Cáritas diocesana de Burgos lanza una campaña de emergencia y pone a disposición de Cáritas Haití una partida inicial de 10.000 euros de sus fondos propios.
Entre otras obligaciones, deberá promover el voluntariado, servir de puente entre la pastoral diocesana y la entidad y velar por la identidad cristiana de la misma.
Ludopatía y abuso de las tecnologías de la información son cada vez más habituales, sobre todo con la irrupción de la pandemia. El año pasado, atendieron a 103 personas en su centro de Aranda.
Tobías Burgos Nieto es voluntario de Cáritas, donde centra su colaboración en el economato para repartir alimentos a las personas más necesitadas. Una labor que como cristiano, le reconforta.