Gavicagogeascoa, y con una asistencia significativa de laicos y sacerdotes en el aula magna de la Facultad de Teología.

 

Argüello dio razón de las líneas pastorales propuestas partiendo de la renovación del mandato misionero «id y haced discípulos» y de la situación antropológica y social del día a día. Además, puso de manifiesto insistentemente que, ahora más que nunca, la transmisión de la fe pasa por entablar una nueva relación entre la Iglesia y la sociedad, ambas colocadas al mismo nivel para dialogar de tú a tú sobre los nuevos retos que se presentan, especialmente acerca del papel que tiene la persona, cada vez más desvinculada y deconstruida dentro de los planteamientos antropológicos contemporáneos. Por ello, abandonando el esquema dialéctico, el secretario de la CEE propone un coloquio con la sociedad a todos los niveles a partir de nuevas propuestas y perspectivas que la Iglesia está llamada a abordar: «La fidelidad y la novedad no se excluyen, sino que han de encontrarse», sentenció.

Continúa el goteo de peregrinos a la Catedral

por redaccion,

<
>

 

Con la llegada de la fase de «riesgo controlado» de la pandemia en la Región, cada vez son más los grupos y parroquias que se acercan hasta la Catedral para recibir las gracias especiales del Año Santo. La pasada semana peregrinaron hasta el templo las parroquias de Santo Domingo de Guzmán y San Martín de Porres, como dos de las acciones con las que comenzaron sus respectivos cursos pastorales.

 

Los feligreses de Santo Domingo de Guzmán fueron acogidos desde la puerta del Sarmental, para realizar el itinerario jubilar propuesto por la archidiócesis. Llegaron cantando hasta la plaza de Santa María para poder descubrir el mensaje de la fachada principal. Depositaron tierra de la parroquia en los recipientes habilitados para ello en el trascoro y con los que se plantará un jardín al concluir el Año Santo. Unidos a la misa capitular, que se celebra cada día con los peregrinos, coincidieron con un grupo llegado desde Baviera y con peregrinos franceses y españoles.

 

Por su parte, un centenar de fieles de la parroquia de San Martín de Porres también peregrinaron a la seo el pasado 29 de septiembre, completando su itinerario jubilar con la visita a la exposición a las Edades del Hombre. Con esta iniciativa, la parroquia comienza a preparar los actos de su 50 aniversario, que tendrá lugar en 2023.

 

Desde que se abriera la Puerta Santa de la Catedral el pasado 7 de noviembre, son más de 32.000 las personas que han peregrinado hasta el templo para lucrar la indulgencia. Con la prórroga del Año Santo hasta el próximo 5 de junio, se espera que aún sean muchas las parroquias y grupos de la provincia y el país los que se acerquen hasta la Catedral para celebrar el Jubileo.

La urgente necesidad de cuidar «la casa de todos»

por redaccion,

<
>

 

«Una casa para todos» fue el lema que ayer dio cuerpo a la vigilia de oración diocesana con la que se clausuraba el «tiempo de la creación» impulsado por el papa Francisco. El acto, en el que participó el arzobispo, don Mario Iceta, se celebró en la iglesia de las Clarisas de Burgos, coincidiendo con la fiesta de San Francisco de Asís.

 

Tres momentos, con tres símbolos, jalonaron el encuentro de oración. El primero de ellos hacía referencia a la tierra como lugar de la casa común. Al hilo de una lectura del libro del Génesis, se presentó la realidad de la Huerta Molinillo, donde un pequeño grupo de campesinos trata de cultivar la tierra de un modo respetuoso y sostenible. Se invitó a los asistentes a hacer una oración, mirando a los cuatro puntos cardinales.

 

En segundo lugar, una tienda de campaña ubicó la reflexión en torno a la tienda del encuentro, como hogar abierto a todos. En este caso, la lectura bíblica fue comentada desde la realidad que se vive en la Casa de Acogida de las Hijas de la Caridad.

 

Y en un tercer momento, se encendió un farol, que recordaba a los asistentes que Jesús puso su tienda entre nosotros. En este caso, fue el arzobispo quien reflexionó en voz alta. Frente a lo que nos ofrece el espíritu del mundo (manipular, apropiarse, explotar y egoísmo) una correcta ecología «nos invita a contemplar, agradecer, ser responsables y ser generosos».

 

El acto concluyó con la entrega de unas semillas de calabaza, que cada uno se llevó a casa, como recordatorio de la jornada y como empeño por seguir cuidando de «la casa de todos». Por su parte, el arzobispo aprovechó la jornada para celebrar también la eucaristía con la comunidad de Clarisas y una pequeña tertulia con ellas en el día en que celebraban su santo patrón.

Discernir la Iglesia que Dios quiere

por redaccion,

<
>

 

El desarrollo de las fases intermedia y final de la Asamblea Diocesana y la participación de la Iglesia burgalesa en el Sínodo de los Obispos han marcado la última sesión de trabajo del Consejo Pastoral Diocesano, reunido esta mañana en el Seminario de San José. El arzobispo, don Mario Iceta, ha advertido del «riesgo» que supone pensar que «el campo, la semilla y la Iglesia» sean algo «nuestro y no del Señor». Por eso, ha indicado que el camino de todo proceso sinodal ha de ser el discernimiento: «La ecología que subyace ha de ser la de la oración, la del discernimiento, la de saber elegir las propuestas que vienen de Dios». «Él nos ha elegido para mostrar el camino de su Iglesia en Burgos, el Señor quiere contar con nosotros y esto es un gran don pero también una gran responsabilidad», ha indicado a los miembros de este organismo sinodal.

 

El orden del día ha centrado su atención en el recorrido que deberá seguir la fase final de la Asamblea Diocesana, que comenzará el 5 de febrero con una eucaristía en la Catedral y concluirá el 5 de junio, coincidiendo con la clausura del Año Santo de la Catedral. Entre 150 y 200 personas se reunirán en esos meses a lo largo de distintos fines de semana para discernir las líneas de acción para la archidiócesis en los próximos años. El trabajo se completará, además, con distintas acciones celebrativas y divulgativas y el respaldo de distintos organismos que faciliten la redacción de documentos y el desarrollo de las sesiones.

 

Por una Iglesia sinodal

 

El próximo Sínodo de los Obispos (que comenzará su andadura en Burgos el próximo 17 de octubre con una eucaristía en al Catedral) ha marcado la segunda parte de la reunión del Consejo Pastoral. Un sínodo en el que se involucrarán todas las diócesis del planeta y cuyos principales «referentes» en Burgos son el vicario de Pastoral, José Luis Lastra, y la delegada de Apostolado Seglar, Lucía Ferreras. Ambos, designados por el arzobispo para tal fin, deberán redactar un documento que enviarán a la Conferencia Episcopal para que, a su vez, llegue a la fase final del Sínodo, que se celebrará en Roma en 2023. El Consejo ha debatido qué personas y de qué manera pueden participar en este proceso sinodal internacional que busca que toda la Iglesia camine de forma conjunta.

 

La sesión también ha contado con varias informaciones relativas al Año Jubilar de la Catedral y el Año de la Familia «Amoris Laetitia». Los miembros del consejo, además, han elegido a Teresa Gárriz como nueva secretaria de este organismo en sustitución de Carlos Izquierdo, actual vicario general.

Las parroquias de El Salvador, la Ventilla y Castañares celebran el Jubileo

por redaccion,

<
>

Las parroquias de San Vicente del barrio de la Ventilla, de San Quirico y Santa Julita de Castañares y El Salvador de Capiscol se trasladaron hasta la Catedral como peregrinos para hacer el itinerario jubilar.

 

Desde la puerta del Sarmental descubrieron el significado del claustro en las catedrales y reflexionaron sobre la frase del libro del Levítico que da sentido a este primer tramo del itinerario: «La tierra dará su fruto«. La archidiócesis celebra el octavo centenario de la Catedral. Este aniversario es motivo de agradecimiento sabiendo que antes de la Catedral había una comunidad cristiana para quien tenía sentido construir un templo que fuera una porción del cielo en la tierra.

 

Con memoria agradecida, esta peregrinación fue una invitación a seguir siendo testigos de la fe que se ha manifestado en nuestra tierra a lo largo de la historia. Con el rezo de las vísperas y la celebración de la eucaristía que se celebra cada día a las 19:30 participaron en el momento central. La salve cantada a Santa María la Mayor fue el momento final de este encuentro de gracia con el Señor que da sentido a todas las celebraciones de este evento.