Un total de 20 ponencias y más de 300 comunicaciones darán cuerpo al congreso internacional sobre Catedrales que se celebrará en el Forum Evolución del 13 al 17 de junio de 2022 en el marco del VIII Centenario del templo burgalés y al que se espera acudan más de mil expertos venidos de todo el mundo. La propuesta congresual está organizada por el Cabildo Catedralicio, la Universidad de Burgos y la Facultad de Teología de Burgos y cuenta con el respaldo de la Fundación VIII Centenario de la Catedral como una de las iniciativas culturales «más importantes desarrolladas hasta la fecha» y que permitirán prolongar la efeméride más allá del tiempo, como se ha destacado esta mañana en rueda de prensa.
Según ha detallado René Jesús Payo, uno de los presidentes científicos del congreso, el evento pretende analizar el significado de las catedrales en la cultura occidental desde la Edad Media hasta la actualidad. Para ello contará con seis mesas temáticas organizadas en ponencias-marco que abordarán asuntos como los orígenes de las catedrales, la edad de oro de las mismas, las catedrales fuera de Europa, el influjo protestante en la reforma y creación de nuevos templos, las catedrales en los últimos siglos y algunos de los patrimonios que albergan, como sus fondos documentales y litúrgicos y otras cuestiones relacionadas con la gestión y la restauración, así como la simbiosis entre culto y cultura y turismo. «Queremos de esta manera que el VIII Centenario se prolongue más allá del tiempo con nuevas aportaciones científicas que expliquen qué suponen las catedrales para el desarrollo social y cultural de Europa», ha insistido el catedrático de Historia del Arte.
El evento pretende convertirse así en un «gran balcón» con el que Burgos desea asomarse al mundo y situar a la ciudad en el epicentro de las catedrales de Europa, tal como ha indicado José Luis Barriocanal, decano de la Facultad de Teología y también presidente científico del congreso. Para ello se ha invitado a participara a alumnos de la Universidad de Burgos y la Facultad de Teología, así como a universidades y centros académicos de todo el mundo. También se ha abierto un plazo para presentar comunicaciones hasta el 17 de enero de 2022 y se ha habilitado una página web con toda la información de este congreso internacional.
Como ya acordó, el cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, abrirá el congreso con una ponencia sobre «las catedrales como foco de cultura ayer y hoy», mientras que el arquitecto suizo Mario Botta clausurará las jornadas disertando sobre «las catedrales como espacios sagrados ayer y hoy». Las distintas mesas de trabajo estarán presididas por Santiago del Cura (Facultad de Teología del Norte de España), Isidro Bango (Universidad Autónoma de Madrid), María Victoria Herráez (Universidad de León), Gloria Espinosa (Universidad de Almería), Matías Vicario (Cabildo Metropolitano de Burgos) y María José Zaparaín (Universidad de Burgos).
Fue en 1898 cuando, tras la construcción de un nuevo Seminario para la formación de los sacerdotes por mandato del cardenal fray Gregorio María Aguirre, se celebró por primera vez la eucaristía en su capilla. Aquella magna celebración y la primera reserva del Santísimo Sacramento en su sagrario son recordadas desde entonces cada noviembre por los moradores del Seminario de San José y todos los sacerdotes que por allí han corrido, han rezado y se han formado en el transcurso de los últimos 123 años. Después de la última cita, limitada a causa de la pandemia, la fiesta del Reservado ha vuelto a adquirir hoy –salvando las distancias– los tonos habituales de otras ediciones, con sus alfombras de serrín, las voces afinadas de los seminaristas y el gran monumento que preparan con mimo y dedicación. Y, en esta ocasión, con un nuevo protagonista, don Mario Iceta, que ha presidido por primera vez la celebración desde que pastorea la archidiócesis burgalesa.
En su homilía vespertina, el arzobispo ha asegurado que Cristo «se ofrece para que nosotros podamos a su vez ofrecer su cuerpo y su Palabra y desgastemos nuestra vida al servicio de los hermanos». Una entrega que ha de hacerse especialmente patente en los pobres de este mundo, no solo en quienes «viven en la miseria o buscan qué comer en la basura», sino también a aquellos que sufren «las profundas pobrezas personales de la existencia, los que no encuentran sentido a su vida, los que viven en la amargura y la desesperanza, los que piensan que no pueden ser perdonados». En este sentido, y en el marco de la Jornada Mundial de los Pobres celebrada este domingo, ha señalado que «todos somos pobres de amor y misericordia, con una imagen deformada de hijos de Dios».
Por eso, ha proseguido, «el Señor se ha hecho pobre con nosotros, él adquirió la pobreza de nuestra carne pecadora» para «devolver la luz a nuestras oscuridades» y «llenar de plenitud nuestra sed de eternidad que el mundo desea apagar». «Hemos de pedir al Señor por esos pobres que no se atreven a gritar: «Quédate con nosotros porque la oscuridad se cierne sobre nuestras vidas»». «El Señor nos envía a sanar las múltiples pobrezas de nuestro mundo», ha concluido.
Este año, se forman en los muros del Seminario de San José cinco seminaristas menores (que estudian secundaria y bachillerato) y otros catorce seminaristas mayores (siete de Burgos, otros dos de Burundi, tres seminaristas de la diócesis de Osma-Soria más otros dos de La Rioja).
El del catequista es uno de los ministerios eclesiales más antiguos, venerables y apreciables. Decenas de ellos se han dado cita hoy en la Catedral para celebrar su Jubileo, atravesar la Puerta Santa del Perdón y participar en una eucaristía presidida por el arzobispo. Don Mario Iceta ha agradecido su trabajo y disponibilidad, muchas veces realizado «con fatiga y dificultades», pero «esencial» en la vida de la Iglesia.
«El mundo, aunque no lo sepa, aspira a encontrarse con Jesús. Y las personas más heridas y las más sensibles, las que sienten rechazo o tienen la percepción de no ser amadas son las preferidas por el Señor». «Vuestra tarea es llevarles hasta él, ayudarles a esperar la invitación de Jesús que desea habitar su vida y su corazón», ha recordado el arzobispo a los catequistas.
Para el pastor de la archidiócesis, los catequistas han sido llamados por el Señor a ser testigos y ser enviados a la misión. «El campo no es nuestro, es del Señor», ha insistido a la par que señalaba la triple tarea que han de cumplir en el ejercicio de su vocación: «Tenemos que ayudar a los niños a construir sobre un sólido fundamento, que es Cristo»; «ayudarles a seguir las referencias que puedan iluminar su vida» y «provocar el encuentro con el Señor».
«Ven, sígueme»
Además de la eucaristía jubilar, la jornada ha contado también con una sesión de formación sobre nuevas metodologías de la catequesis a cargo de José Aurelio Jiménez, uno de los promotores nacionales del proyecto «Ven, sígueme», nacido en Francia. Este estilo catequético pretende poner a los niños en comunión con Jesucristo. A través de unas siluetas de cartón que representan las escenas bíblicas, esta metodología favorece la actitud interior orante de los niños y adapta las sesiones de formación en siete momentos sucesivos, según los periodos de desarrollo de los catequizandos y que los conducen progresivamente a un encuentro con Cristo vivo, que les habla al corazón y no lo olvidan. «Son las confidencias de Dios, alguien que los quiere y ama mucho, su amigo Jesús, el Hijo de Dios que ha venido para salvarlos», ha indicado este sacerdote guipuzcoano.
Bajo el lema «A los pobres los tendrán siempre con ustedes», mañana domingo se celebra la Jornada Mundial de los Pobres. Han pasado ya cinco años desde que el papa Francisco instituyera esta jornada, en la que se pide poner en el centro de la sociedad a los que han sido descartados o desplazados de la misma.
En su mensaje para esta ocasión, Francisco señala que «a los pobres se les abraza, no se les cuenta». Ese fue el hilo argumental que dio vida ayer a una pequeña representación llevada a cabo por algunas personas sin hogar del programa de Cáritas al comienzo de la concentración organizada por el Departamento de Formación Sociopolítica con motivo de esta Jornada. El acto, desarrollado en la plaza de Santo Domingo, tenía como objetivo «sensibilizar para que los pobres, sus luchas, la esperanza que regalan, estén cada día más en el centro de la vida de nuestras comunidades». Combinó también mensajes y textos del Santo Padre, junto con música y silencios.
El departamento de Formación Sociopolítica está compuesto por distintas organizaciones eclesiales: Cáritas, CXV Burgos, Encuentro y Solidaridad, Promoción Solidaria, Justicia y Paz, Institución Teresiana, HOAC, Jesuitas y las delegaciones diocesanas de Pastoral Obrera, Pastoral de Migraciones, Pastoral Gitana, Pastoral Penitenciaria y Pastoral Universitaria.
El servicio de catalogación e informatización del Archivo de la Catedral de Burgos sigue ampliándose. Fundación Caja Círculo y el Cabildo han firmado esta mañana un nuevo convenio de colaboración para ampliar este fondo documental, que suma ya 240.000 piezas desde que se pusiera en marcha este servicio en 1994. Ahora, y con un presupuesto de 22.000 euros, se pretende poner al alcance de historiadores e investigadores los documentos relativos a las capillas de la Presentación y la Natividad: «De ser desconocido, el archivo de la Catedral ha pasado a ser uno de los más respaldados y admirados en todo el mundo. No hay ninguna otra catedral que ofrezca este servicio», ha subrayado Emilio de Domingo, presidente de la Fundación Caja Círculo.
Los documentos que se ponen ahora a disposición de los historiadores de manera online hace referencia a dos de las grandes capillas de la Seo, las de la Presentación y la Natividad. La primera, también conocida como capilla de San José o incluso de la Consolación, fue mandada construir por Gonzalo Díaz de Lerma en 1520 como capilla funeraria, encomendando su fábrica a Juan de Matienzo, quien finalizó su construcción en apenas cuatro años sobre un viejo corral cedido por el Cabildo. La capilla debía ser accesible desde el templo y con culto permanente, que exigió una capellanía de siete capellanes limpios de sangre (una condición nunca antes exigida en la Catedral) y dos acólitos para mantener misa cantada todos los días. En el espacio destacan el sepulcro del canónigo constructor, obra de Felipe de Bigarny, y un cuadro de la Sagrada Familia de Sebastiano del Piombo.
La capilla de la Natividad fue fundada por Ana de Espinosa, viuda de Pedro González de Salamanca, en el espacio de dos capillas anteriores del S. XIII dedicadas a San Gil y a San Martín de Tours. Lo hizo con la gran fortuna que heredó de su esposo y de sus hijos en sus idas y venidas mercantiles al Nuevo Mundo. Quiso lograr una «capilla suntuosa y luminosa» y su construcción comenzó en 1562 por el maestro de cantería Martín de Berriz y el escultor y arquitecto Martín de la Haya, quien fabricó el retablo y la sillería, ayudado del escultor Domingo de Berriz y los doradores Juan de Cea y Constantino de Nápoles. Pedro de Arce realizó la vidriera, perdida en 1813, y Denys de León la reja.
Los documentos de estas dos capillas suponen solo «una pequeña historia para la gran historia de la Catedral de Burgos», ha asegurado el archivero de la Catedral, Matías Vicario. Con su accesibilidad a través de internet, se puede lograr que numerosos investigadores puedan conocer no solo la vida de la Seo burgalesa, sino también su relación con España e, incluso, con el papado. «Otro modo más de unirnos a las celebraciones del VIII Centenario», ha concluido el archivero, quien también ha revelado que aún queda trabajo por hacer –casi la mitad– para concluir el trabajo de digitalización del archivo catedralicio.